
Memoria a corto plazo: ¿Cómo funciona?

"La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados". (Jean Paul)

La memoria, en sentido general, es una función del cerebro y a la misma vez un proceso psíquico que nos permite codificar, almacenar y posteriormente recuperar la información o las vivencias. La memoria surge como resultado de las conexiones sinápticas entre neuronas que, a lo largo del tiempo, crean una serie de redes neuronales de forma que los recuerdos se mantienen relativamente estables en el tiempo.
En relación con el alcance temporal de la memoria ésta se clasifica en: memoria a corto plazo, a mediano plazo y a largo plazo.
La memoria a corto plazo tiene una capacidad muy limitada, tanto en volumen de almacenamiento como en tiempo de permanencia.La información se puede mantener en la memoria a corto plazo mediante la repetición.
Por ejemplo, cuando nos dicen un número de teléfono y lo vamos repitiendo hasta encontrar un papel donde apuntarlo.
Si uno presta atención a esta información y la elabora (analiza, comprende, relaciona con otras ideas) puede pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.
La memoria a largo plazo es prácticamente ilimitada tanto en capacidad como en duración.
La memoria a corto plazo, también denominada memoria operativa, es un sistema a partir del cual la persona maneja la información que se obtiene de una interacción directa con el ambiente que le rodea. Generalmente esta información se encuentra limitada a 7 elementos, con una variación de más o menos 2 items (véase mi post: ) y puede mantenerse durante una media que oscila entre los 15 y los 30 segundos. No obstante, la memoria a corto plazo se verá más o menos limitada en relación con las capacidades de cada persona y el entrenamiento que ha realizado a lo largo de la vida.
Generalmente la memoria a corto plazo funciona a partir de tres principios muy sencillos: el efecto de primacía, el efecto de recencia y la significatividad.

El efecto de primacía hace referencia al hecho de que las personas recuerdan mejor las cosas que suceden inicialmente (ya sea los primeros ítems de una lista o las primeras palabras de una conversación). El efecto de recencia, al contrario, se refiere a nuestra excelente memoria para los hechos o datos que se presentan al final de una lista o una situación. Así, la tendencia de la memoria a corto plazo será la de transferir a la memoria a largo plazo los datos primeros o últimos; obviando buena parte de los hechos o datos intermedios. No obstante, si las informaciones intermedias tienen un gran significado emocional para las personas, entonces éstas adquirirán la primacía absoluta.

La memoria a corto plazo cumple varias funciones:
Retención de la información por un periodo corto de tiempo
Apoyo al aprendizaje del nuevo conocimiento
Comprensión del ambiente
Facilitación del proceso de solución de problemas


Para poder desarrollar estas funciones la memoria a corto plazo está conformada por varios subsistemas, propuestos por Baddeley en el año 1990:
El sistema ejecutivo central que coordina los recursos del sistema y los distribuye por diferentes almacenes, según la función que se pretenda desarrollar. Así, el sistema ejecutivo central se encarga de las tareas activas de control sobre los almacenes de información.
El lazo articulatorio que se encarga del almacenamiento pasivo y el mantenimiento activo de la información verbal. El primer proceso hace que la información se pierda en un breve lapso de tiempo, mientras que el segundo (la repetición) permite refrescar la información temporal. Además, este subsistema se encarga de la transformación automática del lenguaje presentado de forma visual a su forma fonológica.
La agenda visoespacial que sería el almacén del sistema que trabaja con elementos de carácter visual o espacial. Su tarea consiste en guardar este tipo de información.

Así, la memoria a corto plazo sería un pequeño almacén donde no sólo se retiene la información proveniente del medio ambiente sino que también se transforma la misma de manera que pueda ser memorizada adecuadamente. Además, la memoria a corto plazo ejerce una importante función operativa ya que coordina y organiza los flujos de información generados, tanto por los estímulos externos como por el propio sistema cognitivo del sujeto. Precisamente por esta razón, algunos psicólogos prefieren referirse a la memoria a corto plazo como memoria de trabajo ya que sobre la misma se pueden resolver problemas y la persona va integrando la información del medio con la información que poseía con anterioridad.

Consecuencias de la limitación de recursos
Se ha investigado cómo la limitación de recursos de la «memoria operativa» afecta la ejecución de varias tareas simultáneas. En las investigaciones de este tipo se dice a un grupo de personas que realicen una tarea principal (por ejemplo, escribir un artículo) y de otra secundaria (por ejemplo, escuchar una canción) al mismo tiempo. Si la tarea principal se realiza peor que cuando se hace en solitario, se puede constatar que ambas tareas comparten recursos.

En líneas generales, el rendimiento en tareas simples empeora cuando éstas requieren la participación de un mismo almacén secundario (por ejemplo, escribir un texto y atender a lo que se dice en la canción), pero no cuando los ejercicios se llevan a cabo de forma separada en los dos almacenes o subsistemas (por ejemplo, escuchar una noticia y ver imágenes por televisión). Cuando la complejidad de las tareas aumenta y se requiere el procesamiento de información controlado por el «ejecutivo central», la ejecución en ambas tareas se vuelve más lenta, pero no empeora.

Es fundamental trabajar bien la información: ser conscientes de lo que estamos haciendo, prestar la máxima atención, evitar interferencias (otras informaciones que estamos recibiendo al mismo tiempo, por ejemplo ruidos del ambiente, imágenes, sensaciones corporales, etc.) que distraen nuestra atención.


