InicioApuntes Y MonografiasCiclo Ganadero en Argentina en Convertibilidad y PostConvert
Convertibilidad y sector agropecuario. Por Carolina P. – Abril de 2013 Reeditado por Carina Raffin – Mayo de 2013 La elevación de los precios internacionales y la consolidación del uso de las nuevas tecnologías (semillas, agroquímicos, siembra directa, etc.) permitieron una significativa expansión de la superficie agrícola cultivada en la segunda mitad de la década de los noventa, a la vez que se reducía nuevamente el stock ganadero, como consecuencia de la caída en la rentabilidad relativa de esta producción respecto tanto de la agricultura como de las diferentes alternativas financieras. Respecto de la producción agrícola, cabe mencionar que los rendimientos por hectárea de los principales cuatro cultivos de la región pampeana crecieron a una tasa anual acumulativa del 1,0% entre 1960 y 1975, mientras que entre 1975 y 1990 lo hicieron al 2,7% anual y finalmente entre 1990 y 2001 al 2,3% anual. Cabe señalar que esta expansión agrícola liderada por el cultivo de la soja, dio lugar a la consolidación de nuevas formas de producción: los Fondos de Inversión Agrícola. Esta forma de producción, que fue muy dinámica pero absolutamente minoritaria respecto de los propietarios, expresa la vigencia durante la década de 1990 de la incorporación de recursos del resto de la economía, es decir de un proceso inverso al vigente en la década anterior. En este contexto, la superficie agrícola pasó de 19,6 millones de hectáreas en la campaña 1993/1994 a 25,6 millones de hectáreas en la campaña 1998/1999. Se trata de un período atípico porque a la prolongada crisis de la valorización financiera, que desaconseja crecientemente la canalización de recursos al mercado financiero, se le suman ahora las enfermedades vacunas externas e internas con lo cual se agudizan las alteraciones en el comportamiento del ciclo. Factores todos ellos que junto con los elevados precios agrícolas potenciaron la conveniencia de expandir la producción agrícola y desalentaron la retención de hacienda por parte de los productores rurales. Bajo estas condiciones, el stock ganadero registra a partir de 1994 un nuevo y significativo descenso. Tanto es así que entre dicho año y 1998 las existencias vacunas se reducen en 5,1 millones de cabezas, a pesar del incremento de los precios relativos a favor de la ganadería que se registra en dicho año. Cabe insistir que la creciente inestabilidad financiera asociada con la crisis de la Convertibilidad y la mejora del precio relativo de la ganadería deberían haber impulsado un incremento en el stock ganadero. Parece poco discutible que eso no ocurre por la irrupción en 1998 del mal de la “vaca loca” (EEB - Encefalopatía Espongiforme Bovina) que provoca una reducción del 32,5% en el volumen físico de las exportaciones de carne vacuna. Si bien las exportaciones se elevaron en 1999 no recuperaron el nivel de 1997 durante el resto del plan de convertibilidad debido a que el rebrote de fiebre aftosa ocurrido en el mes de agosto del año 2000 determinó el cierre gradual de los mercados externos para los cortes no cocidos . Estas circunstancias se vieron agravadas porque las autoridades de ese momento intentaron por todos los medios ocultar la situación facilitando la diseminación del mal a vastas regiones del país. Este episodio puso en evidencia la importancia creciente de los mercados externos en la evolución del ciclo ganadero local, proceso que había perdido relevancia desde finales de los años setenta. Fuente: Evolución y situación actual del ciclo ganadero en la Argentina. Eduardo M.Basualdo y Nicolás Arceo. Agosto de 2006 El ciclo ganadero en la posconvertibilidad La disolución de la Convertibilidad a principios de 2002 señala el agotamiento definitivo del patrón de acumulación de capital que puso en marcha la dictadura militar en 1976 y por cierto se expresó en la crisis más prolongada y profunda de la historia argentina. Se trata entonces de modificaciones mayores que alteraron drásticamente las relaciones económicas vigentes y en particular el comportamiento del sector agropecuario. En esas circunstancias la mayor devaluación del tipo de cambio en la historia argentina determinó un incremento igualmente inédito de la rentabilidad de los productores agropecuarios así como una profunda mutación en la lógica de la acumulación sectorial. En este sentido, es de primer orden de importancia señalar que la producción agropecuaria dejó de regirse por tres precios como ocurrió entre 1976 y 2001 (precio agrícola, ganadero y rendimientos financieros), para retornar a un comportamiento determinado por aquellos dos precios que regían el comportamiento tradicional del ciclo ganadero (los agrícolas y los ganaderos). En el marco de la profunda modificación de los precios relativos que trajo aparejada la histórica devaluación de la moneda a comienzos de 2002, el precio de la carne no se alineó inicialmente con el incremento de la tasa de cambio como ocurrió con los correspondientes a los precios agrícolas. El cierre de los mercados externos como consecuencia del rebrote de la fiebre aftosa y la contracción de la demanda interna por la aguda crisis económica impidieron una inmediata elevación en los precios de la carne provocando una significativa reducción de la rentabilidad de la producción ganadera respecto de la agrícola. Sin embargo, posteriormente la paulatina recuperación tanto de la demanda interna y especialmente de la demanda externa, esta última ante el control de la fiebre aftosa, dieron lugar a un incremento muy significativo del precio de la carne. La recuperación de la demanda determinó una elevación en el precio de la carne vacuna que se incrementó por encima del nivel general de precios y el de los alimentos en general. Entre diciembre del año 2001 y el mismo mes del año 2005, el IPC nivel general registró una suba del 74,1%, el total de alimentos y bebidas un 102,9%, mientras que el preció de la carne vacuna se incrementó un 164,5%. Las exportaciones ganaderas fueron el componente más dinámico de la demanda de carne al expandirse a una tasa anual acumulativa del 49,9% entre los años 2001 y 2005, como consecuencia de la mejora en el estatus sanitario del país, la elevación del tipo de cambio, el incremento de la demanda externa y el bajo nivel de retenciones aplicado . De todas formas este crecimiento no fue uniforme, durante los años 2002 y 2003 las exportaciones recuperaron los niveles registrados en los últimos años de la convertibilidad, en 2005 se produjo el nivel de exportaciones de carne vacuna más alto de las últimas décadas, sólo superado por los registrados en los años sesenta. Si bien la demanda interna de carne vacuna se recuperó a partir de 2003, su ritmo de expansión hasta 2004 fue inferior al registrado durante la primera fase de la convertibilidad. En esa oportunidad el consumo por habitante creció el 15,8%, pasando entre 1989 y 1993 de 66,0 a 76,4 kilogramos de carne vacuna por habitante al año. En cambio durante la posconvertibilidad el consumo interno se recuperó sólo un 6,8% hasta el año 2004, para posteriormente declinar. En este comportamiento diferencial en una y otra etapa influyó el distinto nivel salarial y de la participación de los trabajadores en el ingreso, pero el factor determinante del reducido dinamismo de la demanda interna fue el propio incremento del precio de la carne vacuna como consecuencia de la expansión de las exportaciones. En un contexto de elevación de los salarios reales, mejora del empleo y de la estructura distributiva como el registrado en el último año, el consumo per cápita de carne vacuna se redujo un 3,2% con respecto al 2004, marcando un punto de quiebre respecto al comportamiento tradicional de la demanda interna de carne vacuna. Por el lado de la oferta, entre 2002 y 2005 la faena de carne vacuna se expandió un 23,5% mientras que la producción creció un poco más, un 23,9%, como consecuencia del incremento en el peso promedio de la res faenada. De esta forma, la faena en el año 2005 alcanzó niveles que no se registra desde comienzos de los años ochenta. La expansión de la faena fue motorizada principalmente por el incremento de la demanda externa. En este contexto, cabe señalar que el incremento en el precio de la carne vacuna permitió la recomposición gradual de su rentabilidad relativa que había sido afectada tanto por la devaluación de 2002 como por la recomposición de los precios agrícolas en el mercado internacional. Los precios relativos trigo/novillo evidenciaron una mejora para este último cercana al 26% en el período comprendido entre 2002 y 2005. A su vez, este proceso permitió una significativa recomposición en los márgenes de la producción ganadera respecto de los niveles registrados durante la vigencia del plan de convertibilidad. La elevada rentabilidad de las explotaciones ganaderas se tradujo en una significativa recuperación del precio de la tierra. Con respecto a 2001 el valor -en dólares constantes- de la tierra en la región de cría se incrementó un 51,5%, proceso que fue aún más intenso si se lo compara con 2002. Por lo tanto, el incremento de la rentabilidad de las explotaciones ganaderas permitió una elevada ganancia patrimonial en dólares al casi duplicarse el valor promedio de la hectárea con respecto de 2002. Situación actual, política económica y perspectivas (para el 2do semestre de 2006) La situación actual de la producción agropecuaria pampeana presenta una aparente paradoja: a pesar de que la elevación del precio de la carne, como consecuencia de la expansión de la demanda externa, determinó un incremento sin precedentes de la rentabilidad ganadera, al duplicarse respecto de los años noventa, no se puso en marcha una fase de retención de ganado vacuno. Ante esta situación, resulta imprescindible destacar que la evolución del stock ganadero no está determinada únicamente por su rentabilidad absoluta, sino también por su rentabilidad respecto de la que obtiene la producción agrícola, al competir ambas por el uso del suelo en amplias zonas de la región pampeana. Los márgenes brutos relativos entre la producción ganadera y la agrícola, más que se triplicaron a favor de esta última en la etapa 2002-2004 respecto de los últimos años de la convertibilidad. El elevado nivel de liquidación de existencias de los últimos años (durante la posconvertibilidad), fue una resultante de la desfavorable rentabilidad de la ganadería respecto de los productos agrícolas, más aún cuando el incremento del stock de ganado vacuno en los años 2001 y 2002 no obedeció a razones de rentabilidad, sino que primó el papel que tenía en ese momento la ganadería como reserva de valor. En este contexto se insertan las medidas gubernamentales que combinan medidas de corto plazo para contener el incremento del precio de la carne para evitar un deterioro del salario real, con otras de mediano plazo destinadas a expandir la oferta vacuna mediante una recomposición del stock ganadero. Sin embargo, es insoslayable destacar que, dada la naturaleza del ciclo ganadero, las medidas de corto y mediano plazos adoptadas por la conducción económica son contradictorias entre sí porque operan únicamente sobre la producción ganadera dejando de lado los principales cultivos agrícolas. Así por ejemplo, la administración estableció la obligación de aumentar el peso de los animales destinados a la faena en un 3,3% el peso de la res faenada respecto del año anterior, para atenuar la intensidad de la liquidación ganadera. Sin duda, esta medida tiende a recomponer la oferta ganadera de mediano plazo pero igualmente en el corto plazo tiende a reducir la oferta y, por lo tanto, incrementar el precio de la carne. Las mismas incompatibilidades se expresan en la veda a las exportaciones de carne ya que si bien éstas permiten una significativa reducción del precio de la carne vacuna en el corto plazo, agudizan el proceso de liquidación ganadera en el mediano plazo. En este contexto, y ante la imposibilidad de implementar medidas de tipo impositivo y del elevado nivel de evasión en el sector, el aumento de las retenciones a la producción agrícola parece ser la medida más eficaz tendiente a elevar la rentabilidad relativa de la producción ganadera. La elevación de las retenciones a las exportaciones, situadas en un nivel sumamente reducido ante la extraordinaria rentabilidad que obtuvo el sector como consecuencia de la devaluación de la moneda en el año 2002, garantizaría la recomposición del stock ganadero y de la oferta de carne vacuna en el mediano plazo, sin mediar un significativo incremento en los precios que afecte el poder adquisitivo de los sectores populares. Fuente: Evolución y situación actual del ciclo ganadero en la Argentina. Eduardo M.Basualdo y Nicolás Arceo Extra: Exportaciones de carne vacuna. Año Cant. de tn. exportadas (en miles) 2001 169 2002 348 2003 386 2004 623 2005 762 2006 556 2007 600 Las exportaciones de carne vacuna en Argentina tuvieron su pico record para los últimos 15 años, en el 2005 con 760 mil toneladas, disminuyendo en los últimos dos años a causa de las restricciones a la exportación fijadas por el Estado con el objetivo de volcar un mayor volumen al mercado interno, tratando de satisfacer la demanda interna y evitar el aumento de precios en dicho mercado. Un mercado internacional creciente y sostenido tanto en volumen como en precio simultáneo con una demanda interna también creciente plantea la necesidad o urgencia de incrementar la producción nacional de carne para abastecer ambos mercados. Fuente: Informe del INTA sobre la Situación de la Ganadería Argentina en el Contexto Mundial, septiembre de 2007 Extra: stock ganadero El stock ganadero en la Argentina, hasta 2006, mantiene los valores de 1994; tanto a nivel nacional (unas 55 millones de cabezas anuales, en promedio), como de las distintas regiones de nuestro país. La pampa, concentra aproximadamente el 58% de la producción ganadera del país, destinando a la misma unas 8.8 millones de has. Para producción (las cuales representan el 80% de áreas destinadas a la producción ganadera). Fuente: Informe del INTA sobre la Situación de la Ganadería Argentina en el Contexto Mundial, septiembre de 2007 http://www.flacso.org.ar/uploaded_files/Publicaciones/Basualdo.Arceo_Evolucion.y.situacion.actual.del.ciclo.ganadero.en.la.Argentina.pdf
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
258visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
10visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

c
carinapaola1🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.