¿Quién no recuerda la famosa película de dibujos animados de 1987, llamada “
La tostadora
valiente” (The brave little toaster)? El filme fue dirigido por Jerry Rees y producido por Hyperion Pictures junto con The Kushner-Locke Company. El estreno estuvo a cargo de Walt Disney Pictures. Está basada en la novela escrita por Thomas M. Disch , que apareció por primera vez en La Revista de Ciencia Ficción y Fantasía en 1980. Contó con la colaboración de varios miembros de Pixar Animation Studios. ¿Pero qué tiene que ver la tostadora valiente con Miami appliance repair? Pues en la trama de la película está la respuesta a esa pregunta.
El filme cuenta la historia de un grupo de electrodomésticos de la época, entre los que estaban la tostadora, una aspiradora, una manta eléctrica, una lámpara de mesa y un radio, quienes viven en una casa de campo, junto a un niño que era su dueño y jugaba con ellos. Sin embargo el chico fue creciendo y un día se marchó a la ciudad. Los aparatos permanecieron en la casa, esperando el día en que su dueño regresara, pero una mañana un hombre se acercó y colocó un cártel que indicaba la venta de la casa. Al comprobar que el chico no regresaría, los aparatos deciden ir a buscarlo a la ciudad, con ayuda de una batería para desplazarse. El viaje no resultó como esperaban y tuvieron que enfrentar múltiples obstáculos. Se perdieron en el bosque y casi desaparecen en un pantano. De allí fueron sacados por un personaje que tenía un local lleno de piezas de equipos, a los que daba un trato cruel. La tostadora y sus amigos se las arreglan para escapar de allí.
Por otra parte, el niño que ya era un adolescente y tiene que irse a la universidad, decide volver a la casa de campo por sus cosas. En la ciudad ya tenía electrodomésticos modernos y cuando estos se enteran que quiere ir por sus viejos aparatos, deciden deshacerse de ellos. Así cuando los viajeros llegan a la casa, estos los tiran a un contenedor rumbo a un vertedero. Afortunadamente Robert, su dueño, antes de marcharse a la universidad , decide ir con su novia al vertedero a ver si encuentran algo que pudiera servirles y allí para su sorpresa estaban todos sus objetos. La tarea de recuperarlos no resultó nada fácil, pues un testarudo electroimán intenta arrojarlos a una trituradora. Cuando Robert los ve y va por ellos, cae en la cinta transportadora que lo llevaría directo a su muerte, de no ser por la temeraria y valiente acción de la tostadora, de arrojarse al engranaje de la trituradora, sabiendo que quedaría inservible al hacerlo. El joven se los lleva a su casa y los arregla con esmero, incluyendo a la tostadora. Después los lleva con él a la universidad.
En esta conmovedora película hay varios elementos que ameritan un comentario más amplio y también moralejas que aprender. En primer lugar en la casa también había un aire acondicionado, siempre de mal genio, desde que el chico abandonó la casa. El aire acondicionado no pudo partir con sus compañeros, ya que sufrió una fatal avería, en su intento por llamar la atención. Hubiera sido muy difícil hacer imaginar a la gente que un aire acondicionado, con la forma y peso que tiene (sobre todo de esa época), pudiera moverse aún con algún tipo de ayuda. La película nos enseña que nuestra vida no debe resumirse al consumismo y que hay cosas que tienen un valor sentimental que no puede ser desechado ni sustituido. También es muy importante que en dependencia del valor y el cuidado que les damos a las cosas, más larga y productiva puede ser su vida útil.
Usted comprenderá por qué los electrodomésticos y en especial la tostadora, escaparon del taller del hombre que los sacó del pantano, que solo los convertiría en piezas o los tiraría en un rincón a merced del polvo y el óxido. Su dueño los reparó con cariño y les dio una vida nueva. Así hacemos en Miami appliance repair, trabajamos con dedicación para devolverle la vida a sus equipos y por eso la tostadora también nos prefiere. Llame ahora si sus electrodomésticos necesitan una reparación y quedará satisfecho.
El filme cuenta la historia de un grupo de electrodomésticos de la época, entre los que estaban la tostadora, una aspiradora, una manta eléctrica, una lámpara de mesa y un radio, quienes viven en una casa de campo, junto a un niño que era su dueño y jugaba con ellos. Sin embargo el chico fue creciendo y un día se marchó a la ciudad. Los aparatos permanecieron en la casa, esperando el día en que su dueño regresara, pero una mañana un hombre se acercó y colocó un cártel que indicaba la venta de la casa. Al comprobar que el chico no regresaría, los aparatos deciden ir a buscarlo a la ciudad, con ayuda de una batería para desplazarse. El viaje no resultó como esperaban y tuvieron que enfrentar múltiples obstáculos. Se perdieron en el bosque y casi desaparecen en un pantano. De allí fueron sacados por un personaje que tenía un local lleno de piezas de equipos, a los que daba un trato cruel. La tostadora y sus amigos se las arreglan para escapar de allí.
Por otra parte, el niño que ya era un adolescente y tiene que irse a la universidad, decide volver a la casa de campo por sus cosas. En la ciudad ya tenía electrodomésticos modernos y cuando estos se enteran que quiere ir por sus viejos aparatos, deciden deshacerse de ellos. Así cuando los viajeros llegan a la casa, estos los tiran a un contenedor rumbo a un vertedero. Afortunadamente Robert, su dueño, antes de marcharse a la universidad , decide ir con su novia al vertedero a ver si encuentran algo que pudiera servirles y allí para su sorpresa estaban todos sus objetos. La tarea de recuperarlos no resultó nada fácil, pues un testarudo electroimán intenta arrojarlos a una trituradora. Cuando Robert los ve y va por ellos, cae en la cinta transportadora que lo llevaría directo a su muerte, de no ser por la temeraria y valiente acción de la tostadora, de arrojarse al engranaje de la trituradora, sabiendo que quedaría inservible al hacerlo. El joven se los lleva a su casa y los arregla con esmero, incluyendo a la tostadora. Después los lleva con él a la universidad.
En esta conmovedora película hay varios elementos que ameritan un comentario más amplio y también moralejas que aprender. En primer lugar en la casa también había un aire acondicionado, siempre de mal genio, desde que el chico abandonó la casa. El aire acondicionado no pudo partir con sus compañeros, ya que sufrió una fatal avería, en su intento por llamar la atención. Hubiera sido muy difícil hacer imaginar a la gente que un aire acondicionado, con la forma y peso que tiene (sobre todo de esa época), pudiera moverse aún con algún tipo de ayuda. La película nos enseña que nuestra vida no debe resumirse al consumismo y que hay cosas que tienen un valor sentimental que no puede ser desechado ni sustituido. También es muy importante que en dependencia del valor y el cuidado que les damos a las cosas, más larga y productiva puede ser su vida útil.
Usted comprenderá por qué los electrodomésticos y en especial la tostadora, escaparon del taller del hombre que los sacó del pantano, que solo los convertiría en piezas o los tiraría en un rincón a merced del polvo y el óxido. Su dueño los reparó con cariño y les dio una vida nueva. Así hacemos en Miami appliance repair, trabajamos con dedicación para devolverle la vida a sus equipos y por eso la tostadora también nos prefiere. Llame ahora si sus electrodomésticos necesitan una reparación y quedará satisfecho.