Capitulo 1.- Una Mala Noche
Soy Tony, tengo 17 años y me encuentro herido en una camioneta volcada disparando con un rifle a un montón de muertos vivientes que por alguna razón no se detienen hasta que les vuelo la cabeza. Debería estar en mi casa como cualquier otro día, pero obviamente este no es otro día, ni lo sera. No se ni como el lugar donde vivo se ha convertido en un infierno donde los, emm... zombies andan por ahí atacando a cualquier sobreviviente que encuentren.
12 de Febrero, 01:45 AM
Aún recuerdo como empezó todo, o al menos un par de días de mi vida antes del "advenimiento", como lo llaman algunos. me había quedado despierto hasta tarde jugando Halo Reach en el Xbox 360 debido a que me haba propuesto terminar la campaña de Halo en dificultad legendaria, obviamente era por eso que estaba despierto. Vivía en el pequeño pueblo de Santa Gracia, a 35 minutos de la ciudad de Los Dorados, donde cursaba la preparatoria. Seguramente era el único despierto en toda la cuadra y quizás en el pueblo, pero debía ver el famoso final de Halo. Pasadas las 2 de madrugada, estaba por completar la campaña cuando empece a sentir hambre y fui a la cocina. Abrí el refrigerador y tome aun rebanada de pizza de las sobras de la cena, sin embargo, oí un ruido extraño afuera y de pronto Max, mi perro, empezó a ladrar. Salí al patio y trate de calmarlo, pero note que el volteaba a ver por una puerta que daba a la calle. Normalmente habría entrado a mi casa, pero la curiosidad y el sueño me gano y decidí salir. Salí a la calle y note que un convoy de camionetas negras dieron vuelta a la esquina y se dirigieron a la plaza del pueblo. Esas camionetas tenían un logo extraño, la cara de un puma con un cuchillo en la boca y un par de rifles detrás y tenia una inscripción que parecía en latín que decía: "Recta ad prælium, semper deinceps". Me metí por un callejón que daba una vista de la plaza y pude ver que habían tres camionetas y una vagoneta estacionadas en medio de la calle. Las camionetas se detuvieron y bajaron varios hombres armados con fusiles AR-15 y escopetas. Me oculte unos botes de basura para poder observarlos sin que me descubrieran. De la vagoneta bajaron unos hombres que descendieron de la vagoneta e iban vestidos con un traje especial como el de los antidisturbios y abrieron la puerta trasera de donde bajaron unas cajas blancas con pequeñas rejas. Estas tenían unos perros que parecían enfermos con los ojos rojos y mucho más agresivos que un perro normal. Uno de esos perros se soltó y mordió a un sujeto, el saco un cuchillo y lo mato, sin embargo el perro ya lo había mordido. Después el sujeto mordido empezó a escupir sangre y después se desmayo, ninguno de sus compañeros lo ayudo más que uno, pero fue apartado por otro sujeto. Entonces otro de ellos se acerco y le disparo tres veces en la cabeza con una pistola, para después acercarse y dispararle otra cuarta vez.
Me asuste tanto que decidí irme de ahí rápidamente, pero una voz detrás de mí me dijo despacio: -Que haces aquí chico, deberías estar dormido- me dijo mientras me ponía una pistola en la nuca. –Señor, mi perro huyo hacia aquí, solamente estaba buscándolo-, obviamente mentí, creía que así no me haría daño. Me quito el arma de la cabeza y poco después me golpeo fuertemente provocando que me desmayara.
Lo siguiente que recuerdo es que sentí que me habían echado agua, abrí los ojos y vi a mi alrededor, estaban esos tipos y me miraban fijamente, sin embargo, yo solamente alcanzaba a ver sus ojos porque tenían la cara cubierta con un pasamontañas. Tenía las manos atadas y estaba sentado en medio de la plaza principal. Pensé que estaba muerto y entonces uno de ellos se acerco y me dijo: -Que mierda haces aquí a estas horas, eh chico, estabas espiándonos idiota-. Le conteste tratando de parecer calmado: -Mi perro se perdió y…- -A mi no me vengas con esa estupidez, dime, que diablos haces aquí- me contesto interrumpiéndome mientras sacaba una pistola y me apuntaba. Sabía que estaba muerto, que le contestaría, que por curiosidad me atreví a espiarlos, si decía eso, seguramente me ganaría un buen balazo en la cabeza, tenía que volver a mentir, pero esta vez, tenía que hacerlo bien. –Estaba con mi novia, venia de camino y los vi, creía que eran…- -¿Narcotraficantes?- me dijo interrumpiéndome de nuevo, esta vez seguramente ya seria la ultima. Pensaba que moriría cuando un segundo tipo vino hacia mí y me dijo: -Oye chico, jajaja, somos peores, jajaja, en todo caso, ellos son unos idiotas comparados con nosotros, no- al momento de decirlo el se reía al igual que todos los demás, el primero quito el arma de mi cabeza y entonces pensé que quizás sobreviviría. El segundo paro de reír y dijo: -Quizás no sepas quienes somos…- - Y nunca lo sabrás- me dijo un tercer sujeto que interrumpió al segundo y saco una pistola y me la puso en la nuca. – ¡Espera!- grito el segundo tipo al tercero. –Creo que este chico no merece morir, míralo, no va a decir nada de esto a nadie, no- dijo el segundo mientras me miraba a mí y al tercer tipo. –No, no diré nada, ni siquiera estaba despierto- le dije al instante al segundo esperando salvarme de morir. –Okey- dijo el segundo mientras apartaba el arma del tercero de mi cabeza. –Y entonces que, lo dejamos ir- dijo el tercero mientras me observaba. –Déjenlo ir, al fin y al cabo, el infierno está lleno y ya no hay cupo, pronto los malditos vendrán al mundo, no- dijo el primer tipo, no sabía a qué se referían, pero seguramente, no era nada bueno. Me desataron las manos, pero el tercer sujeto me acerco un cuchillo a la mejilla, sentí como me hizo una pequeña cortada y el primer sujeto dijo: -¡Lárgate de aquí chico, ve a tu casa o ve a follarte a tu novia!-. Había sobrevivido a una muerte segura, pero aun así, tenía que correr a casa rápido, temía que si volteaba alguno de ellos cambiaría de parecer y me pegaría un tiro por la espalda. Ni siquiera voltee, solamente corrí tan rápido que me caí fuertemente, me levante rápido y huí de nuevo. Llegue a mi casa y trate de calmarme, fui al baño y me mire en el espejo para saber que me habían hecho con el cuchillo, solamente era una pequeña cortada horizontal en la mejilla. Fui a mi cuarto, apague todo y trate de dormir esperando olvidar por lo que había pasado. Trate de dormir pero no podía, sabía que iba a ir a la escuela y tenía que descansar.
12 de Febrero, 07:45 AM
Estaba profundamente dormido cuando de pronto mi alarma sonó ruidosamente despertándome al instante. Después de que durante la madrugada había sobrevivido a la peor experiencia de mi vida, debía levantarme e ir a la escuela. Me levante lentamente debido a la falta de sueño y con los ojos aun cerrados, tratando de abrirlos. Sentía que el sueño me impedía levantarme, hubiera querido quedarme dormido, pero hoy daban los resultados de los exámenes. Tenía 17 años y estaba cursando la preparatoria, la cual quedaba a 35 minutos de mi pueblo, en la ciudad de Los Dorados. Finalmente, decidí levantarme y me puse un pantalón de mezclilla y la camisa del uniforme. Fui al baño y me lave la cara para levantarme, o al menos seguir despierto por un tiempo hasta subir al autobús, donde tomaría una pequeña siesta. Me dirigí a la sala y tome mi chamarra Nike negra y me la puse. Me senté y prendí la televisión, no había nada interesante, así que decidí salir de la casa e ir a la parada del autobús. Salí de mi casa y fui a la plaza, donde estaba la parada de autobús. Había dos patrullas y muchos policías en la plaza. Un policía me vio y me dijo: -¿Oye chico, vives en este lugar?-. –Sí, porque- le conteste tranquilamente. –Ayer por la noche no oíste algún disparo o gritos- me pregunto. –Emm, no, que pasa aquí- le conteste seguramente, a lo que el policía me dijo gracias y se fue. Seguí mi camino a la parada del autobús y al llegar me senté. Me puse mis audífonos y me aislé del mundo oyendo un poco de System of a Down, The Beatles y Guns N Roses. Pasaron varios minutos y el camión nunca llego, decidí no ir y usar el pretexto del autobús para no ir a la escuela. Fui a mi casa y me dormí de nuevo esperando descansar al fin después de una noche mala...
Comenten que les parecio, espero subir las demas partes pronto, es mi primer historia asi que no soy muy buen escritor. Quizas en el proximo capitulo pueda empezar los primeros casos de zombis[/b
Soy Tony, tengo 17 años y me encuentro herido en una camioneta volcada disparando con un rifle a un montón de muertos vivientes que por alguna razón no se detienen hasta que les vuelo la cabeza. Debería estar en mi casa como cualquier otro día, pero obviamente este no es otro día, ni lo sera. No se ni como el lugar donde vivo se ha convertido en un infierno donde los, emm... zombies andan por ahí atacando a cualquier sobreviviente que encuentren.
12 de Febrero, 01:45 AM
Aún recuerdo como empezó todo, o al menos un par de días de mi vida antes del "advenimiento", como lo llaman algunos. me había quedado despierto hasta tarde jugando Halo Reach en el Xbox 360 debido a que me haba propuesto terminar la campaña de Halo en dificultad legendaria, obviamente era por eso que estaba despierto. Vivía en el pequeño pueblo de Santa Gracia, a 35 minutos de la ciudad de Los Dorados, donde cursaba la preparatoria. Seguramente era el único despierto en toda la cuadra y quizás en el pueblo, pero debía ver el famoso final de Halo. Pasadas las 2 de madrugada, estaba por completar la campaña cuando empece a sentir hambre y fui a la cocina. Abrí el refrigerador y tome aun rebanada de pizza de las sobras de la cena, sin embargo, oí un ruido extraño afuera y de pronto Max, mi perro, empezó a ladrar. Salí al patio y trate de calmarlo, pero note que el volteaba a ver por una puerta que daba a la calle. Normalmente habría entrado a mi casa, pero la curiosidad y el sueño me gano y decidí salir. Salí a la calle y note que un convoy de camionetas negras dieron vuelta a la esquina y se dirigieron a la plaza del pueblo. Esas camionetas tenían un logo extraño, la cara de un puma con un cuchillo en la boca y un par de rifles detrás y tenia una inscripción que parecía en latín que decía: "Recta ad prælium, semper deinceps". Me metí por un callejón que daba una vista de la plaza y pude ver que habían tres camionetas y una vagoneta estacionadas en medio de la calle. Las camionetas se detuvieron y bajaron varios hombres armados con fusiles AR-15 y escopetas. Me oculte unos botes de basura para poder observarlos sin que me descubrieran. De la vagoneta bajaron unos hombres que descendieron de la vagoneta e iban vestidos con un traje especial como el de los antidisturbios y abrieron la puerta trasera de donde bajaron unas cajas blancas con pequeñas rejas. Estas tenían unos perros que parecían enfermos con los ojos rojos y mucho más agresivos que un perro normal. Uno de esos perros se soltó y mordió a un sujeto, el saco un cuchillo y lo mato, sin embargo el perro ya lo había mordido. Después el sujeto mordido empezó a escupir sangre y después se desmayo, ninguno de sus compañeros lo ayudo más que uno, pero fue apartado por otro sujeto. Entonces otro de ellos se acerco y le disparo tres veces en la cabeza con una pistola, para después acercarse y dispararle otra cuarta vez.
Me asuste tanto que decidí irme de ahí rápidamente, pero una voz detrás de mí me dijo despacio: -Que haces aquí chico, deberías estar dormido- me dijo mientras me ponía una pistola en la nuca. –Señor, mi perro huyo hacia aquí, solamente estaba buscándolo-, obviamente mentí, creía que así no me haría daño. Me quito el arma de la cabeza y poco después me golpeo fuertemente provocando que me desmayara.
Lo siguiente que recuerdo es que sentí que me habían echado agua, abrí los ojos y vi a mi alrededor, estaban esos tipos y me miraban fijamente, sin embargo, yo solamente alcanzaba a ver sus ojos porque tenían la cara cubierta con un pasamontañas. Tenía las manos atadas y estaba sentado en medio de la plaza principal. Pensé que estaba muerto y entonces uno de ellos se acerco y me dijo: -Que mierda haces aquí a estas horas, eh chico, estabas espiándonos idiota-. Le conteste tratando de parecer calmado: -Mi perro se perdió y…- -A mi no me vengas con esa estupidez, dime, que diablos haces aquí- me contesto interrumpiéndome mientras sacaba una pistola y me apuntaba. Sabía que estaba muerto, que le contestaría, que por curiosidad me atreví a espiarlos, si decía eso, seguramente me ganaría un buen balazo en la cabeza, tenía que volver a mentir, pero esta vez, tenía que hacerlo bien. –Estaba con mi novia, venia de camino y los vi, creía que eran…- -¿Narcotraficantes?- me dijo interrumpiéndome de nuevo, esta vez seguramente ya seria la ultima. Pensaba que moriría cuando un segundo tipo vino hacia mí y me dijo: -Oye chico, jajaja, somos peores, jajaja, en todo caso, ellos son unos idiotas comparados con nosotros, no- al momento de decirlo el se reía al igual que todos los demás, el primero quito el arma de mi cabeza y entonces pensé que quizás sobreviviría. El segundo paro de reír y dijo: -Quizás no sepas quienes somos…- - Y nunca lo sabrás- me dijo un tercer sujeto que interrumpió al segundo y saco una pistola y me la puso en la nuca. – ¡Espera!- grito el segundo tipo al tercero. –Creo que este chico no merece morir, míralo, no va a decir nada de esto a nadie, no- dijo el segundo mientras me miraba a mí y al tercer tipo. –No, no diré nada, ni siquiera estaba despierto- le dije al instante al segundo esperando salvarme de morir. –Okey- dijo el segundo mientras apartaba el arma del tercero de mi cabeza. –Y entonces que, lo dejamos ir- dijo el tercero mientras me observaba. –Déjenlo ir, al fin y al cabo, el infierno está lleno y ya no hay cupo, pronto los malditos vendrán al mundo, no- dijo el primer tipo, no sabía a qué se referían, pero seguramente, no era nada bueno. Me desataron las manos, pero el tercer sujeto me acerco un cuchillo a la mejilla, sentí como me hizo una pequeña cortada y el primer sujeto dijo: -¡Lárgate de aquí chico, ve a tu casa o ve a follarte a tu novia!-. Había sobrevivido a una muerte segura, pero aun así, tenía que correr a casa rápido, temía que si volteaba alguno de ellos cambiaría de parecer y me pegaría un tiro por la espalda. Ni siquiera voltee, solamente corrí tan rápido que me caí fuertemente, me levante rápido y huí de nuevo. Llegue a mi casa y trate de calmarme, fui al baño y me mire en el espejo para saber que me habían hecho con el cuchillo, solamente era una pequeña cortada horizontal en la mejilla. Fui a mi cuarto, apague todo y trate de dormir esperando olvidar por lo que había pasado. Trate de dormir pero no podía, sabía que iba a ir a la escuela y tenía que descansar.
12 de Febrero, 07:45 AM
Estaba profundamente dormido cuando de pronto mi alarma sonó ruidosamente despertándome al instante. Después de que durante la madrugada había sobrevivido a la peor experiencia de mi vida, debía levantarme e ir a la escuela. Me levante lentamente debido a la falta de sueño y con los ojos aun cerrados, tratando de abrirlos. Sentía que el sueño me impedía levantarme, hubiera querido quedarme dormido, pero hoy daban los resultados de los exámenes. Tenía 17 años y estaba cursando la preparatoria, la cual quedaba a 35 minutos de mi pueblo, en la ciudad de Los Dorados. Finalmente, decidí levantarme y me puse un pantalón de mezclilla y la camisa del uniforme. Fui al baño y me lave la cara para levantarme, o al menos seguir despierto por un tiempo hasta subir al autobús, donde tomaría una pequeña siesta. Me dirigí a la sala y tome mi chamarra Nike negra y me la puse. Me senté y prendí la televisión, no había nada interesante, así que decidí salir de la casa e ir a la parada del autobús. Salí de mi casa y fui a la plaza, donde estaba la parada de autobús. Había dos patrullas y muchos policías en la plaza. Un policía me vio y me dijo: -¿Oye chico, vives en este lugar?-. –Sí, porque- le conteste tranquilamente. –Ayer por la noche no oíste algún disparo o gritos- me pregunto. –Emm, no, que pasa aquí- le conteste seguramente, a lo que el policía me dijo gracias y se fue. Seguí mi camino a la parada del autobús y al llegar me senté. Me puse mis audífonos y me aislé del mundo oyendo un poco de System of a Down, The Beatles y Guns N Roses. Pasaron varios minutos y el camión nunca llego, decidí no ir y usar el pretexto del autobús para no ir a la escuela. Fui a mi casa y me dormí de nuevo esperando descansar al fin después de una noche mala...
Comenten que les parecio, espero subir las demas partes pronto, es mi primer historia asi que no soy muy buen escritor. Quizas en el proximo capitulo pueda empezar los primeros casos de zombis[/b