¿Has experimentado una sensación de bienestar al ver una foto de un hombre atractivo? ¿Y al cruzarte con un chico guapo por la calle? Al parecer, ese efecto responde directamente a un mecanismo del cerebro, que reacciona al detectar a alguien que nos gusta. ¿Quieres saber más?
La belleza humana, ¿placentera?
La sensación gratificante que la belleza humana despierta, tiene sus raíces en el cerebro, reveló una investigación reciente. También, se encontró que el atractivo parece estimular la misma región del cerebro que la morfina opioide. Así lo afirma un artículo publicado en el portal de noticias científicas Live Science.
El estudio fue liderado por Olga Chelnokova, psicóloga de la Universidad de Oslo, Noruega, según dicho portal, y concluyó en que cuando observas a alguien atractivo, la misma parte del cerebro que reacciona a la morfina, se ve estimulada.
El estudio
Live Science señala que para la investigación, publicada en la revista científica Molecular Psychiatry, Chelnokova y sus colegas reclutaron a 30 hombres sanos. Los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos: a uno se le dio morfina; y al otro, un supresor de opiáceos.
A continuación, los científicos les mostraron fotografías de rostros de mujeres que variaban en su atractivo, y pidieron a los participantes que evaluaran cuánto les gustaba cada una de las caras.
El resultado
Los hombres que recibieron la droga, otorgaron calificaciones muy altas a los rostros más atractivos, y pasaron más tiempo observando esas imágenes y menos tiempo viendo las caras poco atractivas, informa Live Science.
Por el contrario, aquellos participantes que tomaron el supresor de opiáceos, mostraron menos gusto y deseo: su puntaje para los rostros atractivos no fue tan alto, y pasaron menos tiempo observando estas fotos.
La conclusión
La conclusión a la que llegaron Chelnokova y su equipo, según indica el portal mencionado, es que la morfina tuvo un claro efecto: los hombres vieron a las mujeres más atractivas. Entonces, un opioide que controla las recompensas, el dolor y las conductas adictivas, podría provocar sentimientos de recompensa cuando se trata de elegir a la pareja, que mientras más bonita, nos resultaría más deseable, explica Ivillage, portal de contenidos para la mujer.
En otras palabras, reporta Live Science, el sistema opioide del cerebro podría ayudarnos a elegir al mejor compañero al producir sentimientos gratificantes cuando lo vemos y menos deseo cuando no resulta atractivos para nosotros.
Como el placer que nos produce una buena comida o nuestra canción favorita, “estar en pareja con alguien que nos agrada es gratificante para las personas”, afirmó Chelnokova según dicho portal.