La mente es responsable del entendimiento, la capacidad de crear pensamientos, el raciocinio, la percepción, la emoción, la memoria, la imaginación y la voluntad, y otras habilidades cognitivas.
Cuerpo y mente están muy relacionados, porque el cerebro es parte del cuerpo y en el cerebro surgen los pensamientos que guían nuestras acciones y generan nuestros hábitos, si nos alimentamos bien, hacemos ejercicios diariamente, disfrutamos de nuestro trabajo y nos distraemos sanamente entonces el cerebro funciona sin problemas y el estado de felicidad es fácil de alcanzar.
Pero si una persona no se alimenta bien y tiene deficiencias de vitaminas puede llegar a deprimirse fácilmente.
Varios estudios han mostrado que hasta el 30% de las personas hospitalizadas por depresión presentan deficiencia de vitamina B12.
Las personas estresadas suelen necesitar suplementos de vitamina B6.
Los síntomas de deficiencia de vitamina B5 son: fatiga, estrés crónico y depresión.
Es evidente que un cuerpo en desequilibrio es el escenario ideal para que un estado de ansiedad y depresión perdure.
Pero no solo la alimentación es responsable de los estados de depresión, sino también, toda la información que se adquiere y se almacena en la memoria.
Si una persona alimenta su mente con violencia, estará preparada para ser violenta cuando se presenten las circunstancias, si una persona es pesimista estará predispuesta a hacer realidad su creencia con sus actos sin gracia ni esperanza y si una persona es supersticiosa hará que su mala suerte sea una constante en su vida.
Por ejemplo,
Por el contrario, si el mismo empresario se hubiera preparado una y otra vez hasta perfeccionar su presentación y se hubiera fijado el objetivo de convencer a los inversionistas lo más probable es que lo hubiera logrado porque cada pensamiento que tenemos en nuestra mente hace vibrar nuestra energía que se propaga, se expande y contagia a toda criatura del Universo. Solo podemos pensar un pensamiento a la vez y tenemos que aprovechar para pensar en lo que queremos que suceda en lugar de propagar nuestros medios por todo el Universo.
Las siguientes actividades hacen que la mente vibre intensamente:
Fijarse un propósito noble para cumplir en la vida
Todos tenemos el mismo objetivo en la vida y es encontrar nuestra razón de vivir, es decir, el propósito que armonice con nuestro cuerpo, nuestra mente y sobre todo que haga latir a nuestro corazón al ritmo de nuestra propia canción.
Muchas veces hacemos cosas por llamar la atención de alguna persona especial o por ganarnos el afecto de nuestros padres o el respeto de nuestros colegas o por provocar envidia en nuestras amistades.
Todas estas actitudes sin sentido nos mantienen a la deriva, como náufragos en el mar, con pocas emociones que no duran ni un instante, con una falsa alegría, pero siempre con el sentimiento de que nos falta algo para ser felices.
Fijarse un propósito no es suficiente, tiene que ser una meta que nos haga vibrar, que haga latir nuestro corazón intensamente o incluso que nos haga llorar.
Por ejemplo, suponiendo que tu sueño es ser médico y actualmente estudias en la universidad.
Al principio puedes cometer el error de ponerte propósitos muy generales como:
• “Quiero ser médico.” Excelente. ¡Tómate todo el tiempo que quieras!
• “Quiero salir lo más antes posible de la universidad.” ¡Deja la universidad de una vez!
• “Quiero obtener las mejores calificaciones de mi curso.” ¡Haz trampa en los exámenes!
• “Quiero que mis padres se sientan orgullosos de mi.” ¿Y tú estarás orgulloso de tus logros?
Una declaración de propósito debe ser Personal, Positiva y Poderosa, por ejemplo, para el estudiante de medicina podría ser:
“Yo soy un profesional de la medicina hábil, diligente, con conocimientos profundos y actualizados, respetuoso de la vida, generoso con los demás y con una vida íntegra.”
El siguiente paso es dividir el propósito en objetivos específicos, esto se hace para enfocarnos mejor.
Al realizar cada uno de los objetivos específicos se logra alcanzar el propósito, podemos dividir el anterior propósito en los siguientes objetivos:
1. Quiero estudiar conscientemente medicina y aprovechar al máximo el conocimiento que puedo adquirir para ser un médico hábil y diligente.
2. Quiero especializarme en Estados Unidos o en un lugar mejor para tener conocimientos más profundos y actualizados.
3. Quiero cultivar mis valores y armonizar mis pensamientos para ser un hombre respetuoso de la vida.
4. Quiero ser un hombre rico en todos los aspectos para tener una vida llena de lujos bien merecidos y ser generoso y caritativo con los demás.
5. Quiero tener suficiente tiempo libre para disfrutarlo con mi esposa e hijos y para divertirme con mis amigos y de esta manera tener una vida íntegra.
Fijarse un propósito noble es realmente un arte y muchas veces hay que equivocarse para comprender que es lo que realmente nos hace vibrar intensamente.
Obtener el conocimiento necesario para cumplir el propósito
Para lograr un propósito noble es necesario adquirir información a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto u objeto de la realidad, es importante saber cómo hacer las cosas y saber dónde encontrar lo que se necesita para hacerlas.
No hay que descartar ninguna fuente que nos proporcione información o experiencia que nos ayude a lograr nuestra meta. El colegio, la universidad, nuestros padres, nuestros amigos, nuestros colegas, los libros, el internet, los seminarios y todo lo que nos pasa en la vida son fuentes de las que podemos adquirir información útil y experiencias que se alineen con nuestro destino, el destino que nosotros mismos elegimos.
Pero no debemos obsesionarnos con la adquisición de conocimientos, sino debemos mantener una vida equilibrada: Trabajo, Distracción y Relajación.
Compartir el conocimiento
Las actividades que hacen vibrar la mente no tienen porqué ser actividades solitarias, es más si se comparte el conocimiento con otras personas que tienen propósitos similares lo que se obtiene es una Mente Maestra.
El término de Mastermind o Mente Maestra se ha dado a conocer principalmente por Napoleón Hill en su libro
Piense y Hágase Rico, pero la práctica de estas reuniones viene de siglos atrás.
Según el concepto de Napoleón Hill, un Mastermind: es la coordinación del esfuerzo de dos o más personas que trabajan para alcanzar un fin determinado, en un espíritu de armonía.
Un mastermind sirve para alcanzar un fin determinado
Durante siglos las reuniones de mastermind han existido, lo más probable es que hayan existido con otros nombres, lo real es que a través de la historia hemos observado que las grandes fortunas, los grandes proyectos y las grandes compañías se han venido formando a través de reuniones de apoyo.
Hoy en día puedes usar el mastermind para trabajar cualquier tema que tú quieras, no tienes que estar solo en el logro de tus objetivos.
Por ejemplo el industrial Andrew Cargnie utilizó el principio de Mastermind y recluto a su amigo y colega Charles Schwab, quien era un trabajador por jornada y que ganaba centavos por día, para visionar la creación y construcción de la compañía productora de acero más grande del mundo.
Cuerpo y mente están muy relacionados, porque el cerebro es parte del cuerpo y en el cerebro surgen los pensamientos que guían nuestras acciones y generan nuestros hábitos, si nos alimentamos bien, hacemos ejercicios diariamente, disfrutamos de nuestro trabajo y nos distraemos sanamente entonces el cerebro funciona sin problemas y el estado de felicidad es fácil de alcanzar.
Pero si una persona no se alimenta bien y tiene deficiencias de vitaminas puede llegar a deprimirse fácilmente.
Varios estudios han mostrado que hasta el 30% de las personas hospitalizadas por depresión presentan deficiencia de vitamina B12.
Las personas estresadas suelen necesitar suplementos de vitamina B6.
Los síntomas de deficiencia de vitamina B5 son: fatiga, estrés crónico y depresión.
Es evidente que un cuerpo en desequilibrio es el escenario ideal para que un estado de ansiedad y depresión perdure.
Pero no solo la alimentación es responsable de los estados de depresión, sino también, toda la información que se adquiere y se almacena en la memoria.
Si una persona alimenta su mente con violencia, estará preparada para ser violenta cuando se presenten las circunstancias, si una persona es pesimista estará predispuesta a hacer realidad su creencia con sus actos sin gracia ni esperanza y si una persona es supersticiosa hará que su mala suerte sea una constante en su vida.
Por ejemplo,
Un empresario supersticioso tiene que reunirse con un grupo de inversionistas asiáticos un martes 13. El lunes por la noche se pone a pensar que le irá mal porque es un día de mala suerte y hace todo lo posible para postergar la reunión pero es inevitable, llega el martes y él no ha dormido nada y cuando hace la presentación del negocio se nota su falta de preparación y no logra convencer a los inversionistas, tristemente se retira y culpa a su mala suerte.
Por el contrario, si el mismo empresario se hubiera preparado una y otra vez hasta perfeccionar su presentación y se hubiera fijado el objetivo de convencer a los inversionistas lo más probable es que lo hubiera logrado porque cada pensamiento que tenemos en nuestra mente hace vibrar nuestra energía que se propaga, se expande y contagia a toda criatura del Universo. Solo podemos pensar un pensamiento a la vez y tenemos que aprovechar para pensar en lo que queremos que suceda en lugar de propagar nuestros medios por todo el Universo.
Las siguientes actividades hacen que la mente vibre intensamente:
Fijarse un propósito noble para cumplir en la vida
Todos tenemos el mismo objetivo en la vida y es encontrar nuestra razón de vivir, es decir, el propósito que armonice con nuestro cuerpo, nuestra mente y sobre todo que haga latir a nuestro corazón al ritmo de nuestra propia canción.
Muchas veces hacemos cosas por llamar la atención de alguna persona especial o por ganarnos el afecto de nuestros padres o el respeto de nuestros colegas o por provocar envidia en nuestras amistades.
Todas estas actitudes sin sentido nos mantienen a la deriva, como náufragos en el mar, con pocas emociones que no duran ni un instante, con una falsa alegría, pero siempre con el sentimiento de que nos falta algo para ser felices.
Fijarse un propósito no es suficiente, tiene que ser una meta que nos haga vibrar, que haga latir nuestro corazón intensamente o incluso que nos haga llorar.
Por ejemplo, suponiendo que tu sueño es ser médico y actualmente estudias en la universidad.
Al principio puedes cometer el error de ponerte propósitos muy generales como:
• “Quiero ser médico.” Excelente. ¡Tómate todo el tiempo que quieras!
• “Quiero salir lo más antes posible de la universidad.” ¡Deja la universidad de una vez!
• “Quiero obtener las mejores calificaciones de mi curso.” ¡Haz trampa en los exámenes!
• “Quiero que mis padres se sientan orgullosos de mi.” ¿Y tú estarás orgulloso de tus logros?
Una declaración de propósito debe ser Personal, Positiva y Poderosa, por ejemplo, para el estudiante de medicina podría ser:
“Yo soy un profesional de la medicina hábil, diligente, con conocimientos profundos y actualizados, respetuoso de la vida, generoso con los demás y con una vida íntegra.”
El siguiente paso es dividir el propósito en objetivos específicos, esto se hace para enfocarnos mejor.
Al realizar cada uno de los objetivos específicos se logra alcanzar el propósito, podemos dividir el anterior propósito en los siguientes objetivos:
1. Quiero estudiar conscientemente medicina y aprovechar al máximo el conocimiento que puedo adquirir para ser un médico hábil y diligente.
2. Quiero especializarme en Estados Unidos o en un lugar mejor para tener conocimientos más profundos y actualizados.
3. Quiero cultivar mis valores y armonizar mis pensamientos para ser un hombre respetuoso de la vida.
4. Quiero ser un hombre rico en todos los aspectos para tener una vida llena de lujos bien merecidos y ser generoso y caritativo con los demás.
5. Quiero tener suficiente tiempo libre para disfrutarlo con mi esposa e hijos y para divertirme con mis amigos y de esta manera tener una vida íntegra.
Fijarse un propósito noble es realmente un arte y muchas veces hay que equivocarse para comprender que es lo que realmente nos hace vibrar intensamente.
Obtener el conocimiento necesario para cumplir el propósito
Para lograr un propósito noble es necesario adquirir información a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto u objeto de la realidad, es importante saber cómo hacer las cosas y saber dónde encontrar lo que se necesita para hacerlas.
No hay que descartar ninguna fuente que nos proporcione información o experiencia que nos ayude a lograr nuestra meta. El colegio, la universidad, nuestros padres, nuestros amigos, nuestros colegas, los libros, el internet, los seminarios y todo lo que nos pasa en la vida son fuentes de las que podemos adquirir información útil y experiencias que se alineen con nuestro destino, el destino que nosotros mismos elegimos.
Pero no debemos obsesionarnos con la adquisición de conocimientos, sino debemos mantener una vida equilibrada: Trabajo, Distracción y Relajación.
Compartir el conocimiento
Las actividades que hacen vibrar la mente no tienen porqué ser actividades solitarias, es más si se comparte el conocimiento con otras personas que tienen propósitos similares lo que se obtiene es una Mente Maestra.
El término de Mastermind o Mente Maestra se ha dado a conocer principalmente por Napoleón Hill en su libro
Piense y Hágase Rico, pero la práctica de estas reuniones viene de siglos atrás.
Según el concepto de Napoleón Hill, un Mastermind: es la coordinación del esfuerzo de dos o más personas que trabajan para alcanzar un fin determinado, en un espíritu de armonía.
Un mastermind sirve para alcanzar un fin determinado
Durante siglos las reuniones de mastermind han existido, lo más probable es que hayan existido con otros nombres, lo real es que a través de la historia hemos observado que las grandes fortunas, los grandes proyectos y las grandes compañías se han venido formando a través de reuniones de apoyo.
Hoy en día puedes usar el mastermind para trabajar cualquier tema que tú quieras, no tienes que estar solo en el logro de tus objetivos.
Por ejemplo el industrial Andrew Cargnie utilizó el principio de Mastermind y recluto a su amigo y colega Charles Schwab, quien era un trabajador por jornada y que ganaba centavos por día, para visionar la creación y construcción de la compañía productora de acero más grande del mundo.