Cap1
Cap2
Capitulo 3: El juego
música para la lectura 1/4
Burnoid despertó con un tremendo dolor de cabeza, estaba encadenado, las cadenas tenían soportes en el techo y en el suelo, el lugar en donde estaba parecía el interior de una cueva, había pocas cosas, una mesa de metal que tenía muchas cosas, entre ellas estaban libros, lápices, tinta, se lograban ver dibujos de ponis, pero estos presentaban deformidades, había también algunas jeringuillas con líquidos extraños, todos los líquidos que contenían eran obscuros, solo había uno de color azul claro, Burnoid entró en pánico, intentaba liberarse de las cadenas que lo mantenían aprisionado, lo intentó lo más que pudo pero ningún esfuerzo resultó ser útil, se rindió al saber que no podría liberarse, pero en un momento recordó a su hija, recordó que ese día iba a ir con su hija al restaurante en donde trabajaba, ahí le iba a preparar su cena, no se habían llevado algunos alimentos e ingredientes y la temperatura los mantenía refrigerados, por lo cual se podían usar, tal vez su hija ya estaba llegando a su casa para ir a cenar, Burnoid comenzó a pensar infinidad de cosas que le podrían pasar, pero lo que más le dolía era saber que no estaría con su hija y que ella pensaría que su padre la dejó plantada.
Pasaron pocos minutos para que alguien apareciese, un poni cubierto por una capucha que le cubría la mitad del rostro se acercó y tomó la jeringuilla con la sustancia de color azul claro, observó sus dibujos y después se acercó a Burnoid lentamente mientras limpiaba la aguja con la que perforaría la piel del poni sujeto a las cadenas, fue atrás de Burnoid, clavó e inyectó la sustancia en su nuca, Burnoid sentía dolor, pero ese dolor disminuía
-te he inyectado una sustancia que se esparcirá por todo tu cuerpo, era necesario que parte de esta sustancia fuese inyectada directamente en tu cerebro para que esta tuviese un efecto más certero
-que es lo que quieres de mi…?
-yo no quiero nada realmente…
Los quejidos de dolor de Burnoid interrumpen al poni y del cuerpo de Burnoid comienzan a mostrarse deformidades, al poni anónimo sonreía ante lo que veía.
tras varios minutos de intenso sufrimiento las deformidades comienzan a separarse del cuerpo de Burnoid, estas tenían forma de poni, cada uno era un 20% diferente a Burnoid, en total eran 5 ponis que salieron del cuerpo de Burnoid, el primero tenía alas de demonio, el segundo tenía cuernos de demonio, el tercero tenía los dientes por fuera, se veían con una forma bastante peculiar, el cuarto tenía garras en ambas patas delanteras y el quinto, o más bien la quinta era una yegua, no presentaba nada fuera de lo normal, solo los ojos que estaban totalmente negros con una leve luz de color púrpura.
Todos se acercaron al poni que había inyectado a Burnoid, todos lo miraron fijamente, después el poni anónimo les dijo a los otros que se fueran inmediatamente, todos se fueron al instante, todos en direcciones particulares, ninguno se fue con otro, todos iban galopeando por su cuenta y por su camino.
-deberías saber que cada uno de estos ponis que salieron de tu cuerpo son sentimientos que te dominaban anteriormente, ahora mismo no los posees, deberás elegir entre matar o absorber cada uno de estos ponis.
-que es lo que piensas ganar con esto
-nada realmente, es más, pienso que tú ganes algo- dice mientras se acerca a Burnoid y lo libera
-esto no es más que un simple juego, tú haces lo que yo diga y tu ganaras cosas, no pienso decirte que cosas, no pienso arruinar la sorpresa
-¿a qué te refieres?- dice Burnoid mientras se levanta del suelo
-me refiero que en este juego tu vas a ganar algo a cambio de que tú sigas las reglas del juego, si pierdes morirás, por cierto… no te he mencionado que una vez seas liberado esto comienza, verás, tu hija está por llegar a su casa, y lo que he hecho fue poner una nota y un vaso con agua, pero esta agua tiene algo especial…
-¿qué le vas a hacer a mi hija maldito?- dice con expresión de enojo
-verás amigo mio… ha comenzado el juego y si no te das prisa para llegar a tu casa tu hija simplemente morirá, corre el tiempo y tu hija cada vez está más cerca de casa, corre, corre y sálvala…- dice mientras abre la salida
*Scarlett*
Nota: hija, perdón por no avisarte a tiempo de esto, tuve un ligero retraso y no he preparado a tiempo la cena, tengo que apurarme a hacerla lo más rápido que pueda, te veo en el restaurante, se que vienes cansada y te he dejado algo de agua en la mesa, junto a esta nota, te veo en el restaurante.
Scarlett se siente un poco rara, sospechó que la nota no era de su padre, pero ella si estaba cansada, así que tomo el vaso con agua…
*Burnoid*
Al momento en que le abrió la salida el poni le dijo
-corre, ve y salva de la muerte a tu hija… hermano…
Justo en el momento en que dijo hermano, Burnoid comenzó a recordar el día en que su madre y hermano murieron, el había visto a su hermano morir, vio como la casa colapsó sobre él, vio como se quemo y escucho sus gritos de dolor, si en verdad era su hermano, ¿Cómo era posible que haya sobrevivido a lo que presenció?
Burnoid se quedo inmóvil, sin decir una sola palabra, el otro poni, Karmane… solo sonrió
Burnoid salió rápidamente de ahí, ahora no solo pensaba en llegar antes de que muriera su hija, sino que también se hacía preguntas acerca de su hermano Karmane, era totalmente ilógico que hubiese sobrevivido a eso, no sabía cómo logró salir vivo, de haberlo sabido él hubiese ido a salvarlo, pero el silencio de Karmane parecía un silencio de muerte, al parecer no fue así…
Al momento de salir Burnoid fue Galopeando lo más rápido que pudo, no paraba de recordar a su hermano ni a su hija, ahora su hija era la única persona a la que quería y ese mismo día era en el que moriría, pero Burnoid no iba a permitir eso, no iba a permitir que su hija también perdiese la vida, estaba recordando toda su vida al lado de su hija, no la quería perder, era la única poni que quería, ella era la segunda persona con quien compartió todo, Burnoid comenzó a recordar la vida de su hija, desde el momento en que ella nació, hasta este día.
Burnoid cruzaba entre el Bosque, el día estaba soleado y el viento soplaba fuertemente, el poni supo en donde estaba y se dirigió al restaurante, justo cuando salió del bosque miró su ciudad en ruinas, el pueblo en donde había sido criado, todo estaba en cenizas, aún después de 40 años, se podía sentir el calor de las abrazadoras llamas que consumieron a su pueblo junto a su madre, Burnoid galopeó lo más rápido que pudo hasta que llego al pueblo abandonado, en donde se encontraba su hija, todo estaba en ruinas aunque antes del incidente con su hermano no estaba así, las calles apenas y eran reconocibles, el poni se dirigió hacia su casa, con esperanzas de encontrar ahí a su hija, sin embargo no estaba ahí, Burnoid entro nuevamente en pánico y comenzaban a brotar lágrimas de sus ojos al saber que su hija podría morir ese día, tomo un vaso e hizo una mezcla de ingredientes para dárselos a su hija y esta vomitara el agua envenenada que se tomó y poder salvarla, o al menos en eso tenía esperanzas que sucediera, fue galopeando rápida y cuidadosamente hasta el restaurante, abrió la puerta y para su sorpresa su hija no estaba, la buscó por todos lados pero no la encontraba, regresó a la entrada y vio a su hija tambaleándose, se veía muy mal, tenía los ojos negros y se le estaba cayendo la piel, se veía fatal, Burnoid fue rápidamente hacia ella y la tomó antes de que esta cayera al suelo, le dio de tomar la mezcla que había preparado mientras tiritaba de miedo, posiblemente Burnoid había logrado salvar a su hija de la muerte, eso hasta que su hija con una voz muy suave dijo:
-papi...
-¿si hija?- dice un poco aliviado
-me siento muy mal...
-tranquila hija, te... te pondrás bien
Scarlett cerró los ojos y dejó de respirar, pero su corazón aún latía, no se movía, su temperatura comenzó a disminuir, se pudo ver el último aliento de Scarlett, lo único que consolaba a Burnoid era el corazón de su hija, que aún se oía latir, Burnoid solo esperaba una señal más de vida de su hija, pero no pasaba nada, pronto su corazón dejó de latir, Burnoid no se contuvo a llorar, su hija ahora estaba muerta, al igual que con Landria se quedo ahí, con Scarlett, abrazando el cuerpo sin vida de su hija por horas, Burnoid se levanto por primera vez en dos patas y llevaba a su hija entre las patas delanteras, cargando el cuerpo de su hija, como cuando era pequeña, solo que de una manera diferente, de la nada apareció Karmane y de una manera brusca hizo a Burnoid tirar el cadáver de Scarlett.
-¿no te basta solo con envenenar a mi hija, infeliz?- dice triste y fríamente
-oh vamos hermano, no te pongas así, además... no querrás tenerla en tus patas por estos momentos, esto solo es la primera fase, pronto comenzará otra, tu solo espera aquí- dice mientras se aleja lentamente
Burnoid veía como se alejaba su hermano sin apartar la mirada de él, de repente se oyen gruñidos leves y un crujir de huesos, esto rompió la atención de Burnoid haciéndolo buscar lo que parecía emitir esos sonidos, se sorprendió al ver que el cadáver de su hija era de donde provenían aquellos molestos sonidos.
-bueno, ya me voy, que te diviertas hermano...-dice Karmane mientras se va
Burnoid retrocede lentamente y observa como su hija se convierte en un monstruo, los sonidos de dolor lo hacían el ambiente más tétrico y triste, Burnoid entre lágrimas decía:
-No me hagas hacer esto hija, por favor…
Scarlett golpeo a su padre y este salió directo contra una pared y cayendo sobre una mesa, Scarlett se dirigió a él y lo tomo del cuerpo, comenzó a golpearlo varias veces en la cara, después lo lanzó hacia una mesa, la fuerza hizo que esta se rompiera.
-Scarlett… hija… por favor, no quiero que pelees con tu padre…
Scarlett lo toma por una pata trasera y lo lanza hacia las escaleras, Burnoid con trabajo se logra levantar
-hija, por favor… ya basta…
Scarlett toma una mesa y se la avienta a Burnoid, Burnoid sabía que podría morir, pero no quería lastimar a su hija, o lo que parecía haber sido su hija
Scarlett tomo una vez más a su padre, y con un hueso filoso sobresaliente de su cuerpo dañó gravemente la pata delantera derecha de su padre, Burnoid grito de dolor, esto le recordaba un poco a las pequeñas peleas que tuvo con su hija, pero nada como la pelea que estaba perdiendo y en la cual podría morir, Burnoid tomó la pata de su hija y se la torció, las lágrimas brotaban de los ojos de Burnoid no por el dolor de su pata, si no de que él sabía que debía matar a su hija, Scarlett como del cuello a su padre y lo levanto, Burnoid miró fijamente a su hija y tomó su pata con las dos suyas, levantándose un poco para no ser asfixiado
-tú no eres mi hija…
Burnoid uso sus 2 patas para liberarse, rápidamente tomó la pata de una de las mesas y la arrancó de donde estaba, la enterró en una pata de Scarlett inmovilizándola de donde estaba, se subió al lomo de Scarlett , con tristeza y enojo tomó la cabeza de Scarlett mientras ella intentaba tirar a su padre de su lomo.
-perdóname Scarlett…
Le rompió el cuello a Scarlett y se bajo de ella, Burnoid aún permanecía en 2 patas, se marchó lentamente del restaurante mientras veía por última vez lo que fue su hija, Burnoid estaba todo manchado de sangre, sus heridas casi no lo dejaban caminar.
Burnoid salió del restaurante y en el cielo vio a un poni, era uno de los ponis que habían salido de su cuerpo, el de las alas de demonio, Burnoid sube a un edificio y desde ahí llama a aquel poni, este rápidamente hace caso al llamado de Burnoid y cae en picada hacia él, lo tira del edificio y al momento de hacer impactar a Burnoid contra el suelo lo toma y lo arroja hacia un árbol, la fuerza hizo que este se rompiera, Burnoid no se podía levantar, el poni de las alas de demonio se acerco lentamente hacia Burnoid mientras sonreía.
-hola… vi lo que le hiciste a tu hija… o bueno, lo que parecía ser tu hija, y pensé en lo que podríamos hacer ambos, verás, yo también tengo un juego preparado para ti, se llama alcánzame si puedes, veré que tanto te esfuerzas por atraparme, digo… si es que quieres tener estas alas.
El poni de las alas se fue volando por el bosque y Burnoid ya no tenía nada que perder, por lo que decidió seguirle el juego a aquel poni con alas de demonio, lo siguió hasta unas montañas en las cuales perdió mucho tiempo en subir, Burnoid estaba muy cansado y estaba perdiendo al poni de las alas de demonio, sus heridas comenzaron a desaparecer, fue corriendo de bajada hacia donde estaba una ciudad, la ciudad estaba muy tranquila, entró a la ciudad y en el centro de esta estaba todo manchado de sangre, había muchos muertos, algunos estaban cortados, otros tenían heridas muy profundas, pero a Burnoid no le importaba, a lo lejos vio a un numeroso grupo de ponis, Burnoid se acerco a ellos, pero estos reaccionaron de una inesperada manera “es él, mátenlo” se oían varios gritos de la multitud que con furia galopeaban hacia Burnoid, el no sabía lo que había pasado, estaba muy confundido, Burnoid solo esperaba el impacto de aquella multitud, pero algo los frenó, Burnoid miró intrigado a una silueta negra, vio que todos los ponis de la multitud estaban muertos, habían sido mutilados en tan solo unos instantes, la silueta volteo a Burnoid mientras dejaba caer a un poni partido por la mitad…
-sigues tú…
Continuará...
Cap2
Capitulo 3: El juego
música para la lectura 1/4
Burnoid despertó con un tremendo dolor de cabeza, estaba encadenado, las cadenas tenían soportes en el techo y en el suelo, el lugar en donde estaba parecía el interior de una cueva, había pocas cosas, una mesa de metal que tenía muchas cosas, entre ellas estaban libros, lápices, tinta, se lograban ver dibujos de ponis, pero estos presentaban deformidades, había también algunas jeringuillas con líquidos extraños, todos los líquidos que contenían eran obscuros, solo había uno de color azul claro, Burnoid entró en pánico, intentaba liberarse de las cadenas que lo mantenían aprisionado, lo intentó lo más que pudo pero ningún esfuerzo resultó ser útil, se rindió al saber que no podría liberarse, pero en un momento recordó a su hija, recordó que ese día iba a ir con su hija al restaurante en donde trabajaba, ahí le iba a preparar su cena, no se habían llevado algunos alimentos e ingredientes y la temperatura los mantenía refrigerados, por lo cual se podían usar, tal vez su hija ya estaba llegando a su casa para ir a cenar, Burnoid comenzó a pensar infinidad de cosas que le podrían pasar, pero lo que más le dolía era saber que no estaría con su hija y que ella pensaría que su padre la dejó plantada.
Pasaron pocos minutos para que alguien apareciese, un poni cubierto por una capucha que le cubría la mitad del rostro se acercó y tomó la jeringuilla con la sustancia de color azul claro, observó sus dibujos y después se acercó a Burnoid lentamente mientras limpiaba la aguja con la que perforaría la piel del poni sujeto a las cadenas, fue atrás de Burnoid, clavó e inyectó la sustancia en su nuca, Burnoid sentía dolor, pero ese dolor disminuía
-te he inyectado una sustancia que se esparcirá por todo tu cuerpo, era necesario que parte de esta sustancia fuese inyectada directamente en tu cerebro para que esta tuviese un efecto más certero
-que es lo que quieres de mi…?
-yo no quiero nada realmente…
Los quejidos de dolor de Burnoid interrumpen al poni y del cuerpo de Burnoid comienzan a mostrarse deformidades, al poni anónimo sonreía ante lo que veía.
tras varios minutos de intenso sufrimiento las deformidades comienzan a separarse del cuerpo de Burnoid, estas tenían forma de poni, cada uno era un 20% diferente a Burnoid, en total eran 5 ponis que salieron del cuerpo de Burnoid, el primero tenía alas de demonio, el segundo tenía cuernos de demonio, el tercero tenía los dientes por fuera, se veían con una forma bastante peculiar, el cuarto tenía garras en ambas patas delanteras y el quinto, o más bien la quinta era una yegua, no presentaba nada fuera de lo normal, solo los ojos que estaban totalmente negros con una leve luz de color púrpura.
Todos se acercaron al poni que había inyectado a Burnoid, todos lo miraron fijamente, después el poni anónimo les dijo a los otros que se fueran inmediatamente, todos se fueron al instante, todos en direcciones particulares, ninguno se fue con otro, todos iban galopeando por su cuenta y por su camino.
-deberías saber que cada uno de estos ponis que salieron de tu cuerpo son sentimientos que te dominaban anteriormente, ahora mismo no los posees, deberás elegir entre matar o absorber cada uno de estos ponis.
-que es lo que piensas ganar con esto
-nada realmente, es más, pienso que tú ganes algo- dice mientras se acerca a Burnoid y lo libera
-esto no es más que un simple juego, tú haces lo que yo diga y tu ganaras cosas, no pienso decirte que cosas, no pienso arruinar la sorpresa
-¿a qué te refieres?- dice Burnoid mientras se levanta del suelo
-me refiero que en este juego tu vas a ganar algo a cambio de que tú sigas las reglas del juego, si pierdes morirás, por cierto… no te he mencionado que una vez seas liberado esto comienza, verás, tu hija está por llegar a su casa, y lo que he hecho fue poner una nota y un vaso con agua, pero esta agua tiene algo especial…
-¿qué le vas a hacer a mi hija maldito?- dice con expresión de enojo
-verás amigo mio… ha comenzado el juego y si no te das prisa para llegar a tu casa tu hija simplemente morirá, corre el tiempo y tu hija cada vez está más cerca de casa, corre, corre y sálvala…- dice mientras abre la salida
*Scarlett*
Nota: hija, perdón por no avisarte a tiempo de esto, tuve un ligero retraso y no he preparado a tiempo la cena, tengo que apurarme a hacerla lo más rápido que pueda, te veo en el restaurante, se que vienes cansada y te he dejado algo de agua en la mesa, junto a esta nota, te veo en el restaurante.
Scarlett se siente un poco rara, sospechó que la nota no era de su padre, pero ella si estaba cansada, así que tomo el vaso con agua…
*Burnoid*
Al momento en que le abrió la salida el poni le dijo
-corre, ve y salva de la muerte a tu hija… hermano…
Justo en el momento en que dijo hermano, Burnoid comenzó a recordar el día en que su madre y hermano murieron, el había visto a su hermano morir, vio como la casa colapsó sobre él, vio como se quemo y escucho sus gritos de dolor, si en verdad era su hermano, ¿Cómo era posible que haya sobrevivido a lo que presenció?
Burnoid se quedo inmóvil, sin decir una sola palabra, el otro poni, Karmane… solo sonrió
Burnoid salió rápidamente de ahí, ahora no solo pensaba en llegar antes de que muriera su hija, sino que también se hacía preguntas acerca de su hermano Karmane, era totalmente ilógico que hubiese sobrevivido a eso, no sabía cómo logró salir vivo, de haberlo sabido él hubiese ido a salvarlo, pero el silencio de Karmane parecía un silencio de muerte, al parecer no fue así…
Al momento de salir Burnoid fue Galopeando lo más rápido que pudo, no paraba de recordar a su hermano ni a su hija, ahora su hija era la única persona a la que quería y ese mismo día era en el que moriría, pero Burnoid no iba a permitir eso, no iba a permitir que su hija también perdiese la vida, estaba recordando toda su vida al lado de su hija, no la quería perder, era la única poni que quería, ella era la segunda persona con quien compartió todo, Burnoid comenzó a recordar la vida de su hija, desde el momento en que ella nació, hasta este día.
Burnoid cruzaba entre el Bosque, el día estaba soleado y el viento soplaba fuertemente, el poni supo en donde estaba y se dirigió al restaurante, justo cuando salió del bosque miró su ciudad en ruinas, el pueblo en donde había sido criado, todo estaba en cenizas, aún después de 40 años, se podía sentir el calor de las abrazadoras llamas que consumieron a su pueblo junto a su madre, Burnoid galopeó lo más rápido que pudo hasta que llego al pueblo abandonado, en donde se encontraba su hija, todo estaba en ruinas aunque antes del incidente con su hermano no estaba así, las calles apenas y eran reconocibles, el poni se dirigió hacia su casa, con esperanzas de encontrar ahí a su hija, sin embargo no estaba ahí, Burnoid entro nuevamente en pánico y comenzaban a brotar lágrimas de sus ojos al saber que su hija podría morir ese día, tomo un vaso e hizo una mezcla de ingredientes para dárselos a su hija y esta vomitara el agua envenenada que se tomó y poder salvarla, o al menos en eso tenía esperanzas que sucediera, fue galopeando rápida y cuidadosamente hasta el restaurante, abrió la puerta y para su sorpresa su hija no estaba, la buscó por todos lados pero no la encontraba, regresó a la entrada y vio a su hija tambaleándose, se veía muy mal, tenía los ojos negros y se le estaba cayendo la piel, se veía fatal, Burnoid fue rápidamente hacia ella y la tomó antes de que esta cayera al suelo, le dio de tomar la mezcla que había preparado mientras tiritaba de miedo, posiblemente Burnoid había logrado salvar a su hija de la muerte, eso hasta que su hija con una voz muy suave dijo:
-papi...
-¿si hija?- dice un poco aliviado
-me siento muy mal...
-tranquila hija, te... te pondrás bien
Scarlett cerró los ojos y dejó de respirar, pero su corazón aún latía, no se movía, su temperatura comenzó a disminuir, se pudo ver el último aliento de Scarlett, lo único que consolaba a Burnoid era el corazón de su hija, que aún se oía latir, Burnoid solo esperaba una señal más de vida de su hija, pero no pasaba nada, pronto su corazón dejó de latir, Burnoid no se contuvo a llorar, su hija ahora estaba muerta, al igual que con Landria se quedo ahí, con Scarlett, abrazando el cuerpo sin vida de su hija por horas, Burnoid se levanto por primera vez en dos patas y llevaba a su hija entre las patas delanteras, cargando el cuerpo de su hija, como cuando era pequeña, solo que de una manera diferente, de la nada apareció Karmane y de una manera brusca hizo a Burnoid tirar el cadáver de Scarlett.
-¿no te basta solo con envenenar a mi hija, infeliz?- dice triste y fríamente
-oh vamos hermano, no te pongas así, además... no querrás tenerla en tus patas por estos momentos, esto solo es la primera fase, pronto comenzará otra, tu solo espera aquí- dice mientras se aleja lentamente
Burnoid veía como se alejaba su hermano sin apartar la mirada de él, de repente se oyen gruñidos leves y un crujir de huesos, esto rompió la atención de Burnoid haciéndolo buscar lo que parecía emitir esos sonidos, se sorprendió al ver que el cadáver de su hija era de donde provenían aquellos molestos sonidos.
-bueno, ya me voy, que te diviertas hermano...-dice Karmane mientras se va
Burnoid retrocede lentamente y observa como su hija se convierte en un monstruo, los sonidos de dolor lo hacían el ambiente más tétrico y triste, Burnoid entre lágrimas decía:
-No me hagas hacer esto hija, por favor…
Scarlett golpeo a su padre y este salió directo contra una pared y cayendo sobre una mesa, Scarlett se dirigió a él y lo tomo del cuerpo, comenzó a golpearlo varias veces en la cara, después lo lanzó hacia una mesa, la fuerza hizo que esta se rompiera.
-Scarlett… hija… por favor, no quiero que pelees con tu padre…
Scarlett lo toma por una pata trasera y lo lanza hacia las escaleras, Burnoid con trabajo se logra levantar
-hija, por favor… ya basta…
Scarlett toma una mesa y se la avienta a Burnoid, Burnoid sabía que podría morir, pero no quería lastimar a su hija, o lo que parecía haber sido su hija
Scarlett tomo una vez más a su padre, y con un hueso filoso sobresaliente de su cuerpo dañó gravemente la pata delantera derecha de su padre, Burnoid grito de dolor, esto le recordaba un poco a las pequeñas peleas que tuvo con su hija, pero nada como la pelea que estaba perdiendo y en la cual podría morir, Burnoid tomó la pata de su hija y se la torció, las lágrimas brotaban de los ojos de Burnoid no por el dolor de su pata, si no de que él sabía que debía matar a su hija, Scarlett como del cuello a su padre y lo levanto, Burnoid miró fijamente a su hija y tomó su pata con las dos suyas, levantándose un poco para no ser asfixiado
-tú no eres mi hija…
Burnoid uso sus 2 patas para liberarse, rápidamente tomó la pata de una de las mesas y la arrancó de donde estaba, la enterró en una pata de Scarlett inmovilizándola de donde estaba, se subió al lomo de Scarlett , con tristeza y enojo tomó la cabeza de Scarlett mientras ella intentaba tirar a su padre de su lomo.
-perdóname Scarlett…
Le rompió el cuello a Scarlett y se bajo de ella, Burnoid aún permanecía en 2 patas, se marchó lentamente del restaurante mientras veía por última vez lo que fue su hija, Burnoid estaba todo manchado de sangre, sus heridas casi no lo dejaban caminar.
Burnoid salió del restaurante y en el cielo vio a un poni, era uno de los ponis que habían salido de su cuerpo, el de las alas de demonio, Burnoid sube a un edificio y desde ahí llama a aquel poni, este rápidamente hace caso al llamado de Burnoid y cae en picada hacia él, lo tira del edificio y al momento de hacer impactar a Burnoid contra el suelo lo toma y lo arroja hacia un árbol, la fuerza hizo que este se rompiera, Burnoid no se podía levantar, el poni de las alas de demonio se acerco lentamente hacia Burnoid mientras sonreía.
-hola… vi lo que le hiciste a tu hija… o bueno, lo que parecía ser tu hija, y pensé en lo que podríamos hacer ambos, verás, yo también tengo un juego preparado para ti, se llama alcánzame si puedes, veré que tanto te esfuerzas por atraparme, digo… si es que quieres tener estas alas.
El poni de las alas se fue volando por el bosque y Burnoid ya no tenía nada que perder, por lo que decidió seguirle el juego a aquel poni con alas de demonio, lo siguió hasta unas montañas en las cuales perdió mucho tiempo en subir, Burnoid estaba muy cansado y estaba perdiendo al poni de las alas de demonio, sus heridas comenzaron a desaparecer, fue corriendo de bajada hacia donde estaba una ciudad, la ciudad estaba muy tranquila, entró a la ciudad y en el centro de esta estaba todo manchado de sangre, había muchos muertos, algunos estaban cortados, otros tenían heridas muy profundas, pero a Burnoid no le importaba, a lo lejos vio a un numeroso grupo de ponis, Burnoid se acerco a ellos, pero estos reaccionaron de una inesperada manera “es él, mátenlo” se oían varios gritos de la multitud que con furia galopeaban hacia Burnoid, el no sabía lo que había pasado, estaba muy confundido, Burnoid solo esperaba el impacto de aquella multitud, pero algo los frenó, Burnoid miró intrigado a una silueta negra, vio que todos los ponis de la multitud estaban muertos, habían sido mutilados en tan solo unos instantes, la silueta volteo a Burnoid mientras dejaba caer a un poni partido por la mitad…
-sigues tú…
Continuará...