¿Manuel Rodríguez o el día en que a San Martín se le escapo la tortuga? Sucede que Bernardo O'Higgins no se llevaba muy bien con Rodríguez pese a que este se mostró demasiado complaciente en tanto que reconoció en El Huacho, así le decían a Don Bernardo por ser hijo no reconocido, al líder que quizás no era solo por respeto. Rodríguez, y su escuadron los Husares de la Muerte, triunfan frente a los realistas y entrega el poder a O’Higgins pudiendo quedarse él en el poder. Bernardo era amigo de San Martín desde que se conocieron en Europa, ambos fueron seguidores de Francisco de Miranda, fundador de la Logia de Los Caballeros Racionales. La idea de Miranda, al a cual suscribían San Martín, O’Higgins y Bernardo Monteagudo, entre otros, perseguía la liberación de América del yugo español. O’Higgins venia con problemas no solo con Manuel Rodríguez sino también con los Hermanos Carreras, siendo el mas “importante” de ellos José Miguel. Manuel Rodríguez fue muy cercano a los Carreras lo cual le valió el tilde de Carreristas. O’Higgins tenia ya dos súper enemigos o acribíllanos, Carreras y Rodríguez. Estos archivíllanos de Bernardo tenían las mismas intenciones separatistas pero no coincidían con las logias a la cuales despreciaban. Para ellos era el pueblo quien debía ser el encargado de aquella gesta y no un grupo desconocido de personas que respondían a un plan común a ellos pero ajenos al pueblo. Rodríguez es presentado a San Martín como un delincuente carrerista lo cual deja ya un precepto en San Martín. No obstante Manuel logra convencer a San Martín de que desea ayudarlo y pide ser parte de su proyecto. De esta forma Rodríguez comienza a trabajar de espía para Don José pese a los disgustos de O’Higgins y los intentos fallidos de Marco del Pont para atraparlo. La información y todo el trabajo de Rodríguez fue de vital y primera importancia para la gesta Sanmartiniana. Bernardo O’Higgins sediento de poder y acompañado por un Monteagudo de actitudes jacobinas intenta una y otra vez enfrentar a Rodríguez con San Martín, tal y como lo hicieron con Carreras que termina siendo fusilado en Buenos Aires. En el caso de Carerras fue más sencillo porque los hermanos de don José Miguel eran algo impetuosos y no median sus actos, y solo basto que su hermano Luis se batiese a duelo con Juan MacKenna, quien resulto muerto. Como si fuesen pocas las acusaciones de conspiración, ahora se sumaba la muerte de Mackenna O’Reilly. Carreras intentara llegar a Chile para lo cual hace alianzas en Argentina con varios personajes historicos (era amigo de Alvear desde los tiempos en Cadiz) y participas de varios combates del pais. Intentaba llegar a la frontera con chile y cruzar la cordillera pero fue capturado junto a sus hombres, fue enjuiciado y condenado a muerte por numerosos crímenes. San Martín se entrevisto con Carrera en mas de una oportunidad pero Carrera desprecio los ofrecimientos de San Martín, quizás los únicos que lo salvarían, pero lo dejarían fuera de juego. O Colaboraba con la logia o a lo sumo lo mandaría fuera, eso ofrecía San Martín, Monteagudo y O’Higgins habían planeado su muerte. Con Manuel Rodríguez paso lo mismo, pero Rodríguez confiaba en que San Martín lo protegería, cosa que no sucedió. San Martín ofreció a Rodríguez algún puesto o un retiro sencillo pero Rodríguez lo negó. O’Higgins y Monteagudo tenían planeado el final de Rodríguez y habrían extorsionado a San Martín con que o dejaba de proteger a Rodríguez o perdería el apoyo para llegar al Perú. Rodríguez había sido encarcelado por O’Higgins luego de entrar a caballo al patio del palacio de gobierno en protesta por el fusilamiento de los hermanos Luís y Juan José Carreras. Con San Martín en Mendoza, Bernardo O’Higgins y Monteagudo planean un supuesto traslado de Rodríguez a la prisión militar de Quillota. A la altura del pueblo de Tiltil, específicamente en un sector llamado la Cancha del Gato, a orillas del río Lampa, fue asesinado de un tiro por la espalda por un Teniente de apellido Navarro quien confesaría en 1825 que Bernardo de Monteagudo le dio la orden de asesinar al patriota. Monteagudo había sido expulsado al Perú donde murió asesinado el mismo año en que Navarro confesó. Como motivo de la muerte de Rodríguez se adujo que el guerrillero intentó escapar. El 24 de agosto de 1818, don José Miguel Carrera reclamó sus restos para darles una cristiana sepultura. Se erigió, en 1863 un monolito en su memoria, en que se lee la siguiente estrofa del poeta Guillermo Matta: ¡Jamás el héroe muere! En la mano que le hiere En página inmortal su nombre escribe, Y el héroe Manuel con su gloria vive. Los restos del héroe guerrillero fueron trasladados de Tiltil a Santiago en 1895, y presuntamente reposan en el Cementerio General. fuente: http://comunicadocero.blogspot.com/2010/05/manuel-rodriguez-o-el-dia-en-que-san.html
Manuel Rodríguez: ¿A San Martín se le escapo la tortuga?
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
2,460visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos: