Vigencia de Julio Cortázar y Graciela Maturo.I
Dos voces que aún no han sido realmente escuchadas.
La amistad entre Julio Cortázar y Graciela Maturo, la custodia mutua de sus almas, a través de sus producciones, es el gaudir (1) y el pneuma que privilegia el acceso a Maturo a las claves y propósitos del autor-lecto macho "cortador del azar".
Su corpus epistolar denota y connota dicho privilegio proclamado por el propio Cortázar con sutilezas de un imaginal compartido, sutilezas que valen infinitamente más que todas las prosaicas proclamas de los compromisos.
La obra del "cortador del azar" y, más que nada RAYUELA, descolla por efectos consumatorios y ulteriores que llegan hasta lo anagógico.
En nuestra lengua no se ha producido nada semejante a 62 modelo para armar y Rayuela; por el contrario , el retroceso y la negación han sido absolutos.
A Cortázar descollan por minimizarlo o ningunearlo.
Ciertas críticas favorables sobre su obra ningunean y minimizan a quien ha sido su ánima regente, su maga docta , y una emparentada, en el imaginal , con Fredi Guthmann ( ya hemos demostrado en diversos textos que Maturo y Guthmann son las dos únicas almas que funcionan como "adelantados" de la sinfronía completa aún no producida por el resto; resto que, en el caso de ciertos críticos burocráticos, sin alma, tienen el tupé de "chapear" con "adelantos" sin vida) compiten en poseer claves inñeditas y no hacen otra cosa que agotar las influencias o motivaciones ya conocidas de Cortázar, implícitas en todo lo denotado y connotado por Graciela Maturo en su libro JULIO CORTÁZAR Y EL HOMBRE NUEVO.
Dos voces que aún no han sido realmente escuchadas.
La amistad entre Julio Cortázar y Graciela Maturo, la custodia mutua de sus almas, a través de sus producciones, es el gaudir (1) y el pneuma que privilegia el acceso a Maturo a las claves y propósitos del autor-lecto macho "cortador del azar".
Su corpus epistolar denota y connota dicho privilegio proclamado por el propio Cortázar con sutilezas de un imaginal compartido, sutilezas que valen infinitamente más que todas las prosaicas proclamas de los compromisos.
La obra del "cortador del azar" y, más que nada RAYUELA, descolla por efectos consumatorios y ulteriores que llegan hasta lo anagógico.
En nuestra lengua no se ha producido nada semejante a 62 modelo para armar y Rayuela; por el contrario , el retroceso y la negación han sido absolutos.
A Cortázar descollan por minimizarlo o ningunearlo.
Ciertas críticas favorables sobre su obra ningunean y minimizan a quien ha sido su ánima regente, su maga docta , y una emparentada, en el imaginal , con Fredi Guthmann ( ya hemos demostrado en diversos textos que Maturo y Guthmann son las dos únicas almas que funcionan como "adelantados" de la sinfronía completa aún no producida por el resto; resto que, en el caso de ciertos críticos burocráticos, sin alma, tienen el tupé de "chapear" con "adelantos" sin vida) compiten en poseer claves inñeditas y no hacen otra cosa que agotar las influencias o motivaciones ya conocidas de Cortázar, implícitas en todo lo denotado y connotado por Graciela Maturo en su libro JULIO CORTÁZAR Y EL HOMBRE NUEVO.