Lo que la persona aprende(recibe) los primeros 18 meses, es fundamental en su desarrollo futuro. Existe una inteligencia anterior al lenguaje en la cual el niño resuelve situaciones problemáticas construyendo estructuras sin que intervenga el pensamiento.
A través del mecanismo estímulo/respuesta, se asocian estructuras anteriores con las nuevas, donde se reorganizan las mismas pudiendo modificarlas y enriquecerlas.
Estadío I: actividades espontáneas, dónde el niño a través de los reflejos consolida un ejercicio funcional. Mediante la asimilación reproductora el niño reitera las acciones en diferentes situaciones (asimilación generalizadora) , lo cual establece los primeros hábitos de la persona.
Estadío II : en el mismo los reflejos los reflejos adquiridos en el 1° se consolidan volviéndose hábitos, que en su mayoría los resultados satisfacen las necesidades del niño, pero aún el hábito no es considerado inteligencia , ya que se realiza por medio del esquema sensomotor, es decir en base a una repetición de movimientos, en cambio un acto de inteligencia debe tener un fín establecido desde el principio.
Estadío III : en éste estadío el niño comienza a tener coordinación entre la visión y la aprehensión (todo lo que ve lo toma) . Es así que puede repetir una serie de actos que desencadena una "reacción circular". Comienza la diferencia entre el fín y el medio. Es a partir de éste momento que el niño comienza a buscar reproducir de nuevo la música que escuchó tirando del cordón del juguete. Allí nos encontramos con el comienzo de la inteligencia.
Estadío IV y V : en los mismos nos encontramos con actos mas completos de inteligencia. El niño puede tener una finalidad previa sin importar los medios que emplee para conseguirla. Estos medios y fines si bien se renuevan en cada situación imprevista , solo toma los ya conocidos.
Estadio VI : en este momento el niño se hace capaz de encontrar medios nuevos por medio de combinaciones interiorizadas que hacen posible la comprensión inmediata de ciertas situaciones.
A través del mecanismo estímulo/respuesta, se asocian estructuras anteriores con las nuevas, donde se reorganizan las mismas pudiendo modificarlas y enriquecerlas.
Estadío I: actividades espontáneas, dónde el niño a través de los reflejos consolida un ejercicio funcional. Mediante la asimilación reproductora el niño reitera las acciones en diferentes situaciones (asimilación generalizadora) , lo cual establece los primeros hábitos de la persona.
Estadío II : en el mismo los reflejos los reflejos adquiridos en el 1° se consolidan volviéndose hábitos, que en su mayoría los resultados satisfacen las necesidades del niño, pero aún el hábito no es considerado inteligencia , ya que se realiza por medio del esquema sensomotor, es decir en base a una repetición de movimientos, en cambio un acto de inteligencia debe tener un fín establecido desde el principio.
Estadío III : en éste estadío el niño comienza a tener coordinación entre la visión y la aprehensión (todo lo que ve lo toma) . Es así que puede repetir una serie de actos que desencadena una "reacción circular". Comienza la diferencia entre el fín y el medio. Es a partir de éste momento que el niño comienza a buscar reproducir de nuevo la música que escuchó tirando del cordón del juguete. Allí nos encontramos con el comienzo de la inteligencia.
Estadío IV y V : en los mismos nos encontramos con actos mas completos de inteligencia. El niño puede tener una finalidad previa sin importar los medios que emplee para conseguirla. Estos medios y fines si bien se renuevan en cada situación imprevista , solo toma los ya conocidos.
Estadio VI : en este momento el niño se hace capaz de encontrar medios nuevos por medio de combinaciones interiorizadas que hacen posible la comprensión inmediata de ciertas situaciones.