Bueno amigos taringueros. Vuelvo con un segundo relato, esta vez muy distinto del 1ro.
Éste es simplemente un humilde relato romantico y nada mas.
Espero que les guste!
No me olvides
By Chebing
“No me olvides, porque yo nunca te olvidaré”
Era una tibia mañana de verano, el chico y sus acompañantes habían llegado a destino después de varias horas de viaje. Eran unas típicas vacaciones familiares, y si bien habían ido solo 3 representantes de su familia, allí se encontrarían con varios familiares más.
Una vez en su casa temporal, los turistas acomodaron sus ropas y se prepararon para explorar un poco la ciudad. Era la 1ra vez que el chico iba a ese lugar mientras que los demás ya habían ido una vez.
No fue sino hasta el día siguiente cuando la vida del chico cambió para siempre. Habían ido a visitar a unos familiares, a los cuales el chico no conocía, cuando la vio a la chica de ojos celestes.
Lo 1ro que llamó la atención del chico era que esta chica era la más hermosa que él había visto en su vida, fue amor a 1ra vista.
Sin embargo, la chica no sólo tenía novio, sino que, independientemente que no sea familiar del chico, estaba relacionada con su familia indirectamente como para intentar algo. Además, él sabía que ella estaba demasiado lejos de su alcance. Por ende, él se tenía que conformar sólo con hablar con ella y contemplar su belleza.
Como el chico era optimista, pensaba que la chica no era más que una cara bonita, y que de esas hay millones en el planeta y no era motivo de perder la cabeza. Lamentablemente para él, con cada hora que pasaba a su lado, se daba cuenta que esta teoría era incorrecta.
Lo 2do que llamó la atención del chico fue la amabilidad de la chica. Un día, en la casa de ella, había una fiesta, y ella sin que nadie se lo pida, su puso a ordenar y limpiar todo durante la fiesta para que los invitados estén más cómodos. El chico al ser también una persona amable y considerada, tomó en cuenta esto y hasta se ofreció para ayudarla, pero ella le dijo que de ninguna manera lo podía permitir.
La 3er cosa que llamó la atención del chico fue la humildad de la chica. Al día siguiente, nuevamente en la casa de ella, estuvieron hablando durante 4 o 5 horas, o mejor dicho, el chico estuvo escuchando palabra por palabra lo que ella decía. Él se dio cuenta que ella era una persona muy humilde, lo cual se reflejaba en su discurso, y no sólo eso, también se quedó toda la tarde con él para que no se aburra.
Lo 4to que llamó su atención era su personalidad. Después de varios días, teniendo en cuenta varias cosas de su personalidad, el chico tenía una idea de cómo era la chica, sin embargo, no tenía una idea de lo que era su personalidad como conjunto. En una cena con toda la familia, él se sentó al lado de ella, mientras los demás hablaban, y disfrutó hablando gran parte de la cena sólo con ella, y también disfrutó de los comentarios que ella hacía hacia toda la mesa, participando activamente en ambas conversaciones y desenvolviéndose muy naturalmente.
Para este momento, el chico estaba profundamente enamorado de la chica, no sólo era una cara bonita, sino que era una mujer con la cual le gustaría pasar el resto de su vida. Esto era curioso, porque quería pasar el resto de su vida con una chica a la cual había conocido hacía menos de una semana, algo impensable para el chico bajo otra condiciones.
Lo 6to que le gustó al chico de la chica fue su carácter. Él había salido con el hermano de la chica y sus primos, estaban pasándola muy bien, habían tomado un poco pero no demasiado y la próxima parada era un boliche a un par de cuadras. Una vez ahí, siguieron tomando un poco más, bailando, pasándola bien. De repente, el chico la ve a ella, bailando con una amiga, la luz se reflejaba en su pelo rubio y la hacia brillar entre la oscuridad, el chico no podía ocultar más su amor hacía ella, se notaba en sus ojos, en su mirada, en su sonrisa.
A todo esto, el hermano de ella se acerca y empiezan a hablar, todavía no sabe si fue por el efecto del alcohol o del amor pero le dijo a él que estaba enamorado de la hermana, a lo cual el hermano de la misma responde que está al tanto de la hermosura de ella y que se alegra mucho por el chico, porque ella es una excelente mujer.
Hasta acá, la historia romántica del chico y la chica es muy humilde, sin embargo, los hechos sucedidos a continuación, cambiaron eso para siempre.
Al poco tiempo, el alcohol y los problemas personales desataron una pelea en pleno boliche. El hermano y primos de la chica se estaban peleando con unos flacos del lugar, mientras que el chico no sabía quién era enemigo y quién no, esto terminó con la encarcelación de ambos primos y del hermano en la comisaría más cercana. Entonces, el chico, pensó rápido y fue a buscarla a ella, que además de ser familiar de los muchachos, era abogada.
Una vez que la chica escuchó atentamente al chico, salió casi corriendo con su amiga, el chico las siguió. Su amiga gritaba: “¿Pero estás loca? ¡Para un poco y pensá lo que haces!” El chico intentaba calmar a la amiga diciéndole que la chica tenía razón. Nadie hacía caso, los gritos seguían mientras todos intentaban llegar lo más pronto posible a la comisaría. La amiga insistió tanto que al fin colmó la paciencia de la chica, quien le gritó y le pidió que se vaya.
Habían llegado a la comisaría, los muchachos estaban allí, ella tenía miedo de que los policías les peguen, porque ya habían tenido historia con ellos y no se llevaban nada bien. Ella exigió que se cumplan los derechos de ella y los chicos y los intentó sacar de la comisaría, pero los policías querían asustarlos para que no vuelvan a caer en ese lugar, así que pasaron por encima de las palabras de la chica y no la escucharon. Esto sólo logró enfurecerla más.
Toda la calma y la amabilidad que había mostrado en esos días, desapareció por arte de magia, estaba enojada y no lo escondía, seguía pidiendo que la dejen ver a los muchachos y que la dejen llevárselos, pero no solo no la escuchaban sino que la denigraban, entonces, incapaz de soportar semejante abuso a su persona, le propinó una cachetada al comisario, dejándole la cara igual de roja que la ira de la chica.
Después de esto, llegó su cuñado, quien al enterarse de lo sucedido la llevó contra su voluntad a su auto y la metió adentro, sin embargo, ella abrió la puerta y la cerró de un portazo, yéndose a su casa. Él lo vio al chico y le dijo que se marche también, ya no había nada para que él haga. El chico empezó a caminar, dobló la esquina y la vio a ella.
Lo 7mo que lo enamoró fue lo cariñosa que era la chica. Ella que estaba enojada y a punto de llorar, ocultó todo sentimiento para que el chico no se sintiera mal por ella, y no sólo eso, se preocupó por él, le preguntó si sabía llegar a su casa y si no quería que ella lo acompañe. Él aceptó de inmediato y empezaron a caminar y a charlar. Ella le dijo como se sentía y encontró en el chico un confidente, una persona a quien le podía contar sus cosas y saber que nadie más se iba a enterar. Le sirvió para descargarse.
La charla llegó a su clímax cuando hablaron sobre el cuñado, el mismo que la había obligado a entrar al auto. Ella no pudo esconder su tristeza y enojo por más tiempo, el sol en sus gafas permitía ver las lagrimas que mojaban su cara, que marcaban un camino entre sus ojos celestes y sonrisa roja, que le partían el corazón al chico.
Éste no se pudo contener más y le dio un abrazo, no sólo porque ella lo necesitaba, sino porque él también. En este momento fue cuando paso lo inexplicable.
No se sabe por qué, pero la chica le dio un beso en el cachete al chico, beso al cual él respondió en el cachete de ella, y luego, con los brazos de ella alrededor del cuello de él, se dieron un beso que quedaría grabado en la mente, corazón y labios del chico para siempre.
En ese momento, él no pudo pensar en nada más, no fue sino hasta que llegó a la seguridad de su cama que empezó a pensar cómo había sucedido eso. Recordó cómo había pasado todo, lo vivió nuevamente en su cabeza, paso por paso, pero el alcohol nublaba la visión a veces. Por suerte la escena del beso estaba intacta y afortunadamente, seguiría así por el resto de su vida.
Muchas eran las teorías del chico que explicaran lo que había pasado, decidió que había sido la combinación de varias, de ella sintiéndose sola, del alcohol, del momento, del cariño y el apoyo que le demostraba él, de la necesidad de estar con alguien diferente a su circulo de conocidos y de muchas cosas más que él nunca llegaría a entender.
Los días que faltaban para el regreso del chico pasaron rápido, las veces que la volvió a ver a ella estuvieron rodeados de gente y actuaron en forma normal, para que no descubran su secreto.
Lo 8vo que hizo que no se olvide nunca más de ella fue su mirada.
Estaban en el auto de la madre de la chica, con el hermano adelante, la hermana del chico atrás, la chica en el medio y el chico a su derecha. Como despedida, en la última noche antes del regreso del chico, le estaban dando un recorrido turístico por una zona que no habían conocido. Ella estaba hablando y explicando todo, en un momento, la madre empezó a hablar, y en ese momento, en la oscuridad del auto, en el peligro de ser vistos por sus familiares y en la desesperación de saber que era la última vez que estarían tan cerca, se miraron a los ojos como nunca lo habían hecho, a centímetros de distancia, no les importaba quién pudiera descubrir su secreto, sólo les importaba ellos.
Se miraron y se dijeron muchas cosas, ya que una mirada vale más que mil palabras.
Llegaron a la casa, y el chico se despidió de todos, era la última vez que los vería. Saludó uno por uno y dejó para el final a la chica, lamentablemente, se despidió en frente de todos, por ende, el chico quiso ser precavido y sólo quiso darle un beso en la mejilla, pero ella, sin importarle lo que pensarían los demás, lo abrazó, con un brazo en la cintura y otro alrededor del cuello, lo abrazo y le dijo al oído: “gracias por venir, te quiero mucho”
El micro partía hacia la casa del chico, ya nunca más la vería a ella, pero nunca se olvidaría de lo que habían pasado, de lo que hubieran pasado y de lo que pasó en sus mentes, en sus ojos, en sus corazones.
Llegó a su casa y se puso a escribir una carta, dirigida a ella, pero a la vez sin destinatario, decía algo así:
“Llegaste a mi vida sin pedir permiso ni perdón, cambiaste todas las cosas que yo pensé conocer, me tomaste por sorpresa y te apoderaste de mis pensamientos. Sin querer y a la vez queriendo, me enamoré de vos, me perdí en vos, y por más que nunca podamos estar juntos, nunca nos vamos a separar.
No me olvides, porque yo nunca te olvidaré”
Espero que les haya gustado, gracias por leerlo.
Éste es simplemente un humilde relato romantico y nada mas.
Espero que les guste!
No me olvides
By Chebing
“No me olvides, porque yo nunca te olvidaré”
Era una tibia mañana de verano, el chico y sus acompañantes habían llegado a destino después de varias horas de viaje. Eran unas típicas vacaciones familiares, y si bien habían ido solo 3 representantes de su familia, allí se encontrarían con varios familiares más.
Una vez en su casa temporal, los turistas acomodaron sus ropas y se prepararon para explorar un poco la ciudad. Era la 1ra vez que el chico iba a ese lugar mientras que los demás ya habían ido una vez.
No fue sino hasta el día siguiente cuando la vida del chico cambió para siempre. Habían ido a visitar a unos familiares, a los cuales el chico no conocía, cuando la vio a la chica de ojos celestes.
Lo 1ro que llamó la atención del chico era que esta chica era la más hermosa que él había visto en su vida, fue amor a 1ra vista.
Sin embargo, la chica no sólo tenía novio, sino que, independientemente que no sea familiar del chico, estaba relacionada con su familia indirectamente como para intentar algo. Además, él sabía que ella estaba demasiado lejos de su alcance. Por ende, él se tenía que conformar sólo con hablar con ella y contemplar su belleza.
Como el chico era optimista, pensaba que la chica no era más que una cara bonita, y que de esas hay millones en el planeta y no era motivo de perder la cabeza. Lamentablemente para él, con cada hora que pasaba a su lado, se daba cuenta que esta teoría era incorrecta.
Lo 2do que llamó la atención del chico fue la amabilidad de la chica. Un día, en la casa de ella, había una fiesta, y ella sin que nadie se lo pida, su puso a ordenar y limpiar todo durante la fiesta para que los invitados estén más cómodos. El chico al ser también una persona amable y considerada, tomó en cuenta esto y hasta se ofreció para ayudarla, pero ella le dijo que de ninguna manera lo podía permitir.
La 3er cosa que llamó la atención del chico fue la humildad de la chica. Al día siguiente, nuevamente en la casa de ella, estuvieron hablando durante 4 o 5 horas, o mejor dicho, el chico estuvo escuchando palabra por palabra lo que ella decía. Él se dio cuenta que ella era una persona muy humilde, lo cual se reflejaba en su discurso, y no sólo eso, también se quedó toda la tarde con él para que no se aburra.
Lo 4to que llamó su atención era su personalidad. Después de varios días, teniendo en cuenta varias cosas de su personalidad, el chico tenía una idea de cómo era la chica, sin embargo, no tenía una idea de lo que era su personalidad como conjunto. En una cena con toda la familia, él se sentó al lado de ella, mientras los demás hablaban, y disfrutó hablando gran parte de la cena sólo con ella, y también disfrutó de los comentarios que ella hacía hacia toda la mesa, participando activamente en ambas conversaciones y desenvolviéndose muy naturalmente.
Para este momento, el chico estaba profundamente enamorado de la chica, no sólo era una cara bonita, sino que era una mujer con la cual le gustaría pasar el resto de su vida. Esto era curioso, porque quería pasar el resto de su vida con una chica a la cual había conocido hacía menos de una semana, algo impensable para el chico bajo otra condiciones.
Lo 6to que le gustó al chico de la chica fue su carácter. Él había salido con el hermano de la chica y sus primos, estaban pasándola muy bien, habían tomado un poco pero no demasiado y la próxima parada era un boliche a un par de cuadras. Una vez ahí, siguieron tomando un poco más, bailando, pasándola bien. De repente, el chico la ve a ella, bailando con una amiga, la luz se reflejaba en su pelo rubio y la hacia brillar entre la oscuridad, el chico no podía ocultar más su amor hacía ella, se notaba en sus ojos, en su mirada, en su sonrisa.
A todo esto, el hermano de ella se acerca y empiezan a hablar, todavía no sabe si fue por el efecto del alcohol o del amor pero le dijo a él que estaba enamorado de la hermana, a lo cual el hermano de la misma responde que está al tanto de la hermosura de ella y que se alegra mucho por el chico, porque ella es una excelente mujer.
Hasta acá, la historia romántica del chico y la chica es muy humilde, sin embargo, los hechos sucedidos a continuación, cambiaron eso para siempre.
Al poco tiempo, el alcohol y los problemas personales desataron una pelea en pleno boliche. El hermano y primos de la chica se estaban peleando con unos flacos del lugar, mientras que el chico no sabía quién era enemigo y quién no, esto terminó con la encarcelación de ambos primos y del hermano en la comisaría más cercana. Entonces, el chico, pensó rápido y fue a buscarla a ella, que además de ser familiar de los muchachos, era abogada.
Una vez que la chica escuchó atentamente al chico, salió casi corriendo con su amiga, el chico las siguió. Su amiga gritaba: “¿Pero estás loca? ¡Para un poco y pensá lo que haces!” El chico intentaba calmar a la amiga diciéndole que la chica tenía razón. Nadie hacía caso, los gritos seguían mientras todos intentaban llegar lo más pronto posible a la comisaría. La amiga insistió tanto que al fin colmó la paciencia de la chica, quien le gritó y le pidió que se vaya.
Habían llegado a la comisaría, los muchachos estaban allí, ella tenía miedo de que los policías les peguen, porque ya habían tenido historia con ellos y no se llevaban nada bien. Ella exigió que se cumplan los derechos de ella y los chicos y los intentó sacar de la comisaría, pero los policías querían asustarlos para que no vuelvan a caer en ese lugar, así que pasaron por encima de las palabras de la chica y no la escucharon. Esto sólo logró enfurecerla más.
Toda la calma y la amabilidad que había mostrado en esos días, desapareció por arte de magia, estaba enojada y no lo escondía, seguía pidiendo que la dejen ver a los muchachos y que la dejen llevárselos, pero no solo no la escuchaban sino que la denigraban, entonces, incapaz de soportar semejante abuso a su persona, le propinó una cachetada al comisario, dejándole la cara igual de roja que la ira de la chica.
Después de esto, llegó su cuñado, quien al enterarse de lo sucedido la llevó contra su voluntad a su auto y la metió adentro, sin embargo, ella abrió la puerta y la cerró de un portazo, yéndose a su casa. Él lo vio al chico y le dijo que se marche también, ya no había nada para que él haga. El chico empezó a caminar, dobló la esquina y la vio a ella.
Lo 7mo que lo enamoró fue lo cariñosa que era la chica. Ella que estaba enojada y a punto de llorar, ocultó todo sentimiento para que el chico no se sintiera mal por ella, y no sólo eso, se preocupó por él, le preguntó si sabía llegar a su casa y si no quería que ella lo acompañe. Él aceptó de inmediato y empezaron a caminar y a charlar. Ella le dijo como se sentía y encontró en el chico un confidente, una persona a quien le podía contar sus cosas y saber que nadie más se iba a enterar. Le sirvió para descargarse.
La charla llegó a su clímax cuando hablaron sobre el cuñado, el mismo que la había obligado a entrar al auto. Ella no pudo esconder su tristeza y enojo por más tiempo, el sol en sus gafas permitía ver las lagrimas que mojaban su cara, que marcaban un camino entre sus ojos celestes y sonrisa roja, que le partían el corazón al chico.
Éste no se pudo contener más y le dio un abrazo, no sólo porque ella lo necesitaba, sino porque él también. En este momento fue cuando paso lo inexplicable.
No se sabe por qué, pero la chica le dio un beso en el cachete al chico, beso al cual él respondió en el cachete de ella, y luego, con los brazos de ella alrededor del cuello de él, se dieron un beso que quedaría grabado en la mente, corazón y labios del chico para siempre.
En ese momento, él no pudo pensar en nada más, no fue sino hasta que llegó a la seguridad de su cama que empezó a pensar cómo había sucedido eso. Recordó cómo había pasado todo, lo vivió nuevamente en su cabeza, paso por paso, pero el alcohol nublaba la visión a veces. Por suerte la escena del beso estaba intacta y afortunadamente, seguiría así por el resto de su vida.
Muchas eran las teorías del chico que explicaran lo que había pasado, decidió que había sido la combinación de varias, de ella sintiéndose sola, del alcohol, del momento, del cariño y el apoyo que le demostraba él, de la necesidad de estar con alguien diferente a su circulo de conocidos y de muchas cosas más que él nunca llegaría a entender.
Los días que faltaban para el regreso del chico pasaron rápido, las veces que la volvió a ver a ella estuvieron rodeados de gente y actuaron en forma normal, para que no descubran su secreto.
Lo 8vo que hizo que no se olvide nunca más de ella fue su mirada.
Estaban en el auto de la madre de la chica, con el hermano adelante, la hermana del chico atrás, la chica en el medio y el chico a su derecha. Como despedida, en la última noche antes del regreso del chico, le estaban dando un recorrido turístico por una zona que no habían conocido. Ella estaba hablando y explicando todo, en un momento, la madre empezó a hablar, y en ese momento, en la oscuridad del auto, en el peligro de ser vistos por sus familiares y en la desesperación de saber que era la última vez que estarían tan cerca, se miraron a los ojos como nunca lo habían hecho, a centímetros de distancia, no les importaba quién pudiera descubrir su secreto, sólo les importaba ellos.
Se miraron y se dijeron muchas cosas, ya que una mirada vale más que mil palabras.
Llegaron a la casa, y el chico se despidió de todos, era la última vez que los vería. Saludó uno por uno y dejó para el final a la chica, lamentablemente, se despidió en frente de todos, por ende, el chico quiso ser precavido y sólo quiso darle un beso en la mejilla, pero ella, sin importarle lo que pensarían los demás, lo abrazó, con un brazo en la cintura y otro alrededor del cuello, lo abrazo y le dijo al oído: “gracias por venir, te quiero mucho”
El micro partía hacia la casa del chico, ya nunca más la vería a ella, pero nunca se olvidaría de lo que habían pasado, de lo que hubieran pasado y de lo que pasó en sus mentes, en sus ojos, en sus corazones.
Llegó a su casa y se puso a escribir una carta, dirigida a ella, pero a la vez sin destinatario, decía algo así:
“Llegaste a mi vida sin pedir permiso ni perdón, cambiaste todas las cosas que yo pensé conocer, me tomaste por sorpresa y te apoderaste de mis pensamientos. Sin querer y a la vez queriendo, me enamoré de vos, me perdí en vos, y por más que nunca podamos estar juntos, nunca nos vamos a separar.
No me olvides, porque yo nunca te olvidaré”
Espero que les haya gustado, gracias por leerlo.