Es ciertamente increíble la facilidad con la que las personas con talento tienden a cruzarse alguna vez en su vida. Quizás uno de los encuentros más curiosos y divertidos fue el día en el que Marilyn Monroe conoció a Albert Einstein y 'estudiaron la posibilidad de tener descendencia', pero pocas presentaciones entre dos personas que han traído tanta alegría a la gente podrán compararse con la del día en la que Freddie Mercury conoció a Maradona.
Fue en 1981, cuando la banda inglesa visitó Buenos Aires para dar un concierto. El Dié todavía jugaba en Boca y el conflicto de las Malvinas estaba en su momento más caliente justo antes del conflicto bélico que estallaría meses después. Pero a los artistas pocas veces les podemos ver involucrados en este tipo de asuntos.
No se sabe de quién surgió la idea, pero aquel 8 de marzo en Liniers, Queen y Maradona se encontraron antes del concierto e hicieron pública su admiración mutua. Tanto que se tomó la foto que acompaña este artículo y que, de paso, le trajo algún problemilla al astro.
Pero también dejó un sonido para la eternidad. Eso ya fue en el concierto, y se produjo cuando Maradona presentó a la banda ante su público... 'Que otros muerdan el polvo' en la boca de Diego toma más sentido que nunca, como si fuera un presagio de su vida.
Fue en 1981, cuando la banda inglesa visitó Buenos Aires para dar un concierto. El Dié todavía jugaba en Boca y el conflicto de las Malvinas estaba en su momento más caliente justo antes del conflicto bélico que estallaría meses después. Pero a los artistas pocas veces les podemos ver involucrados en este tipo de asuntos.
No se sabe de quién surgió la idea, pero aquel 8 de marzo en Liniers, Queen y Maradona se encontraron antes del concierto e hicieron pública su admiración mutua. Tanto que se tomó la foto que acompaña este artículo y que, de paso, le trajo algún problemilla al astro.
Pero también dejó un sonido para la eternidad. Eso ya fue en el concierto, y se produjo cuando Maradona presentó a la banda ante su público... 'Que otros muerdan el polvo' en la boca de Diego toma más sentido que nunca, como si fuera un presagio de su vida.