La mayor parte del ejército mexicano está conformado por la tropa, es decir los soldados. Pero una minoría de los militares es gente preparada, con carreras técnicas o profesionales que estudiaron en planteles militares. La educación en universidades militares es dura, mucho más dura que en cualquier universidad pública o privada. A continuación les hablaré un poco sobre la educación militar en nuestro país.
Lo primero que hay que saber de la educación militar es que es gratuita. El alumno (en este caso cadete) no desembolsa un solo peso durante sus años de estudio. Al contrario: el ejército lo mantiene durante ese lapso de tiempo, proveyéndolo de alimentos, vestuario, hospedaje, material para las clases y cubriendo sus necesidades en general.
Cuando el cadete concluye sus estudios, es hora de pagar la deuda… ¿Cómo? Pues trabajando para el ejército. Debe servir al país por el doble de tiempo que duraron sus estudios. Por ejemplo, la carrera de ingeniería militar en computación e informática dura 6 años, así que el militar egresado de esta carrera deberá servir por 12 años obligatorios. Pasado ese tiempo, se tiene la opción de salirse del ejército, aunque también se puede seguir dentro, si se desea. Se puede ir subiendo de rango y ganando cada vez más.
Otra cosa a tomar en cuenta es que es muy difícil ingresar. Cada carrera tiene cupo limitado, y los requisitos son muchos. Hay que tener menos de 23 años (ó 20, para algunas carreras), y un estado físico casi perfecto, sin problemas de visión, pie plano, audición, motrices, dentales, etc. Se debe tener cierta estatura, no tener sobrepeso ni tatuajes o piercings, ser bueno corriendo y nadando. Y además se debe tener cierto perfil psicológico necesario para adaptarse a la vida militar. Y hay muchos otros requisitos además de estos.
Para entrar a un plantel militar, se deben superar cinco exámenes y una prueba toxicológica. Los exámenes son:
• Examen médico.
• Examen de capacidad física.
• Examen cultural y de conocimientos.
• Examen psicológico.
Por poner un ejemplo, para médico militar cada año se postulan cerca de 8,000 aspirantes en todo el país… y sólo son aceptados alrededor de 100, de los cuales solamente la mitad de ellos logra graduarse. Así de complicado es.
En definitiva, la educación militar es una opción muy interesante, pero no es para cualquiera. El ejército es muy selectivo con su personal.
Lo primero que hay que saber de la educación militar es que es gratuita. El alumno (en este caso cadete) no desembolsa un solo peso durante sus años de estudio. Al contrario: el ejército lo mantiene durante ese lapso de tiempo, proveyéndolo de alimentos, vestuario, hospedaje, material para las clases y cubriendo sus necesidades en general.
Cuando el cadete concluye sus estudios, es hora de pagar la deuda… ¿Cómo? Pues trabajando para el ejército. Debe servir al país por el doble de tiempo que duraron sus estudios. Por ejemplo, la carrera de ingeniería militar en computación e informática dura 6 años, así que el militar egresado de esta carrera deberá servir por 12 años obligatorios. Pasado ese tiempo, se tiene la opción de salirse del ejército, aunque también se puede seguir dentro, si se desea. Se puede ir subiendo de rango y ganando cada vez más.
Otra cosa a tomar en cuenta es que es muy difícil ingresar. Cada carrera tiene cupo limitado, y los requisitos son muchos. Hay que tener menos de 23 años (ó 20, para algunas carreras), y un estado físico casi perfecto, sin problemas de visión, pie plano, audición, motrices, dentales, etc. Se debe tener cierta estatura, no tener sobrepeso ni tatuajes o piercings, ser bueno corriendo y nadando. Y además se debe tener cierto perfil psicológico necesario para adaptarse a la vida militar. Y hay muchos otros requisitos además de estos.
Para entrar a un plantel militar, se deben superar cinco exámenes y una prueba toxicológica. Los exámenes son:
• Examen médico.
• Examen de capacidad física.
• Examen cultural y de conocimientos.
• Examen psicológico.
Por poner un ejemplo, para médico militar cada año se postulan cerca de 8,000 aspirantes en todo el país… y sólo son aceptados alrededor de 100, de los cuales solamente la mitad de ellos logra graduarse. Así de complicado es.
En definitiva, la educación militar es una opción muy interesante, pero no es para cualquiera. El ejército es muy selectivo con su personal.