Buenas noches: No soy un gran escritor, al contrario. Tengo como ejercicio todas las noches tomarme 30 minutos y escribir una historia. Una sucesion de ideas rapidas. Los resultados no siempre son buenos. Pero hoy tengo ganas de compartir uno de mis cuentos con ustedes. HOY: El cuarto de goma No hay hora en el cuarto de goma. No hay dia ni horario. Ni amanecer ni ocaso. No hay nada. Solo goma, el individuo, su chaleco de fuerza y la realidad. No hay mas nada. "Los cantos de mi paloma me llevaron al centro de la naturaleza. No es posible sumar tantas cantidades de balines, no. No es posible. Todo es parecido al ceeentro de la tierra, si señor. SI SEÑOR!" se escucho. El individuo deliraba y caminaba, murmurando sin sentidos. Su boca recorria los caminos de sus memorias. Su mente encontraba relación entre las palabras y el cerebro ordenaba escupirlas. Relación entre las palabras si... sentido no. "Fatigado estaba el gato, sin sus palomas que no encontrababn el ceennnntro de la naturaleza. Yo soy un tipo bien, de clase media rússsstica clase media. Que bonito es el campo en primavera del cennnntro". Todavia tenía restos de sangre en la barbilla y el cuello, hacia 2 días había atacado a un enfermero del neuropsiquiatrico. Le había mordido el cuello, estaba grave. Por esto, lo habían confinado al cuarto de goma, al aislamiento. Una hora, dos horas, 25 horas seguidas de andar en circulos y parafrasear sin sentidos. Que misterioso el cuerpo humano... cualquier persona en sus cabales no podría mantener el juego del delirio por tanto tiempo. Pero su cerebro estaba dañado, le permitía al cuerpo realizar tales hazañas. "Yo soy un cannnnto de la naturaleza, ameno es el bienestar del caballito en el cammmpo. Palomas, palomas, nadie puede contar tanta cantidad de balines, nadie puede. Y menos si son balas. Nadie puede contar tantas balas. No señññor... no nadie puede. El centro de la tierra tiene muchos regalos. Para la naturaleza y para mi. No soy parte de la naturaleza, soy un hijo de la naturaleza. Bien bien...", silencio. "Soy un hijo de puta.". Pausa. No camino mas. Se detuvo su boca y su cuerpo. Algo andaba mal en el cuarto de goma. Algo estaba fuera de lugar. El sentido. Eso estaba mal. Nada, pero nada puede tener sentido en el cuarto de goma. Cuando algo lo tiene se quiebra la regla mas sagrada del cuarto de goma. "Soy un hijo de puta...", eso tenia sentido en los labios del individuo. "Un cuerpo no puede resistir tantas balas. Puedo contarlas, las recuerdo. Son 12, las que tenia en el peine de la nueve milimetros. Por que las dispare todas? Por que lo lastime? Yo queria asustarlo, nada mas. Ni siquiera tenia intenciones de disparar. Pero se me escapo la primera, y esta invito a la segunda. Y estas dos a la tercera y a la cuarta. Con el cazabamos palomas en el campo cuando eramos niños, cazabamos con el aire comprimido. Contabamos los balines y los dividiamos en 2. Igualdad. Por que me traiciono? Por que mi mejor amigo me cago?." Ahora algo andaba realmente mal en el cuarto de goma. Habia mucha coherencia en sus palabras, muchas verdades. Y eso es un grave problema dentro del cuarto de goma. Porque cuando uno se da cuenta, aunque sea por unos minutos, de lo que hizo y por que esta alli en esas 4 paredes acolchadas, cuando se da cuenta que ha estado por dias despierto, cuando se da cuenta de lo que ha estado haciendo, cuando uno se da cuenta que esta loco, cuando uno tiene unos minutos de conciencia, alli es donde comienzan los gritos en el cuarto de goma. Y por mas que grite, nada, nadie escucha. Estas solo. Estas solo. Pero la naturaleza es sabia, y para aplacar el dolor del loco, lo sumergirá en pocos minutos otra vez en el oceano de la incoherencia. Asi, todo volverá a la normalidad en el cuarto de goma. espero que les haya gustado. un abrazo. comenten, quiero saber si gusto. si es asi, habra mas...
Un cuento escrito en 30 minutos (propio)
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