13-07-08 | Por Lucas Ameriso / La Capital
Sólo se hacen 30 kilómetros por año de la autopista a Córdoba
Las promesas oficiales remarcan ahora que la autopista estará terminada en 2009. (Foto: D. Carrizo)
Por más de tres décadas la autopista Rosario-Córdoba se convirtió en un territorio de promesas. La obra que permitirá unir los 380 kilómetros que separan a la ciudad de la capital mediterránea está inconclusa y desde su puesta en marcha en mayo de 1997 sólo se asfaltaron a razón de 30 kilómetros por año. En la actualidad, los tramos santafesinos presentan un avance del 50 por ciento, pero se calcula que toda la traza quedará completa recién en el segundo semestre del año próximo. Claro que si los trabajos siguen al ritmo que evidenciaron históricamente, ese plazo podría estar lejos de ser cumplido.
El cálculo no es tan complicado: si se computan los años de obras por la extensión de la traza, el promedio de construcción señala que se asfaltaron a razón de 31 kilómetros por año. Es más, el gobernador Hermes Binner descreyó de las precisiones oficiales y calculó el pasado 17 de enero que la autopista recién quedará inaugurada en dos años.
La lista de anuncios truncos es tan larga como la autopista. El archivo de LaCapital atesora verdaderas "perlitas" de los últimos años que incluyen una kilométrica lista de licitaciones malogradas, reclamos y promesas incumplidas.
Mirando al pasado. En octubre de 1999 el ex presidente Carlos Menem cortó las cintas de inauguración del primer tramo de la autopista Rosario- Armstrong, que en rigor llegaba tan sólo hasta Roldán. Hubo aplausos, poses para la foto y discursos rimbombantes. ¿La autopista? Fue por años todo un veloz camino para llegar hasta Roldán. Es más, su sucesor Fernando De La Rúa anunció en enero de 2001 la licitación del tramo Villa María-Armstrong con la expectativa de terminar toda la autopista en 2003. La realidad demostró que en marzo seguían pavimentando el tramo hasta Roldán.
En septiembre de 2001 la licitación del segmento hasta Armstrong se quedó sin financiamiento y la polémica ingresó al Congreso Nacional empujada por los intendentes del suroeste santafesino. Ya en esa época se vislumbraban los problemas con la concesionaria Covicentro: cuando la firma obtuvo la concesión de la ruta 9 tenía que invertir 100 millones de dólares para extender la autopista hasta Cañada de Gómez. El compromiso se había asumido en 1992, cuando se licitó la obra que debía concluirse en 2003.
Durante todo 2002 y parte de 2003 intendentes del cordón industrial que rodea a Rosario solicitaron la concreción de las obras, pero se planteó un recorte de 20 kilómetros al proyecto original. El 31 de octubre de 2003, fecha en que vencía el contrato y debía estar terminada la traza, en suelo santafesino sólo estaba construido el tramo Rosario-Roldán.
Prioridad nacional.
El 30 de mayo 2003 el ex presidente Néstor Kirchner apura las obras que prometen culminar el tramo Pilar-Villa María. Un mes después, su ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, anuncia que la autopista "es una prioridad nacional" y asegura que "se construirá contra viento y marea". La realidad demostró que recién el 13 de marzo 2004 quedó inaugurado el tramo hasta Carcarañá, que tendría que haberse terminado en 2000.
En noviembre del año siguiente vuelven los retrasos y el alerta de autoridades e instituciones frente a las demoras en la autopista. Kirchner promete licitar los tramos restantes y anuncia que la traza estará lista antes de que termine el 2007.
El anuncio se hace dos días después de que los empresarios locales y cordobeses lanzaran una caravana para pedir que se aceleraran las obras. Los segmentos se licitan el 27 de febrero de 2006, cuando se firma el contrato para los 48 kilómetros que van entre el límite interprovincial y Leones: Carcarañá hasta Armstrong y de allí a la ciudad cordobesa (el primer tramo a cargo de Dycasa por 303 millones de pesos, y el segundo de Esuco-Chediak por 248 millones).
Es tiempo de reactualizar los números de la inversión. Ahora son 1.082 millones de pesos y Binner calcula que estará terminada dos años. Si su vaticinio se cumple, viajar a Córdoba por autopista será posible en 2010.
13-07-08 | Por Diego Veiga / La Capital
Opinión: Monumento a la promesa
El 23 de octubre de 1999 Carlos Menem sonreía para los flashes mientras cortaba las cintas del tramo Rosario-Roldán de la autopista junto al por entonces gobernador Jorge Obeid.
Los aplausos terminaron, los políticos se fueron y las promesas quedaron en eso: promesas. Durante años los rosarinos nos acostumbramos a viajar por autopista sólo hasta Roldán. Cinco años (sí, leyó bien), cinco tardaron en pavimentar desde Roldán hasta Carcarañá: 24 kilómetros.
En el medio hubo de todo, pero el costado más triste es el de las muertes. Muchos perdieron la vida en la ruta 9 hacia Córdoba, una traza plagada de camiones, con banquinas en mal estado y todos los riesgos que acarrea la doble traza. Y mientras las víctimas fatales se suman, la autopista sigue sin concluirse.
Cuando era chico viajé por años a San Pedro (Buenos Aires) y nunca entendí por qué, a la altura de San Nicolás, la autopista se cortaba, se ingresaba en la vieja ruta 9 hasta Baradero y luego, casi como por arte de magia, regresaba la autopista. Pasaron décadas hasta que el Estado terminó de concluir esos 97 kilómetros. En el medio, ese tramo se cobró centenares de vidas.
Hoy pasa lo mismo con la tantas veces anunciada autopista a Córdoba. Que en promedio se hayan construido 30 kilómetros por año no hace más que reafirmar que la traza es un monumento a la promesa. Tal vez algún día la clase dirigente entienda que prometer suma y capta fotógrafos en épocas electorales, pero los archivos recuerdan que muchas cosas no se cumplen. Y lamentablemente, las autopistas no concluidas acarrean más muertes.
El lado cordobés
Del lado cordobés ocurre algo parecido: el primer tramo sobre el que se avanzó fue Córdoba-Pilar, que se licitó en los 90 y se terminó de construir en 1998. Luego se licitó Pilar-Villa María, 105 kilómetros que se adjudicaron en 1999, comenzaron las obras en 2000, todo se frenó en 2001 y se retomó en 2002.
FUENTE
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/07/13/noticia_5660.html