El único úrsido de Sudamérica es conocido como oso andino o de anteojos (Tremarctos ornatos) por las características marcas blancas y amarillas que cubren su rostro. No es fácil seguir la pista de este animal, que puede alcanzar los 180 kilos de peso y cuenta con algunas peculiaridades anatómicas y fisiológicas que lo distinguen de otros osos.
Por ejemplo, su mandíbula presenta un marcada depresión. Además, solo tiene 52 cromosomas, a diferencia de sus congéneres, que cuentan con 74. Según algunos genetistas, esto lo acerca más al panda gigante, que también posee 52. En la actualidad, se oculta en los bosques de alta montaña de Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú y el norte de Argentina. Se estima que apenas sobreviven 18.000 ejemplares en zonas aisladas, lo que impide el intercambio genético entre poblaciones.