Aceptar a las personas como son resulta ser un ejercicio bastante complicado...
Sobre todo si se trata de aprender a convivir con las cosas que por ahí no nos gusta tanto del otro.
Creo que uno debe aprender a valorar las cosas buenas más que detenerse a buscar los defectos del otro,
todos tenemos cosas que no gustan a los demás,
lo importante es poner en la balanza y aceptar esos defectos siempre y cuando no sean cosas que nos lastimen.
A veces no vemos lo realmente importante por detenerse a ver las pequeñeces que nos molestan
tal vez herimos, tal vez explotamos por tonterías sin ver la importancia que tiene sentirse acompañado, apoyado, contenido... en fin... nadie dijo que fuera fácil, nada lo es, si lo fuera carecería de valor.
por eso, no perdamos el valor de las cosas que realmente importan, aprendamos a aceptarnos y tolerarnos y si algo nos hace enojar del otro, entender que somos simples seres humanos intentando aprender a vivir...