Una Argentina de 19 años ganó un premio en la NASA
Una joven Argentina de 19 años ganó el segundo premio de la Ciencias de la Nasa por un prototipo para destilar el agua contaminada con arsénico y cianuro.
Ruth Maurente Jaime, la joven que deslumbro a los jurados y que gracias a su invento ahora también se puede decir que está en el firmamento, ya que un asteroide lleva su nombre.
Ruth vive en el barrio Pico de Oro, en Florencio Varela, y estudió la secundaria en la Escuela Técnica 12 General San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto surgió en el Club de Ciencias de la Escuela Técnica N.º 12 Libertador General José de San Martín, ubicada en el barrio porteño de Retiro. Allí, los alumnos decidieron crear una máquina potabilizadora de agua marina.
«A diferencia de las materias que vemos dentro del aula, en el club aprendemos de forma práctica distintas disciplinas como mecánica, física, química, electrónica y otras», explicó entusiasmada Ruth Maurente Jaime, de 19 años de edad, una de las integrantes del proyecto Potabilizador de Agua Marina (PAM). Ruth suele viajar todos los días alrededor de dos horas —desde su casa en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires— para participar del Club de Ciencias, dado que se trata de un espacio de educación no formal ni obligatorio.
“El proyecto surge por la necesidad de agua y la contaminación en el norte, en Salta, cerca de Jujuy y de la frontera con Bolivia, como consecuencia de que las minas derraman arsénico, cianuro, y de las políticas que no ayudan”, afirmó Ruth .
Contó que “no se puede consumir esa agua, ya que sería altamente tóxica, y lo que hicimos fue tomarla y hacerla pasar por un proceso de destilación bastante simple, bastante común, pero utilizando un elemento no muy usado, que es la energía solar”.
El proceso de este sistema autónomo de saneamiento de aguas contaminadas se inicia por medio de la evaporación y la condensación, para eliminar estos agentes contaminantes: el arsénico y el cianuro.
“Como quedaba un resto de arsénico y no nos servía porque continuaba la contaminación como al principio, aplicamos biotecnología en un tanque de salida utilizando la capacidad secante del helecho peterivitata.
Así logramos que absorbiera el arsénico residual del primer proceso, de manera que quedaba totalmente descontaminado”, explicó.
Una buena noticia que hay que replicar, no solo la iniciativa de la chica sino hay que destacar a los docentes que incentivaron a esta joven a llegar a tal desarrollo. Buenas prácticas que son posibles.
Entrevista a los realizadores del Potabilizador de Agua Marina (PAM)
municipalidad de Florencio Varela.
Una joven Argentina de 19 años ganó el segundo premio de la Ciencias de la Nasa por un prototipo para destilar el agua contaminada con arsénico y cianuro.
Ruth Maurente Jaime, la joven que deslumbro a los jurados y que gracias a su invento ahora también se puede decir que está en el firmamento, ya que un asteroide lleva su nombre.
Ruth vive en el barrio Pico de Oro, en Florencio Varela, y estudió la secundaria en la Escuela Técnica 12 General San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.
El proyecto surgió en el Club de Ciencias de la Escuela Técnica N.º 12 Libertador General José de San Martín, ubicada en el barrio porteño de Retiro. Allí, los alumnos decidieron crear una máquina potabilizadora de agua marina.
«A diferencia de las materias que vemos dentro del aula, en el club aprendemos de forma práctica distintas disciplinas como mecánica, física, química, electrónica y otras», explicó entusiasmada Ruth Maurente Jaime, de 19 años de edad, una de las integrantes del proyecto Potabilizador de Agua Marina (PAM). Ruth suele viajar todos los días alrededor de dos horas —desde su casa en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires— para participar del Club de Ciencias, dado que se trata de un espacio de educación no formal ni obligatorio.
“El proyecto surge por la necesidad de agua y la contaminación en el norte, en Salta, cerca de Jujuy y de la frontera con Bolivia, como consecuencia de que las minas derraman arsénico, cianuro, y de las políticas que no ayudan”, afirmó Ruth .
Contó que “no se puede consumir esa agua, ya que sería altamente tóxica, y lo que hicimos fue tomarla y hacerla pasar por un proceso de destilación bastante simple, bastante común, pero utilizando un elemento no muy usado, que es la energía solar”.
El proceso de este sistema autónomo de saneamiento de aguas contaminadas se inicia por medio de la evaporación y la condensación, para eliminar estos agentes contaminantes: el arsénico y el cianuro.
“Como quedaba un resto de arsénico y no nos servía porque continuaba la contaminación como al principio, aplicamos biotecnología en un tanque de salida utilizando la capacidad secante del helecho peterivitata.
Así logramos que absorbiera el arsénico residual del primer proceso, de manera que quedaba totalmente descontaminado”, explicó.
Una buena noticia que hay que replicar, no solo la iniciativa de la chica sino hay que destacar a los docentes que incentivaron a esta joven a llegar a tal desarrollo. Buenas prácticas que son posibles.
Entrevista a los realizadores del Potabilizador de Agua Marina (PAM)
municipalidad de Florencio Varela.