Un grupo de expertos de la NASA anunció que la compañía trabaja en el perfeccionamiento de nuevas tecnologías que podrán utilizarse para la exploración espacial.
En concreto, su objetivo es crear una nueva generación de sondas robóticas que puedan viajar a varios lugares del sistema solar.

Uno de los objetivos a largo plazo en la exploración espacial es el de poder visitar lunas y planetas de nuestro sistema solar de una manera barata, utilizando tecnologías que tengan un alto porcentaje de éxito.
Sin embargo, esto ha sido difícil hasta ahora, ya que los vuelos espaciales siguen siendo muy caros.

La NASA ha estado trabajando durante muchos años para encontrar una solución, y los nuevos ‘landers’ robóticos son la respuesta a los desafíos que se aproximan.
La nueva tecnología de vanguardia podría llegar a convertirse en algún día en un medio útil para la realización de vuelos espaciales tripulados.

El proyecto Morpheus es quizá la nueva iniciativa más importante que tiene la NASA. Se encuentra en desarrollo en el Centro Espacial Johnson (JSC, por su acrónimo inglés), en Houston, y persigue la creación de una sonda robótica que pueda sobrevolar los plantes antes de aterrizar.
Durante los últimos meses, la nueva tecnología ha sido puesta a prueba en las tierras de JSC, y pronto se realizarán otros dos vuelos consecutivos.
En las pruebas anteriores, un pequeño descuido ha provocado un incendio cerca de la rampa de lanzamiento de la sonda, provocando algunos retrasos.
El ingeniero Tim Crain de Morpheus afirmó que ahora se han tomado nuevas medidas de seguridad en el lugar del lanzamiento. “Prácticamente, es un conjunto de electricidad, radios y válvulas independientes que podemos utilizar para cerrar la alimentación del motor principal y terminar el vuelo si algo falla”, dijo Crain para Space en una entrevista.
“Tenemos tres sistemas principales en el vehículo que hacen lo mismo. Todo esto garantizará la seguridad a la población circundante y a la mano de obra de JSC mientras estamos haciendo vuelos libres de bajo consumo energético en Houston”, añadió el experto.
El segundo proyecto es aquel por el cual se desarrolla el Robotic Lander, que se encuentra en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall (MSFC) en Huntsville, Alabama.
Esta sonda ya completó su segundo vuelo de prueba y ahora se prepara para realizar aún más pruebas libres.

“En cada vuelo de prueba la sonda es cada vez más estable, demostrando que sus algoritmos de control pueden mantener una altitud estable y ejecutar un aterrizaje suave usando los electrizantes propulsores del sistema”, dijo la NASA en un comunicado.
Además de probar los sensores, el software de vuelo y las técnicas de aterrizaje, estas dos sondas también demuestran capacidades alternativas de lanzamiento, activación y aterrizaje, que pueden lograrse a precios muy bajos.
Si resultan exitosos, estos dos proyectos podrían permitir a las sondas sobrevolar la superficie de Marte o de la Luna mediante unas capacidades con las que sólo podían soñarse con anterioridad.