Este es un articulo q me mando una amiga mia de lincoln por mails, para q me de una idea del momento q esta pasando argentina.., me gustaria compartirlo con us, ya q es un articulo, q salio en el diario de lincoln, por ende no muchos lo habran visto..
aqui lo plasmo..
13-06-2008 - Escribe Manuel Andrés sobre la realidad que nos toca vivir
¿OTRA VEZ EL INVIERNO? ¿LOS LOBOS DE LA INFLACIÓN?
Este será el 51 invierno que paso en Argentina, si es que tengo la suerte de terminarlo.
Los años me pesan, los fríos también, pero mas me pesa esta suerte de maldición bíblica que tiene este bendito país, de tan mala suerte, de que cada tanto, cada siete años mas o menos, nos cae una imprevista crisis que pone al pueblo deseando irse de este bellísimo país. ¿Que nos pasa?
Apenas han pasado siete años de la crisis de “los patacones.”, una crisis que azoto al país sin piedad, y ya hoy volvemos a temer lo peor y ser, volver a ser pesimistas cuando estábamos recuperando nuestra propia confianza.
Todo el mundo, nuestros vecinos en la calle, nuestros amigos en la intimidad de la charla, nuestros familiares, se preparan para lo que según ellos será la próxima gran crisis Argentina.
No puedo entenderlo. Hace pocos meses, exactamente a principios de este marzo, todos hablábamos de las reservas crecientes del Banco Central y de los índices de crecimiento de casi el 10% anual consecutivo de muchos años, un crecimiento como no se había visto nunca en Argentina.
Hoy, cuando les escribo esto, no hay ni nafta, ni lácteos, ni cemento en Lincoln, y hay un supermercado importante que ha cerrado por falta de suministros. El comercio esta casi totalmente parado y también, la construcción, tan prospera. Duele verlo.
La clase media, muy importante en Argentina, digan lo que digan, que simpatizaba mayoritariamente con este gobierno, se ha convertido de la mano del campo y del interior, en su enemiga. El invierno no deseado, se nota en la calle, la inflación que según el gobierno es baja, no existe, según la realidad de la calle pasa del 30 %. El gobierno dice que es del 8.5 % pero nadie lo cree.
No hay leche en Argentina, se han cerrado muchos tambos por la mala política de precios, que siguen pagándole 0.80 centavos el litro de leche y en el supermercado vale varias veces mas. De país exportador lechero y con grandes perspectivas, en cuanto nuestra producción baje un 7 % mas, nos convertiremos en un país importador de leche, en un país, donde su principal provincia, la nuestra, tiene casi un millón de pobres. El repunte de los lecheros, después de una inundación que destruyo sus pastos y redujo sus planteles, queda así, destruido.
Los oportunistas de siempre, aprovecharon esta huelga del campo para hacer su diferencia sin trabajar, especulando, un vicio de algunos argentinos para desgracia de los otros.
En pocas semanas, en el momento grave de la huelga, vimos como muchos productos llegaron a aumentar el 200 % y como siempre decimos, los precios suben en ascensor y los ingresos por la escalera.
En los últimos años, hemos visto como inexplicablemente, la ropa y el calzado, han aumentado casi al doble su precio y cuando preguntábamos el motivo, nos decían que era “ por la mayor demanda, al tener mejores niveles de vida”.
En Buenos Aires, capital y algunas zonas de la provincia, hoy almorzar cuesta ya lo mismo que en Europa, pero los ingresos de la gente no son los mismos. Hemos conocido la paradoja de que el kilo de tomate o de la ensalada, costaba mas que el kilo de asado.
Los colegios privados, de los que es tan amante la clase media, como manera de superar por educación el futuro de sus hijos, han subido mas del 20 % en muchos lugares. Incluso, hay padres que obligadamente tuvieron que volver a la educación publica, lo que no es tan malo si fuera buena, ya que entiendo que en la educación, en la enfermedad, y en la muerte, todos los argentinos debemos ser iguales, tener las mismas oportunidades.
Las cadenas de pago de las grandes tiendas de electrodomésticos, ya no financian en 12 o mas cuotas sin interés. Lo han reducido, por ahora, a seis cuotas. Se empieza a notar la diferencia del efectivo y la tarjeta de crédito, diferencia que puede llegar al 20 %.
El discurso oficial, insiste en que Argentina va por el mejor camino desde su fundación, hace 198 años, mientras la gente ve la realidad tan distinta. Eso les causa gran irritación, el lenguaje oficial, cada vez que se escucha, irrita mas y mas a la gente.
Ya la gente tiene temor a los discursos oficiales, a las declaraciones de sus ministros. Apaga la radio o el televisor para no sentirlos ni escucharlos.
A pesar de ciertos rumores, los militares están debilitados al no tener presupuesto y sus armas ya no están modernizadas ni para defender la soberanía militar. Eso nos da un sentimiento de seguridad, porque tememos la salida acostumbrada....las marchas militares.
La oposición, que siempre estuvo vigente en Argentina, hoy esta fuera de posibilidades, y sus lideres no constituyen un temor para el gobierno.
Apuntan, si, algunas figuras con posibilidades para el futuro, pero no aparece el líder capaz, el partido con las soluciones, en un país donde la gente es y quiere ser peronista mayoritariamente.
Un país que quiere que este gobierno dure hasta el final y entregue el poder al ganador de unas limpias y justas elecciones. No queremos gobiernos militares. Ya los sufrimos.
La prensa de Inglaterra, nos esta acusando de llevar a cabo una suspensión de pagos encubierta de la deuda. Nuestros bonos de pago, que representan el 40 % de nuestra deuda, están ligados a la inflación y el interés que se esta pagando estaría muy lejos del que corresponde.
Por ello, nuestra credibilidad interna, ha vuelto a desaparecer, y nadie nos presta un peso, salvo nuestro amigo Chávez, que aprovecha para colocar sus bonos al precio mas caro del mercado. Amigos, pero el bolsillo esta primero.
Y la gente, en la calle, que resignados pero con amargura nos dice... “cada siete o diez años nuestra economía se derrumba.”
Será cierto? Es posible que un nuevo invierno como el que nos aseguraba Alsogaray que había que pasar para salir del apuro, este entrando?
¿ Estaremos otra vez, preparándonos para los “patacones”?
¿Hay un nuevo corralito?
¿Realmente fue necesario llegar a esto? Quienes son los que se van a llevar la diferencia al exterior esta vez? No era posible dialogar y aflojar algo para seguir soñando y no tener este invierno y a los lobos de la inflación prestos a devorar, nuestro ahorros, nuestra prosperidad, nuestro futuro ?
Todavía estamos a tiempo. Lo diré hasta el ultimo día. Eso si, no se si esta tan cerca como dicen.
Siento como si pisáramos una baldosa floja, debajo de la cual no se lo que puede haber. Ni quien aflojo la baldosa.
MANUEL ANDRES
www.lincolnonline.com.ar
aqui lo plasmo..
13-06-2008 - Escribe Manuel Andrés sobre la realidad que nos toca vivir
¿OTRA VEZ EL INVIERNO? ¿LOS LOBOS DE LA INFLACIÓN?
Este será el 51 invierno que paso en Argentina, si es que tengo la suerte de terminarlo.
Los años me pesan, los fríos también, pero mas me pesa esta suerte de maldición bíblica que tiene este bendito país, de tan mala suerte, de que cada tanto, cada siete años mas o menos, nos cae una imprevista crisis que pone al pueblo deseando irse de este bellísimo país. ¿Que nos pasa?
Apenas han pasado siete años de la crisis de “los patacones.”, una crisis que azoto al país sin piedad, y ya hoy volvemos a temer lo peor y ser, volver a ser pesimistas cuando estábamos recuperando nuestra propia confianza.
Todo el mundo, nuestros vecinos en la calle, nuestros amigos en la intimidad de la charla, nuestros familiares, se preparan para lo que según ellos será la próxima gran crisis Argentina.
No puedo entenderlo. Hace pocos meses, exactamente a principios de este marzo, todos hablábamos de las reservas crecientes del Banco Central y de los índices de crecimiento de casi el 10% anual consecutivo de muchos años, un crecimiento como no se había visto nunca en Argentina.
Hoy, cuando les escribo esto, no hay ni nafta, ni lácteos, ni cemento en Lincoln, y hay un supermercado importante que ha cerrado por falta de suministros. El comercio esta casi totalmente parado y también, la construcción, tan prospera. Duele verlo.
La clase media, muy importante en Argentina, digan lo que digan, que simpatizaba mayoritariamente con este gobierno, se ha convertido de la mano del campo y del interior, en su enemiga. El invierno no deseado, se nota en la calle, la inflación que según el gobierno es baja, no existe, según la realidad de la calle pasa del 30 %. El gobierno dice que es del 8.5 % pero nadie lo cree.
No hay leche en Argentina, se han cerrado muchos tambos por la mala política de precios, que siguen pagándole 0.80 centavos el litro de leche y en el supermercado vale varias veces mas. De país exportador lechero y con grandes perspectivas, en cuanto nuestra producción baje un 7 % mas, nos convertiremos en un país importador de leche, en un país, donde su principal provincia, la nuestra, tiene casi un millón de pobres. El repunte de los lecheros, después de una inundación que destruyo sus pastos y redujo sus planteles, queda así, destruido.
Los oportunistas de siempre, aprovecharon esta huelga del campo para hacer su diferencia sin trabajar, especulando, un vicio de algunos argentinos para desgracia de los otros.
En pocas semanas, en el momento grave de la huelga, vimos como muchos productos llegaron a aumentar el 200 % y como siempre decimos, los precios suben en ascensor y los ingresos por la escalera.
En los últimos años, hemos visto como inexplicablemente, la ropa y el calzado, han aumentado casi al doble su precio y cuando preguntábamos el motivo, nos decían que era “ por la mayor demanda, al tener mejores niveles de vida”.
En Buenos Aires, capital y algunas zonas de la provincia, hoy almorzar cuesta ya lo mismo que en Europa, pero los ingresos de la gente no son los mismos. Hemos conocido la paradoja de que el kilo de tomate o de la ensalada, costaba mas que el kilo de asado.
Los colegios privados, de los que es tan amante la clase media, como manera de superar por educación el futuro de sus hijos, han subido mas del 20 % en muchos lugares. Incluso, hay padres que obligadamente tuvieron que volver a la educación publica, lo que no es tan malo si fuera buena, ya que entiendo que en la educación, en la enfermedad, y en la muerte, todos los argentinos debemos ser iguales, tener las mismas oportunidades.
Las cadenas de pago de las grandes tiendas de electrodomésticos, ya no financian en 12 o mas cuotas sin interés. Lo han reducido, por ahora, a seis cuotas. Se empieza a notar la diferencia del efectivo y la tarjeta de crédito, diferencia que puede llegar al 20 %.
El discurso oficial, insiste en que Argentina va por el mejor camino desde su fundación, hace 198 años, mientras la gente ve la realidad tan distinta. Eso les causa gran irritación, el lenguaje oficial, cada vez que se escucha, irrita mas y mas a la gente.
Ya la gente tiene temor a los discursos oficiales, a las declaraciones de sus ministros. Apaga la radio o el televisor para no sentirlos ni escucharlos.
A pesar de ciertos rumores, los militares están debilitados al no tener presupuesto y sus armas ya no están modernizadas ni para defender la soberanía militar. Eso nos da un sentimiento de seguridad, porque tememos la salida acostumbrada....las marchas militares.
La oposición, que siempre estuvo vigente en Argentina, hoy esta fuera de posibilidades, y sus lideres no constituyen un temor para el gobierno.
Apuntan, si, algunas figuras con posibilidades para el futuro, pero no aparece el líder capaz, el partido con las soluciones, en un país donde la gente es y quiere ser peronista mayoritariamente.
Un país que quiere que este gobierno dure hasta el final y entregue el poder al ganador de unas limpias y justas elecciones. No queremos gobiernos militares. Ya los sufrimos.
La prensa de Inglaterra, nos esta acusando de llevar a cabo una suspensión de pagos encubierta de la deuda. Nuestros bonos de pago, que representan el 40 % de nuestra deuda, están ligados a la inflación y el interés que se esta pagando estaría muy lejos del que corresponde.
Por ello, nuestra credibilidad interna, ha vuelto a desaparecer, y nadie nos presta un peso, salvo nuestro amigo Chávez, que aprovecha para colocar sus bonos al precio mas caro del mercado. Amigos, pero el bolsillo esta primero.
Y la gente, en la calle, que resignados pero con amargura nos dice... “cada siete o diez años nuestra economía se derrumba.”
Será cierto? Es posible que un nuevo invierno como el que nos aseguraba Alsogaray que había que pasar para salir del apuro, este entrando?
¿ Estaremos otra vez, preparándonos para los “patacones”?
¿Hay un nuevo corralito?
¿Realmente fue necesario llegar a esto? Quienes son los que se van a llevar la diferencia al exterior esta vez? No era posible dialogar y aflojar algo para seguir soñando y no tener este invierno y a los lobos de la inflación prestos a devorar, nuestro ahorros, nuestra prosperidad, nuestro futuro ?
Todavía estamos a tiempo. Lo diré hasta el ultimo día. Eso si, no se si esta tan cerca como dicen.
Siento como si pisáramos una baldosa floja, debajo de la cual no se lo que puede haber. Ni quien aflojo la baldosa.
MANUEL ANDRES
www.lincolnonline.com.ar