En un estilo muy parecido a Dubai-nos encontramos a la Ciudad de Ordos en la Mongolia Interior China que se levanta desde el desierto para proclamar la gloria de los logros de la humanidad. Sus relucientes rascacielos de gran altura, así como los grandes proyectos del gobierno se encuentran bordeados en todos lados por lisos pavimentos impecables y filas interminables de faroles modernos. Aunque existe un pequeño problema… se encuentra prácticamente deshabitada.
Fundada en el 2001, la Ciudad de Ordos se desarrolló rápidamente en una franja de desierto inhabitado a lo largo del Río Amarillo. Incentivada por una economía China en auge y más de 100 millones de libras en inversión pública y privada, se construyeron viviendas e infraestructura para acomodar a más de 300,000 residentes. Sin embargo, casi una década después, la Ciudad de Ordos es el hogar de apenas 30,000 habitantes1 y como consecuencia, existe una gran cantidad de casas y oficinas vacías: