En agosto de 2011 el investigador sueco Peter Lindberg dio a conocer el descubrimiento, en el fondo del mar Báltico, de una extraña forma circular de unos 60 metros de diámetro. La imagen parece revelar un objeto artificial que ha sido arrastrado.
Linberg es conocido por haber encontrado los restos del Jönköping, un carguero sueco hundido por un submarino durante la Primera Guerra Mundial.
En junio del año pasado este cazador de tesoros realizaba una exploración oceánica cuando el sonar de su embarcación capturó una extraña imagen a más de 80 metros de profundidad en el golfo de Botnia, entre Finlandia y Suecia. Las especulaciones hicieron referencia a un 'objeto volador no identificado', pues el supuesto aparato parece haber sido arrastrado unos 400 metros, lo que ha alimentado la idea de que una nave de origen extraterrestre se estrelló en el mar y dejó un rastro en el fondo antes de detenerse.
El equipo de Lindberg cree que el objeto es demasiado grande para haber caído de un barco o ser parte de un desastre marítimo. Las imágenes de un sonar de barrido lateral no son lo suficientemente confiables para determinar si se trata de una formación geológica natural o algo distinto, por lo que planean regresar en unos meses a esclarecer el misterio.