Cada mañana al despertarme doy gracias a Dios por tenerte, gracias por disfrutar cada hermoso momento contigo, de descubrir que la vida es una sola y tu felicidad es mi felicidad.
Somos tan felices de compartir nuestra vida contigo y sólo una cosa pedimos a Dios, que nos dé sabiduría para poder encaminarte en la vida.
Escuchar tu voz todas las mañanas llamándome para el abrazo de los buenos días, hace que mi corazón se estremezca y suelte un suspiro lleno de amor.
Amor que tengo para ti, amor que puedo darte, con cada palabra, con cada enseñanza y con cada sonrisa pura y limpia que tengo para ti. Sé que la vida es dura, y que tienes mucho camino por recorrer, a que la vida tiene cosas duras pero también blandas, a que hay muchas veces que es mejor llorar y no callar, que el mundo puede estar a tus pies pero tú también los pies del mundo.
Nuestro camino ha sido duro, hemos llorado hemos sufrido pero hemos salido a afrontar todos nuestros problemas, con nuestros errores y miedos, pero seguros que tenemos un gran motivo para ser felices y que tan sólo con sus gestos nos hace ser tan sensibles a la vida.
Gracias a ti por estar aquí, gracias por enseñarnos tantas cosas de la vida, que quizás nunca la hubiéramos sabido, Gracias por tu cariño diario, por tu amor incondicional y por enseñarme a que ser mejor no es una tarea fácil pero es tan gratificante y lleno de lecciones que sólo yo puede dar. Te amo tanto, que sólo me queda decirte que me tienes junto a ti para lo que necesites e incluso para sólo para compartir un abrazo.
Siempre tuyo...
Te amo landy....