BIENVENIDOS Y BON APETIT
Según Laurence Cornu "La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo", y mas allá de de los distintos conceptos y tratados que se encuentren al respecto, la "confianza" es una abstracción que es bien entendida incluso por niños de muy corta edad. La confianza, en su acepción lato, se sostiene por un lado en un vórtice sentimental, otro intuitivo, pero el mas sólido es aquel edificado con la razón.
Uno puede y de hecho se hace frecuentemente, depositar la confianza en una persona que recién se conoce, pero es una confianza riesgosa, incoherente, injustificada y de claro matiz emocional, que puede o no durar, dependiendo del azar, la suerte, o el destino (según se prefiera). O sea que esa confianza jamas dependerá de nosotros, haciendo de las consecuencias por nuestros yerros, un acto doloso, lo cual nos exime a priori de toda autoredención posible.
Algunos diccionarios y enciclopedias señalan que de acuerdo a la mayoría de las teorías que la abordan, la confianza se trata de una suspensión temporal de la situación básica de incertidumbre acerca de las acciones de los semejantes; gracias a ella, es posible suponer un cierto grado de regularidad y predictibilidad en las acciones sociales, simplificando el funcionamiento de la sociedad. Vale decir que la mayoría de los diccionarios hacen incapié en la confianza racional mas que en las otras.
Veamoslo de otra manera, la confianza racional nos habla de algunos puntos bien básicos y comprensibles, que si bien deben ser complementados con sus silogismos pertinentes no dejan de aportar una idea diáfana sobre sus significados.Dichos puntos son, el conocimiento sobre uno mismo y ese tercero en cuestión, el tiempo de conocimiento (experiencia), los rangos de esa experiencia (ya que algunos amigos pueden ser confiables para una cosa y no para otras), la estadística de cumplimientos, el grado de regularidad, la sinceridad(de ambos), la autocrítica y rigor crítrico (que no es lo mismo, pues uno nos analiza de manera instrospectiva y la otra a la inversa), la madurez emocional e intelectual (los niños suelen echarle la culpa de sus errores a los demás, pues carecen de responsabilidad) y por sobre todo, el sentido común, atributo que nos permite en alguna medida, tener una perspectiva mas coherente y criteriosa, sobre que podemos esperar o no de esa persona depositaria de mi confianza.
Sin ánimo de hacer este ensayo demasiado extenso, me pararé en el punto de la REGULARIDAD, pues aquí no hay mucha tela para cortar, lo cual nos posibilita ponernos de acuerdos todos. Explicado de manera harto primitiva: es casi suicida seguir confiando en alguien o algo que falla regularmente o bien no cumple regularmente (si le seguís prestando dinero al amigo que te debe los primeros prestamos incumplidos, es altamente posible que siga sin cumplirte), y es bastante mas fácil desde lo racional confiar en alguien que es un relojito suizo (cumplimiento casi perfecto). Sucede en el ámbito laboral, familiar, de amistades y en general en la vida.
Obviamente la gama y la banda en el medio son muy amplios, razón por la cual apelo al análisis de cada lector, no sin antes recordar una frase de Juvenal: "Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza".
Si hay un pilar en todo esto que me parece oportuno exaltar, cuando de verdad se confía en uno mismo no se necesita de lideres, ni de dogmas, ni de dádivas, ni de fetiches y mucho menos de sometimiento y subyugación. La confianza propia es la raíz de la libertad y del éxito. Quien no confía en si mismo, suele suplirse con estampitas, idolatrías, misticismo e insanas tribulaciones (entre otras). La falta de confianza en uno mismo nos lleva a transformar la no autoconfianza en mala confianza emocional hacia terceros (la confianza sobre las cosas no son de importancia para este ensayo).
Presumir de confianza ciega, es tan estúpido como proclamar que no se confía en nadie lo cual nos conduce a la conclusión que la inteligencia emocional y racional juega un rol primordial en la asignación de confianza. Confiar en alguien que nos ha engañado, estafado o ha sido infiel, solo habla de nuestro grado de apartamiento de toda razón (patologías de la psiquis).
Hoy muchos festejan la expropiación de YPF, fiel a nuestra subcultura futbolera, como si todo se tratara de un juego, y se hace como si este gobierno hubiera logrado independizarse de una potencia colonialista extranjera, olvidando de ex-profeso que fueron ellos quienes la privatizaron. En fin, curiosidades que hacen de Argentina un país tan exótico y poco confiable.
Mas allá de los negocios y mas allá de toda cuestión política coyuntural, deberíamos entender que sin "regularidad" no podemos pretender confianza, y me refiero por sobre todo a la confianza en nuestro propio país ( los mas de 200.000 millones de dolares depositados en el extranjero dan cuenta de ello). Nunca apoyé la privatizacion de YPF, y de alguna manera debo admitir que la re-estatización no me molesta en absoluto (todo lo contrario), pero si me acongoja y entristece esta nueva vuelta de tuerca a la incoherencia, corrupción y falta de seriedad. Soy de esos nacionalistas pensantes, que a veces se avergüenza de sus gobiernos, tal este caso.
El problema no esta en que YPF sea privada, mixta o estatal, el problema de fondo es la falta de regularidad. Quiero confiar en mi país racionalmente,....y aun así lo amo. BASTA POR FAVOR,....BASTA DE IDAS Y VENIDAS
Escrito por: d_peralta2008
Según Laurence Cornu "La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo", y mas allá de de los distintos conceptos y tratados que se encuentren al respecto, la "confianza" es una abstracción que es bien entendida incluso por niños de muy corta edad. La confianza, en su acepción lato, se sostiene por un lado en un vórtice sentimental, otro intuitivo, pero el mas sólido es aquel edificado con la razón.
Uno puede y de hecho se hace frecuentemente, depositar la confianza en una persona que recién se conoce, pero es una confianza riesgosa, incoherente, injustificada y de claro matiz emocional, que puede o no durar, dependiendo del azar, la suerte, o el destino (según se prefiera). O sea que esa confianza jamas dependerá de nosotros, haciendo de las consecuencias por nuestros yerros, un acto doloso, lo cual nos exime a priori de toda autoredención posible.
Algunos diccionarios y enciclopedias señalan que de acuerdo a la mayoría de las teorías que la abordan, la confianza se trata de una suspensión temporal de la situación básica de incertidumbre acerca de las acciones de los semejantes; gracias a ella, es posible suponer un cierto grado de regularidad y predictibilidad en las acciones sociales, simplificando el funcionamiento de la sociedad. Vale decir que la mayoría de los diccionarios hacen incapié en la confianza racional mas que en las otras.
Veamoslo de otra manera, la confianza racional nos habla de algunos puntos bien básicos y comprensibles, que si bien deben ser complementados con sus silogismos pertinentes no dejan de aportar una idea diáfana sobre sus significados.Dichos puntos son, el conocimiento sobre uno mismo y ese tercero en cuestión, el tiempo de conocimiento (experiencia), los rangos de esa experiencia (ya que algunos amigos pueden ser confiables para una cosa y no para otras), la estadística de cumplimientos, el grado de regularidad, la sinceridad(de ambos), la autocrítica y rigor crítrico (que no es lo mismo, pues uno nos analiza de manera instrospectiva y la otra a la inversa), la madurez emocional e intelectual (los niños suelen echarle la culpa de sus errores a los demás, pues carecen de responsabilidad) y por sobre todo, el sentido común, atributo que nos permite en alguna medida, tener una perspectiva mas coherente y criteriosa, sobre que podemos esperar o no de esa persona depositaria de mi confianza.
Sin ánimo de hacer este ensayo demasiado extenso, me pararé en el punto de la REGULARIDAD, pues aquí no hay mucha tela para cortar, lo cual nos posibilita ponernos de acuerdos todos. Explicado de manera harto primitiva: es casi suicida seguir confiando en alguien o algo que falla regularmente o bien no cumple regularmente (si le seguís prestando dinero al amigo que te debe los primeros prestamos incumplidos, es altamente posible que siga sin cumplirte), y es bastante mas fácil desde lo racional confiar en alguien que es un relojito suizo (cumplimiento casi perfecto). Sucede en el ámbito laboral, familiar, de amistades y en general en la vida.
Obviamente la gama y la banda en el medio son muy amplios, razón por la cual apelo al análisis de cada lector, no sin antes recordar una frase de Juvenal: "Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza".
Si hay un pilar en todo esto que me parece oportuno exaltar, cuando de verdad se confía en uno mismo no se necesita de lideres, ni de dogmas, ni de dádivas, ni de fetiches y mucho menos de sometimiento y subyugación. La confianza propia es la raíz de la libertad y del éxito. Quien no confía en si mismo, suele suplirse con estampitas, idolatrías, misticismo e insanas tribulaciones (entre otras). La falta de confianza en uno mismo nos lleva a transformar la no autoconfianza en mala confianza emocional hacia terceros (la confianza sobre las cosas no son de importancia para este ensayo).
Presumir de confianza ciega, es tan estúpido como proclamar que no se confía en nadie lo cual nos conduce a la conclusión que la inteligencia emocional y racional juega un rol primordial en la asignación de confianza. Confiar en alguien que nos ha engañado, estafado o ha sido infiel, solo habla de nuestro grado de apartamiento de toda razón (patologías de la psiquis).
Hoy muchos festejan la expropiación de YPF, fiel a nuestra subcultura futbolera, como si todo se tratara de un juego, y se hace como si este gobierno hubiera logrado independizarse de una potencia colonialista extranjera, olvidando de ex-profeso que fueron ellos quienes la privatizaron. En fin, curiosidades que hacen de Argentina un país tan exótico y poco confiable.
Mas allá de los negocios y mas allá de toda cuestión política coyuntural, deberíamos entender que sin "regularidad" no podemos pretender confianza, y me refiero por sobre todo a la confianza en nuestro propio país ( los mas de 200.000 millones de dolares depositados en el extranjero dan cuenta de ello). Nunca apoyé la privatizacion de YPF, y de alguna manera debo admitir que la re-estatización no me molesta en absoluto (todo lo contrario), pero si me acongoja y entristece esta nueva vuelta de tuerca a la incoherencia, corrupción y falta de seriedad. Soy de esos nacionalistas pensantes, que a veces se avergüenza de sus gobiernos, tal este caso.
El problema no esta en que YPF sea privada, mixta o estatal, el problema de fondo es la falta de regularidad. Quiero confiar en mi país racionalmente,....y aun así lo amo. BASTA POR FAVOR,....BASTA DE IDAS Y VENIDAS
Escrito por: d_peralta2008