¿Quién fue César Bruto?
César Bruto fue un personaje creado por Carlos Warnes, humorista argentino que trabajó en diversas publicaciones de nuestro país. Se hizo reconocido en la década del 40, a partir de su trabajo en una revista muy importante en la historia del humorismo gráfico argentino: “Cascabel”.
Un día, trabajando en esta revista, Carlos Warnes debía escribir el Editorial sobre un tema concreto: el problema de la falta de papel en la época, que dificultaba la regularidad de las publicaciones. Como no se le ocurría nada, imaginó que el redactor estaba enfermo y que había mandado a su hijo para que escribiera la nota. El chico escribió un texto desopilante y plagado de errores ortográficos, pero resultó ser que al director de la revista le pareció muy divertido y le pidió a Warnes que siguiera trabajando con ese personaje, del que no se separaría jamás.
Es en “Cascabel” también, donde comienza a trabajar junto a un gran dibujante argentino: Oscar Conti (Oski), quien se encargaría por más de veinte años de ilustrar sus guiones.
En aquellos años, “Cascabel” se incluía dentro de lo que podría considerarse “risa antiperonista”, con muchos escritores y dibujantes que mantenían una postura abiertamente enfrentada al peronismo, aunque no era una revista totalmente politizada. El peronismo tenía revistas de humor adeptas en “Descamisada” o “Alpargatas”, de calidad menor a “Cascabel”. Por problemas económicos, más el hostigamiento que sufriría por parte del gobierno peronista (su director fue procesado por desacato al Poder Ejectivo, el correo argentino prohibió su circulación, las imprentas fueron intimidadas para la impresión), lo concreto es que “Cascabel” dejó de salir a fines de la década.
César Bruto, siempre junto con Oski, seguiría trabajando en “Rico Tipo”, donde dirigía un periódico de los miércoles, el “Versos y Notisias”, en “Vea y lea”, “Tía Vicenta”, y en el naciente “Diario Clarín”, además de otras publicaciones. Julio Cortázar, encabeza su excelente libro “Rayuela”, con una extensa cita de César Bruto.
Warnes escrbibió también varios libros con tal seudónimo, entre otros: “Consejos para futuros gobernantes”, “Lo que me gustaría ser a mí si no fuera yo”, “Brutas biografías de bolsillo”.
Falleció en 1984.
Esplicasiones de una Señora que sescapa con otro
Negro:
te pido por fabor de que no tomés a mal que yo agarre mis prendas de vestir y me vaya del cotorro, ni que pensés de mí con lijeresa, aplicándome tal o cual metáfora dibna de mejor suerte… ¡Te juro que me voy para tu bien, negrO, y que algún día vas a comprender todo el tremendo sacrificio que hago para que triunfés con tu concomitansia de poetA y de conpositor de música, todo lo cual hoy andás bastante flojo y sin poder encontrar un tema para un gran tango que te haga venir popular y honbre de plata!
No te vayás a pensar de que te dejo porque a tu reina una pobresa insuperable, y que si una sigue vibiendo acá a la larga se acostrumbraría a comer el reboque de la paré… ¡queesperansa! Me voy, negrO, para ver si al encontrarte solo, triste y abandonado, sin dada más que la guitarra y el perrito companiero que por mi ausensia no comería, te sentás a escribir un presioso tango, en el cual me tratés de todo, diciéndome que soy uan ingrata malbada, una percanta trasionera o lo que a vos te guste, que no me voy a ofender por eso.
Todavía, si querés más datos para tu composisión, te comunico que al escaparme del bulíN me voy con un cabaliero que conosí el otro día en el sentrO, el cual de me asercó cuando yo estaba mirando una vidriera, y me dijo: “Usté merecería un tapado de bisontE y un coliar de brillantes, sinpática…”, a lo cual yo le contesté: “¿Le parese?...” y como una palabra saca la otro y las 2 laban la cara, a la final quedamos que yo me iría a vibir con él, que me tratará como una reinA, y hasta prometió de comprarme una licuadora para que yo pueda haser jugo en mis horas de ósio… ¿Te das cuenta qué cambio?
¡Adiós negrO, no mechés la culpa de nada y pensá que todo lo hago para que triunfés con una cansión en contra mía… ¡Ha, y apurate que te van a desalojar antes del 30!
Se despide de vos, tu tierna conpaniera quescapás de haser cualquier cosa parayudarte, Camila (haora gladiS”).
Para empesar, un poco de prólogo, por César Bruto
Guardado en: Clásicos — tallersandra @ 6:08 pm
“Es más difícil llevar las riendas de un coche que llevar las riendas del gobierno”.
Nenela
Mimajino que al mirar el titulo deste libro mas de un lebtoR pensará para sus adentros: ” ¡Pero este césaR brutO está loco! ¿Cómo, siendo tan burrO y sin cultura tiene la pretensión de darle a la jente ideas para gobernar? ” ¡Bueno! Para enpesar, yo creo de que cada siudadano tiene el derecho de pretender cual quier cosa, porque la pretensión es libre, y así como hay muches que pretenden ser gobernanteS y nadies les pregunta si saben gobernar, no es justo que se ensanien conmigo disiendo si yo tengo o no tengo condisiones para dar consejos. ¡O todos rendimos esámen de capasidá para haser las cosas, o todos hasemos lo que nos da la gana, adentro de la legalidá, sentiende! Además, no hay que haser tanto cacareo porque yo me meta a dar consejos siendo como soy bastante analfabeto y de poca cultura. Tanpoco tenía muchas letras el antiguo escudero sanchO panzA, pero me contaron que cuando llegó el momento se aiustó bien las bragas (palabra questá en “el quijotE”) y supo gobernar la ÍnsulA mucho mejor quel propio duquE en persona. Lo cual indica que para haser un buen gobierno es mejor tener buenas intensiones y ganas de sacar un paíx adelante, y no andar como andan muchos con la cabesa Ilena de teorías políticas-fìlosófìcas-sosiales-economicas-sientífìcas-gremiales y recreativas… ¡Y después cuando tienen que poner en marcha el carrO del estadO resulta quel aparato no camina ni paratrás ni para adelante, como dise el vulgo! Otro motivo inportante que yo tengo para metenne a trabaiar de consegero político es quel ofìsio de humorista ya está muy manoseado y las cosas no son tan fásiles como cuando yo me metí en el gremio. Hoy por hoy, ya no se puede caminar sin encontrar jente grasiosa en todas partes, y uno tronpiesa con humoristas en la calle, el cafë, las plasas, canchas de fóbal, repartisiones públicas, comités políticos, sindicatos, hoteles residensiales… ¡Todo todo el mundO hase chistes, y no se puede dar un paso sin encontrar tipos que desparraman grasia por todos los poros, por no desir otra cosa! Y aquí hay funsionarios que tienen una grasia bárbara, y jefes de repartisiones que hasen chistes de locura, y en los últimos años se conosieron presidenteS que nos hisieron matar de risa… Y yo recuerdo algunos decretoS que eran para tirarse al suelo; y tuvimos ministros que hisieron proyebtos de leY que era para desconponerse de alegría, y hubo gobernadoreS que gobernar no goberaron nada, pero como cómicos no tenían presio. Viendo entonses que ya no se puede luchar contra tantos tipos que son tan grasiosos -¡y además, gratis! -, yo me busqué como colaborador a mí tío aquileZ, hermano de mi primera madre, el cual sencargó de todas esas frasesitas que figuran entre comillas y fìrmadas por autores consagrados, y tanbién las páginas tituladas “bibliografíA” y “vocabulariO”, sin las cuales pájinas, hoy por hoy, no se puede publicar ningun libro que meresca un poco de seriedá y respeto.