El nombre de “gnóstico” viene de la palabra griega
“gnosis” que significa conocimiento; gnóstico es por
tanto quien adquiere un conocimiento especial y vive
según él. El término “gnosis” no tiene por tanto
sentido peyorativo. Algunos Santos Padres como
Clemente de Alejandría y San Ireneo hablan de la
gnosis en el sentido del conocimiento de Jesucristo
obtenido por la fe: “la verdadera gnosis -escribe san
Ireneo- es la doctrina de los Apóstoles”

¿Qué saben y qué procuran los gnósticos?
Saben madrugar con el Sol y las iniciativas, saludan con amor cada amanecer, están alegres, activos y optimistas. Hablan poco y con sencillez, No hablan mal de nadie.
Elogian, estimulan y sirven sin interés. Tienen para los demás un buen deseo. No hablan de sí mismos.
Saben perdonar, no maldicen, no mienten, no engañan, ni exageran, ni tergiversan. Procuran ser pacientes y humildes. Hacen algo por la felicidad de otros. Conceden la razón y no disputan.
Reconocen sus errores y sus limitaciones. No se creen sabios ni mejores que los demás. No humillan ni acusan. No dañan, ni subestiman, no censuran la moral ajena. Son sinceros, leales y agradecidos.
No revelan los secretos, ni propios, ni ajenos. No ridiculizan, ni maltratan, saben mirar y sonreír como los niños.
No ponen asechanzas, ni subyugan, ni amenazan.
Saben usar sus manos solo para aliviar, enseñar y bendecir, aprecian a los demás y cuanto hacen, no son avaros, ni envidiosos. Actúan con serenidad y decoro. No hacen chismes, saben callar y no se meten nunca en las vidas ajenas.
Aman a su familia y a su cónyuge no le ponen rival. En la prosperidad no se envanecen, ni la desgracia les abate. Entonces solo saben hacer la voluntad del padre interno.
“gnosis” que significa conocimiento; gnóstico es por
tanto quien adquiere un conocimiento especial y vive
según él. El término “gnosis” no tiene por tanto
sentido peyorativo. Algunos Santos Padres como
Clemente de Alejandría y San Ireneo hablan de la
gnosis en el sentido del conocimiento de Jesucristo
obtenido por la fe: “la verdadera gnosis -escribe san
Ireneo- es la doctrina de los Apóstoles”

¿Qué saben y qué procuran los gnósticos?
Saben madrugar con el Sol y las iniciativas, saludan con amor cada amanecer, están alegres, activos y optimistas. Hablan poco y con sencillez, No hablan mal de nadie.
Elogian, estimulan y sirven sin interés. Tienen para los demás un buen deseo. No hablan de sí mismos.
Saben perdonar, no maldicen, no mienten, no engañan, ni exageran, ni tergiversan. Procuran ser pacientes y humildes. Hacen algo por la felicidad de otros. Conceden la razón y no disputan.
Reconocen sus errores y sus limitaciones. No se creen sabios ni mejores que los demás. No humillan ni acusan. No dañan, ni subestiman, no censuran la moral ajena. Son sinceros, leales y agradecidos.
No revelan los secretos, ni propios, ni ajenos. No ridiculizan, ni maltratan, saben mirar y sonreír como los niños.
No ponen asechanzas, ni subyugan, ni amenazan.
Saben usar sus manos solo para aliviar, enseñar y bendecir, aprecian a los demás y cuanto hacen, no son avaros, ni envidiosos. Actúan con serenidad y decoro. No hacen chismes, saben callar y no se meten nunca en las vidas ajenas.
Aman a su familia y a su cónyuge no le ponen rival. En la prosperidad no se envanecen, ni la desgracia les abate. Entonces solo saben hacer la voluntad del padre interno.