InicioInfoRefranes (1°Parte)

Bueno pues aquí les dejo una colección de refranes por orden alfabetico:

Refranes - A


A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.

A abril alabo si no vuelve el rabo.

A asno lerdo, arriero loco.

A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.

A barba muerta, obligación cubierta.

A bestia comedora, piedras en la cebada.

A bicho que no reconozcas, no le pises la cola.

A bien obrar, bien pagar.

A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.

A borrica arrodillada, no le dobles la carga.

A buen amigo, buen abrigo.

A buen capellán, mejor sacristán.

A barriga llena, corazón contento.

A buen culo, buen pedo.

A buen entendedor, a señas.

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A buen sueño, no hay cama dura.

A buen hambre, no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.

A buena gana de bailar, poco son es menester.

! A buena hora, mangasverdes!

A buena mujer, poco freno basta.

A buena y sin engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.

A buenas ganas, huelgan las salsas.

A buenas horas mangas verdes.

A buenos ocios, malos negocios.

A buey viejo no le cates abrigo.

A buey viejo no se le saca paso.

A buey viejo, pasto tierno.

A burra nueva, cincha amarilla.

A burro negro no le busques pelo blanco.

A burro viejo, poco verde.

A caballo ajeno, espuelas propias.

A caballo comedor, cabestro corto.

A caballo grande, grandes espuelas.

A caballo que se empaca, dale estaca.

A caballo regalado no le mires el diente.

A cada cerdo le llega su San Martín.

A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.

A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.

A cada día su pesar y su esperanza.

A cada necio agrada su porrada.

A cada pajarillo agrada su nidillo.

A cada parte hay tres leguas de mal camino.

A cada pez le llega su vez.

A cada puerta su dueña.

A cada rey su trono.

A cada santo le llega su día.

A cada uno Dios da el castigo que merece.

A cada uno mate su ventura, o Dios que le hizo.

A calza corta, agujeta larga.

A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina.

A canas honradas no hay puertas cerradas.

A candil muerto, todo es prieto.

A carne de lobo, diente de perro.

A carnero castrado, no le tientes el rabo.

A cartas, cartas y a palabras, palabras.

A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido

A casa de tu amigo rico irás siempre requerido, y a la del necesitado irás sin ser llamado.

A casa de tu hermano no irás cada verano.

A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.

A casa de tu tía, entrada por salida.

A casa vieja, puertas nuevas.

A cena de vino, desayuno de agua.A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.

A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.

A confite de monja pan de azúcar.

A consejo ruín, campana de madera.

A cordero extraño no agasajes en tu rebaño.

A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.

A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto, no hay vaca.

A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.

A "creíque" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.

A cuentas viejas, barajas nuevas.

A chica cama, échate en medio.

A Dios de rodillas; al rey de pie, y al demonio en el canapé

A Dios, lo que es digno de Dios.... y a la cama, la sobrecama.

A Dios rogando y con el mazo dando.

A dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.

A Dios se le dejan las quejas, y al diablo las disparejas.

A dineros pagados, brazos cruzados

A donde acaba el novio, empieza el marido.

A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.

A enemigo que huye, puente de plata.

A espaldas vueltas, memorias muertas

A falta de caballos troten los asnos.

A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.

A falta de manos, buenos son pies.

A falta de pan, buenas son tortas.

A falta de polla, pan y cebolla.

A fiar lo asesinó el mal pagar.

A fuerza de palos, como borrico de yesero.

A fuerza de villano, hierro en mano.

A gana de comer, no hay mal pan.

A gran culpa, suave comprensión.

A gran salto, gran quebranto.

A grandes males, grandes remedios.

A grandes males, grandes enfermos.

A grandes penas, pañuelos gigantes.

A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.

A gusto de los cocineros comen los frailes.

A ira de Dios, no hay casa fuerte.

A jugar y perder, pagar y callar.

A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.

A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.

A la boda del herrero, cada cual con su dineo.

A la cama no te irás sin saber una cosa más.

A la fea, el caudal de su padre la hermosea.

A la fortuna, por los cuernos.

A la fuerza, ni los zapatos entran.

A la fuerza, no hay razón que la venza.

A la hora de la quema se verá el humo.

A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.

A la justicia y a la inquisición, chitón.

A la larga y a a la corta la mentira se descubre.

A la luz de la vela, no hay mujer fea.

A la mar madera, y huesos a la tierra.

A la mejor puta se le escapa un pedo.

A la mesa y a la cama, sólo se llama una vez.

A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.

A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.

A la mujer bailar, y al asno rebuznar, el diablo se lo ha de mostrar.

A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer.

A la mujer casta, Dios le basta.

A la mujer fea, el oro la hermosea.

A la mujer honrada, su propia estima basta.

A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.

A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.

A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.

A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si a demás mea de pie, "liberanos dominé".

A la mujer y a la cabra, soga larga, soga larga.

A la mujer y a la gata, no le lleves la contraria.

A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.

A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.

A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.

A la mujer y a la mula, por el pico les va la hermosura.

A la mujer y el aguardiente, de repente.

A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.

A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.

A la mula vieja, alivialé la reja.

A la ocasión la pintan calva.

A la pereza sigue la pobreza.

A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.

A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.

A la que tenga más de trienta, no la pretendas.

A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.

A la ruín oveja la lana le pesa, y al ruín pastor el cayado y el zurrón.

A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.

A la tercera va la vencida.

A la vejez, aladares de pez.

A la vejez, cuernos de pez.

A la vejez se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir.

A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.

A la vejez, viruelas.

A la virtud, menester hace espaldas.

A las diez, en la cama estés, y si puede sera antes, mejor que después.

A las romerías y a las bodas van las locas todas.

A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.

A lo hecho, pecho.

A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.

A los locos se les da la razón.

A mal tiempo, buena cara.

A mal viento va esta parva.

A mala lluvia, buen paraguas.

A más años, más desengaños.

A más doctores, más dolores.

A medida del santo son las cortinas.

A mi amigo quiero por lo que de él espero.

A mi prójimo quiero pero a mí el primero.

A misa temprano nunca va el amo.

A mucho amor, mucho perdón.

A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.

A nadie le huelen mal sus peos, ni le parecen sus hijos feos.

A otro perro con ese hueso.

A padre ahorrador, hijo gastador.

A pajarillo le gusta su nidillo.

A palabras necias, bofetones.

A palabras necias, oidos sordos.

A pan ajeno, navaja propia.

A pan de quince días, hambre de tres semanas.

A pan duro, diente agudo.

A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.

A poco pan, tomar primero.

A quien debas contestar, no procures enfadar.

A quien Dios no le dio hijos, el diablo le da sobrinos.

A quien feo ama, hermoso le parece.

A quien le dan el pie se toma la mano.

A quien le den pan que llore.

A quien le duele una muela que la eche fuera.

A quien madruga, Dios le ayuda.

A quien mucho tiene, más le viene.

A quien no teme, nada le espanta.

A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.

A quien se aventura, Dios le ayuda.

A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.

A raposo durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.

A rey muerto, rey puesto.

A río revuelto, ganancia de pescadores.

A su tiempo maduran las uvas.

A todo se acostumbra uno, menos a no comer.

A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.

A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.

Abogado de ricos, mal de pobres.

Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.

Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.

Acertar errando es suerte y no talento.

Adonde el corazón se inclina, el pie camina.

A donde las dan, allí las toman.

Afortunado en el juego, desafortunado en amores.

Afortunado en el juego, tiene con que pagar los amores.

Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.

Agua corriente no mata a la gente.

Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.

Agua del cielo, no quita riego.

Agua de mayo, no cala el sayo.

Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.

Agua fina saca la espina.

Agua fría y pan caliente, mata a la gente.

Agua pasada no mueve molino.

Agua que no has de beber déjala correr.

Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.

Ahora adulador, mañana traidor.

Ahora al bueno le llaman tonto.

Ahora que tenemos tirmpo, cuéntame un cuento.

Al agradecido, más de lo pedido.

Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.

Al asno a palos y a la mujer a regalos.

Al ave de paso, cañazo.

Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.

Al buen día, métele en casa.

Al buen pagador no le duelen las prendas.

Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.

Al buen sordo, pedo gordo.

Al bueno por amor y al malo por temor.

Al calvo pelón, como al niño cagón.

Al catarro, con el jarro.

Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.

Al desagradecido, desprecio y olvido.

Al diablo y a la mujer, nunca les falta que hacer.

Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.

Al hijo malo, pan y palo.

Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.

Al hombre osado, la fortuna le da la mano.

Al hombre pobre, la cama se lo come.

Al ingrato, con la punta del zapato.

Al invierno, no se lo come el lobo.

Al leñador caza, y al cazador leña.

Al maestro, cuchilla presto.

Al mal amor, puñaladas.

Al mal año, entra nadando.

Al mal circo le crecen los enanos.

Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.

Al mal pagador más vale darle que prestarle.

Al mal panadero hasta la harina le sale negra.

Al mal paso dar prisa.

Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.

Al mal segador la paja estorba.

Al mal tiempo, buen paraguas.

Al mal tiempo, mucha cara.

Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.

Al malo, lo mejora el palo.

Al médico, confesor y letrado, no le traigas engaño.

Al mejor cazador se le escapa la liebre.

Al mejor nadador se lo lleva el río.

Al miserable y al pobre, la pena doble.

Al miserable y al pobre, todo les cuesta el doble.

Al niño y al mulo, en el culo.

Al país que fueres, haz lo que vieres.

Al pan, pan, y al vino, vino.

Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.

Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.

Al peor marrano, la mejor bellota.

Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.

Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.

Al pobre y al feo todo se le va en deseo.

Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.

Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Al que entre la miel anda, algo se le pega.

Al que feo ama, bonita le parece.

Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.

Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.

Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.

Al que madruga, dios le ayuda.

Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.

Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.

Al que no le guste, que se rasque.

Al que no quiere caldo, tres tazas.

Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.

Al que quiera saber, mentiras a él.

Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.

Al revés te lo digo para que me entiendas.

Al santo, por la peana.

Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.

Al son que me toca bailo.

Al son que te tañan, a ése baila.

Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.

Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.

Al villano, dale el pie y se tomará la mano.

Alabanza propia, mentira clara.

Alabanza propia es vituperio.

Alazán tostado, antes muerto que cansado.

Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.

Alcalde de aldea, yo no lo sea.

Alcanza, quien no cansa.

Algo es algo, menos es nada.

Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.

Allá van leyes do quieren reyes.

Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.

Amar y no ser amado es tiempo mla empleado.

Amar y no ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.

Amar es tiempo perdido si no es correspondido.

Amar sin padecer, no puede ser.

Amigo leal y franco, mirlo blanco.

Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.

Amigo reconciliado, enemigo doblado.

Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.

Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.

Amistad que murió, nunca renació.

Amistades conserva la pared medianera.

Amor, amor, malo el principio y el fin peor.

Amor con amor se cura.

Amor con amor se paga, y lo demás, con dinero.

Amor con hambre, no dura.

Amor de asno, coz y bocado.

Amor de lejos, amor de pendejos.

Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.

Amor de mujer y halago de can, no darán si no les dan.

Amor de niño, agua en cestillo.

Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.

Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos, y a la mañana dan asco.

Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.

Amor es demencia, y su médico, la ausencia.

Amor grande vence mil dificultades.

Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.

Amor nuevo, olvida el primero.

Amor por interés, se acaba en un dos por tres.

Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.

Amor sin pudor, es todo menos amor.

Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.

Amor que no es osado, amor poco estimado.

Amor y fortuna, no tienen defensa alguna

Amor y muerte, nada más fuerte.

Amor y vino, sin desatino.

Amorosos juramentos, se los lleva el viento.

Ande yo caliente y ríase la gente.

Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.

Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.

Ante la duda, la más tetuda.

Antes de hacer nada, consútalo con la almohada.

Antes de meter, prometer.

Antes de que te cases, mira bien lo que haces.

Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.

Antes que acabe, no le alabes.

Antes que el deber está el beber.

Antes se coge al mentiroso que al cojo.

Antes se llena el cuajo que el ojo.

Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.

Año de avispas, año de nieves y ventiscas.

Año de neblinas, año de harinas.

Año de nieves, año de bienes.

Año derecho, de la era al barbecho.

Aprendiz de todo y oficial de nada.

Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.

Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.

Aremos, dijo la mosca, y estaba en la oreja del buey.

Árbol que nace torcido, nunca su rama endereza.

Arbol que no da frutos, pide sustituto.

Arca abierta al ladrón espera.

Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.

Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.

Armas y dineros quieren buen dueño.

Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.

Así come el mulo, así caga el culo.

Así se mete, como piojo en costura.

Aún no ensillamos, y ya cabalgamos.

Aunque la mona se vista de seda. mona se queda.

Ave que vuela, a la cazuela.

Refranes - B

Bachiller en artes, burro en todas partes.

Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.

Bailar sin pecar, cosa imposible será.

Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.

Bailarines en cojos paran.

Barba bien bañada, medio rapada.

Barba de tres colores no la traen sino traidores.

Barbero, loco o parlero.

Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.

Barco en varadero, no gana dinero.

Barco sin cubierta, sepultura abierta

Barriga llena, no cree en hambre ajena.

Barriga llena, aguanta trabajo.

Bastante colabora quien no entorpece.

Bastante me ayuda quien no me estorba.

Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.

Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.

Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.

Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.

Beber con medida alarga la vida.

Beber y comer buen pasatiempo es.

Bebes vino, no bebas el seso.

Bebo lo tinto y meo lo claro.

Belleza es riqueza, o por ella empieza.

Belleza sin talento, veleta sin viento.

Belleza y riqueza juntas, casi nunca.

Bellotas y castañas hacen malas hilancias.

Bendita sea el agua, por sana y por barata.

Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.

Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.

Bestia sin cebada, nunca te dará buena cabalgada.

Bien ama quien nunca olvida.

Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.

Bien canta Marta después de harta.

Bien convida, quien presto bebe.

Bien está el pájaro en su nido.

Bien predica el ayunar quien acaba de almorzar.

Bien predica quien bien vive.

Bien sabe el asno en que casa rebuzna.

Bien sabe la rosa en qué mano posa.

Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.

Bien vestido, bien recibido.

Bienes que ocasionan males, no son tales.

Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.

Boca de fraile, sólo al pedir la abre.

Boca de verdades, temida en todas partes.

Boca que bosteza, estómago que hambrea.

Bodega de buen olor, no ha menester pregón.

Bondad con hermosura, poco dura.

Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.

Bota vacía, la sed no quita.

Boticario sin botica, nada significa.

Botija nueva hace el agua fresca.

Breve habla el que es prudente.

Bromas pesadas nunca sean dadas.

Bromas pesadas sólo al que las da le agradan.

Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.

Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.

Buen cazador, mal labrador.

Buen corazón vence mala andanza.

Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.

Buen pie y buena oreja, señal de buena bestia.

Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.

Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.

Buena es la nieve que en su tiempo viene.

Buenas acciones valen más que buenas razones

Buenos amigos y buenos abriles, uno entre miles.

Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.

Buenas y malas artes hay en todas partes.

Bueno es el mal que fue ocasión del bien.

Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.

Bueno y breve, bueno dos veces.

Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.

Buenos y tontos se confunden al pronto.

Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.

Buey hermoso, no es para trabajo.

Buey muerto, vaca es.

Buey viejo, surco derecho.

Buitres y milanos, primos hermanos.

Burla con daño, no cumple el año.

Burlas suaves traen burlas graves.

Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.

Burro amarrado, leña segura.

Burro apeado no salta vallado.

Burro grande, ande o no ande.

Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.

Burro pequeñín, siempre nuevecín.

Burros o coces, arrieros a palos y a voces.

Refranes - C

Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.

Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.

Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.

Caballo ajeno, ni come ni se cansa.

Caballo alquilado, nunca cansado.

Caballo bonito, corto y gordito.

Caballo corredor, no ha menester espuela.

Caballo corredor, pronto se cansa.

Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.

Caballo hermoso, de potro sarnoso.

Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.

Caballo que alcanza, pasar querría.

Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.

Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.

Caballo que no sale del establo, siempre relincha.

Caballo que vuela, no necesita espuela.

Cabello luengo y corto seso.

Cabellos y cantar, no es buen ajuar.

Cabeza calva, peinada antes del alba.

Cabeza grande, poco seso y mucho aire.

Cabeza loca no quiere toca.

Cabezas grandes, talento chico.

Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.

Cacarear y no poner huevos no es nada bueno.

Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.

Cada altar tiene su cruz.

Cada bota huele al vino que tiene.

Cada campana suena según el metal del que está hecha.

Cada cual echa sus cuentas, y unas veces falta y otras acierta.

Cada cual en su casa y Dios en la de todos.

Cada cual huele al vino que tiene.

Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.

Cada cual es dueño de su miedo.

Cada cuba huele al vino que lleva.

Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.

Cada día gallina, amarga la cocina.

Cada día que amanece el número de tontos crece.

Cada día un grano pon, y harás un montón.

Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.

Cada gorrión tiene su corazón.

Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.

Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.

Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.

Cada loco con su tema.

Cada maestrillo tiene su librillo.

Cada mochuelo, a su olivo.

Cada moneda tiene dos caras.

Cada ollero alaba su puchero.

Cada oveja con su pareja.

Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.

Cada quien, con su cada cual.

Cada quien puede hacer de su culo un candelero.

Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.

Cada uno cuenta de la feria como le va el ella.

Cada uno decía del amor que tenía.

Cada uno en su negocio sabe más que el otro.

Cada uno halla horma de su zapato.

Cada uno lleva la lengua al lado donde le duele la muela.

Cada uno puede hacer de su capa un sayo.

Cada uno sabe donde le aprieta el zapato.

Cada uno tiene su modo de matar pulgas.

Cada uno va a su avío, y yo, al mío.

Cae más pronto un mentiroso que un cojo.

Caer para levantarse, no es caer.

Caerle como pedrada en ojo tuerto.

Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.

Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.

Caldo de gallina, a los muertos resucita.

Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.

Calores, dolores y amores, matan a los hombres.

Calumnia, que algo queda.

Calva buena, luna llena.

Calla, haz, y con la tuya te saldrás.

Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

Cambiar de opinión es de sabios.

Camina como viejo y llegarás como joven.

Camino amplio y llano, camino no inaugurado.

Camino comenzado, medio andado.

Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.

Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada

Cantando y cantando, las penas se van aliviando.

Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.

Cara a cara vergüenza se cata.

Cara de beato y uñas de gato.

Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.

Caracoles de abril para mi, los de mayo para mi hermano y los de junio para ninguno.

Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.

Caranga resucitada pica muy duro.

Caras vemos, corazones no sabemos.

Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.

Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.

Caridad y amor, no tocan tambor.

Carne a carne, amor se hace.

Caro me lo dan y caro lo vendo.

Carretera que bien empieza, con baches acaba.

Cartera y reloj, el sueño del ladrón.

Casa con dos puertas, mala es de guardar.

Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.

Casa en plaza, los quicios tienen de plata.

Casa hecha y mujer por hacer.

Casa hecha, sepultura abierta.

Casa mal avenida, presto es vendida.

Casa sin moradores, nido de ratones.

Casa sin mujer y barco sin timón, lo mismo son.

Casa sin mujer, de casa no tiene nada.

Casa vieja todo es goteras.

Casamiento y mortaja del cielo bajan.

Castigo de uno, escarmiento de muchos.

Castillos muy altos vienen de repente al suelo.

Cayendo el muerto y soltando el llanto.

Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.

Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.

Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.

Cerdo que no madruga, no come caca caliente.

Cielo aborregado, suelo mojado.

Cielo de lanas, si no llueve hoy, lloverá mañana.

Cielo empedrado, viento o suelo mojado.

Cien ratones a un gato, le dan un mal rato

Cien refranes, cien verdades.

Coces de garañón, para la yegua cariños son-

Coces de yegua, amor es para el rocín.

Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.

Codicia mala, el saco rompe.

Cojo con miedo, corre ligero.

Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión

Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.

Comamos y amemos, y no nos engañemos.

Comamos y bebamos que mañana moriremos,

Comamos y triunfemos, que de esto ganaremos.

Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.

Come con él, y guárdate de él.

Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.

Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.

Come poco y cena más, duerme en alto y vivirás.

Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.

Come, que de lo yuyo comes.

Comer a dos carrillos, como monja boba.

Comer con fuerza y mascar con ganas, que lo que no se hiciere hoy, ahí estará mañana.

Comer sin apetito, hace daño y es delito.

Cómicos y abogados, lo mismo nacen de moros que de cristianos.

Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.

Comida hecha, compañía deshecha.

Comida que escasea, bien se saborea.

Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.

Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.

Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.

Como éramos pocos, parió la abuela.

Como canta el abad, responde el sacristán.

Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.

Como haces tu cama, así la encuentras.

Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.

Como la noche al día, el pesar a la alegría.

Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.

Como que se murió si me debía.

Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.

Compañía de dos, mi perro y yo.

Compañía, ni con la cobija.

Compañía no engañosa, yo y mi sombra.

Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.

Compra con tu dinero, y no con el ajeno.

Compra de quien heredó, no compres de quien compró.

Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.

Compra lo que no te hace falta, y no tendrás lo que te haga falta.

Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.

Comprar al pobre, vender al rico.

Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.

Comprar y vender, buen camino para enriquecer.

Compuesta, no hay mujer fea.

Con agua pasada, no muele el molino.

Con aire solano, no hay toro bravo.

Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?

Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.

Con bondad se adquiere autoridad.

Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.

Con cuatro que obedezcan, uno que mande.

Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.

Con el callar, vencerás.

Con el ingrato, no tengas trato.

Con el médico olvidón, enfermos a montón.

Con el tiempo y la paciencia se adquiere la conciencia.

Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.

Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.

Con la mujer y el dinero, no te burles, compañero.

Con la tripa vacía, no hay alegría.

Con la vara que midas, serás medido.

Con ladrones y gatos, pocos tratos.

Con las glorias se olvidan las memorias.

Con los años viene el seso.

Con los años viene el seso, y se va el sexo.

Con los descuidados, medran los abogados.

Con pañuelo de seda vas a la arada: señal de tener mucho o no tener nada.

Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.

Con pan y vino, se anda el camino.

Con queso, pan y vino, se anda mejor el camino.

Con quien te vi, te comparé.

Con salud y dinero, hago cuanto quiero.

Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.

Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.

Con un fraile no puede nadie; con dos, ni Dios: con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.

Con una madrastra, al hombre le basta.

Con una rueda, no anda una carreta.

Conciencia ancha, la bolsa ensancha.

Confesión espontánea, indulgencia plena.

Confesión obligada, no vale nada.

Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.

Conforme ven el traje, tratan al paje.

Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.

Consejo no pedido, consejo mal oído.

Consejos vendo, y para mí no tengo.

Contigo me entierren, que me entiendes.

Contigo, pan y cebolla.

Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.

Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.

Contra la fortuna, no hay arte alguna.

Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.

Corazón codicioso, no tiene reposo.

Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.

Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.

Cortesía y buen hablar, cien puertas nos abrirán.

Coser y cantar, todo es empezar.

Costumbre hace la ley.

Costumbre mala, desterrarla.

Costurera sin dedal, hace poco y lo hace mal.

Cree el fraile que todos son de su aire.

Cree en Dios, pero amarra los camellos

Cree el ladrón que todos son de su condición.

Cría buena fama y échate a dormir.

Cría cuervos y te sacarán los ojos.

Cría cuervos y tendrás más.

Criada chafardera, nunca termina su tarea.

Criada trabajadora, hace perezosa a su señora.

Criados, enemigos pagados.

Criticar es más fácil que imitar.

Cruz y raya, para que me vaya.

Cual andamos, tal medramos.

Cual el año, tal el jarro.

Cual el derrotero, tal el paradero.

Cual el tiempo, tal el tiento.

Cual es el rey, tal es la ley.

Cual seso tuve, tal cabeza traigo.

Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.

Cuando aquí nieva, que hará en la sierra.

Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.

Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.

Cuando dude, no saludes.

Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.

Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.

Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.

Cuando el cura se va a peces, donde se irán los feligreses.

Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo.

Cuando el dinero habla, todos callan.

Cuando el gato está ausente, los ratones se divierten.

Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo.

Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.

Cuando el río suena, agua lleva.

Cuando el sol se pone rojo, es que tiene lluvia en el ojo.

Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a pez o está rota.

Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.

Cuando el vil se enriquece, no conoce hermano ni pariente.

Cuando el villano es rico, no tiene pariente ni amigo.

Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.

Cuando la fuerza manda, la ley calla.

Cuando la mula ríe, el asno llora.

Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.

Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

Cuando los ciegos guían, !Hay de los que van detrás!

Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.

Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.



Cuando menguare la luna, no siembres cosa alguna.

Cuando menos se piensa, salta la liebre.

Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.

Cuando no hay lomo, tocino como.

Cuando no seas preguntado, estáte callado.

Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.

Cuando no se puede segar, se espiga.

Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.

Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.

Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.

Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.

Cuando salta la liebre, no hay galgo cojo.

Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.

Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.

Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.

Cuando suena la almirez, las doce están al caer.

Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.

Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.

Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.

Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.

Cuando tú vas, yo vuelvo.

Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.

Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.

Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.

Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo

Cuando uno no quiere, dos no barajan.

Cuando veas un zapato roto, no andará muy lejos el otro.

Cuando vivía, !que ya se muera!; cuando murió,!qué bueno era!

Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.

Cuanto más alto se sube, más grande es la caída.

Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.

Cuanto más grande la cabeza, más grande la jaqueca.

Cuanto más haces, menos mereces.

Cuanto más se tiene, más se quiere.

Cuanto más vieja, más pelleja.

Cuanto mayor es la fortuna, es menos segura.

Cuarentón y solterón, !qué suerte tienes, ladrón!

Cuenta el milagro, pero no digas el santo.

Cuenta errada, sea enmendada.

Cuentas claras, las amistades alargan.

Cuernos que no ves, corazón que no siente.

Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.

Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.

Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.

Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.

Culo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.

Culpa no tiene quien hace lo que debe.

Cuñada y suegra, ni de barro buenas.

Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.

Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.

Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.

Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.

Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.

Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.

Chico pueblo, grande infierno.

Chiquito, hasta el asno es bonito.

Chispa pequeña enciende un monte de leña.

Refranes - D

Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.

Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato

Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.

Dádivas quebrantan peñas.

Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.

Da lo tuyo antes de morir, y disponte a sufrir.

Da una sola campanada, pero que sea sonada.

Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.

Da y ten, y harás bien.

Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.

Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.

Dádiva de lo mal ganado, no la recibe dios con agrado.

Dádiva de ruin a su dueño parece.

Dais por Dios al que tiene más que vos

Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.

Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.

Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.

Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.

Dame dinero y no consejos.

Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.

Dame pan y dime tonto.

Dame que elegir y me darás que sufrir.

Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.

Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.

Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.

Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.

Dan pañuelos a quién no tienen narices.

Dando al diablo el hato y el garabato.

Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.

Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.

Dando y tomando, no cabe engaño.

Dañada una pera, dañadas sus compañeras.

Daño es ser engañado una vez, dos,necedad es.

Daño merecido, no agravia.

Daños, engaños ydesengaños, frutos son de los años.

Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.

Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.

Dar el consejo y el remedio, favor completo.

Dar gato por liebre, no sólo en las ventas suele verse.

Dar para recibir, no es dar sino pedir.

Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.

Dar una en el clavo y ciento en la herradura.

Dar y tejer es buen saber.

Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.

Darle castañas al castañero, tiene salero.

Date a deseo y olerás a poleo.

Date buena vida, temerás más la caída

Date prisa, pero no corras.

De abundancia del corazón, habla la lengua.

De airado a loco, va muy poco.

De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.

De alcalde a verdugo, ved como subo.

De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.

De amigo a amigo, la sangre en el ojo, el culo en remojo.

De aquellos polvos, vienen estos lodos.

De aquí a cien años, todos calvos.

De arriero a arriero no pasa dinero.

De baños y de cenas están las sepulturas llenas.

De broma en broma, la verdad se asoma.

De buen chaparrón, buen remojón.

De buena casa, buena brasa.

De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.

De buenas intenciones, está empedrado el infierno.

De caballo de regalo a rocín de molinero.

De carbonero mudarás, pero de ladrón no sañdrás.

De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.

De casa ruín nunca buen aguinaldo.

De casta le viene al galgo, tener el rabo largo.

De Castilla el trigo, pero no el amigo.

De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.

De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.

De comerciar a robar, poco va.

De cornada de burro, no vi morir a ninguno.

De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.

De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.

De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.

De cuero ajeno, correas largas.

De descansar, nadie murió jamás.

De desgraciados está el mundo lleno.

De día beata, de noche gata.

De día no veo y de noche me espulgo.

De diestro a diestro, el más presto.

De dinero y de bondad, quita siempre la mitad.

De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.

De Dios hablar, y del mundo obrar.

De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.

De donde no hay, no se puede sacar.

De donde vino el asno, vendrá la albarda.

De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.

De dos que pleitan, otros se aprovechan.

De enero a enero, el dinero es del banquero.

De esta capa nadie se escapa.

De esta vida sacarás, lo que disfrutes nada más.

De esto que no cuesta, llenemos la cesta

De floja tierra, nunca abundante cosecha.

De fuera venga quien la tea nos tenga.

De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.

De grano en grano, llena la gallina el buche.

De higos a brevas, larga las lleva.

De hombres bien nacidos es ser agradecidos.

De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.

De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.

De la boca del ladrón, todos lo son.

De la calle vendrá, quien de tu casa te echará.

De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.

De la cuchara a la boca, se cae la sopa.

De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.

De la mala mujer no te guíes, y de la mala no te fíes.

De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.

De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.

De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.

De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.

De la mujer y el dinero, no te burles caballero.

De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.

De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.

De las palabras, no el sonido sino el sentido.

De la panza sale la danza.

De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.

De lo bonito a lo bueno, hay trecho.

De lo bueno, el mundo debería estar lleno.

De lo perdido, lo que aparezca.

De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.

De lo que come el grillo, poquillo.

De lo que más te salga al paso, no hagas caso.

De lo que no cuesta, llena la cesta.

De lo que no veas, ni la mitad te creas.

De lo que pensé para mí, a nadie cuenta dí.

De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.

De lo que se come se cría. Y criadillas comía.

De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.

De lo que te han dado, da algo al necesitado.

De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.

De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.

De los escarmentados surjen los avisados.

De los hombres se hacen los obispos.

De mala ropa no sale un buen traje.

De malas tripas, malas morcillas.

De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.

De marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.

De mercader a ladrón, un escalón.

De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.

De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.

De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.

De necios es huir de consejos.

De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.

De noche todos los gatos son pardos.

De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.

De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.

De ovejas blancas, nacen corderos negros.

De padre carpintero, hijo zoquete.

De padres cantores, hijos jilgueros.

De persona palabrera, nunca te creas.

De pico, todos somos ricos.

De poder a poder, me acuesto con mi mujer.

De poniente, ni viento ni gente.

De pregonero a verdugo, mirad como subo.

De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.

¿De que te ríes, tonto? De ver reír a otro tonto.

De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.

De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.

De quien habla a tiento, disparates sin cuento.

De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.

De refranes y cantes, tiene el pueblo mil millares.

De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.

De ruin madera, no harás buena mesa.

De sabio hace gala quien no se admira de nada.

De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.

De saltamontes a chicharra poco marra.

De sólo aire no vive nadie.

De suerte contentos, uno de cientos.

De tal árbol tal madera.

De tal árbol tal astilla.

De tal palo, tal astilla

De tales devociones, tales costurones.

De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.

De tierra de alacranes, pocos panes.

De tus herederos, sé tu el primero.

De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.

De un árbol, una rama y mejor desgajada.

De un juez prevaricador nos libre el Señor.

De un mal nacen siete, cuando no veinte.

De un peligro, con otro me libro.

De una gota de un tintero !Cuánto malo y cuánto bueno!

De una mentira, ciento se derivan.

De usar y abusar, hay el canto de un real.

De valientes y tragones, están llenos los panteones.

De verde claro a amarillo, va poquillo.

De vino aguado o agua envinada, no me des nada.

Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.

Decir, dice cualquiera; hacer sólo el que lo sepa, quiera y pueda.

Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.

Decir refranes, es decir verdades.

Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.

Deja al que está muriendo, y acude a la que está pariendo.

Deja la cama al ser de día, y vivirás con alegría.

Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.

Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.

Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.

Del agenciosos se hace el caudaloso.

Del agua mansa se asombra el perro.

Del agua vertida, la que pueda ser recogida.

Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.

Del árbol caído, todos hacen leña.

Del árbol caído, todos hacen su asiento.

Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.

Del buen vecino sale el buen amigo.

Del cuerdo al loco, media muy poco.

Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.

Del dicho al hecho hay un buen trecho.

Del favor nace el ingrato.

Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.

Del joven voy, del viejo vengo.

Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.

Del necio, a veces, buen consejo.

Del ocio nace el feo negocio.

Del que jura, teme la impostura.

Del que más ayudas, recibirás las puyas.

Del reir viene el gemir.

Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.

Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.

Delante hago acato y por detrás al rey mato.

Dentro de cien años, todos calvos.

Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.

Desde chica, la ortiga pica.

Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.

Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.

Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.

Desde torre o azotea, bien se otea.

Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.

Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.

Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.

Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.

Despacio al pensar y pronto al ejecutar.

Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.

Después de comer, duerme la siesta; y pasea después de la cena.

Después de la liebre ida, palos a la cama.

Después de la risa viene el llanto.

Después de la tempestad, viene la calma.

Después de lo hecho, todos dan consejo.

Después de perdido el barco, todos son pilotos.

Después de verme robado, compré un candado.

Después del burro muerto, la cebada al rabo.

Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.

Desvélate por saber y trabaja por tener.

Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.

Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

Deuda pagada, otra empezada.

Deuda real, se cobra tarde y mal.

Deudas tengamos, pero amigos seamos.

Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.

Día nublado engaña al amo y al criado.

Diablo te hiciste, porque padre no tuviste.

Días y ollas hacen grandes obras.

Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".

Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.

Dicen que la educación se mama.

Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.

Dichoso Adán que no tuvo suegra.

Dijo la rana a la liebre: quita de ahí so valiente.

Dijo la sartén al cazo: !apártate gorrinazo que me tiznas!

Dijo mi padre que porfiase, pero que no apostase.

Dijo un asbio doctor que sin cielos no hay amor.

Dime caldero, que el caldero me llevo.

Dime con quien andas y te diré quien eres.

Dime de que presumes y te diré de que careces.

Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.

Dime matagatos, que he matado un gato.

Dinero de canto, se va rodando.

Dinero ten, y a todo parecerá bien.

Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.

Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.

Dios aprieta pero no ahoga.

Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.

Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.

Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.

Dios da frío según la ropa.

Dios da mocos a quien no tiene pañuelos.

Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.

Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.

Dios le da legañas al que no tiene pestañas.

Dios lo da y el diablo lo guisará.

Dios lo hace, y El sabe porque lo hace.

Dios los cría y ellos se juntan.

Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.

Dios retarda ja justicia, pero no la olvida.

Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.

División y destrucción, hermanas gemelas son.

Doctor que cura a sus enfermos no hace carrera ni dineros.

Donde bien me va, allí mi patria está.

Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.

Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.

Donde el corazón se inclina, el pie camina.

Donde entra el beber, sale el saber.

Donde falta la previsión, faltará provisión.

Donde fueres, haz lo que vieres.

Donde fuerzas no bastan, baste la maña.

Donde hay carne, hay hermosura.

Donde hay gallo, no canta gallina.

Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.

Donde hay yeguas, potros nacen.

Donde hubo un gran mal, queda señal.

Donde humo sale, fuego hay.

Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.

Donde las dan las toman, y callar es bueno.

Donde las dan las toman.

Donde las dejan, las cobran.

Donde lo hay, se gasta.

Donde menos se piensa, salta la liebre.

Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.

Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.

Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.

Donde reina la ilusión, ciega la pasión.

Donde una cabeza grana, otra es vana.

Donde va el mar, que vayan las arenas.

Donde va el perrito, va el gatito.

¿Dónde vas Vicente?, donde va la gente.

Dos agujas no se pinchan.

Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.

Dos cuervos no se sacan los ojos.

Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.

Doshijas y una madre, tres diablos para un padre.

Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.

Dos negaciones afirman, pero tres no confirman.

Dos no riñen si uno no quiere.

Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.

Dos que duermen en un colchón, se vuelven de la misma opinión.

Dos veces olla al día, el caldo amargaría.

Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.

Dueña que mucho mira, poco hila.

Duerme el leal lo que al traidor le place.

Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.

Durmiendo es, y me canso, ¿que no sería trabajando?.


Si quieren ver la 2° parte:





EricTrasancos


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