Un estudio, publicado en la edición de Nature del 11 de Julio, muestra que vastas regiones de las zonas altas arcaicas de Marte, que cubrían casi la mitad del planeta, contienen minerales arcillosos, que solo pueden formarse en presencia del agua. Las coladas volcánicas enterraron las regiones ricas en arcilla durante los periodos secos siguientes en la historia del planeta, pero mas tarde, los cráteres de impacto volvieron a exponerlas en miles de localizaciones a lo largo de Marte. Los datos del estudio utiliza imágenes tomadas por el 'Compact Reconnaissance Imaging Spectrometer for Mars' o CRISM, y otros instrumentos del orbitador.
Una imagen en falso color del delta en el crater Jezero, lugar donde una vez existió un lago. Según las investigaciones, sus antiguos rios transportaban minerales arcillosos (en verde) al lago, formando un delta. Las arcillas atrapan y preservan muy bien la materia orgánica, haciendo que este delta sea un buen lugar para buscar signos de vida antigua. Credito: NASA/JPL/JHUAPL/MSSS/Brown University
“La gran sorpresa de estos nuevos resultados es lo generalizada y duradera que fue el agua en Marte, y lo diversos que fueron los ambientes húmedos”, afirmó Scout Murchie, principal investigador del CRISM en el Laboratorio de Físicas Aplicadas de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Md.
Los minerales arcillosos, llamados filosilicatos, conservan el registro de la interacción del agua con rocas que datan de lo que se denomina el periodo Noélico de la historia marciana, hace aproximadamente entre 4,6 y 3,8 miles de millones de años. Este periodo corresponde a los mas tempranos del sistema solar, cuando la Tierra, la Luna y Marte sufrieron un bombardeo cósmico de cometas y asteroides. Las rocas de esta edad fueron destruidas en la Tierra por la tectónica de placas. En la Luna están intactas, pero allí nunca fueron expuestas al agua líquida. Las rocas de Marte con contenido en filosilicatos conservan un registro único de ambientes de agua líquida de los comienzos del sistema solar, posiblemente válidos para la vida.
“Los minerales presentes en la corteza antigua de Marte muestra una variedad de ambientes húmedos”, decía John Mustard, miembro del equipo CRISM de la Universidad Brown, y autor principal de un estudio en Nature. “En muchas sitios las rocas están algo alteradas por el agua líquida, pero en algunos pocos sitios han sido tan modificadas que debió haber habido una gran cantidad de agua fluyendo a través de las rocas y el suelo. Esto es realmente excitante porque estamos encontrando docenas de sitios donde futuras misiones pueden aterrizar para comprender si Marte fue alguna vez habitable y, en su caso, buscar signos de vida pasada”.
Esta imagen tridimensional de una depresión muestra unos tipos de minerales denominados filosilicatos (en morado y azules) concentrados en las laderas de mesas y a lo largo de las paredes de cañones. La abundancia de filosilicatos demuestra que el agua jugó un papel al modificar los minerales en una variedad de terrenos en la historia temprana del planeta. Credito: NASA/JPL/JHUAPL/University of Arizona/Brown University
Otro estudio, publicado en la edición del 2 de Junio de ‘Nature Geosciences’, ha encontrado que las condiciones húmedas en Marte persistieron mucho tiempo. Miles de millones de años después de que las arcillas se formasen, un sistema de canales fluviales las erosionó desde las tierras altas y las depositó en un delta, dentro de un cráter donde desembocó el río, algo mayor que el lago Tahoe de California, de aproximadamente 25 millas de diámetro.
“La distribución de arcillas en el fondo del lago muestra que el agua debió permanecer durante miles de años”, indicaba Bethany Ehlmann, otro miembro del equipo CRISM de la Universidad Brown. Ehlmann es el autor principal del estudio de un antiguo lago dentro de una cuenca de impacto denominada como crater Jezero, en latitudes norteñas. “Las arcillas son buenas atrapando y preservando materiales orgánicos, asi que si la vida existió alguna vez en esta región, hay una oportunidad de que su registro químico esté recogido en el delta”.
Las altas resoluciones espaciales y espectrales de CRISM son mejores que cualquier espectrómetro enviado con anterioridad a Marte y revela variaciones en los tipos y composición de los minerales filosilicatados. Combinando datos del CRISM y del 'Context Imager and High Resolution Imaging Science Experiment' del mismo orbitador, el equipo identificó tres clases principales de minerales relacionados con el agua que datan del periodo Noélico. Estas clases son: filosilicatos de aluminio, hidrosilicatos u ópalos, y el mas común y mas extendido de todos, los filosilicatos de hierro y magnesio. Las variaciones en los minerales sugieren que en su creación han intervenido procesos diferentes, o diferentes tipos de ambientes acuosos.
”Todo nuestro equipo esta pasando nuestros descubrimientos a una lista de sitios donde misiones futuras podrían aterrizar para analizar la química orgánica y, quizás, determinar si la vida existió alguna vez en Marte”, decía Murchie.
La ‘Jet Propulsion Laboratory’ de la NASA en Pasadena, Calif., gestiona la misión 'Mars Reconnaissance Orbiter’ para la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington. El Laboratorio de Físicas Aplicadas opera el instrumento CRISM en coordinación con un equipo internacional de investigadores procedentes de universidades, el gobierno y el sector privado.
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