Hola amigos hoy les quiero hablar sobre la lineas de sangre, en relidad no con lo que tiene que ver con reyes y sangre azul, sino con otras cosas que de manera directa o indirecta algún dia trataran de jodernos.
Son cosas que casi inexplicablemente son un vicio para nosotros y que aunque nos hace daño tendemos a realizarlas casi como si fuera un impulso incontrolable.
O diganme en ocasiones no se han preguntado ¿porque nos pasan las cosas que nos pasan sin tener nosotros culpa alguna? o porque nos gustan tanto cosas que en realidad no queremos y que sabemos que nos hacen daño. Como por ejemplo alcohol, violencia, drogas, solventes, etc..
Científicamente se ha demostrado que los descendientes directos de algunas personas pueden incluso heredar las dependencias a diversos factores.
Incluso factores mentales y en ocasiones también se habla de espirituales, veamos algunos ejemplos:
QUE ES LA PREDISPOSICIÓN

Con frecuencia se oye: «A esa persona le ocurrió tal cosa porque estaba predispuesta a ello.» O el médico nos dice: «Hay una predisposición a que usted padezca esta o aquella enfermedad.»
Pero, realmente, ¿qué quiere decir eso de la predisposición?, ¿es que tiene algo que ver con el destino de cada uno? No, cuando hablamos de predisposición no nos referimos a la predicción del futuro o a la adivinación. Predisposición es la disposición anticipada del ánimo del individuo para un fin concreto.
Cuando una persona se propone realizar una tarea presenta un determinado estado afectivo, una disposición anímica, frente al objeto de la acción. Indudablemente, ello condiciona al sujeto en su empeño, e influirá, por tanto, en el logro de sus fines. Un ejemplo de este hecho lo observamos en el deporte; ante una competición, el deportista se concentra, aúna sus potenciales físicos y mentales para que, en los instantes siguientes su rendimiento corporal sea máximo. Está predisponiendo su persona para una acción que requiere plena capacidad. Un competidor que se sienta derrotado antes de la contienda difícilmente podrá ganar: está predispuesto al fracaso.
Igualmente, esto que ocurre en el terreno deportivo, puede hacerse extensivo a la vida cotidiana: un trabajador ante su tarea, un estudiante ante el examen, un aspirante ante una entrevista, etc.
Todos hemos pasado alguna vez por lo que llamamos un «día negro», cuando, coloquialmente, decimos: «hoy parece que me he levantado con el pie izquierdo». Ese día tenemos la sensación, a veces cargada de realidad, de que casi todo nos sale mal. Haciendo posteriormente balance de los acontecimientos del día vemos que los negativos superan ampliamente en número a los positivos. ¿Es esto sólo producto de la casualidad? ¿O será consecuencia de una «mala» predisposición de nuestro ánimo que, indefectiblemente, nos ha conducido al continuo fracaso durante el día?
Exponemos, en el espacio correspondiente, una clasificación de los diferentes tipos de personalidad, división que se realiza atendiendo al conjunto de rasgos de personalidad que son predominantes en un individuo.
De este modo, según las cualidades psicológicas de una persona, podemos predecir una serie de acontecimientos o circunstancias que tendrán mayor probabilidad de suceder, dada su forma de vivir.
Una personalidad habitualmente triste y melancólica estará predispuesta, médicamente, a la depresión. Bastará con que en un momento determinado se exacerben sus rasgos naturales de pesimismo, desgana, abatimiento y tristeza, para que rebase la línea hacia lo patológico, hacia la enfermedad depresiva. Su «reserva anímica», por así decirlo, es muy escasa; y un simple contratiempo cotidiano puede desbaratar su endeble estructura afectiva.
Otra persona, de voluntad débil, con tendencia a las compulsiones o apetitos descontrolados, puede caer, si lo potencia o facilita habitualmente, en el desorden de la bebida y el alcoholismo; y asimismo en cualquier otro tipo de toxicomanía.
De igual manera, en el individuo imaginativo y soñador, que vive lejos de la realidad, alimentando su existencia con fantasías extraordinarias, es posible que peligre alguna vez su control si tiene que elaborar un delirio e incluso una alucinación, constituyendo rasgos patológicos.
En unos u otros tipos de personalidad, diferentes todos ellos entre sí, vemos que existe una predisposición. No quiere decir que inevitablemente ocurra la transformación patológica, sino que habrá una mayor probabilidad de que suceda si se fuerzan las resistencias personales.
Pero no todo es negativo; también existe la predisposición hacia lo positivo. La persona segura, práctica, templada y bien formada está predispuesta al éxito en lo que emprenda. Es probable que gane la partida porque juega con buenas cartas. No hay que achacar el triunfo o el fracaso exclusivamente a la suerte de cada uno.
Una predisposición anímica puede inclinar con facilidad la balanza en uno u otro sentido.[...]
Predisposición Hereditaria a Adicciones:
Un estudio realizado en Gran Bretaña se propuso establecer si la susceptibilidad a la adicción es hereditaria y concluyó que los adictos a las drogas presentan anomalías hereditarias en algunas partes del cerebro que interfieren con su control de los impulsos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge comparó los cerebros de adictos con los de sus hermanos no adictos, así como con los de voluntarios sanos y no relacionados familiarmente: hallaron que los hermanos compartían muchas de las mismas "fallas" cerebrales.
Investigaciones anteriores habían encontrado esas diferencias cerebrales pero aún no estaba claro si se producían como resultado de la adicción o si se encontraban allí previamente para predisponer a una persona a ser adicta.
Las conclusiones del estudio británico indican que la vulnerabilidad cerebral tiene un origen familiar, aunque los hermanos de los adictos fueran capaces de resistir la adicción, bien por factores relacionados con el entorno o por diferencias en la estructura cerebral.
"Supuestamente, los hermanos tienen que tener algún factor de resiliencia (capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso) que contrarresta la vulnerabilidad familiar a la dependencia de la droga", indicó Karen Ersche, quien dirigió el estudio de la Universidad de Cambridge, publicado en la revista científica Science.
"La predisposición de una persona a convertirse en adicta a sustancias estimulantes podría estar mediada por anomalías del cerebro ligadas a un problema de la capacidad de autocontrol", agregó Ersche.
CONTROLAR LOS IMPULSOS
L os investigadores hicieron pruebas a 50 parejas de hermanos biológicos en los que uno era adicto a las drogas y el otro no presentaba un trayectoria de abuso crónico. También se sometió a prueba a 50 parejas de personas sanas no relacionadas familiarmente que se utilizaron como grupo de control.
Los tests consistían en pruebas que medían la capacidad de los sujetos estudiados para controlar sus impulsos, puesto que se sabe que los adictos tienen un escaso control de los mismos.
Los investigadores encontraron que los hermanos, incluso aquellos que no eran adictos, obtuvieron resultados mucho peores que los voluntarios sanos.
Los escáners del cerebro mostraron que la pareja de hermanos compartía las mismas "fallas" en el lóbulo frontal del cerebro y en las conexiones de los ganglios basales, que controlan las funciones motoras, cognitivas y de comportamiento. [...]
Predisposición a Enfermedades mentales
Actualmente se espera que la investigación sobre los genes de predisposición para las enfermedades mentales proporcione las principales herramientas para comprender la función del cerebro y sus alteraciones. Investigaciones realizadas permitieron desarrollar algunos tratamientos eficaces, pero ninguno proporciona una solución permanente, así que los nuevos tratamientos dependen de poder descubrir la causa.
La genética de las enfermedades psiquiátricas es compleja. No se conoce el número de genes implicados en cada uno de los trastornos mentales. En las enfermedades mentales se producen interacciones entre varios genes de predisposición con factores ambientales en el riesgo para desarrollar un trastorno determinado. El riesgo de desarrollar una enfermedad mental está aumentado si hay otros miembros en la familia que la padecen, sugiriendo un componente hereditario.
La mayoría de las enfermedades complejas no siguen los patrones clásicos de herencia mendeliana, estando influenciadas por genes predisponentes. Éstos pueden interaccionar entre ellos y sufrir el efecto del ambiente.
La identificación de los genes permitirá nuevas clasificaciones desde el punto de vista bioquímico y molecular, y permitirá realizar un diagnóstico predictivo.
Trastornos de ansiedad
Son alteraciones psiquiátricas heterogéneas que incluyen:
-ansiedad generalizada
-fobia social y fobias simples
-trastornos de angustia (pánico)
-síndromes obsesivo-compulsivos
La prevalencia de es de alrededor del 10% en los adultos y de hasta el 5% en la infancia.
Crisis de angustia, agorafobia y fobia social
El trastorno de angustia, definido por la presencia de crisis de angustia, es una entidad definida por aspectos fisiopatológicos, respuesta terapéutica farmacológica y alta heredabilidad. Es un cuadro frecuente, recurrente y grave, asociado a una elevada comorbilidad psiquiátrica, especialmente con agorafobia y depresión mayor, utilización de servicios sanitarios y riesgo de suicidio, siendo dos veces más frecuente en mujeres que en varones.
El trastorno de angustia se asocia generalmente con conductas de evitación limitadas o extensas, presentando agorafobia, caracterizada por la sensación de desasosiego y temor que aparece en múltiples situaciones.
La fobia social se caracteriza por cursar con una sensación de temor o incomodidad en situaciones en las que la persona es el centro de atención.
Heredabilidad de los trastornos de ansiedad
El 25-65% de los casos de trastornos de ansiedad tienen historia familiar positiva, pero la transmisión familiar se ha explicado por factores genéticos y ambientales. Las investigaciones sugieren que el trastorno de angustia y la agorafobia se heredan como HAD con una penetrancia del 24 al 67%.
Fisiopatología de los trastornos de ansiedad
Varios sistemas de neurotransmisión intervienen en la fisiopatología del trastorno de ansiedad: el más estudiado es el sistema noradrenérgico central, pero también se describieron alteraciones en el sistema 5-HT, dopaminérgico o GABAérgico. El incremento de la actividad de las neuronas noradrenérgicas se traduce en un cuadro de angustia (pánico), los pacientes con crisis de angustia tienen una disminución de los niveles plasmáticos de 5-HT. En las crisis se produce un incremento de la concentración plasmática de ACTH, su factor liberador citoplasmático (CRF) y cortisol.
Genes de la ansiedad
La búsqueda de genes se centró en el estudio de genes candidatos en la fisiopatología, incluyendo los receptores ß-adrenérgicos, el receptor ß-1 del GABA, el receptor dopaminérgico DRD2 y el gen de la tirosina-hidroxilasa, candidato por ser la enzima limitante de la vía biosintética de la dopamina, noradrenalina y adrenalina. El único hallazgo ha sido la detección de un alelo del gen que codifica para el transportador de 5-HT, que conlleva menor eficacia transcripcional y disminución de la actividad transportadora
Los estudios no han develado ningún locus donde situar a los genes responsables del fenotipo ansioso
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
Se inicia generalmente en la infancia o adolescencia y se caracteriza por obsesiones o compulsiones que alteran marcadamente la vida del paciente. Se asocia a menudo a depresión, anorexia, esquizofrenia y SD de Gilles de la Tourette. Tiene una prevalencia cercana al 2%, sin diferencias entre hombres y mujeres. El riesgo de desarrollar este trastorno en los familiares de un caso índice es del 10%. Se hereda como HAD con penetrancia incompleta.
No se logró identificar ningún locus específico para esta enfermedad.
Síndrome de Gilles de la Tourette
Se caracteriza por tics motores y vocales estereotipados, recurrentes, involuntarios y de aparición súbita y alteraciones del comportamiento. El 75% de los pacientes son varones y se inicia entre los 2 y 14 años. El fenotipo puede ampliarse a otras afecciones posiblemente relacionadas, como el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de hiperactividad y déficit de atención, dislexia, tartamudeo, trastorno de pánico, etc.
Afecta a 5 de cada 10.000 habitantes en la mayoría de poblaciones. Hay un riesgo de entre el 18% y el 36% de recurrencia en familiares de afectos. El riesgo es unas cinco veces más para los familiares varones respecto a las mujeres.
El SD de Gilles de la Tourette puede ocurrir en al menos el 3% de los niños. Hasta el 25% de los niños que requieren educación especial podrían tener un Gilles de la Tourette moderado.
Podría afectar al 1% de la población, existiendo una amplia variación de síntomas de los que los tics vocales y motores sólo son una situación extrema
Tiene un patrón de HAD con penetrancia variable dependiendo de edad y sexo. El patrón de HAD es más evidente cuando se incluyen otros fenotipos. La predisposición para el SD de Gilles de la Tourette puede estar influenciada por un locus principal de penetrancia incompleta en algunas familias con un efecto dependiente de factores ambientales. Los estudios moleculares no han obtenido datos concluyentes. Los resultados negativos de ligamiento genético sugieren un patrón de HAD con expresión variable
Trastornos afectivos
Depresión mayor
Es un trastorno grave con una prevalencia del 1-15% para los varones y del 2-23% para las mujeres. El riesgo que tienen los familiares de desarrollar el mismo tipo de enfermedad es del 5 al 25%. La depresión mayor muestra agregación familiar y el riesgo de los familiares (11-18%) es muy superior al de los controles normales (0,7-7%)
El patrón de herencia de la depresión mayor no es mendeliano. Existen varios loci que influyen de forma significativa en el desarrollo de la enfermedad. La interacción entre los distintos loci y el efecto de los factores ambientales todavía está por definir. Se ha detectado anticipación para el desarrollo de la depresión mayor.
Trastorno bipolar
En los trastornos bipolares se alternan episodios de manía con los de depresión. Los cuadros de manía incluyen:
-comportamiento irritable y expansivo
-autoestima exagerada o grandiosidad
-disminución de la necesidad de dormir
-verborrea
-fuga de ideas
-pensamiento acelerado y fácil distracción
Los episodios depresivos incluyen los descriptos en la depresión mayor. Los pacientes pueden presentar predominio de episodios de manía o depresión.
El riesgo de trastorno bipolar en la población oscila entre el 0,3 y el 1,5%, sin distinción de sexo. El riesgo de los familiares es superior al de los de controles normales. Estudios de segregación no apoyan la existencia de un único locus. Se estima que el patrón de herencia del trastorno bipolar es complejo y que existen varios genes interaccionando. Existe un posible loci de predisposición para el trastorno bipolar en los cromosomas 18 y 21.
Esquizofrenia
Espectro fenotípico de la esquizofrenia
Se define por alteraciones características no específicas de la forma y contenido del pensamiento, relación social y comportamiento psicomotor. Existen varios subtipos: paranoide, desorganizado y catatónico. Varios trastornos mentales constituyen expresiones alternativas de la esquizofrenia. Incluyen:
-trastornos de personalidad esquizofreniforme
-esquizo-afectivo
-delirante
-paranoide
-trastornos afectivos
El análisis de todos estos factores, aumenta las posibilidades de detectar ligamiento genético para la esquizofrenia.
Epidemiología y herencia de la esquizofrenia
Prevalencia del 1% en la población mundial. El riesgo de enfermedad es superior en los familiares de los afectos. El modo de herencia de la esquizofrenia se considera complejo y probablemente implica la interacción de varios genes. El número de genes y los grados de interacción no han sido definidos.
Estudios moleculares en la esquizofrenia
Se han realizado múltiples estudios para identificar los genes de predisposición para la esquizofrenia. Se detectaron datos sugestivos de ligamiento genético para prácticamente todos los cromosomas. De todas las localizaciones sólo dos muestran datos estadísticamente significativos
Una de las regiones de mayor interés es la delecionada en el cromosoma 22, en pacientes con SD de DiGeorge, quienes a menudo padecen esquizofrenia. Los datos obtenidos hasta la actualidad denotan el efecto aditivo de un considerable número de genes con un pequeño efecto.
Trastornos alimentarios
Se inician generalmente en la adolescencia y se caracterizan por trastornos graves de la conducta alimentaria. Las principales alteraciones son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Existe una frecuente coexistencia entre la anorexia, la bulimia, los trastornos de ansiedad y la depresión.
La prevalencia de la anorexia es del 0,1 al 0,7%, y parece aumentar en algunas poblaciones. Para la bulimia se ha estimado una prevalencia en mujeres del 1 al 4%, mientras que en hombres es del 0,1 al 0,5%. El riesgo de desarrollar un cuadro de anorexia en el caso de gemelos monocigóticos es del 71%. En la bulimia estos riesgos son del 23% para los gemelos monocigóticos
Existe una heredabilidad para la anorexia del 64% y para la bulimia del 55%, encajando ambos trastornos en un modelo de herencia multifactorial
Los pacientes con anorexia, en su mayoría mujeres, rehúsan mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para su peso y talla, desarrollando un miedo intenso a ganar peso. Acostumbran a tener una imagen distorsionada de su cuerpo y se acompaña de amenorrea en muchos casos.
La bulimia se caracteriza por episodios recurrentes de atracones de comida, inducción de vómitos, utilización de laxantes o diuréticos, seguimiento de dietas estrictas o de ejercicios para perder peso rápidamente, con una preocupación constante sobre el peso y aspecto personal.
El estudio en estas afecciones de las mutaciones implicadas en los trastornos de ansiedad quizá permitirá detectar que una proporción de los mismos tienen una causa común con los trastornos alimentarios. Esto permitiría su reclasificación.
Genes y personalidad
Las diferencias individuales en el temperamento son moderadamente heredables. El desarrollo de la personalidad es un proceso complejo que tiene muchas influencias en la predisposición para las afecciones psicopatológicas.
Los análisis genéticos sobre la personalidad en gemelos han demostrado siete dimensiones independientes. Los rasgos de la personalidad humana pueden evaluarse mediante distintos parámetros y muestran una considerable heredabilidad
Una forma de evaluación son los cuestionarios diseñados por Cloninger para medir cuatro dominios del temperamento:
-búsqueda de nuevas sensaciones
-evitación del daño
-dependencia del premio
-persistencia
Son moderadamente heredables y no están influenciados por el ambiente familiar. Las otras tres dimensiones tienen que ver con el carácter e implican diferencias en valores y metas sociales, están influenciadas de forma moderada por el ambiente y son poco heredables.
Las variaciones individuales frente a la búsqueda de nuevas sensaciones son debidas en parte a variabilidad genética en la transmisión de dopamina. Las personas que tienen unos niveles más altos en las evaluaciones para la búsqueda de nuevas sensaciones tienden a ser más impulsivos, exploradores, excitables, de temperamento rápido y extravagantes.
Los que tienen niveles bajos en la evaluación son reflexivos, rígidos, leales y de temperamento lento. Los estudios realizados para un receptor de la dopamina han demostrado que los sujetos que tienen niveles altos en las evaluaciones de búsqueda de nuevas sensaciones están significativamente asociados a un alelo del gen de este receptor. Es de esperar que a esta asociación le sigan otras y que a partir de ellas se determine la relación de estas variantes con patología psiquiátrica.
Alcoholismo
La tendencia de los patrones de hábitos etílicos de los hijos se parece a la de los padres. El alcoholismo es probablemente un trastorno multifactorial con una influencia genética. Estudios muestran que el riesgo de alcoholismo es del 25 al 50% para los hijos y hermanos de un hombre alcohólico. Los estudios en gemelos monocigóticos ha mostrado una concordancia del 55%
Estudios colaborativos en familias y pares de hermanos afectos permitirán identificar regiones cromosómicas que puedan contener los genes responsables. Los resultados obtenidos hasta la actualidad no han sido positivos.
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Predisposición a la Agresividad
Entendemos como agresión la acción dirigida a causar daño a otra persona, agresión que puede ser psicológica o física (en este último caso se utiliza el término de violencia). Se ha comprobado que la conducta agresiva del niño mostrada antes de los 3 años de edad tiene poca continuidad con la conducta agresiva que pueda mostrar posteriormente; mientras que, a partir de los 3 años, es considerable la continuidad en la agresividad hacia los demás. Así, resulta que los niños que luchan más con los otros a esta edad son también los que se pelean a los 14 años y al comienzo de la vida adulta. Son, pues, adolescentes problemáticos.
Consideremos los factores constitucionales. La mayor prevalencia de la conducta agresiva en los machos, tanto de la especie humana como de otras especies, sugiere la existencia de un determinante constitucional de la agresión. Los hombres han resultado ser más agresivos que las mujeres en manifestaciones de violencia física, juegos duros, contraagresión en respuesta a la agresión de otros, etc. Clínicamente, los niños muestran aproximadamente cuatro veces más conductas antisociales que las niñas; conductas que suelen presentar un elemento agresivo, y entre las cuales podemos incluir los suicidios consumados y los delitos violentos. Estas diferencias sexuales se aprecian ya en las conductas agresivas de los niños pequeños y se mantienen a lo largo de la infancia y la adolescencia en todas las culturas.
En su momento se pensó que el predominio masculino en la conducta agresiva debía radicar en el material genético del cromosoma Y, y que las personas con exceso de material Y deberían mostrar una mayor agresividad. Se intentaron buscar responsabilidades violentas en los portadores de una fórmula genética XY, sin llegar a conclusiones categóricas. Algunos estudios han hallado que la mayor longitud del cromosoma Y se encuentra con mayor frecuencia en las poblaciones criminales o psiquiátricas adultas. Otros estudios no han confirmado estos hallazgos.
En otro orden de cosas, está bien demostrado que las hormonas sexuales masculinas constituyen un importante factor en la agresividad animal y se han implicado también en la agresividad humana. Por ejemplo, se han encontrado mayores niveles de testosterona en el organismo de delincuentes violentos que en no violentos.
Hay teorías "instintivas", derivadas en gran parte de la concepción psicoanalítica de Sigmund Freud, que interpretaban la agresividad como una expresión hacia fuera de un instinto de muerte, es decir, un instinto al daño o perjuicio hacía uno mismo. La teoría "impulsiva" de la agresión postula que la conducta agresiva deriva de la obstrucción de actividades dirigidas a fines, como por ejemplo sucede con la frustración.
Tanto las teorías instintivas como la del impulso afirman que las conductas agresivas están determinadas por factores o fuerzas que derivan del individuo, pero son insuficientes para explicar la gran variabilidad de la mayoría de las conductas agresivas.
Una última teoría, la del "aprendizaje social" adopta la tesis de que el hombre no está ni impulsado por fuerzas internas ni guiado desamparadamente por las influencias ambientales». Más bien la conducta se entiende en términos de una interacción recíproca continua entre la conducta y sus condiciones de control. La conducta crea parcialmente el entorno y el entorno resultante a su vez influye en la conducta.
Como conclusiones, diversos autores exponen que:
1) Es posible suscitar respuestas agresivas en niños imponiendo frustraciones, es decir, interfiriendo en actividades orientadas a un fin.
2) La agresión puede ser aprendida mediante la imitación de modelos y con refuerzo social.
3) Los niños y adolescentes agresivos suelen haber sido criados por padres fríos o distantes, por padres que utilizan excesivos castigos físicos y por padres que discrepan entre sí.
4) Los niños agresivos suelen haberse criado en condiciones socialmente desfavorables.
[...]
Conclusión
Lo queramos o no, las cosas que hayan hecho nuestros padres o madres en su pasado en ocasiones terminan de manera directa o indirecta jodiéndonos, hay que saber cuales son los problemas o vicios mas comunes que tuvieron ellos para aprender y prevenirnos sobre esos males y como si los tenemos combatirlos.
En lo espiritual también hay que tener cuidado, hay que renunciar a los vicios de nuestros padres y ver, descubrir y creer en DIOS y solo en DIOS, sigamos el camino del Maestro, el quiere que seamos libres de todos nuestros males, propios o heredados.
Con Cristo Asta El Fin
Luchemos contra todos nuestros demonios, sean propios o heredados.
Que se pudra el destino, Creemos nuestro propio camino y seamos felices, claro sin joder a los demás. .
lol mientras buscaba me encontré un ending de Bleach jajaja y yo buscando vídeos de vicios
http://www.youtube.com/watch?v=xap2p57KHcU

