Estrategia.
Según pudo saber AS, la operación Cristiano Ronaldo está estratégicamente diseñada en tres bases operativas principales:
Primera: Nada más consumarse la eliminación de Portugal de la presente Eurocopa (o tras la final del 29 junio, si la jugase), el crack portugués convocará a todos los medios de comunicación para comunicarles que ha decidido abandonar el Manchester y que su decisión es enérgica e innegociable. Argumentará motivos personales y profesionales, dado que en Old Trafford ya ha ganado todos los títulos posibles y considera que su etapa en los red devils está finiquitada. Acto seguido se irá de vacaciones y le comunicará a Ferguson que no cuente con él para los planes de pretemporada con el Manchester porque no piensa regresar allí.
Segunda: Cristiano Ronaldo conminará desde su retiro vacacional a la familia Glazer, y sobre todo a David Gill que es quien tiene el máximo poder en el club, a que negocie con el Real Madrid. El futuro Balón de Oro anunciará públicamente que sólo quiere jugar en el Real Madrid y que su decisión de marcharse no incluye escuchar otras ofertas por él de ningún otro club. El crack dirá que quiere ir al Madrid sí o sí y que ese deseo no tiene marcha atrás.
Tercera: El Madrid estará en ese momento en una posición inmejorable y beneficiosa porque no habrá gastado ningún cartucho y, además, cuenta con una ventaja primordial: ya tiene un acuerdo verbal con Cristiano a través de las conversaciones mantenidas con su agente Jorge Mendes en las últimas semanas. Por supuesto no hay nada firmado porque eso sería ilegal y permitiría al Manchester acudir a la FIFA con argumentos sólidos. Lo que sí se ha apalabrado es un contrato hasta 2013 y se ha resuelto el fleco más complicado, el de los derechos de imagen. El portugués ha aceptado ceder el 50% de los mismos al Madrid, tanto para España como para el extranjero, igual que hicieron en su día los Galácticos (Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham).