no me voy a detener explicando que es la psoriasis,pq un teringuero en un muy buen post() lo explica y muy bien,solo me limito a decirles que padezco esta enfermedad y aprendo cada dia mas sobre el tema.
aqui traigo la historia de vida de Eugenia que creo que vale la pena leer...
gracias por pasar y dedicarle unos segundos de tu atencion,ya seas enfermo psoriasico o no.
SOY EUGENIA...
Soy Eugenia, tengo 50 años y luego de convivir 21 de ellos con psoriasis, algo puedo contar.....................Trataré de no cansar con lamentaciones, y sepan que lo que digo, lo expreso desde el corazón.-
Mi primer contacto con la enfermedad, fue siendo una joven mamá de dos hijos pequeños.- Apareció de golpe, sin dar tiempo a preparación alguna, sin demasiada información tampoco.- El brote fue severo, en poco tiempo, cubrió casi la totalidad de mi cuerpo, aun el rostro.-
Desde luego que había oído hablar de esta afección de la piel, que ataca a “personas nerviosas”, tal la idea reinante.- Conozco muchas personas nerviosas que no padecen psoriasis.- Admito que soy vehemente, también un poco impaciente, pero nerviosa? Si fuera asi, no podría desarrollar mi actividad.- Soy escultora y se necesita calma, paciencia, para poder modelar, o llevar a cabo cualquiera de las técnicas que se emplean en la realización de las obras.-
Averigüé un poco más y alguien me dijo que hay un factor hereditario, por lo que empecé a indagar por ahí, descubriendo que tenía un tío, que la padecía, luego, unos años después se manifestó en un sobrino mio, por lo que pensé que sería cruzada la herencia, de tíos a sobrinos......Continuando con las indagaciones, supe que habría un detonante emocional, que la persona que nace con psoriasis, sabe de ella cuando algún impacto la hace aparecer.- Lo más reciente sufrido, era la muerte de mi padre, hecho que me conmocionó sobremanera, sería eso? En fin, que las hipótesis y diversidad de teorías, eran muchas.-
Recuerdo que era una de esas enfermedades temidas, para mi.- No es por presumir, pero tengo una piel muy aterciopelada, y verme asi, cubierta por esas lesiones, esas escamas, era bastante traumático y hacía aumentar mi desesperación e impotencia ante el problema.-
Por otra parte, está la gente, que siempre habla sin pensar mucho, que ignorante pregunta con asco: “qué tenés?” que inevitablemente interroga sobre el contagio probable y amenazante, que mira con lástima..........ahí supe lo que era la discriminación, lo pude vivir en carne propia, el rechazo. Esto me llevó a no pisar una peluquería nunca más, tengo el cabello largo, yo misma lo corto y tiño.- Tomé esa decisión, el día que observé que la peluquera, enterada de lo que padecía, empezó a tocarme con la punta de los dedos, visiblemente molesta.- También recuerdo haber vestido mangas largas, en pleno febrero y pantalones, por supuesto.- Ni hablar del prurito que era insoportable, me rascaba la espalda con tal desesperación, que llegué a lastimarme.- Asi me encontró un vecino psoriásico que vino a solidarizarse conmigo. Le abrí la puerta rascándome la espalda, recuerdo que sonrió y me dijo, “ya te va a pasar” y me comentó de sus recientes tratamientos en Buenos Aires, de lo que mejoraba con el sol, etc. Alguien con quien hablar del tema y que comprendiera.- Sí tenía una gran contención familiar, pero es otra cosa comunicarse con quien padece lo mismo.-
Tuve un largo peregrinar por consultorios médicos, psicólogos, curanderos, etc. No me negué a intentarlo todo, con tal de mejorarme.- Siempre pensé en forma positiva, estaba segura que saldría de eso, aunque no voy a negar que tuve mis momentos de terrible abatimiento.- Asi fue que llegué al consultorio del Dr. Edgardo Chouela, en Buenos Aires. Yo vivía en una pequeña ciudad de provincia, distante unos 250 km de la capital.- Fue providencial para mi, encontrar a este maravilloso profesional.-.- El supo darme confianza y esperanza también, al menos, sino de curarme, de mejorar bastante el panorama.- Lo admiro mucho, no sólo como médico, sino como persona.-
Lo primero que me indicó fue retirar los corticoides, que hasta inyectables me estaban dando y me habló de un largo, pero efectivo tratamiento de aquel entonces, el P.U.V.A.-
Asi comencé a viajar, dos veces por semana a la capital, donde me practicaron los rayos, que con medicación adecuada, “limpiaron” mi cuerpo, en unos pocos meses.- No asi el cuero cabelludo, lugar donde habita hasta ahora, mi vieja “amiga”.-
El año pasado, tuve noticias de una asociación que estaría en formación, AEPSO.- Comencé a comunicarme, gracias a este maravilloso invento de la cibernética y me sentí muy identificada con la gente que la compone.- Felizmente, hoy AEPSO es una realidad, nueva, incipiente, pero con esa fuerza que se advierte en el compromiso, las ganas, la disposición necesaria para llevar a cabo con éxito los loables propósitos que la animan.-
Yo me sumo a ellos y pongo a disposición de quienes lo necesiten, mi apoyo, mi hombro y la colaboración que me sea posible dar.- No debemos perder las esperanzas, ya que día a día, se descubren posibles curas y como dice alguien de AEPSO “estamos cerca”.
AEPSO (asociacion civil para el enfermo de psoriasis)
post: psoriasis:una enfermedad silenciosa
gracias por pasar.
agradeceria un comentario tuyo.
aqui traigo la historia de vida de Eugenia que creo que vale la pena leer...
gracias por pasar y dedicarle unos segundos de tu atencion,ya seas enfermo psoriasico o no.
SOY EUGENIA...
Soy Eugenia, tengo 50 años y luego de convivir 21 de ellos con psoriasis, algo puedo contar.....................Trataré de no cansar con lamentaciones, y sepan que lo que digo, lo expreso desde el corazón.-
Mi primer contacto con la enfermedad, fue siendo una joven mamá de dos hijos pequeños.- Apareció de golpe, sin dar tiempo a preparación alguna, sin demasiada información tampoco.- El brote fue severo, en poco tiempo, cubrió casi la totalidad de mi cuerpo, aun el rostro.-
Desde luego que había oído hablar de esta afección de la piel, que ataca a “personas nerviosas”, tal la idea reinante.- Conozco muchas personas nerviosas que no padecen psoriasis.- Admito que soy vehemente, también un poco impaciente, pero nerviosa? Si fuera asi, no podría desarrollar mi actividad.- Soy escultora y se necesita calma, paciencia, para poder modelar, o llevar a cabo cualquiera de las técnicas que se emplean en la realización de las obras.-
Averigüé un poco más y alguien me dijo que hay un factor hereditario, por lo que empecé a indagar por ahí, descubriendo que tenía un tío, que la padecía, luego, unos años después se manifestó en un sobrino mio, por lo que pensé que sería cruzada la herencia, de tíos a sobrinos......Continuando con las indagaciones, supe que habría un detonante emocional, que la persona que nace con psoriasis, sabe de ella cuando algún impacto la hace aparecer.- Lo más reciente sufrido, era la muerte de mi padre, hecho que me conmocionó sobremanera, sería eso? En fin, que las hipótesis y diversidad de teorías, eran muchas.-
Recuerdo que era una de esas enfermedades temidas, para mi.- No es por presumir, pero tengo una piel muy aterciopelada, y verme asi, cubierta por esas lesiones, esas escamas, era bastante traumático y hacía aumentar mi desesperación e impotencia ante el problema.-
Por otra parte, está la gente, que siempre habla sin pensar mucho, que ignorante pregunta con asco: “qué tenés?” que inevitablemente interroga sobre el contagio probable y amenazante, que mira con lástima..........ahí supe lo que era la discriminación, lo pude vivir en carne propia, el rechazo. Esto me llevó a no pisar una peluquería nunca más, tengo el cabello largo, yo misma lo corto y tiño.- Tomé esa decisión, el día que observé que la peluquera, enterada de lo que padecía, empezó a tocarme con la punta de los dedos, visiblemente molesta.- También recuerdo haber vestido mangas largas, en pleno febrero y pantalones, por supuesto.- Ni hablar del prurito que era insoportable, me rascaba la espalda con tal desesperación, que llegué a lastimarme.- Asi me encontró un vecino psoriásico que vino a solidarizarse conmigo. Le abrí la puerta rascándome la espalda, recuerdo que sonrió y me dijo, “ya te va a pasar” y me comentó de sus recientes tratamientos en Buenos Aires, de lo que mejoraba con el sol, etc. Alguien con quien hablar del tema y que comprendiera.- Sí tenía una gran contención familiar, pero es otra cosa comunicarse con quien padece lo mismo.-
Tuve un largo peregrinar por consultorios médicos, psicólogos, curanderos, etc. No me negué a intentarlo todo, con tal de mejorarme.- Siempre pensé en forma positiva, estaba segura que saldría de eso, aunque no voy a negar que tuve mis momentos de terrible abatimiento.- Asi fue que llegué al consultorio del Dr. Edgardo Chouela, en Buenos Aires. Yo vivía en una pequeña ciudad de provincia, distante unos 250 km de la capital.- Fue providencial para mi, encontrar a este maravilloso profesional.-.- El supo darme confianza y esperanza también, al menos, sino de curarme, de mejorar bastante el panorama.- Lo admiro mucho, no sólo como médico, sino como persona.-
Lo primero que me indicó fue retirar los corticoides, que hasta inyectables me estaban dando y me habló de un largo, pero efectivo tratamiento de aquel entonces, el P.U.V.A.-
Asi comencé a viajar, dos veces por semana a la capital, donde me practicaron los rayos, que con medicación adecuada, “limpiaron” mi cuerpo, en unos pocos meses.- No asi el cuero cabelludo, lugar donde habita hasta ahora, mi vieja “amiga”.-
El año pasado, tuve noticias de una asociación que estaría en formación, AEPSO.- Comencé a comunicarme, gracias a este maravilloso invento de la cibernética y me sentí muy identificada con la gente que la compone.- Felizmente, hoy AEPSO es una realidad, nueva, incipiente, pero con esa fuerza que se advierte en el compromiso, las ganas, la disposición necesaria para llevar a cabo con éxito los loables propósitos que la animan.-
Yo me sumo a ellos y pongo a disposición de quienes lo necesiten, mi apoyo, mi hombro y la colaboración que me sea posible dar.- No debemos perder las esperanzas, ya que día a día, se descubren posibles curas y como dice alguien de AEPSO “estamos cerca”.
AEPSO (asociacion civil para el enfermo de psoriasis)
post: psoriasis:una enfermedad silenciosa
gracias por pasar.
agradeceria un comentario tuyo.