La forma en que fueron seleccionados los perros enfatizó ciertas de sus características.
La actividad de copiar los gestos sugiere que los canes son capaces de empatía con la gente, dijeron los investigadores, que grabaron en video el comportamiento de los perros en el laboratorio.
Hasta ahora se pensaba que únicamente los humanos y sus parientes cercanos, los primates, eran capaces del bostezo contagioso.
El equipo científico del Birkbeck College de la Universidad de Londres, presentó los resultados de su estudio en la publicación "Cartas de biología".
Bostezar, aunque algunas veces es una respuesta al estrés extremo, es con más frecuencia un signo de cansancio.
Pero la razón de que sea contagioso no ha sido totalmente comprendida.
"Hay evidencia de que personas autistas son menos propensas a bostezar en respuesta a otro bostezo humano, sugiriendo que el bostezo contagioso es contrario a la habilidad para tener empatía", explica el doctor Atsushi Senju, miembro del equipo.
Claves humanas
El científico y su grupo se maravillaron de que haya perros dotados en el aprendizaje de los gestos sociales humanos, y se preguntaron si podían aprender el bostezo y establecer esa capacidad en un grupo de 29 canes.
Tres de cada cuatro perros estudiados respondieron al estímulo del bostezo.
El equipo creó entonces dos condiciones, cada una de cinco minutos de duración, en que una persona -extraña al perro- fue sentada frente al animal y se le preguntaba su nombre,.
Bajo esta condición el extraño bostezaba cuando el perro tenía contacto visual con él.
"Le dimos todo a los perros: estímulo visual y auditivo para inducirlos a bostezar", explicó el doctor Senju a BBC Mundo.
En la segunda condición se siguió el mismo procedimiento pero en esta ocasión el extraño abría y cerraba la boca pero sin bostezar.
El científico explicó que "está fue una precaución para asegurarse de que los perros no respondían al estímulo de la boca abierta".
Bostezos
El equipo científico encontró que 21 de los 29 perros bostezaron cuando el extraño frente a ellos bostezaba, y en promedio los perros bostezaron 1,9 veces.
En contraste, ningún perro bostezó durante la segunda condición de abrir y cerrar la boca.
Los investigadores creen que estos resultados son la primera evidencia de que los perros tienen la capacidad de identificación con los humanos. Y aunque el equipo no puede descartar la posibilidad del bostezo inducido por el estrés, esperan hacerlo en investigaciones futuras.
"Los perros tienen una capacidad especial para leer la comunicación humana. Ellos responden cuando les apuntamos y cuando les señalamos", dijo el doctor Senju a BBC Mundo.
Los investigadores explicaron que junto a las orejas largas y los ojos suplicantes, los humanos escogen los perros como mascotas para ser obedientes y dóciles.
Los resultados del estudio sugieren que la capacidad de identificación con los humanos es otra característica que aprenden los perros durante su domesticación.
El doctor Senju piensa que esas características podrían haber sido útiles para los humanos cuando comenzaron a vivir junto a los canes hace aproximadamente 15.000 años.