La mayoría de los especialistas coinciden en que la Tierra tiene una capacidad máxima para abastecer entre 9.000 y 10.000 millones de personas. Siempre considerando la tecnología actual (en el futuro podrían descubrirse nuevas formas de explotación de recursos o mejores formas de administrarlos).
Más allá de la disponibilidad limitada del agua, existen verdaderas restricciones a la cantidad de comida que la Tierra puede producir, exactamente como argumentaba Thomas Malthus hace más de 200 años con su teoría demográfica.
Edward O. Wilson, sociobiólogo de la Universidad de Harvard, explica que, incluso en el caso hipotético de eficiencia máxima de la producción, en la cual todo lo que crece fuera dedicado a alimentar a los humanos (si todos fueran vegetarianos y prácticamente no hubiese que destinar terrenos y productos a los animales que sirven de comida a los no vegetarianos), existirían claros límites.
Las 1.400 millones de hectáreas arables podrían producir aproximadamente 2.000 millones de toneladas de grano anual. Eso es suficiente para alimentar a 10.000 millones de vegetarianos, pero sólo alimentaría a 2.500 millones de omnívoros.
De modo que, siendo bastante imposible que todo el mundo acepte ser vegetariano, la Tierra puede soportar según esta teoría a incluso bastante menos humanos que 10.000 millones.
Además, podrían sumarse otros factores ambientales que reduzcan la capacidad de la Tierra, como el ciclo del nitrógeno, la cantidad disponible de fósforo y la concentración de carbono en la atmósfera.
De acuerdo con algunas estadísticas, la población mundial de humanos llegará a los 7.000 millones a fin de este mes (2011), y si las proyecciones son correctas, llegaríamos a los 9.000 millones en 2050, y a los 10.000 millones en 2100.