Su nombre es Blanca Riveros, es paraguaya y tiene 74 años. Acaba de ser galardonada con nada menos que la Medalla de Oro en la categoría Máster, en folclore internacional, en el concurso de Danzamérica de Córdoba, Argentina.
Hace solo ocho años que practica danza. Tiene 74 años, y en cada presentación que hace del baile de las botellas, causa impacto y emoción en todos los presentes.
En el competitivo certamen internacional de “Danzamérica 2011”, XVII Certamen Internacional de Danzas –uno de los certámenes más importantes de danza que se realiza en Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina–, la paraguaya resultó ganadora de la Medalla de Oro en la categoría Máster (tercera edad), en folclore internacional, tras presentar un baile típico en el que alzó tres botellas.
Hace ocho años atrás, Riveros nunca había bailado, mucho menos profesionalmente: “Estoy casada, tengo hijos, nunca antes bailé. Comencé con un cántaro, con una botella. En estos últimos años ya viajé a México, Curitiba, San Pablo, y lo que más atrae a la gente es la botella. ¡Le encanta a la gente”, comentó, con emoción y sorpresa, a ABC Digital.
La paraguaya celebra su éxito en el competitivo y exigente espectáculo del vecino país, y no hay dudas de que seguirá haciendo lo que más sabe, disfruta y se le reconoce: bailar.
Hace solo ocho años que practica danza. Tiene 74 años, y en cada presentación que hace del baile de las botellas, causa impacto y emoción en todos los presentes.
En el competitivo certamen internacional de “Danzamérica 2011”, XVII Certamen Internacional de Danzas –uno de los certámenes más importantes de danza que se realiza en Villa Carlos Paz, Córdoba, Argentina–, la paraguaya resultó ganadora de la Medalla de Oro en la categoría Máster (tercera edad), en folclore internacional, tras presentar un baile típico en el que alzó tres botellas.
Hace ocho años atrás, Riveros nunca había bailado, mucho menos profesionalmente: “Estoy casada, tengo hijos, nunca antes bailé. Comencé con un cántaro, con una botella. En estos últimos años ya viajé a México, Curitiba, San Pablo, y lo que más atrae a la gente es la botella. ¡Le encanta a la gente”, comentó, con emoción y sorpresa, a ABC Digital.
La paraguaya celebra su éxito en el competitivo y exigente espectáculo del vecino país, y no hay dudas de que seguirá haciendo lo que más sabe, disfruta y se le reconoce: bailar.