"In Memoriam"
Primera parte: 1960 y 1970 a 1973
*****************************************************
Índice de la primera parte
- Inicio de las acciones terroristas contra personal de las Fuerzas Armadas y sus familiares. La primera víctima: + Guillermina Cabrera
- Declaración de Guerra del ERP y Montoneros
+ Teniente General Pedro Eugenio Aramburu
- Repercusiones de la prensa en el país
- Repercusiones en el exterior
- Robo del feretro del Teniente General Pedro Eugenio Aramburu
- Asalto a un camión militar en Pilar: + Teniente Mario César Azúa y + Soldado Hugo Alberto Vacca
+ Mayor Julio Ricardo San Martino
+ General De División Juan Carlos Sánchez
- Declaraciones de distintos sectores sociales
+ Teniente Primero José María Naccarato
+ Coronel Héctor Alberto Iribarren
- Asalto al Comando De Sanidad Militar: + Teniente Coronel Raúl Juan Duarte Ardoy
*************************
INICIO DE LAS ACCIONES TERRORISTAS CONTRA PERSONAL DE LAS FUERZAS ARMADAS Y SUS FAMILIARES. LA PRIMERA VÍCTIMA
La primera víctima fatal producida por la acción terrorista de organizaciones subversivas integradas por miembros de ideologías extremistas, fue una niña de apenas 4 años, hija de un oficial del Ejército Argentino.
Nos estamos refiriendo al atentado terrorista perpetrado en la noche del 12 de marzo de 1960 contra el domicilio particular del entonces capitán del Ejército David René Cabrera, sito en la calle Díaz Vélez casi esquina Maipú de La Lucila, provincia de Buenos Aires. En dicha circunstancia resultó muerta su hijita Guillermina, de 4 años de edad y con heridas graves su hijo Jerónimo Luis, de 6 años.
Dicho atentado se produjo mediante el empleo de dos paquetes de gelinita de 3 Kgs. cada uno, colocados en el acceso principal junto a la estructura central de la vivienda, que al explotar ocasionó el derrumbe casi total de la casa.
Los autores materiales del hecho fueron identificados como: Héctor Rodolfo Gringoli, Berolegui y Leonelli, quienes actuaron por indicación de Alberto Campos; los materiales explosivos fueron suministrados por Juan Carlos Brid.
La organización, actuación y orientación política ideológica de las organizaciones terroristas que comenzaban a actuar a partir de fines de la década del 50, estaban centradas especialmente en la Unión de Guerrilleros Andinos, comandados por Ciro Ahumada y por los denominados "Uturuncos" (Tigres de la sierra).
La primera de las organizaciones definió su doctrina sobre la base del denominado Manual del Guerrillero y el folleto 150 preguntas a un guerrillero. La segunda de las nombradas respondía á una clara y definida filiación marxista leninista.
El accionar de ambas, con la intervención de un definido sector político, produjo en el país entre 1958 y 1961 (gobierno constitucional del Dr. Arturo Frondizi) la cantidad de 1.566 atentados terroristas (colocación de explosivos, bombas, ataques a miembros de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, civiles, etc.) con el resultado de 17 víctimas fatales, entre las cuales estaba la pequeña Guillermina y 89 heridos. Uno solo de dichos atentados ocurrido el 15 de febrero de 1960 en el depósito de combustible de la Shell Mex Argentina, sito en la ciudad de Córdoba, ocasionó el incendio por destrucción del tanque madre de tres millones de litros de nafta, dos tanques menores de doscientos mil litros de gasoil cada uno, varios tambores de 200 litros de nafta y de un camión tanque.
El siniestro, según fehacientes comprobaciones realizadas después de producido el hecho, resultó de la explosión de una bomba colocada en la base del tanque madre. Este atentado costó la vida a 13 civiles y numerosos heridos.
*************************
DECLARACIÓN DE GUERRA DEL ERP Y MONTONEROS
Las citadas organizaciones terroristas serían el germen que diez años después dieron origen a las dos organizaciones subversivas y terroristas más importantes que actuaron con extrema criminalidad en la década del 70: Montoneros y el Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP). La primera de las nombradas hizo su presentación en el escenario nacional el 29 de mayo de 1970, con el secuestro y posterior "fusilamiento" del teniente general Pedro Eugenio Aramburu.
A fines de la década del 69 y principios de la del 70 ambas organizaciones subversivas terroristas ya tenían planificado y decidido iniciar una verdadera guerra contra las FF.AA. por considerarlas el obstáculo más importante que se oponía a la conquista de sus objetivos político-idelógicos para la toma del poder. En tal sentido resulta esclarecedor para el lector señalar textualmente dichos objetivos y la forma de alcanzarlos, que incluían abiertamente la lucha armada contra las instituciones de la república.
Con respecto al Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT - ERP) cabe señalar el contenido textual de la resolución adoptada a mediados de 1970, que dice:
Julio de 1970.
Resolución del V Congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT):
Fundación del Ejército Revolucionario del Pueblo. (ERP):
Considerando:
Que en el proceso de guerra revolucionaria iniciado en nuestro país, nuestro partido ha comenzado a combatir con el objeto de desorganizar a las Fuerzas Armadas del régimen para hacer posible la insurrección del proletariado y del pueblo.
Que las Fuerzas Armadas del régimen sólo pueden ser derrotadas oponiéndoles un ejército revolucionario... Que durante toda una larga etapa, nuestra guerra revolucionaria adquirirá formas guerrilleras, urbanas y rurales, extendida a distintas ciudades y zonas campesinas, sobre la base de cuya ampliación y extensión política y militar será posible pasar a la guerra de movimientos en el campo y a la constitución de importantes unidades estratégicas en las ciudades.
Que el otro principió fundamental de la guerra revolucionaria a aplicar por nuestra Fuerza militar es la ejecución de operaciones militares con una línea de masas, es decir, orientadas hacia la movilización de las masas y su participación directa o indirecta en la guerra.
El V Congreso del PRT resuelve:
1 °) Fundar el Ejercito Revolucionario del Pueblo y dotarlo de una bandera.
2°) Considerar al ERP y sus distintos destacamentos armados ,
como los instrumentos militares del Partido para su política en la presente etapa de la lucha de clases y el embrión del futuro Ejército revolucionario y popular.
En lo que respecta a la organización subversiva terrorista Montoneros adoptó una actitud similar acerca de la lucha armada en el país. La planificación para la conquista de los objetivos seleccionados por esta organización fueron publicados en setiembre de 1971 en la revista Cristianismo y Revolución, cuyo director y fundador fue Juan García Elorrio y directora responsable Casiana J. Ahumada, con Registro Nacional de Propiedad Intelectual N° 1.110.238. Dicha publicación constituyó un verdadero órgano de difusión de los movimientos subversivos vigentes en el país en es época. Sus párrafos más significativos señalaron:
De la resistencia a la ofensiva
Llegado el año 1969, el Movimiento, aprovechando toda su experiencia de lucha, comienza a pasar a la ofensiva. Es el comienzo de la guerra por el poder: las movilizaciones violentas masivas de Corrientes, Córdoba, Rosario, Tucumán, Catamarca, y los hechos armados de envergadura como la detención y ejecución de Aramburu, las ejecuciones de Vandor y Alonso (cabezas del sindicalismo peronista ortodoxo), la toma de La Calera, de Garín, la Prefectura de Tigre, Radio Rivadavia, asestan al régimen los golpes duros en los últimos tiempos. . . hoy en 1971, la movilización violenta de las bases y los golpes de las organizaciones armadas, han bajado gobiernos provinciales, ministros y presidentes.
La lucha por el poder: hacia el peronismo en armas
Las organizaciones armadas del Movimiento son las primeras unidades de ese ejército. Nuestra Organización (Montoneros), las Fuerzas Armadas Peronistas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y otros grupos, marchan en ese camino hacia la formación del Ejército Popular.
Sólo la guerra del pueblo salvará al pueblo.
Porque ésta es la guerra del Pueblo, que no se va a terminar de un día para el otro, sino que será de larga duración... Es el pueblo organizado en Unidades Básicas Revolucionarias el que realizará las tareas de información, comunicación y propaganda para facilitar la tarea de las Unidades Básicas de Combate. Son los activistas y los militantes de base los que darán la cara para encubrir a los combatientes clandestinos. De ellos deberá provenir la red de depósitos y refugios necesarios para el desarrollo de las tareas armadas. ... Por último aquellos más preparados y decididos tomarán las armas y se incorporarán a las unidades de combate. La Guerra Popular es una tarea gigantesca porque supone incorporar todo el pueblo a La lucha.
Las etapas de la guerra
Esta guerra tiene sus distintas etapas, algunas ya se han cumplido... Ahora hay que corregir errores... La regla de la etapa actual es atacar y protegerse, golpear y desaparecer, donde el enemigo es vulnerable, golpearlo con fuerza; donde es fuerte, esperar... debemos elegir nosotros el momento, el lugar y el modo con que nos enfrentaremos con él. Durante el transcurso de la lucha el pueblo de la misma manera que va formando su Ejército debe ir forjándose su doctrina, su justicia, su moral, sus leyes.
Ambas declaraciones de las citadas organizaciones subversivas terroristas constituyen la forma más clara y categórica de enunciar, y luego ejecutar, una verdadera declaración de guerra a las instituciones de la República, en particular contra las Fuerzas Armadas de la Nación. No constituyeron meras declaraciones teóricas; las pusieron en práctica durante toda la década del 70.
Como ya se expuso, el 12 de marzo de 1960 se produjo el atentado contra el domicilio del entonces capitán Cabrera y de su esposa Selmira Rojo, falleciendo su hija Guillermina. A1 día siguiente de tan trágica e inexplicable muerte, el presidente Frondizi, ante la ola de terrorismo que venía asolando al país que ya había cobrado muchas víctimas inocentes (civiles y familiares de militares), dispuso poner en vigencia el denominado Plan Conintes (conmoción interior) mediante el cual las Fuerzas Armadas asumen, por orden del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), el control directo de la represión del terrorismo, con la subordinación de las policías provinciales. Los acusados de promover o participar en actos subversivos podrían ser juzgados por los tribunales militares. Muchos de ellos, procesados y condenados por dichos tribunales, fueron liberados el 25 de mayo de 1973, al asumir la presidencia de la Nación el Dr. Cámpora, con el aval, prácticamente unánime, de todo el Congreso Nacional. Los beneficiados, en su gran mayoría, se reintegraron de inmediato a sus respectivas organizaciones, que durante los restantes años de la década del 70 sembraron el terror en toda la república. Los 137 muertos que a continuación detallamos son una palpable demostración de lo expresado.
La Prensa
( I 3 de marzo de 1960)
Una bomba causó la muerte de una niña y heridas a cinco
personas. Hizo explosión en la madrugada de ayer en la casa de un oficial del Ejército, en Olivos.
Una explosión de extraordinaria potencia, producto de un acto de terrorismo cometido en la madrugada de ayer en el barrio residencial de Olivos, partido de Vicente López, causó la muerte de una niña de 4 años, lesiones a sus padres y a tres hermanos, destruyó totalmente una casa de dos plantas y produjo daños materiales de importancia en las dos casas linderos y menores en otras de la vecindad.
Poco antes de las 3, en muchas cuadras a la redonda se oyó una fuerte detonación que alteró la tranquilidad del vecindario de una vasta zona... Poco minutos después fue localizado el sitio en que se produjo el estallido, que era la finca de la calle Díaz Vélez 1850, hacia donde partieron el comisario de la Seccional 1ra. del distrito, el subcomisario y un oficial inspector. . .
El espectáculo que se ofreció a la vista de muchos vecinos y las autoridades que acudieron al lugar era impresionante, ya que por efectos de la onda explosiva se derrumbaron los muros de la casa que era de dos plantas y consiguientemente los pisos y techos de ésta.
La finca era habitada por el mayor David René Cabrera, su esposa Selmira Rojo de 31 años y sus hijos Guillermina de 3 años, que falleció poco después a consecuencia de las graves lesiones recibidas, Mario de S años, Jerónimo Luis de 4 y María Elina de 6 meses de edad, todos los cuales se encontraban entregados al reposo al producirse la explosión.Todos los hijos y sus padres habían quedado bajo los escombros recibiendo heridas de diverso carácter.
Cabe destacar que por una fracción de segundos, la explosión no alcanzó a un microómnibus que con varios pasajeros acababa de pasar frente a la casa del mayor Cabrera y cuyo conductor detuvo la marcha a unos 100 metros del lugar.
... Según pudimos establecer, en horas de la tarde se efectuó una reunión a la que asistieron jefes y oficiales superiores de las tres armas, en la que fue considerado el hecho, así como toda la campaña terrorista desatada en los últimos tiempos en distintas partes del país. . . En esa reunión - en la que se mencionó el caso de la mujer Teresa Aráoz de Lamadrid, complicada con el atentado que costó la vida a un ciudadano en esta Capital y cuya libertad condicional fue dispuesta poco después - se habló de la posibilidad de un vasto plan de sabotaje y terrorismo a ejecutarse antes de las elecciones del 27 del mes en curso por parte de los adictos a la dictadura depuesta y del partido comunista...
A1 día siguiente (14 de marzo de 1960) La Prensa publicó en primera plana una información dada por el Servicio de Prensa de la Presidencia de la Nación que decía:
El presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi, ha hecho llegar su más absoluta solidaridad al Ejército Argentino con motivo del bárbaro atentado de que ha sido objeto uno de sus integrantes. Al condenar enérgicamente este nuevo acto de terrorismo, el Presidente de la Nación destacó que el propósito fundamental es alterar la paz social y crear un estado de confusión colectiva, con el objeto inmediato de evitar la realización de los actos electorales fijados por la Constitución y la ley...
En otro título se leía:
Tribunales militares juzgarán a terroristas. Será aplicado totalmente el Plan Conintes.
*************************
Teniente General
PEDRO EUGENIO ARAMBURU
Nació en la provincia de Córdoba el 21 de mayo de 1903. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1 de marzo de 1919, egresó como subteniente de infantería el 22 de diciembre de 1922.
Cursó la Escuela Superior de Guerra donde obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor.
Pasó a situación de retiro voluntario con el grado de teniente general el 8 de setiembre de 1958, cuatro meses después de haber entregado el cargo de Presidente Provisional de la Nación, función que desempeñó desde el 13 de noviembre de 1955, al renunciar el Grl. Div. Eduardo Lonardi.
El 1 de mayo de 1958 hizo entrega de la Presidencia de la Nación al Dr. Arturo Frondizi, quien había sido elegido democráticamente en los comicios del 23 de febrero del mismo año.
Estaba casado con la señora Sara Herrera. Fue padre de dos hijos.
Murió asesinado en la madrugada del 2 de junio de 1970, por la cúpula de la organización terrorista Montoneros.
El 29 de mayo de 1970 (día del Ejército Argentino), en horas de la mañana y mientras se encontraba en su departamento de la calle Montevideo de la ciudad de Buenos Aires, fue secuestrado por los principales responsables de la autodenominada Organización Revolucionaria Peronista Montoneros entre los cuales se encontraba Mario Firmenich, Norma Arrostito, Fernando Abal Medina, Emilio Maza, Capuano Martínez, Carlos Gustavo Ramus y ocho integrantes más.
El citado día, dos integrantes de dicha organización terrorista, Abal Medina y Maza, vestidos con uniforme de oficiales del Ejército lograron ingresar al departamento del Tte. Grl. Aramburu, con el pretexto de darle seguridad, en cumplimiento de una orden del Comando en Jefe del Ejército. Ambos fueron recibidos por la esposa del señor general. Ya presente Aramburu y luego de un diálogo intrascendente se lo impuso del motivo de su presencia en el lugar conminándole a que lo acompañaran, decisión que adoptó la víctima sin ofrecer resistencia alguna.
A partir de allí y utilizando varios vehículos de recambio fue trasladado a la localidad de Timote (Pcia. de Bs. As.), donde después de un denominado juicio revolucionario fue sentenciado a muerte, resolución concretada en la madrugada del 1 de junio, siendo el autor material del asesinato Fernando Abal Medina mediante disparos de pistola 9mm. y 11,25mm. A posteriori fue sepultado en una fosa cavada en el sótano de la misma casa donde se lo tuvo secuestrado y se lo asesinó.
El 31 de mayo la organización Montoneros en forma subrepticia hizo llegar a distintos medios de comunicación social los siguientes comunicados:
COMUNICADO N° 3
31 de mayo de 1970
Al Pueblo de la Nación:
En el día de la fecha, domingo 31 de mayo de 1970, la conducción de nuestra organización, constituida en Tribunal Revolucionario, luego de interrogar detenidamente a Pedro Eugenio Aramburu, declara:
I) Por cuanto Pedro Eugenio Aramburu se ha reconocido responsable:
1 °) De los Decretos 10362 y 10363 de fecha 9 de junio de 1956 por los que se legaliza la matanza de 27 argentinos sin juicio previo ni causa justificada.
2°) Del Decreto 10364 por el que son condenados a muerte 8 militares, por expresa resolución del Poder Ejecutivo Nacional, burlando la autoridad del Consejo de Guerra reunido en Campo de Mayo y presidido por el general Lorio, que había fallado la inocencia de los acusados.
3°) De haber encabezado la represión del movimiento político mayoritario del pueblo argentino, proscribiendo sus organizaciones, interviniendo sus sindicatos, encarcelando a sus dirigentes y fomentando la represión en los lugares de trabajo.
4°) De la profanación del lugar donde reposaban los restos de la compañera Evita y la posterior desaparición de los mismos, para quitarle al Pueblo hasta el último resto material de quien fuera su abanderada.
II) Por cuanto el Tribunal lo ha encontrado culpable de los siguientes cargos, que no han sido reconocidos por el acusado:
1 °) La pública difamación del nombre de los legítimos dirigentes populares en general y especialmente de nuestro líder Juan Perón y nuestros compañeros Eva Perón y Juan José valle.
2°) Haber anulado las legítimas conquistas sociales instauradas por la Revolución Justicialista.
3°) Haber iniciado la entrega del patrimonio nacional a los intereses foráneos.
4°) Ser actualmente una carta del régimen que pretende reponerlo en el poder para tratar de burlar una vez más al pueblo con una falsa democracia y legalizar la entrega de nuestra patria.
5°) Haber sido vehículo de la revancha de la oligarquía contra lo que significaba el cambio del orden social hacia un sentido de estricta justicia cristiana.
El Tribunal Revolucionario, resuelve:
1 °) Condenar a Pedro Eugenio Aramburu a ser pasado por las armas en lugar y fecha a determinar.
2°) Hacer conocer oportunamente la documentación que fundamenta la resolución de este Tribunal.
3°) Dar cristiana sepultura a los restos del acusado, que sólo serán restituidos a sus familiares cuando al pueblo le sean devueltos los restos de su querida compañera Evita.
¡¡Perón o Muerte!! ¡¡Viva la Patria!!
AL Pueblo de la Nación:
La conducción de los Montoneros comunica que hoy a las 07,00 horas fue ejecutado Pedro EugenioAramburu. Que Dios nuestro señor se apiade de su alma.
¡¡Perón o Muerte!! ¡¡viva la Patria!! Montoneros
Carta enviada por la organización terrorista Montoneros al teniente general Juan Domingo Perón el 9 de febrero de 1971 dando cuenta del secuestro, juzgamiento y posterior ejecución del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu (fragmentos).
Los Montoneros a Perón
Argentina, 9 de febrero de 1971.
Al General J. D. Perón:
Como hemos hecho en oportunidades anteriores, aprovechamos la comunicación que con Ud. tienen los compañeros del Movimiento, para hacerle llegar nuestras inquietudes con respecto al proceso revolucionarlo del pueblo argentino...
Deseamos hacerle conocer algunas consideraciones nuestras sobre hechos claves que determinan los pasos a dar por el Movimiento, tanto en el futuro inmediato, es decir tácticamente, como en el futuro a largo plazo, es decir dentro de la concepción estratégica.En primer lugar, creemos necesario explicar las serias y coherentes razones que nos movieron a detener, juzgar y ejecutar a Pedro Eugenio Aramburu.
Nos preocupan algunas versiones que hemos recogido, según las cuales nosotros con este hecho estropeamos sus planes políticos inmediatos. Demás está decir que no está en nuestros propósitos entorpecer la conducción de conjunto que Ud. realiza para la marcha del Movimiento en su totalidad. Desgraciadamente, además, nuestros actos apuntan a señalar la única estrategia que consideramos correcta, sin tener, en general, vinculación táctica con otros sectores del Movimiento.
Perón o Muerte Viva la Patria
Carta enviada por el Tte. Grl. Perón el 20 de febrero de 1971 a la organización terrorista Montoneros (fragmentos).
Perón a los Montoneros
Madrid, 20 de febrero de 1971.
A los compañeros Montoneros Buenos Aires
Mis queridos compañeros:
Por mano y amabilidad del compañero Don... he recibido vuestras cosas y él les podrá comentar de viva voz mis pensamientos al recuerdo y saludo que retribuyo con mi mayor afecto. .. Comienzo por manifestar mi total acuerdo con la mayoría de los conceptos que esa comunicación contiene como cuestión de fondo:
1 °) Estoy completamente de acuerdo y encomio con todo lo actuado. Nada puede ser más falso que la afirmación que con ello Uds. estropearon mis planes tácticos porque nada puede haber en la conducción peronista que pudiera ser interferido por una acción deseada por todos los peronistas. Me hago un deber en manifestarles que si eso ha sido dicho, no puede haber sido sino con mala intención. El compañero les hará conocer mi apreciación de situación y resolución para el año 1971 y por ella podrán quedar perfectamente en claro sobre la acción futura.
2°) Otro tanto sobre el asunto que este apartado menciona en su carta: es totalmente falso que haya perturbado plan táctico alguno.
Esta lucha también concurre a la Guerra Revolucionaria que es capaz de hacerlo. Si Uds. leen la apreciación, resolución y consideraciones podrán percatarse que, en el fondo, estamos totalmente de acuerdo, como no podría haber sido de otra manera...
En estos planes intervienen todos los elementos de las organizaciones de superficie, como los grupos activistas empeñados en la Guerra Revolucionaria.Como les explicará el compañero, mientras las organizaciones de superficie obedecen a una conducción centralizada, las organizaciones que se encargan de la Guerra Revolucionaria tienen absoluta independencia en su conducción y coordinación más que nada por los objetivos.
3°)...............................
4°)..............................
5°) Totalmente de acuerdo en cuanto afirman sobre la Guerra Revolucionaria. Es el concepto cabal de tal actividad beligerante. Organizarse para ello y lanzar las operaciones para pegar cuando duele y donde duele es la regla. Donde la fuerza represiva esté: nada; donde no esté esa fuerza: todo. Pegar y desaparecer es la regla porque lo que se busca no es una decisión sino un desgaste progresivo de la fuerza enemiga...
Finalmente compañeros, les ruego que hagan llegar a los compañeros mis más afectuosos saludos y acepten mis mejores deseos. También les ruego les hagan presente y trasmitan mis saludos a todos los compañeros que están presos o perseguidos por la dictadura y les lleven la persuasión que tal situación no ha de durar mucho.
Un gran abrazo PERÓN
El mismo año del asesinato del Tte. Grl. Aramburu, el 16 de diciembre la revista porteña Premisa reprodujo las declaraciones formuladas en Madrid por Perón.
Allí el exiliado manifestaba: La revolución mundial va hacia formas socialistas; es legítimo asociarse a Rusia para luchar contra el imperialismo; quizás si en 1955 los rusos hubieran estado en condiciones de apoyarme, yo hubiera sido el primer Fidel Castro del continente. (El Terrorismo en la historia universal y en la Argentina, Ambrosio Romero Carranza, Colección Humanismo y Terror,1980, página 182).
Cuatro años después del asesinato del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu, el 3 de setiembre de 1974, durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, en una publicación denominada La Causa Peronista, Año 1, N° 9, Mario Firmenich y Norma Arrostito relataron cómo planificaron, secuestraron y ejecutaron al citado Tte. Grl.
El texto de dichas declaraciones se transcribe a continuación:
MARIO: El ajusticiamiento de Aramburu era un viejo sueño nuestro. Concebimos la operación a comienzos de ! 969. Había de por medio un principio de justicia popular - la reparación por los asesinatos de junio del 56 -, pero además queríamos recuperar el cadáver de Evita, que Aramburu había hecho desaparecer
Pero hubo que dejar transcurrir el tiempo, porque aún no teníamos formado el grupo operativo. Entretanto trabajábamos en silencio: la ejecución de Aramburu debía significar precisamente la aparición pública de la organización.
A fines del 69 pensamos que ya era posible encarar el operativo. A los móviles iniciales, se había sumado en el transcurso de ese año la conspiración golpista que encabezaba Aramburu para dar una solución de recambio al régimen militar, debilitado tras el cordobazo.
Por la importancia política del hecho, por el significado que atribuíamos a nuestra propia aparición, fuimos a la operación con el criterio de todo o nada. El grupo inicial de Montoneros se juega a cara o seca en ese hecho.
ARROSTITO: Toda la organización éramos doce personas, entre los de Buenos Aires y los de Córdoba. En el operativo jugamos diez.
Lo empezamos a fichar a comienzos del 70, sin mayor in formación. Para sacar direcciones, nombres, fotos, fuimos a las colecciones de los diarios, principalmente de La Prensa. En una revista, Fernando encontró fotos interiores del departamento de la calle Montevideo. Eso nos dio una idea de cómo podían ser las cosas adentro.
MARIO: Pero dedicamos el máximo esfuerzo al fichaje externo. El edificio donde él vivía está frente al colegio Champagnat, y averiguamos que en el primer piso había una sala de lectura o una biblioteca. Entonces nos colamos, íbamos a leer ahí. El que inauguró el método fue Fernando, que era bastante desfachatado. Más que leer, mirábamos por la ventana. Nos quedábamos por períodos cortos, media hora, una hora. Nunca nadie nos preguntó nada.
ARROSTITO: Allí lo vimos por primera vez, de cerca. Solía salir alrededor de las once de la mañana, a veces antes, a veces después, a veces no salía. Lo vimos tres veces desde el Champagnat.
Después fichamos desde la esquina de Santa Fe, en forma rotativa. Llegamos a hacer relevos cada cinco minutos. Teníamos que hacer así porque en esa esquina había un cabo de consigna, uno rubio, gordito, y no queríamos llamar la atención.
MARIO: A medida que chequeábamos, fuimos variando el modelo operativo. La primera idea había sido levantarlo por la caIle cuando salía a caminar, pensábamos usar uno de esos autos con cortina en la luneta, y tapar las ventanilla con un traje a cada lado. Le dimos muchas vuelas a la idea hasta que la descartamos, y resolvimos entrar y sacarlo directamente del octavo piso.
Para eso hacía falta una buena "llave' : La mejor excusa era presentarse como oficiales del Ejército. El Gordo Maza y otro compañero habían sido liceístas, conocían el comportamiento de los militares. Al Gordo Maza incluso le gustaba, era bastante milico, y le empezó a enseñar a Fernando los movimientos y los órdenes. Ensayaban juntos.
ARROSTITO: Compraron parte de la ropa en la casa Isola, una sastrería militar en la Avenida de Mayo, al lado de Casa Muñoz. FernandoAbal tenía 23 años, Ramus y Firmenich 22; Capuano Martínez, 21. Cortándose el pelo, pasaban por colimbas. Así que allí compraron las insignias, las gorras, los pantalones, las medias, las corbatas. Para comprar algunas cosas, hasta se hicieron pasar por boyscouts. Un oficial retirado peronista donó su uniforme: simpatizaba con nosotros, aunque no sabía para qué lo íbamos a usar. El problema es que a Fernando le ,quedaba enorme. Tuve que hacer, de costurera, amoldándoselo al cuerpo. La gorra la tiramos - era un gorrón, le bailaba en la cabeza- pero usamos la chaquetilla y las insignias.
?Cómo entrar?
MARIO: Una cosa que nos llamó la atención es que Aramburu no tenía custodia, por lo menos afuera. Después se dijo que el ministro Imaz se la había retirado pocos días antes del secuestro, pero no es cierto. En los cinco meses que estuvimos chequeando, no vimos custodia externa ni ronda de patrulleros. Solamente el portero tenía pinta de cana, un morocho corpulento.
A alguien se lo ocurrió: Si no tenía custodia, ¿por qué no íbamos a ofrecérsela? Era absurdo, pero esa fue la excusa que usamos.
El terreno
Justo en esos días. que la operación iba tomando forma, a alguien se le ocurre arreglar la calle Montevideo, una de esas reparaciones de luz o de gas que siempre están haciendo; vaya a saber. Lo cierto es que rompieron media calle, justo del lado de su casa. Y nosotros teníamos que poner la contención ahí.
Era un problema: Pensarnos cortar la calle con uno de esos letreros que dicen "en reparación'; "Hombres trabajando'; pero lo descartarnos.
Después nos fijamos que el garage del Champagnat daba justo frente a la puerta del edificio y en dirección a Charcas había otro garage, y que ahí el pavimento no estaba roto. Entonces la contención iba a estar en un coche sobre la vereda del Champagnat, el otro en el garage.
La hora señalada
La planificación final la hicimos en la casa de Munro donde vivíamos Capuano Martínez y yo. Allí pintamos con aerosol la pick-up Chevrolet que iba servir de contención. La pintamos con guantes, hacíamos todo con guantes para no dejar impresiones digitales. No sabíamos mucho sobre el asunto, pero por las dudas no dejábamos huellas ni en los vasos, y en las prácticas llegamos a limpiar munición por munición con un trapo.
ARROSTITO: La casa operativa era la que alquilábamos Fernando y yo en Bucarelli y Ballivián,Villa Urquiza, allí teníamos un laboratorio fotográfico. La noche del 28 de mayo Fernando lo llamó a Aramburu por teléfono con un pretexto cualquiera. Aramburu lo trató bastante mal, le dijo que se dejara de molestar o algo así. Pero ya sabíamos que estaba en su casa.
Dentro de Parque Chas dejamos estacionados esa noche los dos autos operativos: la pick-up Chevrolet y un Peugeot 404 blanco; y tres coches más que se iban a necesitar: una Renoleta 4L blanca, mía, un taxi Ford Falcon que estaba a nombre de Firmenich, y una pick-up Gladiator 380, a nombre de la madre de Ramus.
La mañana del 29 salimos de casa. Dos compañeros se encargaron de Ilevar los coches de recambio a los puntos convenidos.
La Renoleta quedó en Pampa y Figueroa Alcorta con un compañero adentro. El taxi y la Gladiator cerca de Aeroparque, en una cortada, el taxi cerrado con Ilave y un compañero dentro de la Gladiator.
En el Peugeot 404 subieron Capuano Martínez, que iba de chofer, con otro compañero, los dos de civil pero con el pelo bien cortito.Y detrás, Maza con uniforme de capitán y FernandoAbal como teniente primero.
MARIO: Ramus manejaba la pick-up Chevrolet y la "flaca" (Norma) lo acompañaba en el asiento de adelante. Detrás íbamos un compañero disfrazado de cura, y yo con uniforme de cabo de la policía.
ARROSTITO: Yo Ilevaba una peluca rubia con claritos y andaba bien vestida y un poco pintarrajeada.
El Peugeot iba adelante por Santa Fe. Dobló en Montevideo, entró en el garage. Capuano se quedó al volante y los otros tres bajaron. Le pidieron permiso al encargado para estacionar un ratito. Cuando vio los uniformes, dijo que si enseguida. Salieron caminando a la calle y entraron en Montevideo 1053.
Nosotros veníamos detrás con la pick-up. En la esquina de Santa Fe bajé yo y fui caminando hasta la puerta misma del depar tamento. Me paré allí. Tenía una pistola.
MARIO: Nosotros seguimos hasta la puerta del Champagnat y estacionamos sobre la vereda. "El cura"y yo nos bajamos. Dejé la puerta abierta con la metralleta sobre el asiento, al alcance de la mano. Había otra en la caja al alcance del otro compañero. También Ilevábamos granadas.
Ese día no vi al cana de la esquina. Mi preocupación era qué hacer si se me aparecía, ya que era mi "superior'; tenía un grado más que yo. Pasaron dos cosas divertidas. Se arrimó un Fiat 600 y el chofer me pidió permiso para estacionar. Le dije que no. guiso discutir: Y por qué la pick-up si?': Le dije: "Circule!" Se fueron puteando.
En eso pasó un celular. Le hice la venia al chofer y el tipo me contestó con la venia.
Y de golpe, lo increíble. Habíamos ido allí más bien dispuestos a dejar el pellejo, pero no: era Aramburu el que salía por la puerta de Montevideo y el gordo Maza lo llevaba con un brazo por encima del hombro, como palmeándolo y Fernando lo tomaba del otro brazo. Caminaban apaciblemente.
Adentro (Fernando y Emilio)
Sus voces no están, se perdieron en La Calera y en William Morris. Pero su testimonio ha traspasado el tiempo en la evocación de sus compañeros.
Un compañero quedó en el séptimo piso con la puerta del ascensor abierta, en función de apoyo.
Fernando y el Gordo subieron un piso más. Tocaron el timbre rígidos en su apostura militar, Fernando un poco más rígido por la "metra"que llevaba bajo el pilotín verde oliva.
Los atendió la mujer del general. No le infundieron dudas: eran oficiales del Ejército, los invitó a pasar, les ofreció café mientras esperaban que Aramburu terminara de bañarse.
Al fin apareció sonriente, impecablemente vestido. Tomó café con ellos mientras escuchaba complacido el ofrecimiento de custodia que le hacían esos jóvenes militares. A Maza le descubrió en seguida el acento.
"Usted es cordobés' :
"Si; mi general" : Las cortesías siguieron un par de minutos mientras el café se enfriaba, y el tiempo también, y los dos muchachos agrandados se paraban y desenfierraban, y la voz cortante de Fernando dijo:
Mi general, usted viene con nosotros.
Así. Sin mayores explicaciones. A las nueve de la mañana.
¿Si se resistía? Lo matábamos ahí. Ese era el plan aunque no quedara ninguno de nosotros vivo.
Afuera MARIO: Pero no, ahí estaba caminando apaciblemente entre el gordo Maza que le pasaba el brazo por el hombro, y Fernando que lo empujaba levemente con la metra bajo el pilotín. Seguramente no entendía nada. Debió creer que alguien se adelantaba al golpe que había planeado, porque todavía no dudaba de que sus captores eran militares.
Su mujer había salido. De eso me enteré después, porque no recuerdo haberlo visto.
Subieron al Peugeot y arrancaron hacia Charcas, dieron la vuelta por Rodríguez Peña hacia el Bajo. Y nosotros detrás.
El viaje
Cerca de la Facultad de Derecho detuvieron el Peugeot y transbordaron a la camioneta nuestra. Capuano, la Flaca, y otro compañero subieron adelante. Fernando y Maza, con Aramburu, atrás. Allí se encontró por primera vez con "el cura" y conmigo. Debió parecerle esotérico: un cura y un policía; y el cura que en su presencia empezaba a cambiarse de ropa.
Se sentó en la rueda de auxilio. No decía nada, tal vez porque no entendía nada. Le tome la muñeca con fuerza y la sentí floja, entregada. Maza, "el cumpa; la Flaca y otro compañero se bajaron en Pampa y Figueroa Alcorta, Ilevándose los bolsos con los uniformes y par te de los fierros. Fueron a la casa de un compañero a redactar el Comunicado N°I. quedamos Ramus y Capuano adelante,Aramburu, Fernando y yo atrás. Seguimos hasta el punto donde estaban los otros dos coches. Bajamos. Capuano subió al taxi, y nosotros nos dirigimos a la otra pick-up, la Gladiator, donde había un compañero.
La Gladiator tenía un toldo y la parte de atrás estaba camuflada con fardos de pasto. Retirando un fardo quedaba una puertita. Por allí entraron Fernando y el otro compañero con Aramburu. Adelante Ramus, que era el dueño legal de la Gladiator, y yo, siempre vestido de policía.
Durante más de un mes habíamos estudiado la ruta directa a Timote, sin pasar por ningún puesto policial y por ninguna ciudad importante. Delante iba el taxi conducido por Capuano, abriendo punta. Un par de walkie-talkies aseguraba la comunicación entre él y nosotros. Otro par entre la cabina de la Gladiator y la caja.
En toda mi vida operativa no recuerdo una vía de escape más sencilla que ésta. Fue un paseo. El único punto que nos preocupaba era la Gral. Paz, pero la pasamos sin problemas: no estaba tan controlada como ahora. Salimos por Gaona, y a partir de ahí; empezamos a tomar caminos de tierra dentro de la ruta que habíamos diseñado. El río Luján lo cruzamos por un viejo puente de madera, entre Luján y Pilar, por donde no pasa nadie. Si la alarma se hubiera dado enseguida, creo que igual nos hubiéramos escapado, porque la ruta era perfecta. Tardamos ocho horas en hacer un camino que puede hacerse en cuatro, pero no entramos en ningún poblado ni nos detuvimos a comer o cargar nafta. Para eso estaba el taxi, legal, que traía las provisiones.
Aramburu no habló en todo el viaje, salvo cuando los compañeros tuvieron que buscar el bidón en la oscuridad "Aquí está'; dijo.
A la una de la tarde la radio empezó a hablar del "presunto secuestro" : Ya estábamos a mitad del camino.
Serían las cinco y media o la seis cuando Ilegamos a La Celma, un casco de estancia que pertenecía a la familia de Ramus. El taxi se volvió a Buenos Aires y nosotros entramos. La primera tarea de Ramus fue distraer la atención de su capataz, el vasco Acébal.
Eso no fue fácil porque la casa de Acébal y el casco de estancia estaban casi pegados y Ramus tuvo que arrinconar al vasco a un costado de la entrada, hablándole de cualquier cosa, mientras Fernando y el otro compañero metían a Aramburu en la casa de los Ramus. Ese compañero estaba tan boleado que bajó con la metra en la mano. Pero Acébal no sintió nada, y los únicos que aparecimos frente a él fuimos Ramus y yo, que me había cambiado el uniforme de policía.
Empieza el juicio
Metimos aAramburu en un dormitorio, y ahí mismo esa noche le iniciamos el juicio. Lo sentamos en una cama y Fernando le dijo:
General Aramburu, usted está detenido por una organización revolucionaria peronista, que lo va a someter a juicio revolucionario.
Recién ahí pareció comprender. Pero lo único que dijo fue: -Bueno.
Su actitud era serena. Si estaba nervioso, se dominaba. Fernando lo fotografío así, sentado en la cama sin saco ni corbata, contra la pared desnuda. Pero las fotos no salieron porque se rompió el roIlo a la primera vuelta.
Para el juicio se utilizó un grabador. Fue lento, fatigoso, porque no queríamos presionarlo ni intimidarlo, y él se atuvo a esa ventaja, demorando la respuesta a cada pregunta, contestando :"No sé': "De eso no me acuerdo"; etc...
El primer cargo que le hicimos fue el fusilamiento del general valle y los otros patriotas que se alzaron con él el 9 de junio de I 956. AI principio pretendió negar. Dijo que cuando sucedió eso, él estaba en Rosario. Le leímos sílaba a sílaba los decretos 10.363 y 10.364, firmados por él, condenando a muerte a los militares sublevados. Le leímos las crónicas de los fusilamientos de los civiles en Lanús y José León Suárez.
No tenía respuesta. Finalmente reconoció: "Y bueno, nosotros hicimos una revolución y cualquier revolución fusila a los contrarrevolucionarios" :
Le leímos la conferencia de prensa en que el almirante Rojas acusaba al general Valle y a los suyos de marxistas y de amorales. Exclamó: `¡Pero yo no he dicho eso!': Se le preguntó si, de todos modos, lo compartía. Dijo que no. Se le preguntó si estaba dispuesto a firmar eso. El rostro se le aclaró, quizás porque pensó que la cosa terminaba ahí.
"Si era por esto, me lo hubieran pedido en mi casa; dijo, e inmediatamente firmó una declaración en que negaba haber difamado a Valle y los revolucionarios del 56.
Esa declaración se mandó a los diarios y creo que apareció publicada en Crónica.
El proyecto del GAN
El segundo punto del juicio a Aramburu versó sobre el golpe militar que él preparaba y del que nosotros teníamos pruebas. Lo negó terminantemente. Cuando le dimos datos precisos sobre su enlace con un general en actividad, dijo que era "un simple amigo' : Sobre ésto, frente al grabador, fue imposible sacarle nada. Pero apenas se apagaba el grabador, compartiendo con nosotros una comida o un descanso, admitía que la situación del régimen no daba paro más, y que sólo un gobierno de transición -que él se consideraba capacitado para ejercer- podía salvar la situación. Su proyecto era, en definitiva, el proyecto del GAN, que luego impulsaría Lanusse: la integración pacifica del peronismo a los designios de las clases dominantes.
Eva Perón
Es posible que las fechas se me confundan, porque los que Ilevamos el juicio adelante fuimos tres: Fernando, el otro compañero y yo. Ramus iba y venía continuamente a Buenos Aires. De todas maneras creo que el tema de Evita surgió el segundo día del juicio, el 3 I de mayo. Lo acusábamos, por supuesto, de haber robado el cadáver. Se paralizó. Por medio de morisquetas y gestos bruscos se negaba a hablar, exigiendo por señas que apagáramos el grabador. Al fin. Fernando lo apagó.
"Sobre este tema no puedo hablar'; dijo Aramburu, "por un problema de honor. Lo único que puedo asegurarles es que ella tiene cristiana sepultura' :
Insistimos en saber qué había ocurrido con el cadáver. Dijo que no se acordaba. Después intentó negociar: él se comprometía a hacer aparecer el cadáver en el momento oportuno, bajo palabra de honor.
Insistimos. AI fin dijo: `Tendría que hacer memoria".
`Bueno, haga memoria".
Anochecía. Lo llevamos a otra habitación. Pidió papel y lápiz. Estuvo escribiendo antes de acostarse a dormir. A la mañana siguiente cuando se despertó, pidió para ir la baño. Después encontramos allí unos papelitos rotos, escritos con letra temblorosa.
volvimos a la habitación del juicio. Lo interrogamos sin grabador. A los tirones contó la historia verdadera: el cadáver de Eva Perón estaba en un cementerio de Roma, con nombre falso, bajo custodia del Vaticano.
La documentación vinculada con el robo del cadáver estaba en una caja de seguridad del Banco Central a nombre del coronel Cabanillas. Más que eso no podía decir, porque su honor se lo impedía.
La sentencia
Era ya la noche del 1 °. Le anunciamos que el Tribunal iba a deliberar. Desde ese momento no se le habló más.
Lo atamos a la cama. Preguntó por qué. Le dijimos que no se preocupara. A la madrugada Fernando le comunicó la sentencia:
-General el Tribunal lo ha sentenciado a la pena de muerte a ser ejecutada en media hora.
Ensayó conmovernos. Habló de la sangre que nosotros, muchachos jóvenes, íbamos a derramar.
Cuando pasó la media hora lo desamarramos, lo sentamos en la cama y le atamos las manos a la espalda.
Pidió que le atáramos los cordones de los zapatos. Lo hicimos. Preguntó si se podía a afeitar. Le dijimos que no habla utensilios. Lo llevamos por el pasillo interno de la casa en dirección al sótano. Pidió un confesor. Le dijimos que no podíamos traer un confesor porque las rutas estaban controladas.
`Si no pueden traer un confesor ¿cómo van a sacar mi cadáver?' :
Avanzó dos o tres pasos más.
"¿Qué va a pasar con mi familia?" preguntó.
Se le dijo que no había nada contra ella, que se le entregarían sus pertenencias.
El sótano era tan viejo como la casa, tenía setenta años. Lo habíamos usado la primera vez en febrero del 69, para enterrar los fusiles expropiados en el Tiro Federal de Córdoba. La escalera se bamboleaba. Tuve que adelantarme para ayudar su descenso.
"Ah, me van a matar en el sótano'; dijo.
Bajamos. Le pusimos un pañuelo en la boca y lo colocamos contra la pared. El sótano era muy chico y la ejecución debía ser a pistola.
Fernando tomó sobre sí la tarea de ejecutarlo. Para él, el jefe debía asumir siempre la mayor responsabilidad. A mi me mandó arriba a golpear sobre una morsa con una llave, para disimular el ruido de los disparos.
- General- dijo Fernando-, vamos a proceder.
-Proceda- dijo Aramburu. Fernando disparó la pistola 9 milímetros al pecho. Después hubo dos tiros de gracia con la misma arma, y uno con una 45.
Fernando lo tapó con una manta.
Nadie se animó a destaparlo mientras cavábamos el pozo en que ibamos a enterrarlo.
Después encontramos en el bolsillo de su saco lo que había estado escribiendo la noche del 31. Empezaba por un relato de su secuestro y terminaba con una exposición de su proyecto político.Describía a sus secuestradores como jóvenes peronistas bien intencionados pero equivocados.Eso confirmaba a su juicio, que si el país no tenía una salida institucional, el peronismo en pleno se volcaría a la lucha armada.La salida de Aramburu era una réplica exacta del GAN de Lanusse.
Este manuscrito y el otro en que Aramburu negaba haber difamado a Valle, fueron capturados por la policía en el allanamiento a una quinta en González Catán.
El gobierno de Lanusse no los dio a publicidad
*************************
Repercusiones en el país
Historia integral de la Argentina - Félix Luna, Fascículo 96, páginas 191O y 1911- Ilda. Edición - I998.
.. .A principios de 1970 el grupo (Montoneros) seguía siendo muy reducido, no contaba con más de una docena de miembros, incluyendo la incorporación de Emilio Maza e Ignacio Vélez en Córdoba, y de Norma Esther Arrostito (una de las pocas militantes provenientes del comunismo), Capuano Martínez y Carlos Maguid en Buenos Aires. Según los usos que iban configurando el extraño "Código de Honor" de este tipo de organizaciones, no podía demorarse la producción de un acto espectacular para darse a conocer, una prueba casi inciática que los consagrara como un núcleo combatiente digno de respeto ante los ojos del pueblo y que le permitiera comprender, por esta vía, la magnitud del drama social argentino.
Esta prueba fue cumplida con un éxito que sobrepasó las esperanzas de Montoneros, el 29 de mayo de I 970 (Día del Ejército Argentino). Ese día en la mañana, Maza y Abal Medina, vestidos con uniformes militares secuestraron de su domicilio al general Pedro Eugenio Aramburu y lo Ilevaron en automóvil hasta una estancia propiedad de familiares de Carlos Ramus en la localidad de Timote, en el oeste de la provincia de Buenos Aires.
Allí fue sometido a un juicio. Se le imputó la responsabilidad de los fusilamientos de junio de 1956 y de la desaparición del cadáver de Evita. Aramburu fue sentenciado a muerte y ejecutado con un disparo en la cabeza el 2 de junio. El éxito del "Operativo Pindapoy" había sido total La opinión pública, incrédula al principio, con estupor después, leyó los cinco comunicados con que Montoneros marcó la secuencia de los hechos. El último de ellos hacía la presentación de la organización, una unión de hombres y mujeres profundamente argentinos y peronistas, listos para luchar con el fusil en la mano por la devolución del poder a Perón y su pueblo y la construcción de una nación justa, libre y soberana.
Revista Gente
Enero de 1985
INVESTIGACIÓN 1963-1973
LA DÉCADA QUE CAMBIÓ AL PAÍS, CAPÍTULO VII
Periodista Horacio de Dios
Comienzan los sangrientos años 70... y la resignación o complicidad que muchos iban tomando ante la violencia creciente, la ambigüedad para tomar una posición dura de rechazo, la forma en que se incubaron todos los demonios, tiene una dualidad que no debe perderse de vista. No sólo caía Onganía en 1970 sino que la irracionalidad del magnicidio en el asesinato del general Pedro Aramburu (como el año antes Vandor) crecería geométricamente en los sangrientos años setenta.
La Nación
26 de noviembre de 1972 - Declaraciones del Tte. Grl. Perón al regreso a Ia Argentina en 1972, en una conferencia de prensa a corresponsales extranjeros.
En este sentido, la guerrilla es el escape natural de los pueblos oprimidos, porque generalmente las violencias populares son provocadas por las violencias gubernamentales. Las guerrillas se explican en Ia Argentina porque... una de las mayores fortunas que tiene la República Argentina en estos días es disponer de una maravillosa juventud, esclarecida, valiente y patriótica... Las guerrillas son siempre movimientos espontáneos de los pueblos. Nadie puede organizar guerrillas si no existe el caldo de cultivo necesario para que ellas proliferen...
La alternativa propuesta por Perón, para el caso de que no se le entregara el poder, era de una violencia total. "Si yo hubiera previsto - dice - lo que iba a pasar (en 1955), entonces hubiera fusilado a medio millón o a un millón si era necesario.Tal vez ahora eso se produzca. Porque frente a la contumacia de esta gente, va a venir un movimiento revolucionario o una guerra civil. Entonces va a morir el millón". (El Terrorismo en la Historia Universal y en la Argentina, Ambrosio Romero Carranza, 1980, página 183).
Expresiones del Dr. Ángel Federico Robledo (ministro de Defensa en la tercera presidencia del general Perón) en un reportaje televisivo, (reproducción en La Nación Edición Internacional, 4 de agosto de 1980), quien manifestó, entre otras cosas, lo siguiente:
Quedaron superadas (respecto al retorno de Perón a Ia Argentina) Ias dificultades que se podían presentar con la juventud, que el general denominaba formaciones especiales, las cuales sustentaban un enfoque abiertamente marxista-leninista y con directivas y aspiraciones internacionales y en definitiva el peronismo (el Grl. Perón) aceptó su aporte. Eso me !o confesó un día conversando e! general Perón, sencillamente porque eran los enemigos de sus enemigos, vale decir, los tuvo que aceptor como aliados inevitables y esos aliados inevitables terminaron resultando, a !a postre, aliados carísimos. (Guerra Revolucionaria en la Argentina 1959/1978, del general de división Ramón Genaro Díaz Bessone, Círculo Militar, 3ra. Edición, Buenos Aires, 1996, página 115).
Derechos Humanos y Terrorismo
Ismael G. Montovio, Colección Humanismo y Terror, Ediciones Depalma, Buenos Aires I 980, página 105.
No pretendemos hacer una reseña detallada de los 1025 atentados terroristas producidos en Ia Argentina durante esta década (años 60 y 70) por los artífices de! terror, porque este comentario se convertiría en una catálogo de hechos que el diario La Nación ocupó más de dos páginas con letra menuda... La década importante de atentados comenzó con el secuestro y posterior muerte de Aramburu, que conmovió a la opinión pública argentina, que se resistía a creer, sin embargo, que ello era sólo el inicio de un largo y difícil ciclo en el cual nuestro país viviría una experiencia no solamente inédita, sino sumamente amarga; nadie podía imaginar lo que ocurriría, y cuando volvemos la mirada hacia atrás no podemos menos que Ilenarnos de horror al ver el desfile de acontecimientos siniestros que se sucedieron.
Respecto del asesinato de Aramburu, conviene grabar muy bien el nombre de Firmenich, que ahora está colaborando en Nicaragua y que se halla entre quienes pretenden que para él tengan vigencia los derechos humanos; pues bien, en 1974, en declaraciones hechas junto con la Arrostito -otra terrorista- a una revista montonera, relataron muchos episodios referidos al secuestro de Aramburu, el juicio al que fue sometido, la sentencia que se le dictó y su posterior muerte; reconocen en la nota la valentía y la entereza con que se condujo el alto jefe militar; lo que queremos destacar ahora es que reconocieron públicamente su responsabilidad en los hechos, con pormenores suficientes para detenerlos y procesarlos; demás está decir que nada de eso ocurrió, y tampoco se adoptó ninguna medida en ese sentido desde los ámbitos oficiales, lo que puede ser considerado como una prueba más de la complicidad existente. Recordemos también que en ese momento era presidente de la República el general Juan Domingo Perón.
La Universidad de la Violencia
Gustavo Landívar, Colección Humanismo y Terror Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1980, páginas 1 y 2
. . . El cordobazo marcó el clímax que viviría la Argentina a partir de ese momento y por más de seis años. Su primer aniversario (29 de mayo de 1970) mostró hasta dónde podía Ilegar el terrorismo. El secuestro y posterior asesinato del ex presidente de la República, teniente general Pedro Eugenio Aramburu, sacudieron hasta sus raíces las estructuras de la Nación. Pero ni aquel alzamiento ni este crimen fueron suficientes para que las autoridades y la ciudadanía misma tomasen plena conciencia de los hechos que se avecinaban.
Fue precisamente a partir de aquella época en que los recintos universitarios fueron transformándose en el campo de adoctrinamiento nihilista. Ideólogos y activistas podían actuar a sus anchas, casi impunemente, pese al gobierno militar y al gobierno de las propias universidades.
La Razón
1970, Edición especial:
75 Aniversario ( 1905 - 1980), Historia Viva, (página 142)
16 de julio: la espera angustiosa inciada el 29 de mayo al conocerse la noticia del secuestro del teniente general Pedro Eugenio Aramburu se cierra trágicamente ante el anuncio del hallazgo de su cadáver. El país entero repudia este acto vandálico del extremismo, cometido contra un ciudadano ilustre.
Clarín
3 de junio de 1970, página 25
Justicialismo: Condenamos sin reticencias el hecho.
El movimiento Nacional Justicialista dio a conocer una declaración donde condena sin reticencias el hecho de que ha sido protagonista el teniente general Pedro Eugenio Aramburu, haciendo un Ilamamiento a la conciliación nacional que debe conducir, como una cuestión de vida o muerte de la Nación, al reconocimiento unánime del derecho del pueblo a gobernarse por sí mismo. La declaración fue leída en una nutrida conferencia de prensa por Jorge Dávice Paladino, delegado personal del ex presidente Perón y secretario general del movimiento, y en ella se sostiene que el país está a un paso de la guerra civil, agregando que nadie tiene el derecho de esconder la cabeza en un hoyo, como el avestruz, cuando lo que está en juego es el destino de la patria.
De la U.C.R.
Rosario,Agencia Clarín, 3 de junio de 1970
Juan Carlos Mare y Rubén Horacio Martínez, suscriben una declaración hecha pública del Comité Departamental de la U.C.R del Pueblo en la que dirigida a la ciudadanía se advierte que lo que está ocurriendo desde hace tiempo en el país -asesinatos, raptos, secuestros, asaltos, terrorismos, etc: significa expresión de la violencia producida por organizaciones perfectamente establecidas a las que el gobierno es impotente para controlar, evitar o extinguir, y todos estos hechos culminan con un acto de extrema gravedad como es el secuestro del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu.
Clarín 3 de junio de 1970, página 26
C.G.T.: No podemos convalidar ese procedimiento repudiable
También en la Confederación General del Trabajo tuvo naturalmente repercusión el secuestro del ex presidente provisional, teniente general Pedro Eugenio Aramburu. Ello dio origen a que la comisión nacional reorganizadora y normalizadora celebrara anoche reunión extraordinaria, para fijar públicamente posición, haciendo una exhortación en general y, en especial, a los trabajadores a mantener la serenidad e impedir el caos que se pretende sembrar en el país. La reunión estuvo presidida por el dirigente Estanislao Rosales, y contó con la presencia de representantes de todos los sectores que componen la conducción provisoria, a cuyo término dio un comunicado oficial.
En dicho comunicado se enfatiza que:. .... el pueblo trabajador no puede convalidar procedimientos repudiables para dirimir diferencias políticas, así como tampoco legitimar revanchismo y odios. Agregando que: que ante la convicción de hallarnos frente a una provocación de inspiración foránea, tanto en sus formas como en sus propósitos, es necesario que los sectores nacionales estrechemos filas para impedir que el caos que se pretende sembrar sobre el país, sea el campo propicio para las aventuras de quienes, sin reparar en medios, procuran resucitar las divisiones del pasado o de aquellos que tratan de imponernos formas de vidas extrañas a nuestro sentir.
*************************
Repercusiones en el exterior
Clarín 2 de junio de 1970, página 19
En Chile
1 de junio, Agencia AFP
El crimen de que es víctima el ex presidente provisional de Argentina, teniente general Pedro Eugenio Aramburu, es doblemente odioso, dice en su editorial de hoy el matutino La Tercera. - Puntualiza que el secuestro del general Aramburu merece ampliamente Ilegar a la claridad rodeado del respeto y adhesión de sus conciudadanos. Agrega además dicho periódico chileno que la Argentina, sabe que gracias a las convicciones y a la firmeza de carácter del general Aramburu pudieron celebrarse elecciones libres.
En Colombia
I de junio, Agencia ANSA
El periódico El Tiempo en su editorial de hoy, dice:
Justamente conmovida se encuentra la opinión pública no sólo argentina sino del continente por el secuestro ocurrido el viernes pasado en Buenos Aires, del Grl. Pedro Eugenio Aramburu.
Clarín
3 de junio de 1970
La personalidad del teniente general Pedro Eugenio Aramburu ha dado lugar a que el hecho que es de público conocimiento, tenga resonancia mundial. Todos los órganos de información y de difusión condenan el secuestro, así como también los actos de terrorismo. Los más importantes países del viejo mundo y los de América latina reflejan a través de los columnistas de la prensa el estupor que ha provocado el secuestro del ex presidente de los argentinos.
En Inglaterra
2 de junio, Agencia NSA
El diario Financial Times escribe hoy en una correspondencia sobre el rapto del general Pedro Eugenio Aramburu, ex presidente argentino, que la eventualidad más preocupante de este episodio es el espectro de nuevos actos de violencia entre peronistas, radicales y quienes apoyan a las fuerzas armadas.
En Bolivia
2 de junio, Agencia Reuter
El matutino católico Presencia en su editorial de hoy afirma:
Tenemos que acabar con estas prácticas de violencia, secuestros y represalias porque ya sabemos que no conducen a ninguna solución constructiva y duradera.
En Santo Domingo
2 de junio, Agencia Reuter
El matutino Listín Diario dice hoy en su editorial que: El secuestro del ex presidente de los argentinos general Pedro Eugenio Aramburu, señala a América como fortísimo aspirante al campeonato mundial del salvajismo.
En Brasil
1 de junio, Agencia EFE
En primera plana y con gran despliegue, el periódico Última Hora dice:
Guerrilla peronista tiene horas para fusilar al general Aramburu.
El diario Journal do Brasil
del 2 de junio dice:
Se asiste a una escalada de terror, que culmina ahora con el execrable recurso del secuestro de un hombre público, retirado del poder. Cualquiera sea el epílogo de este episodio, el terrorismo demuestra una vez más que no propone ninguna solución.
En Venezuela
I de junio, Caracas, Agencia ANSA
Destaca que el hecho es deplorable (expresión del canciller Arístides Calvani).
En Uruguay
2 de junio, Montevideo, Agencia Clarín
Además de la violencia desatada en esta capital en la lucha con la organización de conspiradores (Tupamaros) ha conmocionado también la noticia del secuestro del general Aramburu. Además de este hecho y en íntima relación con el mismo, en el día de ayer (1 de junio), en las últimas horas de la tarde se recibió en la Embajada Argentina en la ROU la siguiente Ilamada "Nosotros tenemos prisioneros a Aramburu aquí en Uruguay".
Dijeron que a las 15 horas iban a recibir en la sede de la nombrada Embajada otra Ilamada haciéndoles saber el lugar en que dejaremos, para que la retiren, una cinta magnetofónica en la que hemos grabado un mensaje del General, para certificar lo que estamos diciendo.
La voz misteriosa añadió que junto a la cinta dejaría una carta con las condiciones exigidas para poner en libertad al ex presidente: Se identificó como integrante de la organización FARO (Fuerzas Armadas Revolucionarias Orientales). Agregó, además, nosotros no somos los autores del secuestro. Aramburu fue secuestrado por una organización argentina, lo sacaron de Buenos Aires Ilevándolo a La Plata de allí lo trasladaron en una avioneta hasta un lugar del Uruguay. Aramburu nos fue confiado a nosotros (FARO) en custodia.
Los hechos posteriores demostraron que estas informaciones transmitidas a nuestra Embajada en la República Oriental del Uruguay eran una maniobra d
Primera parte: 1960 y 1970 a 1973
*****************************************************
Índice de la primera parte
- Inicio de las acciones terroristas contra personal de las Fuerzas Armadas y sus familiares. La primera víctima: + Guillermina Cabrera
- Declaración de Guerra del ERP y Montoneros
+ Teniente General Pedro Eugenio Aramburu
- Repercusiones de la prensa en el país
- Repercusiones en el exterior
- Robo del feretro del Teniente General Pedro Eugenio Aramburu
- Asalto a un camión militar en Pilar: + Teniente Mario César Azúa y + Soldado Hugo Alberto Vacca
+ Mayor Julio Ricardo San Martino
+ General De División Juan Carlos Sánchez
- Declaraciones de distintos sectores sociales
+ Teniente Primero José María Naccarato
+ Coronel Héctor Alberto Iribarren
- Asalto al Comando De Sanidad Militar: + Teniente Coronel Raúl Juan Duarte Ardoy
*************************
INICIO DE LAS ACCIONES TERRORISTAS CONTRA PERSONAL DE LAS FUERZAS ARMADAS Y SUS FAMILIARES. LA PRIMERA VÍCTIMA
La primera víctima fatal producida por la acción terrorista de organizaciones subversivas integradas por miembros de ideologías extremistas, fue una niña de apenas 4 años, hija de un oficial del Ejército Argentino.
Nos estamos refiriendo al atentado terrorista perpetrado en la noche del 12 de marzo de 1960 contra el domicilio particular del entonces capitán del Ejército David René Cabrera, sito en la calle Díaz Vélez casi esquina Maipú de La Lucila, provincia de Buenos Aires. En dicha circunstancia resultó muerta su hijita Guillermina, de 4 años de edad y con heridas graves su hijo Jerónimo Luis, de 6 años.
Dicho atentado se produjo mediante el empleo de dos paquetes de gelinita de 3 Kgs. cada uno, colocados en el acceso principal junto a la estructura central de la vivienda, que al explotar ocasionó el derrumbe casi total de la casa.
Los autores materiales del hecho fueron identificados como: Héctor Rodolfo Gringoli, Berolegui y Leonelli, quienes actuaron por indicación de Alberto Campos; los materiales explosivos fueron suministrados por Juan Carlos Brid.
La organización, actuación y orientación política ideológica de las organizaciones terroristas que comenzaban a actuar a partir de fines de la década del 50, estaban centradas especialmente en la Unión de Guerrilleros Andinos, comandados por Ciro Ahumada y por los denominados "Uturuncos" (Tigres de la sierra).
La primera de las organizaciones definió su doctrina sobre la base del denominado Manual del Guerrillero y el folleto 150 preguntas a un guerrillero. La segunda de las nombradas respondía á una clara y definida filiación marxista leninista.
El accionar de ambas, con la intervención de un definido sector político, produjo en el país entre 1958 y 1961 (gobierno constitucional del Dr. Arturo Frondizi) la cantidad de 1.566 atentados terroristas (colocación de explosivos, bombas, ataques a miembros de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, civiles, etc.) con el resultado de 17 víctimas fatales, entre las cuales estaba la pequeña Guillermina y 89 heridos. Uno solo de dichos atentados ocurrido el 15 de febrero de 1960 en el depósito de combustible de la Shell Mex Argentina, sito en la ciudad de Córdoba, ocasionó el incendio por destrucción del tanque madre de tres millones de litros de nafta, dos tanques menores de doscientos mil litros de gasoil cada uno, varios tambores de 200 litros de nafta y de un camión tanque.
El siniestro, según fehacientes comprobaciones realizadas después de producido el hecho, resultó de la explosión de una bomba colocada en la base del tanque madre. Este atentado costó la vida a 13 civiles y numerosos heridos.
*************************
DECLARACIÓN DE GUERRA DEL ERP Y MONTONEROS
Las citadas organizaciones terroristas serían el germen que diez años después dieron origen a las dos organizaciones subversivas y terroristas más importantes que actuaron con extrema criminalidad en la década del 70: Montoneros y el Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP). La primera de las nombradas hizo su presentación en el escenario nacional el 29 de mayo de 1970, con el secuestro y posterior "fusilamiento" del teniente general Pedro Eugenio Aramburu.
A fines de la década del 69 y principios de la del 70 ambas organizaciones subversivas terroristas ya tenían planificado y decidido iniciar una verdadera guerra contra las FF.AA. por considerarlas el obstáculo más importante que se oponía a la conquista de sus objetivos político-idelógicos para la toma del poder. En tal sentido resulta esclarecedor para el lector señalar textualmente dichos objetivos y la forma de alcanzarlos, que incluían abiertamente la lucha armada contra las instituciones de la república.
Con respecto al Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT - ERP) cabe señalar el contenido textual de la resolución adoptada a mediados de 1970, que dice:
Julio de 1970.
Resolución del V Congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT):
Fundación del Ejército Revolucionario del Pueblo. (ERP):
Considerando:
Que en el proceso de guerra revolucionaria iniciado en nuestro país, nuestro partido ha comenzado a combatir con el objeto de desorganizar a las Fuerzas Armadas del régimen para hacer posible la insurrección del proletariado y del pueblo.
Que las Fuerzas Armadas del régimen sólo pueden ser derrotadas oponiéndoles un ejército revolucionario... Que durante toda una larga etapa, nuestra guerra revolucionaria adquirirá formas guerrilleras, urbanas y rurales, extendida a distintas ciudades y zonas campesinas, sobre la base de cuya ampliación y extensión política y militar será posible pasar a la guerra de movimientos en el campo y a la constitución de importantes unidades estratégicas en las ciudades.
Que el otro principió fundamental de la guerra revolucionaria a aplicar por nuestra Fuerza militar es la ejecución de operaciones militares con una línea de masas, es decir, orientadas hacia la movilización de las masas y su participación directa o indirecta en la guerra.
El V Congreso del PRT resuelve:
1 °) Fundar el Ejercito Revolucionario del Pueblo y dotarlo de una bandera.
2°) Considerar al ERP y sus distintos destacamentos armados ,
como los instrumentos militares del Partido para su política en la presente etapa de la lucha de clases y el embrión del futuro Ejército revolucionario y popular.
En lo que respecta a la organización subversiva terrorista Montoneros adoptó una actitud similar acerca de la lucha armada en el país. La planificación para la conquista de los objetivos seleccionados por esta organización fueron publicados en setiembre de 1971 en la revista Cristianismo y Revolución, cuyo director y fundador fue Juan García Elorrio y directora responsable Casiana J. Ahumada, con Registro Nacional de Propiedad Intelectual N° 1.110.238. Dicha publicación constituyó un verdadero órgano de difusión de los movimientos subversivos vigentes en el país en es época. Sus párrafos más significativos señalaron:
De la resistencia a la ofensiva
Llegado el año 1969, el Movimiento, aprovechando toda su experiencia de lucha, comienza a pasar a la ofensiva. Es el comienzo de la guerra por el poder: las movilizaciones violentas masivas de Corrientes, Córdoba, Rosario, Tucumán, Catamarca, y los hechos armados de envergadura como la detención y ejecución de Aramburu, las ejecuciones de Vandor y Alonso (cabezas del sindicalismo peronista ortodoxo), la toma de La Calera, de Garín, la Prefectura de Tigre, Radio Rivadavia, asestan al régimen los golpes duros en los últimos tiempos. . . hoy en 1971, la movilización violenta de las bases y los golpes de las organizaciones armadas, han bajado gobiernos provinciales, ministros y presidentes.
La lucha por el poder: hacia el peronismo en armas
Las organizaciones armadas del Movimiento son las primeras unidades de ese ejército. Nuestra Organización (Montoneros), las Fuerzas Armadas Peronistas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y otros grupos, marchan en ese camino hacia la formación del Ejército Popular.
Sólo la guerra del pueblo salvará al pueblo.
Porque ésta es la guerra del Pueblo, que no se va a terminar de un día para el otro, sino que será de larga duración... Es el pueblo organizado en Unidades Básicas Revolucionarias el que realizará las tareas de información, comunicación y propaganda para facilitar la tarea de las Unidades Básicas de Combate. Son los activistas y los militantes de base los que darán la cara para encubrir a los combatientes clandestinos. De ellos deberá provenir la red de depósitos y refugios necesarios para el desarrollo de las tareas armadas. ... Por último aquellos más preparados y decididos tomarán las armas y se incorporarán a las unidades de combate. La Guerra Popular es una tarea gigantesca porque supone incorporar todo el pueblo a La lucha.
Las etapas de la guerra
Esta guerra tiene sus distintas etapas, algunas ya se han cumplido... Ahora hay que corregir errores... La regla de la etapa actual es atacar y protegerse, golpear y desaparecer, donde el enemigo es vulnerable, golpearlo con fuerza; donde es fuerte, esperar... debemos elegir nosotros el momento, el lugar y el modo con que nos enfrentaremos con él. Durante el transcurso de la lucha el pueblo de la misma manera que va formando su Ejército debe ir forjándose su doctrina, su justicia, su moral, sus leyes.
Ambas declaraciones de las citadas organizaciones subversivas terroristas constituyen la forma más clara y categórica de enunciar, y luego ejecutar, una verdadera declaración de guerra a las instituciones de la República, en particular contra las Fuerzas Armadas de la Nación. No constituyeron meras declaraciones teóricas; las pusieron en práctica durante toda la década del 70.
Como ya se expuso, el 12 de marzo de 1960 se produjo el atentado contra el domicilio del entonces capitán Cabrera y de su esposa Selmira Rojo, falleciendo su hija Guillermina. A1 día siguiente de tan trágica e inexplicable muerte, el presidente Frondizi, ante la ola de terrorismo que venía asolando al país que ya había cobrado muchas víctimas inocentes (civiles y familiares de militares), dispuso poner en vigencia el denominado Plan Conintes (conmoción interior) mediante el cual las Fuerzas Armadas asumen, por orden del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), el control directo de la represión del terrorismo, con la subordinación de las policías provinciales. Los acusados de promover o participar en actos subversivos podrían ser juzgados por los tribunales militares. Muchos de ellos, procesados y condenados por dichos tribunales, fueron liberados el 25 de mayo de 1973, al asumir la presidencia de la Nación el Dr. Cámpora, con el aval, prácticamente unánime, de todo el Congreso Nacional. Los beneficiados, en su gran mayoría, se reintegraron de inmediato a sus respectivas organizaciones, que durante los restantes años de la década del 70 sembraron el terror en toda la república. Los 137 muertos que a continuación detallamos son una palpable demostración de lo expresado.
La Prensa
( I 3 de marzo de 1960)
Una bomba causó la muerte de una niña y heridas a cinco
personas. Hizo explosión en la madrugada de ayer en la casa de un oficial del Ejército, en Olivos.
Una explosión de extraordinaria potencia, producto de un acto de terrorismo cometido en la madrugada de ayer en el barrio residencial de Olivos, partido de Vicente López, causó la muerte de una niña de 4 años, lesiones a sus padres y a tres hermanos, destruyó totalmente una casa de dos plantas y produjo daños materiales de importancia en las dos casas linderos y menores en otras de la vecindad.
Poco antes de las 3, en muchas cuadras a la redonda se oyó una fuerte detonación que alteró la tranquilidad del vecindario de una vasta zona... Poco minutos después fue localizado el sitio en que se produjo el estallido, que era la finca de la calle Díaz Vélez 1850, hacia donde partieron el comisario de la Seccional 1ra. del distrito, el subcomisario y un oficial inspector. . .
El espectáculo que se ofreció a la vista de muchos vecinos y las autoridades que acudieron al lugar era impresionante, ya que por efectos de la onda explosiva se derrumbaron los muros de la casa que era de dos plantas y consiguientemente los pisos y techos de ésta.
La finca era habitada por el mayor David René Cabrera, su esposa Selmira Rojo de 31 años y sus hijos Guillermina de 3 años, que falleció poco después a consecuencia de las graves lesiones recibidas, Mario de S años, Jerónimo Luis de 4 y María Elina de 6 meses de edad, todos los cuales se encontraban entregados al reposo al producirse la explosión.Todos los hijos y sus padres habían quedado bajo los escombros recibiendo heridas de diverso carácter.
Cabe destacar que por una fracción de segundos, la explosión no alcanzó a un microómnibus que con varios pasajeros acababa de pasar frente a la casa del mayor Cabrera y cuyo conductor detuvo la marcha a unos 100 metros del lugar.
... Según pudimos establecer, en horas de la tarde se efectuó una reunión a la que asistieron jefes y oficiales superiores de las tres armas, en la que fue considerado el hecho, así como toda la campaña terrorista desatada en los últimos tiempos en distintas partes del país. . . En esa reunión - en la que se mencionó el caso de la mujer Teresa Aráoz de Lamadrid, complicada con el atentado que costó la vida a un ciudadano en esta Capital y cuya libertad condicional fue dispuesta poco después - se habló de la posibilidad de un vasto plan de sabotaje y terrorismo a ejecutarse antes de las elecciones del 27 del mes en curso por parte de los adictos a la dictadura depuesta y del partido comunista...
A1 día siguiente (14 de marzo de 1960) La Prensa publicó en primera plana una información dada por el Servicio de Prensa de la Presidencia de la Nación que decía:
El presidente de la Nación Dr. Arturo Frondizi, ha hecho llegar su más absoluta solidaridad al Ejército Argentino con motivo del bárbaro atentado de que ha sido objeto uno de sus integrantes. Al condenar enérgicamente este nuevo acto de terrorismo, el Presidente de la Nación destacó que el propósito fundamental es alterar la paz social y crear un estado de confusión colectiva, con el objeto inmediato de evitar la realización de los actos electorales fijados por la Constitución y la ley...
En otro título se leía:
Tribunales militares juzgarán a terroristas. Será aplicado totalmente el Plan Conintes.
*************************
Teniente General
PEDRO EUGENIO ARAMBURU
Nació en la provincia de Córdoba el 21 de mayo de 1903. Ingresó al Colegio Militar de la Nación el 1 de marzo de 1919, egresó como subteniente de infantería el 22 de diciembre de 1922.
Cursó la Escuela Superior de Guerra donde obtuvo el título de Oficial de Estado Mayor.
Pasó a situación de retiro voluntario con el grado de teniente general el 8 de setiembre de 1958, cuatro meses después de haber entregado el cargo de Presidente Provisional de la Nación, función que desempeñó desde el 13 de noviembre de 1955, al renunciar el Grl. Div. Eduardo Lonardi.
El 1 de mayo de 1958 hizo entrega de la Presidencia de la Nación al Dr. Arturo Frondizi, quien había sido elegido democráticamente en los comicios del 23 de febrero del mismo año.
Estaba casado con la señora Sara Herrera. Fue padre de dos hijos.
Murió asesinado en la madrugada del 2 de junio de 1970, por la cúpula de la organización terrorista Montoneros.
El 29 de mayo de 1970 (día del Ejército Argentino), en horas de la mañana y mientras se encontraba en su departamento de la calle Montevideo de la ciudad de Buenos Aires, fue secuestrado por los principales responsables de la autodenominada Organización Revolucionaria Peronista Montoneros entre los cuales se encontraba Mario Firmenich, Norma Arrostito, Fernando Abal Medina, Emilio Maza, Capuano Martínez, Carlos Gustavo Ramus y ocho integrantes más.
El citado día, dos integrantes de dicha organización terrorista, Abal Medina y Maza, vestidos con uniforme de oficiales del Ejército lograron ingresar al departamento del Tte. Grl. Aramburu, con el pretexto de darle seguridad, en cumplimiento de una orden del Comando en Jefe del Ejército. Ambos fueron recibidos por la esposa del señor general. Ya presente Aramburu y luego de un diálogo intrascendente se lo impuso del motivo de su presencia en el lugar conminándole a que lo acompañaran, decisión que adoptó la víctima sin ofrecer resistencia alguna.
A partir de allí y utilizando varios vehículos de recambio fue trasladado a la localidad de Timote (Pcia. de Bs. As.), donde después de un denominado juicio revolucionario fue sentenciado a muerte, resolución concretada en la madrugada del 1 de junio, siendo el autor material del asesinato Fernando Abal Medina mediante disparos de pistola 9mm. y 11,25mm. A posteriori fue sepultado en una fosa cavada en el sótano de la misma casa donde se lo tuvo secuestrado y se lo asesinó.
El 31 de mayo la organización Montoneros en forma subrepticia hizo llegar a distintos medios de comunicación social los siguientes comunicados:
COMUNICADO N° 3
31 de mayo de 1970
Al Pueblo de la Nación:
En el día de la fecha, domingo 31 de mayo de 1970, la conducción de nuestra organización, constituida en Tribunal Revolucionario, luego de interrogar detenidamente a Pedro Eugenio Aramburu, declara:
I) Por cuanto Pedro Eugenio Aramburu se ha reconocido responsable:
1 °) De los Decretos 10362 y 10363 de fecha 9 de junio de 1956 por los que se legaliza la matanza de 27 argentinos sin juicio previo ni causa justificada.
2°) Del Decreto 10364 por el que son condenados a muerte 8 militares, por expresa resolución del Poder Ejecutivo Nacional, burlando la autoridad del Consejo de Guerra reunido en Campo de Mayo y presidido por el general Lorio, que había fallado la inocencia de los acusados.
3°) De haber encabezado la represión del movimiento político mayoritario del pueblo argentino, proscribiendo sus organizaciones, interviniendo sus sindicatos, encarcelando a sus dirigentes y fomentando la represión en los lugares de trabajo.
4°) De la profanación del lugar donde reposaban los restos de la compañera Evita y la posterior desaparición de los mismos, para quitarle al Pueblo hasta el último resto material de quien fuera su abanderada.
II) Por cuanto el Tribunal lo ha encontrado culpable de los siguientes cargos, que no han sido reconocidos por el acusado:
1 °) La pública difamación del nombre de los legítimos dirigentes populares en general y especialmente de nuestro líder Juan Perón y nuestros compañeros Eva Perón y Juan José valle.
2°) Haber anulado las legítimas conquistas sociales instauradas por la Revolución Justicialista.
3°) Haber iniciado la entrega del patrimonio nacional a los intereses foráneos.
4°) Ser actualmente una carta del régimen que pretende reponerlo en el poder para tratar de burlar una vez más al pueblo con una falsa democracia y legalizar la entrega de nuestra patria.
5°) Haber sido vehículo de la revancha de la oligarquía contra lo que significaba el cambio del orden social hacia un sentido de estricta justicia cristiana.
El Tribunal Revolucionario, resuelve:
1 °) Condenar a Pedro Eugenio Aramburu a ser pasado por las armas en lugar y fecha a determinar.
2°) Hacer conocer oportunamente la documentación que fundamenta la resolución de este Tribunal.
3°) Dar cristiana sepultura a los restos del acusado, que sólo serán restituidos a sus familiares cuando al pueblo le sean devueltos los restos de su querida compañera Evita.
¡¡Perón o Muerte!! ¡¡Viva la Patria!!
AL Pueblo de la Nación:
La conducción de los Montoneros comunica que hoy a las 07,00 horas fue ejecutado Pedro EugenioAramburu. Que Dios nuestro señor se apiade de su alma.
¡¡Perón o Muerte!! ¡¡viva la Patria!! Montoneros
Carta enviada por la organización terrorista Montoneros al teniente general Juan Domingo Perón el 9 de febrero de 1971 dando cuenta del secuestro, juzgamiento y posterior ejecución del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu (fragmentos).
Los Montoneros a Perón
Argentina, 9 de febrero de 1971.
Al General J. D. Perón:
Como hemos hecho en oportunidades anteriores, aprovechamos la comunicación que con Ud. tienen los compañeros del Movimiento, para hacerle llegar nuestras inquietudes con respecto al proceso revolucionarlo del pueblo argentino...
Deseamos hacerle conocer algunas consideraciones nuestras sobre hechos claves que determinan los pasos a dar por el Movimiento, tanto en el futuro inmediato, es decir tácticamente, como en el futuro a largo plazo, es decir dentro de la concepción estratégica.En primer lugar, creemos necesario explicar las serias y coherentes razones que nos movieron a detener, juzgar y ejecutar a Pedro Eugenio Aramburu.
Nos preocupan algunas versiones que hemos recogido, según las cuales nosotros con este hecho estropeamos sus planes políticos inmediatos. Demás está decir que no está en nuestros propósitos entorpecer la conducción de conjunto que Ud. realiza para la marcha del Movimiento en su totalidad. Desgraciadamente, además, nuestros actos apuntan a señalar la única estrategia que consideramos correcta, sin tener, en general, vinculación táctica con otros sectores del Movimiento.
Perón o Muerte Viva la Patria
Carta enviada por el Tte. Grl. Perón el 20 de febrero de 1971 a la organización terrorista Montoneros (fragmentos).
Perón a los Montoneros
Madrid, 20 de febrero de 1971.
A los compañeros Montoneros Buenos Aires
Mis queridos compañeros:
Por mano y amabilidad del compañero Don... he recibido vuestras cosas y él les podrá comentar de viva voz mis pensamientos al recuerdo y saludo que retribuyo con mi mayor afecto. .. Comienzo por manifestar mi total acuerdo con la mayoría de los conceptos que esa comunicación contiene como cuestión de fondo:
1 °) Estoy completamente de acuerdo y encomio con todo lo actuado. Nada puede ser más falso que la afirmación que con ello Uds. estropearon mis planes tácticos porque nada puede haber en la conducción peronista que pudiera ser interferido por una acción deseada por todos los peronistas. Me hago un deber en manifestarles que si eso ha sido dicho, no puede haber sido sino con mala intención. El compañero les hará conocer mi apreciación de situación y resolución para el año 1971 y por ella podrán quedar perfectamente en claro sobre la acción futura.
2°) Otro tanto sobre el asunto que este apartado menciona en su carta: es totalmente falso que haya perturbado plan táctico alguno.
Esta lucha también concurre a la Guerra Revolucionaria que es capaz de hacerlo. Si Uds. leen la apreciación, resolución y consideraciones podrán percatarse que, en el fondo, estamos totalmente de acuerdo, como no podría haber sido de otra manera...
En estos planes intervienen todos los elementos de las organizaciones de superficie, como los grupos activistas empeñados en la Guerra Revolucionaria.Como les explicará el compañero, mientras las organizaciones de superficie obedecen a una conducción centralizada, las organizaciones que se encargan de la Guerra Revolucionaria tienen absoluta independencia en su conducción y coordinación más que nada por los objetivos.
3°)...............................
4°)..............................
5°) Totalmente de acuerdo en cuanto afirman sobre la Guerra Revolucionaria. Es el concepto cabal de tal actividad beligerante. Organizarse para ello y lanzar las operaciones para pegar cuando duele y donde duele es la regla. Donde la fuerza represiva esté: nada; donde no esté esa fuerza: todo. Pegar y desaparecer es la regla porque lo que se busca no es una decisión sino un desgaste progresivo de la fuerza enemiga...
Finalmente compañeros, les ruego que hagan llegar a los compañeros mis más afectuosos saludos y acepten mis mejores deseos. También les ruego les hagan presente y trasmitan mis saludos a todos los compañeros que están presos o perseguidos por la dictadura y les lleven la persuasión que tal situación no ha de durar mucho.
Un gran abrazo PERÓN
El mismo año del asesinato del Tte. Grl. Aramburu, el 16 de diciembre la revista porteña Premisa reprodujo las declaraciones formuladas en Madrid por Perón.
Allí el exiliado manifestaba: La revolución mundial va hacia formas socialistas; es legítimo asociarse a Rusia para luchar contra el imperialismo; quizás si en 1955 los rusos hubieran estado en condiciones de apoyarme, yo hubiera sido el primer Fidel Castro del continente. (El Terrorismo en la historia universal y en la Argentina, Ambrosio Romero Carranza, Colección Humanismo y Terror,1980, página 182).
Cuatro años después del asesinato del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu, el 3 de setiembre de 1974, durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, en una publicación denominada La Causa Peronista, Año 1, N° 9, Mario Firmenich y Norma Arrostito relataron cómo planificaron, secuestraron y ejecutaron al citado Tte. Grl.
El texto de dichas declaraciones se transcribe a continuación:
MARIO: El ajusticiamiento de Aramburu era un viejo sueño nuestro. Concebimos la operación a comienzos de ! 969. Había de por medio un principio de justicia popular - la reparación por los asesinatos de junio del 56 -, pero además queríamos recuperar el cadáver de Evita, que Aramburu había hecho desaparecer
Pero hubo que dejar transcurrir el tiempo, porque aún no teníamos formado el grupo operativo. Entretanto trabajábamos en silencio: la ejecución de Aramburu debía significar precisamente la aparición pública de la organización.
A fines del 69 pensamos que ya era posible encarar el operativo. A los móviles iniciales, se había sumado en el transcurso de ese año la conspiración golpista que encabezaba Aramburu para dar una solución de recambio al régimen militar, debilitado tras el cordobazo.
Por la importancia política del hecho, por el significado que atribuíamos a nuestra propia aparición, fuimos a la operación con el criterio de todo o nada. El grupo inicial de Montoneros se juega a cara o seca en ese hecho.
ARROSTITO: Toda la organización éramos doce personas, entre los de Buenos Aires y los de Córdoba. En el operativo jugamos diez.
Lo empezamos a fichar a comienzos del 70, sin mayor in formación. Para sacar direcciones, nombres, fotos, fuimos a las colecciones de los diarios, principalmente de La Prensa. En una revista, Fernando encontró fotos interiores del departamento de la calle Montevideo. Eso nos dio una idea de cómo podían ser las cosas adentro.
MARIO: Pero dedicamos el máximo esfuerzo al fichaje externo. El edificio donde él vivía está frente al colegio Champagnat, y averiguamos que en el primer piso había una sala de lectura o una biblioteca. Entonces nos colamos, íbamos a leer ahí. El que inauguró el método fue Fernando, que era bastante desfachatado. Más que leer, mirábamos por la ventana. Nos quedábamos por períodos cortos, media hora, una hora. Nunca nadie nos preguntó nada.
ARROSTITO: Allí lo vimos por primera vez, de cerca. Solía salir alrededor de las once de la mañana, a veces antes, a veces después, a veces no salía. Lo vimos tres veces desde el Champagnat.
Después fichamos desde la esquina de Santa Fe, en forma rotativa. Llegamos a hacer relevos cada cinco minutos. Teníamos que hacer así porque en esa esquina había un cabo de consigna, uno rubio, gordito, y no queríamos llamar la atención.
MARIO: A medida que chequeábamos, fuimos variando el modelo operativo. La primera idea había sido levantarlo por la caIle cuando salía a caminar, pensábamos usar uno de esos autos con cortina en la luneta, y tapar las ventanilla con un traje a cada lado. Le dimos muchas vuelas a la idea hasta que la descartamos, y resolvimos entrar y sacarlo directamente del octavo piso.
Para eso hacía falta una buena "llave' : La mejor excusa era presentarse como oficiales del Ejército. El Gordo Maza y otro compañero habían sido liceístas, conocían el comportamiento de los militares. Al Gordo Maza incluso le gustaba, era bastante milico, y le empezó a enseñar a Fernando los movimientos y los órdenes. Ensayaban juntos.
ARROSTITO: Compraron parte de la ropa en la casa Isola, una sastrería militar en la Avenida de Mayo, al lado de Casa Muñoz. FernandoAbal tenía 23 años, Ramus y Firmenich 22; Capuano Martínez, 21. Cortándose el pelo, pasaban por colimbas. Así que allí compraron las insignias, las gorras, los pantalones, las medias, las corbatas. Para comprar algunas cosas, hasta se hicieron pasar por boyscouts. Un oficial retirado peronista donó su uniforme: simpatizaba con nosotros, aunque no sabía para qué lo íbamos a usar. El problema es que a Fernando le ,quedaba enorme. Tuve que hacer, de costurera, amoldándoselo al cuerpo. La gorra la tiramos - era un gorrón, le bailaba en la cabeza- pero usamos la chaquetilla y las insignias.
?Cómo entrar?
MARIO: Una cosa que nos llamó la atención es que Aramburu no tenía custodia, por lo menos afuera. Después se dijo que el ministro Imaz se la había retirado pocos días antes del secuestro, pero no es cierto. En los cinco meses que estuvimos chequeando, no vimos custodia externa ni ronda de patrulleros. Solamente el portero tenía pinta de cana, un morocho corpulento.
A alguien se lo ocurrió: Si no tenía custodia, ¿por qué no íbamos a ofrecérsela? Era absurdo, pero esa fue la excusa que usamos.
El terreno
Justo en esos días. que la operación iba tomando forma, a alguien se le ocurre arreglar la calle Montevideo, una de esas reparaciones de luz o de gas que siempre están haciendo; vaya a saber. Lo cierto es que rompieron media calle, justo del lado de su casa. Y nosotros teníamos que poner la contención ahí.
Era un problema: Pensarnos cortar la calle con uno de esos letreros que dicen "en reparación'; "Hombres trabajando'; pero lo descartarnos.
Después nos fijamos que el garage del Champagnat daba justo frente a la puerta del edificio y en dirección a Charcas había otro garage, y que ahí el pavimento no estaba roto. Entonces la contención iba a estar en un coche sobre la vereda del Champagnat, el otro en el garage.
La hora señalada
La planificación final la hicimos en la casa de Munro donde vivíamos Capuano Martínez y yo. Allí pintamos con aerosol la pick-up Chevrolet que iba servir de contención. La pintamos con guantes, hacíamos todo con guantes para no dejar impresiones digitales. No sabíamos mucho sobre el asunto, pero por las dudas no dejábamos huellas ni en los vasos, y en las prácticas llegamos a limpiar munición por munición con un trapo.
ARROSTITO: La casa operativa era la que alquilábamos Fernando y yo en Bucarelli y Ballivián,Villa Urquiza, allí teníamos un laboratorio fotográfico. La noche del 28 de mayo Fernando lo llamó a Aramburu por teléfono con un pretexto cualquiera. Aramburu lo trató bastante mal, le dijo que se dejara de molestar o algo así. Pero ya sabíamos que estaba en su casa.
Dentro de Parque Chas dejamos estacionados esa noche los dos autos operativos: la pick-up Chevrolet y un Peugeot 404 blanco; y tres coches más que se iban a necesitar: una Renoleta 4L blanca, mía, un taxi Ford Falcon que estaba a nombre de Firmenich, y una pick-up Gladiator 380, a nombre de la madre de Ramus.
La mañana del 29 salimos de casa. Dos compañeros se encargaron de Ilevar los coches de recambio a los puntos convenidos.
La Renoleta quedó en Pampa y Figueroa Alcorta con un compañero adentro. El taxi y la Gladiator cerca de Aeroparque, en una cortada, el taxi cerrado con Ilave y un compañero dentro de la Gladiator.
En el Peugeot 404 subieron Capuano Martínez, que iba de chofer, con otro compañero, los dos de civil pero con el pelo bien cortito.Y detrás, Maza con uniforme de capitán y FernandoAbal como teniente primero.
MARIO: Ramus manejaba la pick-up Chevrolet y la "flaca" (Norma) lo acompañaba en el asiento de adelante. Detrás íbamos un compañero disfrazado de cura, y yo con uniforme de cabo de la policía.
ARROSTITO: Yo Ilevaba una peluca rubia con claritos y andaba bien vestida y un poco pintarrajeada.
El Peugeot iba adelante por Santa Fe. Dobló en Montevideo, entró en el garage. Capuano se quedó al volante y los otros tres bajaron. Le pidieron permiso al encargado para estacionar un ratito. Cuando vio los uniformes, dijo que si enseguida. Salieron caminando a la calle y entraron en Montevideo 1053.
Nosotros veníamos detrás con la pick-up. En la esquina de Santa Fe bajé yo y fui caminando hasta la puerta misma del depar tamento. Me paré allí. Tenía una pistola.
MARIO: Nosotros seguimos hasta la puerta del Champagnat y estacionamos sobre la vereda. "El cura"y yo nos bajamos. Dejé la puerta abierta con la metralleta sobre el asiento, al alcance de la mano. Había otra en la caja al alcance del otro compañero. También Ilevábamos granadas.
Ese día no vi al cana de la esquina. Mi preocupación era qué hacer si se me aparecía, ya que era mi "superior'; tenía un grado más que yo. Pasaron dos cosas divertidas. Se arrimó un Fiat 600 y el chofer me pidió permiso para estacionar. Le dije que no. guiso discutir: Y por qué la pick-up si?': Le dije: "Circule!" Se fueron puteando.
En eso pasó un celular. Le hice la venia al chofer y el tipo me contestó con la venia.
Y de golpe, lo increíble. Habíamos ido allí más bien dispuestos a dejar el pellejo, pero no: era Aramburu el que salía por la puerta de Montevideo y el gordo Maza lo llevaba con un brazo por encima del hombro, como palmeándolo y Fernando lo tomaba del otro brazo. Caminaban apaciblemente.
Adentro (Fernando y Emilio)
Sus voces no están, se perdieron en La Calera y en William Morris. Pero su testimonio ha traspasado el tiempo en la evocación de sus compañeros.
Un compañero quedó en el séptimo piso con la puerta del ascensor abierta, en función de apoyo.
Fernando y el Gordo subieron un piso más. Tocaron el timbre rígidos en su apostura militar, Fernando un poco más rígido por la "metra"que llevaba bajo el pilotín verde oliva.
Los atendió la mujer del general. No le infundieron dudas: eran oficiales del Ejército, los invitó a pasar, les ofreció café mientras esperaban que Aramburu terminara de bañarse.
Al fin apareció sonriente, impecablemente vestido. Tomó café con ellos mientras escuchaba complacido el ofrecimiento de custodia que le hacían esos jóvenes militares. A Maza le descubrió en seguida el acento.
"Usted es cordobés' :
"Si; mi general" : Las cortesías siguieron un par de minutos mientras el café se enfriaba, y el tiempo también, y los dos muchachos agrandados se paraban y desenfierraban, y la voz cortante de Fernando dijo:
Mi general, usted viene con nosotros.
Así. Sin mayores explicaciones. A las nueve de la mañana.
¿Si se resistía? Lo matábamos ahí. Ese era el plan aunque no quedara ninguno de nosotros vivo.
Afuera MARIO: Pero no, ahí estaba caminando apaciblemente entre el gordo Maza que le pasaba el brazo por el hombro, y Fernando que lo empujaba levemente con la metra bajo el pilotín. Seguramente no entendía nada. Debió creer que alguien se adelantaba al golpe que había planeado, porque todavía no dudaba de que sus captores eran militares.
Su mujer había salido. De eso me enteré después, porque no recuerdo haberlo visto.
Subieron al Peugeot y arrancaron hacia Charcas, dieron la vuelta por Rodríguez Peña hacia el Bajo. Y nosotros detrás.
El viaje
Cerca de la Facultad de Derecho detuvieron el Peugeot y transbordaron a la camioneta nuestra. Capuano, la Flaca, y otro compañero subieron adelante. Fernando y Maza, con Aramburu, atrás. Allí se encontró por primera vez con "el cura" y conmigo. Debió parecerle esotérico: un cura y un policía; y el cura que en su presencia empezaba a cambiarse de ropa.
Se sentó en la rueda de auxilio. No decía nada, tal vez porque no entendía nada. Le tome la muñeca con fuerza y la sentí floja, entregada. Maza, "el cumpa; la Flaca y otro compañero se bajaron en Pampa y Figueroa Alcorta, Ilevándose los bolsos con los uniformes y par te de los fierros. Fueron a la casa de un compañero a redactar el Comunicado N°I. quedamos Ramus y Capuano adelante,Aramburu, Fernando y yo atrás. Seguimos hasta el punto donde estaban los otros dos coches. Bajamos. Capuano subió al taxi, y nosotros nos dirigimos a la otra pick-up, la Gladiator, donde había un compañero.
La Gladiator tenía un toldo y la parte de atrás estaba camuflada con fardos de pasto. Retirando un fardo quedaba una puertita. Por allí entraron Fernando y el otro compañero con Aramburu. Adelante Ramus, que era el dueño legal de la Gladiator, y yo, siempre vestido de policía.
Durante más de un mes habíamos estudiado la ruta directa a Timote, sin pasar por ningún puesto policial y por ninguna ciudad importante. Delante iba el taxi conducido por Capuano, abriendo punta. Un par de walkie-talkies aseguraba la comunicación entre él y nosotros. Otro par entre la cabina de la Gladiator y la caja.
En toda mi vida operativa no recuerdo una vía de escape más sencilla que ésta. Fue un paseo. El único punto que nos preocupaba era la Gral. Paz, pero la pasamos sin problemas: no estaba tan controlada como ahora. Salimos por Gaona, y a partir de ahí; empezamos a tomar caminos de tierra dentro de la ruta que habíamos diseñado. El río Luján lo cruzamos por un viejo puente de madera, entre Luján y Pilar, por donde no pasa nadie. Si la alarma se hubiera dado enseguida, creo que igual nos hubiéramos escapado, porque la ruta era perfecta. Tardamos ocho horas en hacer un camino que puede hacerse en cuatro, pero no entramos en ningún poblado ni nos detuvimos a comer o cargar nafta. Para eso estaba el taxi, legal, que traía las provisiones.
Aramburu no habló en todo el viaje, salvo cuando los compañeros tuvieron que buscar el bidón en la oscuridad "Aquí está'; dijo.
A la una de la tarde la radio empezó a hablar del "presunto secuestro" : Ya estábamos a mitad del camino.
Serían las cinco y media o la seis cuando Ilegamos a La Celma, un casco de estancia que pertenecía a la familia de Ramus. El taxi se volvió a Buenos Aires y nosotros entramos. La primera tarea de Ramus fue distraer la atención de su capataz, el vasco Acébal.
Eso no fue fácil porque la casa de Acébal y el casco de estancia estaban casi pegados y Ramus tuvo que arrinconar al vasco a un costado de la entrada, hablándole de cualquier cosa, mientras Fernando y el otro compañero metían a Aramburu en la casa de los Ramus. Ese compañero estaba tan boleado que bajó con la metra en la mano. Pero Acébal no sintió nada, y los únicos que aparecimos frente a él fuimos Ramus y yo, que me había cambiado el uniforme de policía.
Empieza el juicio
Metimos aAramburu en un dormitorio, y ahí mismo esa noche le iniciamos el juicio. Lo sentamos en una cama y Fernando le dijo:
General Aramburu, usted está detenido por una organización revolucionaria peronista, que lo va a someter a juicio revolucionario.
Recién ahí pareció comprender. Pero lo único que dijo fue: -Bueno.
Su actitud era serena. Si estaba nervioso, se dominaba. Fernando lo fotografío así, sentado en la cama sin saco ni corbata, contra la pared desnuda. Pero las fotos no salieron porque se rompió el roIlo a la primera vuelta.
Para el juicio se utilizó un grabador. Fue lento, fatigoso, porque no queríamos presionarlo ni intimidarlo, y él se atuvo a esa ventaja, demorando la respuesta a cada pregunta, contestando :"No sé': "De eso no me acuerdo"; etc...
El primer cargo que le hicimos fue el fusilamiento del general valle y los otros patriotas que se alzaron con él el 9 de junio de I 956. AI principio pretendió negar. Dijo que cuando sucedió eso, él estaba en Rosario. Le leímos sílaba a sílaba los decretos 10.363 y 10.364, firmados por él, condenando a muerte a los militares sublevados. Le leímos las crónicas de los fusilamientos de los civiles en Lanús y José León Suárez.
No tenía respuesta. Finalmente reconoció: "Y bueno, nosotros hicimos una revolución y cualquier revolución fusila a los contrarrevolucionarios" :
Le leímos la conferencia de prensa en que el almirante Rojas acusaba al general Valle y a los suyos de marxistas y de amorales. Exclamó: `¡Pero yo no he dicho eso!': Se le preguntó si, de todos modos, lo compartía. Dijo que no. Se le preguntó si estaba dispuesto a firmar eso. El rostro se le aclaró, quizás porque pensó que la cosa terminaba ahí.
"Si era por esto, me lo hubieran pedido en mi casa; dijo, e inmediatamente firmó una declaración en que negaba haber difamado a Valle y los revolucionarios del 56.
Esa declaración se mandó a los diarios y creo que apareció publicada en Crónica.
El proyecto del GAN
El segundo punto del juicio a Aramburu versó sobre el golpe militar que él preparaba y del que nosotros teníamos pruebas. Lo negó terminantemente. Cuando le dimos datos precisos sobre su enlace con un general en actividad, dijo que era "un simple amigo' : Sobre ésto, frente al grabador, fue imposible sacarle nada. Pero apenas se apagaba el grabador, compartiendo con nosotros una comida o un descanso, admitía que la situación del régimen no daba paro más, y que sólo un gobierno de transición -que él se consideraba capacitado para ejercer- podía salvar la situación. Su proyecto era, en definitiva, el proyecto del GAN, que luego impulsaría Lanusse: la integración pacifica del peronismo a los designios de las clases dominantes.
Eva Perón
Es posible que las fechas se me confundan, porque los que Ilevamos el juicio adelante fuimos tres: Fernando, el otro compañero y yo. Ramus iba y venía continuamente a Buenos Aires. De todas maneras creo que el tema de Evita surgió el segundo día del juicio, el 3 I de mayo. Lo acusábamos, por supuesto, de haber robado el cadáver. Se paralizó. Por medio de morisquetas y gestos bruscos se negaba a hablar, exigiendo por señas que apagáramos el grabador. Al fin. Fernando lo apagó.
"Sobre este tema no puedo hablar'; dijo Aramburu, "por un problema de honor. Lo único que puedo asegurarles es que ella tiene cristiana sepultura' :
Insistimos en saber qué había ocurrido con el cadáver. Dijo que no se acordaba. Después intentó negociar: él se comprometía a hacer aparecer el cadáver en el momento oportuno, bajo palabra de honor.
Insistimos. AI fin dijo: `Tendría que hacer memoria".
`Bueno, haga memoria".
Anochecía. Lo llevamos a otra habitación. Pidió papel y lápiz. Estuvo escribiendo antes de acostarse a dormir. A la mañana siguiente cuando se despertó, pidió para ir la baño. Después encontramos allí unos papelitos rotos, escritos con letra temblorosa.
volvimos a la habitación del juicio. Lo interrogamos sin grabador. A los tirones contó la historia verdadera: el cadáver de Eva Perón estaba en un cementerio de Roma, con nombre falso, bajo custodia del Vaticano.
La documentación vinculada con el robo del cadáver estaba en una caja de seguridad del Banco Central a nombre del coronel Cabanillas. Más que eso no podía decir, porque su honor se lo impedía.
La sentencia
Era ya la noche del 1 °. Le anunciamos que el Tribunal iba a deliberar. Desde ese momento no se le habló más.
Lo atamos a la cama. Preguntó por qué. Le dijimos que no se preocupara. A la madrugada Fernando le comunicó la sentencia:
-General el Tribunal lo ha sentenciado a la pena de muerte a ser ejecutada en media hora.
Ensayó conmovernos. Habló de la sangre que nosotros, muchachos jóvenes, íbamos a derramar.
Cuando pasó la media hora lo desamarramos, lo sentamos en la cama y le atamos las manos a la espalda.
Pidió que le atáramos los cordones de los zapatos. Lo hicimos. Preguntó si se podía a afeitar. Le dijimos que no habla utensilios. Lo llevamos por el pasillo interno de la casa en dirección al sótano. Pidió un confesor. Le dijimos que no podíamos traer un confesor porque las rutas estaban controladas.
`Si no pueden traer un confesor ¿cómo van a sacar mi cadáver?' :
Avanzó dos o tres pasos más.
"¿Qué va a pasar con mi familia?" preguntó.
Se le dijo que no había nada contra ella, que se le entregarían sus pertenencias.
El sótano era tan viejo como la casa, tenía setenta años. Lo habíamos usado la primera vez en febrero del 69, para enterrar los fusiles expropiados en el Tiro Federal de Córdoba. La escalera se bamboleaba. Tuve que adelantarme para ayudar su descenso.
"Ah, me van a matar en el sótano'; dijo.
Bajamos. Le pusimos un pañuelo en la boca y lo colocamos contra la pared. El sótano era muy chico y la ejecución debía ser a pistola.
Fernando tomó sobre sí la tarea de ejecutarlo. Para él, el jefe debía asumir siempre la mayor responsabilidad. A mi me mandó arriba a golpear sobre una morsa con una llave, para disimular el ruido de los disparos.
- General- dijo Fernando-, vamos a proceder.
-Proceda- dijo Aramburu. Fernando disparó la pistola 9 milímetros al pecho. Después hubo dos tiros de gracia con la misma arma, y uno con una 45.
Fernando lo tapó con una manta.
Nadie se animó a destaparlo mientras cavábamos el pozo en que ibamos a enterrarlo.
Después encontramos en el bolsillo de su saco lo que había estado escribiendo la noche del 31. Empezaba por un relato de su secuestro y terminaba con una exposición de su proyecto político.Describía a sus secuestradores como jóvenes peronistas bien intencionados pero equivocados.Eso confirmaba a su juicio, que si el país no tenía una salida institucional, el peronismo en pleno se volcaría a la lucha armada.La salida de Aramburu era una réplica exacta del GAN de Lanusse.
Este manuscrito y el otro en que Aramburu negaba haber difamado a Valle, fueron capturados por la policía en el allanamiento a una quinta en González Catán.
El gobierno de Lanusse no los dio a publicidad
*************************
Repercusiones en el país
Historia integral de la Argentina - Félix Luna, Fascículo 96, páginas 191O y 1911- Ilda. Edición - I998.
.. .A principios de 1970 el grupo (Montoneros) seguía siendo muy reducido, no contaba con más de una docena de miembros, incluyendo la incorporación de Emilio Maza e Ignacio Vélez en Córdoba, y de Norma Esther Arrostito (una de las pocas militantes provenientes del comunismo), Capuano Martínez y Carlos Maguid en Buenos Aires. Según los usos que iban configurando el extraño "Código de Honor" de este tipo de organizaciones, no podía demorarse la producción de un acto espectacular para darse a conocer, una prueba casi inciática que los consagrara como un núcleo combatiente digno de respeto ante los ojos del pueblo y que le permitiera comprender, por esta vía, la magnitud del drama social argentino.
Esta prueba fue cumplida con un éxito que sobrepasó las esperanzas de Montoneros, el 29 de mayo de I 970 (Día del Ejército Argentino). Ese día en la mañana, Maza y Abal Medina, vestidos con uniformes militares secuestraron de su domicilio al general Pedro Eugenio Aramburu y lo Ilevaron en automóvil hasta una estancia propiedad de familiares de Carlos Ramus en la localidad de Timote, en el oeste de la provincia de Buenos Aires.
Allí fue sometido a un juicio. Se le imputó la responsabilidad de los fusilamientos de junio de 1956 y de la desaparición del cadáver de Evita. Aramburu fue sentenciado a muerte y ejecutado con un disparo en la cabeza el 2 de junio. El éxito del "Operativo Pindapoy" había sido total La opinión pública, incrédula al principio, con estupor después, leyó los cinco comunicados con que Montoneros marcó la secuencia de los hechos. El último de ellos hacía la presentación de la organización, una unión de hombres y mujeres profundamente argentinos y peronistas, listos para luchar con el fusil en la mano por la devolución del poder a Perón y su pueblo y la construcción de una nación justa, libre y soberana.
Revista Gente
Enero de 1985
INVESTIGACIÓN 1963-1973
LA DÉCADA QUE CAMBIÓ AL PAÍS, CAPÍTULO VII
Periodista Horacio de Dios
Comienzan los sangrientos años 70... y la resignación o complicidad que muchos iban tomando ante la violencia creciente, la ambigüedad para tomar una posición dura de rechazo, la forma en que se incubaron todos los demonios, tiene una dualidad que no debe perderse de vista. No sólo caía Onganía en 1970 sino que la irracionalidad del magnicidio en el asesinato del general Pedro Aramburu (como el año antes Vandor) crecería geométricamente en los sangrientos años setenta.
La Nación
26 de noviembre de 1972 - Declaraciones del Tte. Grl. Perón al regreso a Ia Argentina en 1972, en una conferencia de prensa a corresponsales extranjeros.
En este sentido, la guerrilla es el escape natural de los pueblos oprimidos, porque generalmente las violencias populares son provocadas por las violencias gubernamentales. Las guerrillas se explican en Ia Argentina porque... una de las mayores fortunas que tiene la República Argentina en estos días es disponer de una maravillosa juventud, esclarecida, valiente y patriótica... Las guerrillas son siempre movimientos espontáneos de los pueblos. Nadie puede organizar guerrillas si no existe el caldo de cultivo necesario para que ellas proliferen...
La alternativa propuesta por Perón, para el caso de que no se le entregara el poder, era de una violencia total. "Si yo hubiera previsto - dice - lo que iba a pasar (en 1955), entonces hubiera fusilado a medio millón o a un millón si era necesario.Tal vez ahora eso se produzca. Porque frente a la contumacia de esta gente, va a venir un movimiento revolucionario o una guerra civil. Entonces va a morir el millón". (El Terrorismo en la Historia Universal y en la Argentina, Ambrosio Romero Carranza, 1980, página 183).
Expresiones del Dr. Ángel Federico Robledo (ministro de Defensa en la tercera presidencia del general Perón) en un reportaje televisivo, (reproducción en La Nación Edición Internacional, 4 de agosto de 1980), quien manifestó, entre otras cosas, lo siguiente:
Quedaron superadas (respecto al retorno de Perón a Ia Argentina) Ias dificultades que se podían presentar con la juventud, que el general denominaba formaciones especiales, las cuales sustentaban un enfoque abiertamente marxista-leninista y con directivas y aspiraciones internacionales y en definitiva el peronismo (el Grl. Perón) aceptó su aporte. Eso me !o confesó un día conversando e! general Perón, sencillamente porque eran los enemigos de sus enemigos, vale decir, los tuvo que aceptor como aliados inevitables y esos aliados inevitables terminaron resultando, a !a postre, aliados carísimos. (Guerra Revolucionaria en la Argentina 1959/1978, del general de división Ramón Genaro Díaz Bessone, Círculo Militar, 3ra. Edición, Buenos Aires, 1996, página 115).
Derechos Humanos y Terrorismo
Ismael G. Montovio, Colección Humanismo y Terror, Ediciones Depalma, Buenos Aires I 980, página 105.
No pretendemos hacer una reseña detallada de los 1025 atentados terroristas producidos en Ia Argentina durante esta década (años 60 y 70) por los artífices de! terror, porque este comentario se convertiría en una catálogo de hechos que el diario La Nación ocupó más de dos páginas con letra menuda... La década importante de atentados comenzó con el secuestro y posterior muerte de Aramburu, que conmovió a la opinión pública argentina, que se resistía a creer, sin embargo, que ello era sólo el inicio de un largo y difícil ciclo en el cual nuestro país viviría una experiencia no solamente inédita, sino sumamente amarga; nadie podía imaginar lo que ocurriría, y cuando volvemos la mirada hacia atrás no podemos menos que Ilenarnos de horror al ver el desfile de acontecimientos siniestros que se sucedieron.
Respecto del asesinato de Aramburu, conviene grabar muy bien el nombre de Firmenich, que ahora está colaborando en Nicaragua y que se halla entre quienes pretenden que para él tengan vigencia los derechos humanos; pues bien, en 1974, en declaraciones hechas junto con la Arrostito -otra terrorista- a una revista montonera, relataron muchos episodios referidos al secuestro de Aramburu, el juicio al que fue sometido, la sentencia que se le dictó y su posterior muerte; reconocen en la nota la valentía y la entereza con que se condujo el alto jefe militar; lo que queremos destacar ahora es que reconocieron públicamente su responsabilidad en los hechos, con pormenores suficientes para detenerlos y procesarlos; demás está decir que nada de eso ocurrió, y tampoco se adoptó ninguna medida en ese sentido desde los ámbitos oficiales, lo que puede ser considerado como una prueba más de la complicidad existente. Recordemos también que en ese momento era presidente de la República el general Juan Domingo Perón.
La Universidad de la Violencia
Gustavo Landívar, Colección Humanismo y Terror Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1980, páginas 1 y 2
. . . El cordobazo marcó el clímax que viviría la Argentina a partir de ese momento y por más de seis años. Su primer aniversario (29 de mayo de 1970) mostró hasta dónde podía Ilegar el terrorismo. El secuestro y posterior asesinato del ex presidente de la República, teniente general Pedro Eugenio Aramburu, sacudieron hasta sus raíces las estructuras de la Nación. Pero ni aquel alzamiento ni este crimen fueron suficientes para que las autoridades y la ciudadanía misma tomasen plena conciencia de los hechos que se avecinaban.
Fue precisamente a partir de aquella época en que los recintos universitarios fueron transformándose en el campo de adoctrinamiento nihilista. Ideólogos y activistas podían actuar a sus anchas, casi impunemente, pese al gobierno militar y al gobierno de las propias universidades.
La Razón
1970, Edición especial:
75 Aniversario ( 1905 - 1980), Historia Viva, (página 142)
16 de julio: la espera angustiosa inciada el 29 de mayo al conocerse la noticia del secuestro del teniente general Pedro Eugenio Aramburu se cierra trágicamente ante el anuncio del hallazgo de su cadáver. El país entero repudia este acto vandálico del extremismo, cometido contra un ciudadano ilustre.
Clarín
3 de junio de 1970, página 25
Justicialismo: Condenamos sin reticencias el hecho.
El movimiento Nacional Justicialista dio a conocer una declaración donde condena sin reticencias el hecho de que ha sido protagonista el teniente general Pedro Eugenio Aramburu, haciendo un Ilamamiento a la conciliación nacional que debe conducir, como una cuestión de vida o muerte de la Nación, al reconocimiento unánime del derecho del pueblo a gobernarse por sí mismo. La declaración fue leída en una nutrida conferencia de prensa por Jorge Dávice Paladino, delegado personal del ex presidente Perón y secretario general del movimiento, y en ella se sostiene que el país está a un paso de la guerra civil, agregando que nadie tiene el derecho de esconder la cabeza en un hoyo, como el avestruz, cuando lo que está en juego es el destino de la patria.
De la U.C.R.
Rosario,Agencia Clarín, 3 de junio de 1970
Juan Carlos Mare y Rubén Horacio Martínez, suscriben una declaración hecha pública del Comité Departamental de la U.C.R del Pueblo en la que dirigida a la ciudadanía se advierte que lo que está ocurriendo desde hace tiempo en el país -asesinatos, raptos, secuestros, asaltos, terrorismos, etc: significa expresión de la violencia producida por organizaciones perfectamente establecidas a las que el gobierno es impotente para controlar, evitar o extinguir, y todos estos hechos culminan con un acto de extrema gravedad como es el secuestro del Tte. Grl. Pedro Eugenio Aramburu.
Clarín 3 de junio de 1970, página 26
C.G.T.: No podemos convalidar ese procedimiento repudiable
También en la Confederación General del Trabajo tuvo naturalmente repercusión el secuestro del ex presidente provisional, teniente general Pedro Eugenio Aramburu. Ello dio origen a que la comisión nacional reorganizadora y normalizadora celebrara anoche reunión extraordinaria, para fijar públicamente posición, haciendo una exhortación en general y, en especial, a los trabajadores a mantener la serenidad e impedir el caos que se pretende sembrar en el país. La reunión estuvo presidida por el dirigente Estanislao Rosales, y contó con la presencia de representantes de todos los sectores que componen la conducción provisoria, a cuyo término dio un comunicado oficial.
En dicho comunicado se enfatiza que:. .... el pueblo trabajador no puede convalidar procedimientos repudiables para dirimir diferencias políticas, así como tampoco legitimar revanchismo y odios. Agregando que: que ante la convicción de hallarnos frente a una provocación de inspiración foránea, tanto en sus formas como en sus propósitos, es necesario que los sectores nacionales estrechemos filas para impedir que el caos que se pretende sembrar sobre el país, sea el campo propicio para las aventuras de quienes, sin reparar en medios, procuran resucitar las divisiones del pasado o de aquellos que tratan de imponernos formas de vidas extrañas a nuestro sentir.
*************************
Repercusiones en el exterior
Clarín 2 de junio de 1970, página 19
En Chile
1 de junio, Agencia AFP
El crimen de que es víctima el ex presidente provisional de Argentina, teniente general Pedro Eugenio Aramburu, es doblemente odioso, dice en su editorial de hoy el matutino La Tercera. - Puntualiza que el secuestro del general Aramburu merece ampliamente Ilegar a la claridad rodeado del respeto y adhesión de sus conciudadanos. Agrega además dicho periódico chileno que la Argentina, sabe que gracias a las convicciones y a la firmeza de carácter del general Aramburu pudieron celebrarse elecciones libres.
En Colombia
I de junio, Agencia ANSA
El periódico El Tiempo en su editorial de hoy, dice:
Justamente conmovida se encuentra la opinión pública no sólo argentina sino del continente por el secuestro ocurrido el viernes pasado en Buenos Aires, del Grl. Pedro Eugenio Aramburu.
Clarín
3 de junio de 1970
La personalidad del teniente general Pedro Eugenio Aramburu ha dado lugar a que el hecho que es de público conocimiento, tenga resonancia mundial. Todos los órganos de información y de difusión condenan el secuestro, así como también los actos de terrorismo. Los más importantes países del viejo mundo y los de América latina reflejan a través de los columnistas de la prensa el estupor que ha provocado el secuestro del ex presidente de los argentinos.
En Inglaterra
2 de junio, Agencia NSA
El diario Financial Times escribe hoy en una correspondencia sobre el rapto del general Pedro Eugenio Aramburu, ex presidente argentino, que la eventualidad más preocupante de este episodio es el espectro de nuevos actos de violencia entre peronistas, radicales y quienes apoyan a las fuerzas armadas.
En Bolivia
2 de junio, Agencia Reuter
El matutino católico Presencia en su editorial de hoy afirma:
Tenemos que acabar con estas prácticas de violencia, secuestros y represalias porque ya sabemos que no conducen a ninguna solución constructiva y duradera.
En Santo Domingo
2 de junio, Agencia Reuter
El matutino Listín Diario dice hoy en su editorial que: El secuestro del ex presidente de los argentinos general Pedro Eugenio Aramburu, señala a América como fortísimo aspirante al campeonato mundial del salvajismo.
En Brasil
1 de junio, Agencia EFE
En primera plana y con gran despliegue, el periódico Última Hora dice:
Guerrilla peronista tiene horas para fusilar al general Aramburu.
El diario Journal do Brasil
del 2 de junio dice:
Se asiste a una escalada de terror, que culmina ahora con el execrable recurso del secuestro de un hombre público, retirado del poder. Cualquiera sea el epílogo de este episodio, el terrorismo demuestra una vez más que no propone ninguna solución.
En Venezuela
I de junio, Caracas, Agencia ANSA
Destaca que el hecho es deplorable (expresión del canciller Arístides Calvani).
En Uruguay
2 de junio, Montevideo, Agencia Clarín
Además de la violencia desatada en esta capital en la lucha con la organización de conspiradores (Tupamaros) ha conmocionado también la noticia del secuestro del general Aramburu. Además de este hecho y en íntima relación con el mismo, en el día de ayer (1 de junio), en las últimas horas de la tarde se recibió en la Embajada Argentina en la ROU la siguiente Ilamada "Nosotros tenemos prisioneros a Aramburu aquí en Uruguay".
Dijeron que a las 15 horas iban a recibir en la sede de la nombrada Embajada otra Ilamada haciéndoles saber el lugar en que dejaremos, para que la retiren, una cinta magnetofónica en la que hemos grabado un mensaje del General, para certificar lo que estamos diciendo.
La voz misteriosa añadió que junto a la cinta dejaría una carta con las condiciones exigidas para poner en libertad al ex presidente: Se identificó como integrante de la organización FARO (Fuerzas Armadas Revolucionarias Orientales). Agregó, además, nosotros no somos los autores del secuestro. Aramburu fue secuestrado por una organización argentina, lo sacaron de Buenos Aires Ilevándolo a La Plata de allí lo trasladaron en una avioneta hasta un lugar del Uruguay. Aramburu nos fue confiado a nosotros (FARO) en custodia.
Los hechos posteriores demostraron que estas informaciones transmitidas a nuestra Embajada en la República Oriental del Uruguay eran una maniobra d