Me encontré con esta nota de Ricardo Monti que me pareció impecable.
Darín y Arana, los actores idóneos y las buenas persona
by Ricardo Monti on Friday, September 2, 2011 at 8:15am
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
Confieso que con bastante perplejidad observé la operación mediática, dudosa desde su eficacia hasta su fundamento ético, en la que participaron Darín y Arana. Mayor asombro me produjo, después del trágico desenlace, su exigencia perentoria de “respuestas”.
Así, tan en general y plural: “Respuestas”. Con tono de “para ayer”.
Como las preguntas a esas “respuestas” no fueron explicitadas, no cabe más que deducirlas. Tal vez se preguntaban por qué una persona o un grupo, no importa por qué razón, secuestró a una niña de 11 años y luego, no importa por qué razón, la asesinó brutalmente. Todas las religiones del mundo, y milenios de pensamiento y arte, han tratado de responder a esa pregunta. Por lo que toca a Dios, hace mucho tiempo ya que, en apariencia, guarda silencio. El pensamiento y el arte continúan la búsqueda. Ante el angustioso silencio de Dios, quizá se pretenda sustituirlo por investigadores, policías, jueces o autoridades gubernamentales en general. Olvidándose que son falibles seres humanos, como Darín y Arana.
Si la pregunta es más particular, o sea, quiénes y con qué móvil – dinero, venganza o vaya a saber qué – secuestraron y asesinaron brutalmente a una niña de 11 años, hay que aceptar que las respuestas rara vez son inmediatas. Para no entrar en la criminalística mundial, y, ya que somos artistas, quedarnos en el mundo del arte: a Dostowiesky le llevó varios cientos de páginas responder una pregunta parecida respecto del viejo Karamazov. Del otro lado, hay millones de novelas policiales, películas y series que muestran lo intricado que puede ser.
Si Darín y Arana quisieron preguntar sobre la idoneidad de los miles de policías, autoridades judiciales y gubernamentales que participaron en la investigación del caso, yo a mi vez me preguntaría cuál es la idoneidad desde la que Darín y Arana hacen esa pregunta, cuál es su grado de conocimiento del asunto. Si argumentan que porque son buenos ciudadanos y personas, que no dudo, yo les preguntaría si no creen que esos miles de policías, etc, son también buenos ciudadanos y personas, y desean resolver el caso con la mayor urgencia posible. ¿Por qué no se les concede el beneficio de esa duda y se los deja realizar su trabajo, para el que se supone están preparados?
Darín y Arana son buenas personas, estoy seguro. Pero hay personas que no tienen esa inocencia. Clarín y La Nación procuran instalar un clima de inestabilidad, confusión y desasosiego. Por eso azuzan jaurías de “vecinos” manipulados (más algún trotzkista en busca de la revolución perdida) para producir módicas puebladas y linchamientos de intendentes y comisarios de barrio. Se explica: tienen fabulosos intereses monopólicos que defender y acusaciones de crímenes de lesa humanidad que desviar.
Pasar del protagonismo teatral al protagonismo social tiene sus riesgos de atolondramiento, de no saber para dónde se patea. Con los buenos escrúpulos de algunos los inescrupulosos hacen sus festines.
RICARDO MONTI
Fuente
Darín y Arana, los actores idóneos y las buenas persona
by Ricardo Monti on Friday, September 2, 2011 at 8:15am
-------------------------------------------------------------------------------------------------------
Confieso que con bastante perplejidad observé la operación mediática, dudosa desde su eficacia hasta su fundamento ético, en la que participaron Darín y Arana. Mayor asombro me produjo, después del trágico desenlace, su exigencia perentoria de “respuestas”.
Así, tan en general y plural: “Respuestas”. Con tono de “para ayer”.
Como las preguntas a esas “respuestas” no fueron explicitadas, no cabe más que deducirlas. Tal vez se preguntaban por qué una persona o un grupo, no importa por qué razón, secuestró a una niña de 11 años y luego, no importa por qué razón, la asesinó brutalmente. Todas las religiones del mundo, y milenios de pensamiento y arte, han tratado de responder a esa pregunta. Por lo que toca a Dios, hace mucho tiempo ya que, en apariencia, guarda silencio. El pensamiento y el arte continúan la búsqueda. Ante el angustioso silencio de Dios, quizá se pretenda sustituirlo por investigadores, policías, jueces o autoridades gubernamentales en general. Olvidándose que son falibles seres humanos, como Darín y Arana.
Si la pregunta es más particular, o sea, quiénes y con qué móvil – dinero, venganza o vaya a saber qué – secuestraron y asesinaron brutalmente a una niña de 11 años, hay que aceptar que las respuestas rara vez son inmediatas. Para no entrar en la criminalística mundial, y, ya que somos artistas, quedarnos en el mundo del arte: a Dostowiesky le llevó varios cientos de páginas responder una pregunta parecida respecto del viejo Karamazov. Del otro lado, hay millones de novelas policiales, películas y series que muestran lo intricado que puede ser.
Si Darín y Arana quisieron preguntar sobre la idoneidad de los miles de policías, autoridades judiciales y gubernamentales que participaron en la investigación del caso, yo a mi vez me preguntaría cuál es la idoneidad desde la que Darín y Arana hacen esa pregunta, cuál es su grado de conocimiento del asunto. Si argumentan que porque son buenos ciudadanos y personas, que no dudo, yo les preguntaría si no creen que esos miles de policías, etc, son también buenos ciudadanos y personas, y desean resolver el caso con la mayor urgencia posible. ¿Por qué no se les concede el beneficio de esa duda y se los deja realizar su trabajo, para el que se supone están preparados?
Darín y Arana son buenas personas, estoy seguro. Pero hay personas que no tienen esa inocencia. Clarín y La Nación procuran instalar un clima de inestabilidad, confusión y desasosiego. Por eso azuzan jaurías de “vecinos” manipulados (más algún trotzkista en busca de la revolución perdida) para producir módicas puebladas y linchamientos de intendentes y comisarios de barrio. Se explica: tienen fabulosos intereses monopólicos que defender y acusaciones de crímenes de lesa humanidad que desviar.
Pasar del protagonismo teatral al protagonismo social tiene sus riesgos de atolondramiento, de no saber para dónde se patea. Con los buenos escrúpulos de algunos los inescrupulosos hacen sus festines.
RICARDO MONTI
Fuente