InicioCiencia EducacionA la memoria de los caidos de La Guerra de Malvinas (1/4)


Parte 1 de 4.



Foto del ARA Bahía Buen Suceso en Puerto Argentino (Isla Soledad) - Gráfica S.A.
El ARA Bahía Buen Suceso en el Apostadero Naval Malvinas
Gráfica S.A.


Numerosos hombres que intervinieron en diversas guerras de todos los tiempos nos han dejado valiosos testimonios escritos de sus acciones bélicas, para así honrar la memoria de los compañeros caídos en combate. El caso mas destacado de esta antigua tradición es el de Cayo Julio César y sus "Comentarios de la Guerra de las Galias".

Siguiendo ese antiguo hábito; esta moderna herramienta que es Internet nos ofrece un nuevo medio para que el recuerdo de los acontecimientos protagonizados por los integrantes del Apostadero no desaparezca con los mismos; permitiendo que en todo el mundo se pueda conocer lo que un grupo decidido de argentinos ha realizado con medios muy modestos, frente a dos grandes potencias mundiales como G.B. y EE.UU.

En los enlaces que se presentan a continuación se ofrecen diversos artículos relacionados con la Guerra de las Malvinas del año 1982; y en especial, sobre la historia del Apostadero Naval Malvinas, sus ex combatientes y algunos otros hechos vinculados con el Conflicto del Atlántico Sur.

Antecedentes de la disputa de soberanía

Creación y evolución del Apostadero Naval Malvinas

La Sección Marinería en la península Camber

Ataque con misiles Exocet

Acción de los buques del Apostadero Naval Malvinas

Minado naval de las vias de acceso a Puerto Argentino

Los días finales de la gesta

Apostillas de la guerra

Cronología del conflicto bélico

Conclusiones y enseñanzas de la Guerra de las Malvinas

Referencias bibliográficas


Finalmente cabe señalar que en esta sección se han utilizado preferentemente los nombres geográficos en idioma castellano. Sin embargo, ante cualquier duda, pueden consultarse las tablas de equivalencias entre los topónimos en castellano y en inglés de la sección Geografía de este sitio.

Antecedentes de la disputa de soberanía


Para comprender los motivos que condujeron a los acontecimientos del año 1982, a continuación se presenta un resumen de los principales precedentes históricos del Conflicto de las Malvinas, según lo publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Argentina en el año 1998.

Antecedentes históricos


Las Islas Malvinas fueron descubiertas por navegantes españoles a principios del Siglo XVI. Durante los dos siglos siguientes España ejerció actos de dominio en el archipiélago y mares vecinos.

Entre esos actos de dominio merece destacarse el nombramiento de gobernadores de las Islas Malvinas. Desde 1766, año en que fue nombrado el primer gobernador, hasta 1810 se sucedieron en forma ininterrumpida 32 gobernadores que residían permanentemente en Puerto Soledad y dependían directamente de las autoridades residentes en Buenos Aires.

Al proclamar su independencia en 1816 y en virtud del principio de sucesión de estados, las Provincias Unidas del Río de la Plata delimitaron sus territorios sobre la base de las antigua división administrativa colonial y se declararon herederas únicas y excluyentes de todos los títulos y derechos soberanos de España en los territorios del ex Virreinato del Río de la Plata. De esta manera, las Provincias Unidas continuaron en el ejercicio de la titularidad de las Islas Malvinas.

En noviembre de 1820, el Coronel de Marina David Jewett tomó posesión públicamente de las Islas en nombre de las Provincias Unidas, en presencia de ciudadanos de los Estados Unidos y de súbditos británicos, no registrándose al momento protesta británica por estos actos.


La fragata Heroina en Puerto Soledad (Isla Soledad) - Óleo de E. Biggeri - Laurio H. Destéfani - 6 de noviembre de 1820


En 1825, con la firma del "Tratado de Amistad, Comercio y Navegación" el Reino Unido reconoció la independencia de Argentina y no efectuó reservas de soberanía con respecto a las Islas Malvinas.

Durante toda la década de 1820 y hasta 1833 la Argentina realizó actos concretos y demostrativos de la ocupación efectiva de las Islas Malvinas. El nombramiento de gobernadores y comandantes políticos y militares, el otorgamiento de concesiones territoriales y la legislación para la protección de los recursos naturales de esos territorios y sus aguas circundantes, fueron indicadores de ello.

El 3 de enero de 1833, los británicos tomaron por la fuerza Puerto Soledad y al año siguiente ocuparon el resto del archipiélago.

La protesta argentina fue inmediata: el 16 de enero de 1833, el Ministro de Relaciones Exteriores pidió explicaciones al Encargado de Negocios británico en Buenos Aires. La protesta fue reiterada en Buenos Aires el 22 de enero y el 17 de junio del mismo año en Londres por parte del Ministro Plenipotenciario de las Provincias Unidas ante Gran Bretaña. Desde entonces y hasta el presente, Argentina ha venido reivindicando de manera permanente su justo reclamo a nivel bilateral y en los foros internacionales competentes, entre ellos las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos.

En el marco del programa de descolonización de las Naciones Unidas y luego de la adopción de la Resolución 2065 (XX) del 16 de diciembre de 1965, que invitaba a la Argentina y al Reino Unido a proceder a negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica al problema de las Islas Malvinas, se inició un proceso de negociaciones bilaterales que duró hasta 1982. Durante ese período, ambos países analizaron diferentes hipótesis de solución de la disputa, no pudiendo arribar a un acuerdo.

En 1982 tuvo lugar el conflicto armado entre la Argentina y el Reino Unido y la consecuente ruptura de relaciones diplomáticas.

Creación y evolución del Apostadero Naval Malvinas


Luego de una escalada de situaciones ríspidas en la isla San Pedro (Georgias del Sur), entre la República Argentina y Gran Bretaña; un contingente de fuerzas argentinas desembarcó en la capital de las Malvinas el día 2 de abril de 1982; y sin ocasionar bajas al pequeño destacamento británico ni a los malvinenses, reestableció la soberanía argentina sobre las islas.

En esas circunstancias, y ante la necesidad de brindar apoyo logístico a las unidades navales que operaban en el puerto de la capital de las islas, ese mismo día 2 de abril, el comandante de la Flota de Mar dispuso la creación del Apostadero Naval Malvinas, designando como jefe del mismo al capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio, como puede verse en el acta correspondiente, incluida en la sección Documentos de este sitio.

De esta forma, el Apostadero Naval Malvinas se constituyó en la primera dependencia oficial de la Armada Argentina que se estableció en suelo malvinense, disponiendo de sello oficial, distintivo y su correlativa proposición orgánica, roles de funciones y planillas de armamento.

Sin embargo, con el desarrollo posterior de los acontecimientos que conducirían a un conflicto bélico en gran escala, ese campo inicial de actividades se extendió notablemente, exigiendo un gran despliegue de la dotación asignada, a lo largo de toda la geografía de las islas (cf. Mapa de las Islas Malvinas).

Así los integrantes del Apostadero fueron desarrollando tareas tales como:

1) La carga y descarga de los buques que operaban en las islas, el apoyo a las maniobras de muelle y el control de acceso a la zona portuaria.

2) El depósito, traslado y distribución de equipos, alimentos, medicamentos, combustibles, armamentos y otros aprovisionamientos para el personal destacado en la capital y en los distintos puertos del archipiélago.

3) La ejecución de operaciones marítimas de búsqueda y rescate de combatientes.

4) El patrullaje naval de las islas.

5) La defensa terrestre de la península Camber, incluyendo el rechazo del intento de desembarco enemigo.

6) El cumplimiento de operaciones bélicas terrestres en la localidad de Pradera del Ganso, hasta la caída de la plaza en manos de los británicos.

7) La realización de acciones de combate contra aviones caza-bombarderos y helicópteros artillados.

8) La protección, transporte e instalación nocturna de la batería terrestre de misiles Exocet antibuques.

9) El minado de las aguas circundantes y el pilotaje de barcos a través de los campos minados navales.

10) La descarga de las aeronaves que arribaban al aeropuerto de la capital y la limpieza de su pista.

11) La custodia y operación del Faro San Felipe.

12) La realización de jornadas de recuperación física y anímica para los soldados de la Infantería de Marina.

13) El lanzamiento sistemático de cargas explosivas subácuas antipersonal (antibuzos).

14) La operación de radios y centrales telefónicas de la población civil.

15) El lanzamiento reiterado de globos meteorológicos con reflectores metálicos de bordes agudos, para simular el vuelo de aeronaves argentinas.

16) La elaboración de pan para las unidades de la Armada.

17) La puesta en funcionamiento y operación del Puesto de Socorro (PUSO) para el personal naval.

18) Muchas otras acciones de colaboración con diversas unidades militares argentinas.



Estas múltiples actividades fueron realizadas mayormente por personal de conscriptos de la clase 1962 con instrucción de marinería; que provenientes de distintos destinos militares del país; como Salta, Catamarca, Santa Fé, Buenos Aires, etcétera; conformaron esta unidad que no tenía existencia ni organización previa al conflicto.

Asimismo, el Apostadero Naval Malvinas se integró con varios conscriptos, que estando bajo bandera, solicitaron ir voluntariamente a las islas para defender la soberanía argentina.
Para lograr ese noble propósito, debieron realizar muchas gestiones y mover importantes influencias, además de luchar contra la incomprensión de parientes y amigos.

Los voluntarios que integraron la dotación del Apostadero Naval Malvinas como conscriptos fueron: Claudio Castillo, Alejandro Egudisman, Fernando González Llanos, Marcelo Padula, Ricardo Pérez y Ángel Scilingo.


Foto del acto del 25 de mayo en el Apostadero Naval Malvinas: Claudio Guida iza la bandera argentina - Adolfo Gaffoglio


Desde la reconquista del archipiélago, el personal del Apostadero fué alojándose en diversas sedes transitorias; hasta que a mediados de mayo de 1982, la plana mayor y gran parte de los integrantes del Apostadero, se estableció definitivamente en una carpintería y algunas edificaciones anexas requisadas, situadas en la zona del muelle este de Puerto Argentino.

En aquel entonces se erigió el mástil de la unidad, en el que flameó la enseña patria hasta el fín del conflicto; y también se instaló el cartel identificatorio de la base naval, cuya foto luce en la portada de este sitio de internet.

Como esta nueva unidad de la Armada carecía de un distintivo que permitiera reconocer a sus integrantes, y considerando la limitación de recursos que imponían las circunstancias, el capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio dispuso que los miembros del Apostadero deberían llevar un distintivo rectángular fabricado con poliéster color naranja, que se cosería sobre el bolsillo superior izquierdo de la chaqueta.


Distintivo oficial del Apostadero Naval Malvinas - Daniel G. GioncoSello del Apostadero Naval Malvinas - Daniel G. Gionco


Finalmente es interesante transcribir la opinión del Comandante de la Sub-área Naval Malvinas, el capitán de navío Antonio J. Mozzarelli, quién al referirse al desempeño de la dotación (cf. Boletín del Centro Naval 783), afirmó:

"... sólo resta agregar que el comportamiento del personal satisfizo plenamente las expectativas del Comando en el cumplimiento de las misiones ordenadas y que la entereza de que hizo gala para el cumplimiento de su deber en condiciones de alto riesgo y, más aún, en los enfrentamientos armados que tuvieron lugar, durante los cuales presentó combate con medios definitivamente inferiores, han cumplido con las mejores tradiciones de nuestra Armada.

Sólo la adecuada formación del personal permitió que, con elevado espíritu e increíble imaginación, se suplieran tremendas faltas de medios, adiestramiento previo y preparación específica para la campaña.

Nuestros comandantes y sus dotaciones improvisadamente designados, fueron capaces de tripular buques no conocidos y carentes de armamento, cuya eficacia de operación se fue logrando durante el curso mismo de misiones reales, en las que tuvieron que enfrentar a un enemigo muy superior en un Teatro de Operaciones inicialmente desconocido...".



Este humilde trabajo procura ofrecer un justo homenaje a la memoria de todos aquellos hombres que, en condiciones de marcada inferioridad, pelearon y murieron en cumplimiento de las leyes de la Patria.

La Sección Marinería en Camber


A continuación se presenta un informe sobre la actuación del personal del Apostadero Naval Malvinas que defendió la península Camber, basado en el relato publicado en la Separata Nº 10 de la revista Desembarco.

Introducción


La península Camber ocupaba un sector importante en la estructura defensiva de Puerto Argentino, pues dicha lengua de tierra cubría todo el frente norte de la localidad, desde la punta Armada hasta la zona del arroyo Moody, estando separada de la península del Aeropuerto por un estrecho; como puede verse en el plano ilustrativo incluido en la sección Geografía de este sitio.

Desde sus alturas se podía observar, como en un gran anfiteatro, prácticamente toda la capital y las retaguardias de las posiciones defensivas argentinas, desde el cerro Sapper hasta Tumbledown, incluyendo además el valle del Moody. Su caída en poder del enemigo habría complicado enormemente la defensa de la localidad o la hubiera imposibilitado. Por esa razón el Comando de la Agrupación Ejército Argentino por intermedio de la Agrupación Naval Malvinas envió efectivos a vigilar la zona desde los primeros días de la reconquista; inicialmente sólo las instalaciones logísticas que había desarrollado la Armada Británica y luego gradualmente se ocupó toda la extensión de la península.

El sector que nos importa, desde el punto de vista de este relato bélico, totalizaba unos 3.200 metros de frente, extiendiéndose desde el extremo este de la península (Punta Armada) hasta la parte oeste del cerro Cortley, que con sus 48 metros de altura dominaba las posiciones de Camber.

Esta franja se caracteriza por una loma central que la ocupa a todo su largo. Próximo a la cresta aparecen las características afloraciones rocosas de las Malvinas, muchas de ellas altas y cortadas a pique. Desde el punto de vista militar, su cresta topográfica compartimenta el terreno en un sector sur de cara a Puerto Argentino y uno norte. A su vez el eje de la loma tiene distintas ondulaciones que también compartimentan el terreno de este a oeste; esta última subdivisión del terreno, permitió luego organizar la defensa por posiciones ubicadas en ellas, las que recibieron los nombres de Loma 1 a Loma 6.

Por otra parte al norte de Camber se extiende la caleta Serpiente, mientras que los montes Beagle y Bajo a 7 km de distancia, con sus 270 metros de altura dominan por las vistas hasta la cresta topográfica de la península. Más aún, a 3 km al norte, existen dos alturas de 70 metros desde las que se podía observar el arco defensivo propio.

Existen constancias que la zona de Camber fue guarnecida por el Ejército Británico durante la Segunda Guerra Mundial. La Armada Británica había desarrollado facilidades logísticas en la península. Cuenta con una dársena de 130 metros por 70 metros. El muelle de la dársena es de piedra, excepto el sector norte donde gran parte del mismo es de madera. En el lado oeste (espigón) hay un pequeño muelle de combustible de hormigón de 60 metros de longitud. También hay dos tanques importantes de combustibles de 2.150.000 metros cúbicos cada uno, una casa principal, un galpón, un establo y otros locales. En su costa sur corre un camino que nace en Puerto Argentino.


Foto del ARA Isla de los Estados en el muelle de la península Camber, frente a P. Argentino - Jorge Muñoz


A partir del 5 de abril de 1982, en que se destaca un grupo de tiradores al muelle de Camber, comienza la preparación de la defensa de la península, que se completa el 30 de mayo con el refuerzo de la posición con la Sección de Marinería proveniente del Apostadero Naval.

La Sección de Marinería


Este caso poco usual nos muestra que el personal de la Armada, pese a las distintas formaciones técnicas, en su fondo mantiene un alto espíritu militar que redunda en beneficio del servicio. Efectivamente, los hombres de esta sección se incorporaron por pequeñas fracciones a cada "loma" y al poco tiempo se adaptaron sin inconvenientes al proceder de cada posición.

Aún hoy estos marinos se siguen reuniendo y guardan un emocionado recuerdo de su aventura como infantes de marina. El mismo teniente Gazzolo en su diario va reflejando día a día los progresos de estos infantes en formación.

El conscripto clase 62 Gabriel Asenjo del Apostadero Naval que integró la Sección de Marinería, formó parte de los defensores de Loma 4; específicamente su grupo debía proteger los tanques de combustible, nos dice:

"Estabamos armados con fusil; nuestro grupo se ubicó al sur de la loma, mirando hacia los 2 tanques de combustible. Durante el día dejamos una guardia y vivíamos en un refugio construido por los ingleses posiblemente durante la Segunda Guerra Mundial; su construcción circular de pirca contaba con un hogar a turba, su altura era de 1,50 metros, el techo de madera y chapa, fue cubierto con tepes de turba.

Durante los ataques y de noche hacíamos guardias en pozos de zorro con techo de chapa que miraban hacia los tanques, alojábamos 2 ó 3 hombres, estaban ubicados a unos 20 metros del refugio y a 20 metros entre ellos. Nuestro grupo se mantuvo muy unido y tratábamos de aprender a combatir como infantería de los infantes cercanos. Recuerdo que el teniente Imboden nos daba e inspiraba confianza, su trato amable, siempre sonriente, pero firme nos tranquilizaba incluso en el último día de combate cuando esperábamos el asalto inglés. Nuestro grupo lo constituía el suboficial Aguirre, cabo Arnao, cabo Iñiguez y los conscriptos Corletto, Luna, Giri, Soler y yo".



A continuación se agrega la relación de la Sección de Marinería:



Combates finales


Consolidado el despliegue en Camber, la guarnición se preparó para soportar el inminente ataque final.

En Ios últimos días previos a la noche del 13 de junio se habían visto movimientos de tropas y helicópteros en las alturas inmediatamente al norte de Camber. Se sabía que las tropas del RI Mec 7 estaban soportando un abrumador fuego del atacante británico; de hecho se había perdido el contacto con ese regimiento. Sólo se lo mantenía con la Batería del GADA 101 pues su jefe, el mayor Monge, se encontraba en el PC de Loma 1.

El fuego se intensificó aún más a partir de las 22:00. Este cuadro de situación se percibía con toda nítidez desde Camber. Se veían los efectos del fuego sobre Tumbledown, Wireless Ridge, en la profundidad del dispositivo propio y el fuego de contrabatería. Los proyectiles iluminantes, las explosiones y las trazadoras de ametralladoras permitían "seguir" el combate de las primeras líneas en contacto. A las 22:30 Loma 6 comienza a recibir fuego de 2 ametralladoras desde la orilla opuesta del río Murrell. Las ráfagas iniciales dieron muy por debajo de la altura; en los tiros sucesivos fueron mejorando en dirección pero nunca en alcance.

Dice el CCIM Imboden:

"Dado que el alcance de los fusiles no permitía repeler el fuego, ordené a los apuntadores de ametralladoras que se tomen su tiempo para ubicar las armas enemigas y batir en forma más certera posible la zona. Al poco rato de iniciado el ataque el teniente Gazzolo comunica informando que en su sector estaban tratando de repeler un desembarco inglés que se venía realizando con botes de goma.

Las 4 MAG y la 12,7 apuntaron en dirección al ataque enemigo; las MAG seguirían las trazantes de la 12,7 pues estas armas no tenían municiones trazadoras. Las ametralladoras enemigas operaban descoordinadamente, sus ráfagas eran cortas pero continuas. Se decidió que la 12,7 y 2 MAG abrirían fuego sobre la ametralladora que resultaba mas eficaz y las dos MAG restantes sobre el arma que batía al oeste.

A orden se abrió el fuego con ráfagas largas haciendo altos para conducirle y ver la respuesta del enemigo. El intercambio de fuego duró mas de media hora. La ametralladora enemiga que batía en el centro de la Loma 6 fue la primera en dejar de tirar; se concentra entonces el fuego de las 5 máquinas sobre la otra que rápidamente dejó de tirar".



Obviamente el ataque sobre la loma del cerro Cortley fue una acción de distracción del ataque principal que se intentaba más al este, según el informe que recibió el teniente Imboden del teniente Gazzolo en Loma 1.

El combate comenzó cuando los Ojos 1 y 2, puestos adelantados de los puntos fortificados en Loma 1 y 2 respectivamente, ven aproximarse a 3 botes de los cuales desembarcaron 1 hombre por bote los que permanecieron agazapados. Esta novedad fue informada al PC en Loma 1 donde el mayor Monge y el teniente Gazzolo, ordena no abrir fuego en espera de clarificar la situación, no delatar la posición y coordinar los fuegos de las lomas y de los cañones HS de la batería Aa. Los botes distaban 300/400 metros de Loma 1, 100/200 metros de Loma 2 y 500/600 de Loma 3 donde el GUIM Barrios contaba con una ametralladora 12,7 con mira nocturna, con la cual observaba claramente a los 3 botes.

Simultaneamente se informó al Comando Terrestre en Puerto Argentino quien dispone batir la zona con los morteros de 120 mm de los RI 6 y RI 3.

Iniciado el fuego a orden, fue dirigido por las trazantes de la 12,7 de Loma 3, se concentran las ametralladoras MAG de Loma 1 y 2 y los fusileros de las 3 Lomas (30 tiradores aproximadamente) y luego el de los cañones HS del EA. Ante este volumen de fuego el enemigo inicia la retirada.

En esas circunstancias el transporte polar Alte. Irizar ilumina con reflectores sumándose a los proyectiles iluminantes de los morteros de las lomas; esto permite ver el espejo de agua con toda claridad.

Los primeros piques de los morteros de 120 mm caen cortos, en Camber, pero luego corrigen el tiro y baten la costa opuesta desde donde se había lanzado el ataque. Este fuego frustró el desembarco de una segunda ola de 5 botes los que regresaron a su orilla rápidamente.

En la península del Aeropuerto; el TFIM Otero, jefe de la 2da. sec. amet. 12,7 agregada del RI 25 ordenó a la pieza del CIIM Duarte que concurriera a la costa oeste de esa península en apoyo de Camber. Con gran esfuerzo, debido a la oscuridad y al terreno, el cabo logró entrar en posición en la zona de la punta Ingeniero (enfrente de la punta Armada), pero ya el combate había terminado.

Dice el ahora CCIM Imboden:

"El enfrentamiento total se desarrolló por espacio de una hora y media, con interrupciones. Al ser rechazados los botes y producido el cese de fuego, se verificó si alguien estaba herido, no registrándose ninguna novedad. Inmediatamente se recargaron las bandas de las ametralladoras y se intensificó la observación en todo el frente. Posteriormente me comuniqué con el teniente Gazzolo el cual tampoco tenía bajas y permanecía en máxima alerta. En ese momento tomé conocimiento que concurrirían por mar hacia la posición, efectivos de la ca de comandos 602 desde Puerto Argentino para ejecutar un rastrillaje según lo dispuesto por el Comando de la Agrupación EA".



Al amanecer se podía observar en la costa opuesta dos botes abandonados y otro más este, a la deriva.

EL combate final fue visto así por el teniente Gazzolo:

"Día 14 : A las 01:30 Loma 6 informa que desde el norte le están abriendo fuego; éste contesta, mientras le ordeno al resto no abrir fuego para no delatar posiciones.

Mientras más tarde Ojo 1 y Ojo 2 informan ver 3 botes de goma en la orilla. Interrogo a Loma 3 (GUIM Barrios) si los observa, la respuesta es afírmativa. Ordeno a Loma 1, 2, 3 prepararse a abrir fuego cuando Loma 3 marque el blanco con la 12,7 mm. Los botes se encontraban en 100/200 m de Loma 2, 300/400 m de Loma 1 y 500/600 m de Loma 3. Ordené marcar el blanco con la 12,7 mm y lo batí con dos MAG y entre 20/30 soldados.

Los botes inician la retirada cubriéndose por el fuego, en el momento que les lanzo una iluminante que los sorprende en el medio del agua. Informo al COIM del ataque sufrido y me informan que una segunda ola de 5 botes fue divisada por radar y que se dirigía hacia nosotros. Esta nunca llegó, dado que se realizó una persecución por el fuego con las piezas de 30 mm y con apoyo de 6 Mor. de 120 mm sobre la costa enemiga. A las 04:30 se nos envía un grupo de 40 comandos de Ejército, sin saber cuál era la misión que iban a cumplir.

Realizan una protección - por fracciones pequeñas - de cada una de las piezas de 30 mm y de los tanques de combustible. A las 06:00 desde la ciudad les ordenan ocupar una posición de bloqueo en el arroyo Moody. Se reúnen todos en la casa (la Casa de Piedra) y a las 07:00 marchan rumbo a su objetivo. A las 08:30 el fuego de la artillería enemiga los viene corriendo desde la posición que ocuparon no más allá de 500 m de la posición del TF Imboden. Con las primeras luces observamos con el mayor Monge y el TF Imboden que delante nuestro no quedó nadie, vale decir al Reg. 7 se lo tregó la tierra.

En las posiciones del oeste se ve personal que se dirige corriendo hacia la ciudad la mayoría sin armamento. De repente el silencio invade a la isla. Nadie entiende nada dado que ya no se observan más los piques de artillería sobre la ciudad, alrededor del Hospital y sobre la Gobernación se ve gente reunida. Todo lo que se ve son incendios y humo bajo la nieve. Por la radio se nos informa cubrir alerta blanca (cese el fuego). Ya inmediatamente vemos que en frente y en la ciudad la tropa comienza a formar en las calles. Por radio y teléfono preguntamos qué debíamos hacer y se nos responde esperar.

El TF Imboden a eso de las 11:00 informa que ve avanzar en su dirección a 2 km de distancia cerca de un regimiento inglés y helicópteros de avanzada.

Doy parte de ésto y se me dice que irá un buque a buscarnos. Mientras tanto atendemos a algunos heridos que vienen del oeste. A las 13:00 aproximadamente arriba la embarcación. Se procede a quemar y destruir la documentación y material de comunicaciones. (También destruyó armamento pesado y depósitos de munición)".



Las primeras luces de la mañana del 14 de junio permitieron contemplar, desde la privilegiada platea de Camber, el repliegue argentino sobre la localidad. Aproximadamente a las 09:00 el mayor Monge y el teniente Imboden reciben la orden de cese momentáneo del fuego y que debían aprestarse para replegarse sobre la localidad, la sensación de los IMs en la península era que se encontraban solos y que el fin era inminente.

El teniente Imboden desde el cerro Cortley ve avanzar una columna enemiga en dirección a Camber; estaba precedida por helicópteros; posiblemente esa tropa pertenecía al 2 o al 3 PARA; se le ordena no abrir fuego sino es atacado.

A las 13:00 atraca el Forrest y la PNA Islas Malvinas para recoger a la Guarnición y transportarla a Puerto Argentino. Los IMs destruyen todo lo no utilizable; en el PC acumulan en una caja PDEF, granadas y explosivos, los rocían con combustible y prenden fuego a distancia. Las detonaciones se prolongan por un largo rato y las columnas de humo de las lomas despidieron a IMs que con tanta eficiencia y armonía habían operado en la península.
Es vívido el relato del teniente Gazzolo en su Diario:

"Se nos ordena replegarnos con sólo el fusil y casco. Una vez todos embarcados en el Forrest vemos alejarse el muelle y comentamos con el GUIM Barrios y el CPIM Quiñelax el dolor que sentíamos. La columna de humo del PC se va alejando cada vez mis hasta que tocamos muelle en el ex Apostadero. Creo que es el peor momento de mi vida, la impotencia y el dolor es tal que creo que nunca me resignaré a ello. Mientras desembarcamos y voy reuniendo a la Sec. y les hablo para elevarles la moral observo cómo los kelpers con sonrisas de oreja a oreja se divierten señalando al cuadro desordenado que las tropas conforman en la calle que sale del Apostadero y la Costanera."



Acción de desembarco - Versión Británica


Esta acción fue vista por los británicos de la siguiente forma (La batalla por las Malvinas - Hastings y Jenkins):

"Al tiempo que los Guardias luchaban por Tumbledown, una igualmente dramática serie de acciones se desarrollaba al extremo norte de las líneas británicas. Mientras la Brigada 5 presionaba desde el sur, el 2 de Paracaídistas debía tomar Wireless Ridge como punto inicial desde el cual el 3 de Paracaidista lanzaría la fase siguiente del ataque inglés en la noche del 14 de junio. El SAS propuso distraer la atención del ataque de los infantes de Marina. Hasta ese momento, el cuerpo de Baxter, al mando del Escuadrón de Ataque de los infantes de marina. Hasta ese momento, el Cuerpo de Baxter estaba reducido a un servicio de taxi naval en la bahía de San Carlos. Él estaba ansioso por contribuir de modo más directo a la batalla.

En la noche del 12 de junio, 4 de sus hombres desembarcaron en la isla Kidney, al noroeste de Wireless Ridge. Se mantuvieron ocultos durante el día y en la noche del 13 salieron para cumplir una rápida gira de ataque a las posiciones enemigas en el confín este de Wireless Ridge.

Ya en ruta, se le sumaron 20 hombres del Escuadrón D, SAS que había cumplido el ataque a la isla Borbón, junto con un equipo SBS. El objetivo de la operación consistía en una maniobra diversionista lo mas ruidosa posible para distraer de las actividades del 2 de Paracaidistas en el oeste. La partida estaba apoyada por 60 hombres de los escuadrones D y G que darían cobertura cercana de fuego de mortero, Milan y GPMG desde la orilla norte de la caleta.

Apenas tocaron la playa, se descargó sobre ellos fuego abrurnador de artillería antiaérea. Los vehículos (debe referirse a los botes) del Escuadrón de Ataque fueron alcanzados y dañados, y la partida debió batirse en retirada hasta lugar seguro. Un barco hospital argentino encendió inmediatamente sus faros rastreadores e iluminó el área. Antes de que la partida pudiera ponerse a cubierto, dos SAS y un SBS fueron heridos.

Fue una operación aparatosa, que a muchos oficiales pareció más propia de la piratería que de las artes militares, y que estuvo de resultar un desastre. Pero es muy posible que haya contribuido a la convicción de los argentinos de que se encontraban atacados por tres frentes".



Ataque con misiles Exocet


El día 4 de mayo de 1982, la Aviación Naval Argentina obtuvo una resonante victoria al destruir al HMS Sheffield, utilizando aviones Super Etendard equipados con misiles Exocet AM-39 (aire-mar).

Tras ese exitoso ataque, el Estado Mayor de la Armada Argentina analizó la posibilidad de emplear también su arsenal de misiles Exocet MM-38 (mar-mar), para detener la acción de los buques de guerra británicos, que sistemáticamente efectuaban un persistente cañoneo naval nocturno sobre las posiciones argentinas.

Cabe señalar que los modelos citados integran la familia de misiles Exocet de la empresa francesa Aérospatiale, junto con el modelo MM-40 de alta perfomance y el SM-39 que se dispara desde cápsulas lanzadas desde los tubos torpederos de los submarinos. Algunas características de esta familia de armas misilísticas pueden observarse en los esquemas incluidos en la sección Documentos de este sitio.

Si bien los misiles Exocet MM-38 están diseñados para ser lanzados desde un buque contra otro buque, a mediados de mayo se encomendó al capitán Julio M. Pérez y a un grupo de colaboradores de Puerto Belgrano, que desarrollasen los equipos que permitieran lanzar dichos misiles desde instalaciones terrestres de las Islas Malvinas.

Para llevar a cabo esta empresa, sin antecedentes en el mundo, había que vencer numerosas dificultades de todo tipo.

Los estudios determinaron que para desmontar de un buque, tanto los misiles como su compleja instalación, se necesitaría un tiempo demasiado prolongado, considerando la urgencia en detener el bombardeo naval enemigo.

Por lo tanto, debió prepararse todo un sistema nuevo que fuese transportable; compuesto por un dispositivo que simulase las señales eléctricas de control que la verdadera computadora de a bordo enviaba al misil en su montaje original, una plataforma inercial de lanzamiento terrestre, un carretón para transportar los misiles, un sistema de detección del blanco y un grupo electrógeno para proveer la alimentación eléctrica.

Esta serie de equipos debieron fabricarse velozmente, utilizando los componentes normales que pueden hallarse en un taller naval, lo que ocasionó que la instalación resultase mucho mas grande que lo técnicamente necesario.


Parte de la batería terrestre de misiles Exocet MM-38 en Puerto Argentino (1982).

Se ve la plataforma inercial con 2 unidades contenedor-lanzador de misiles, pero
faltan los tacos de madera para inmovilizar las ruedas de la plataforma y el grupo
electrógeno con sus correspondientes equipos electrónicos de control de tiro.

Barrie Lovell


Finalmente; tras muchas jornadas de febril trabajo; el personal técnico, los equipos descriptos y los contenedores-lanzadores de los misiles llegaron a Puerto Argentino el 31 de mayo, a bordo de aviones Hércules.

Rápidamente el Apostadero Naval Malvinas comenzó a colaborar con el proyecto. Se instalaron los equipos en la calle que se encontraba frente al mismo, disimulando su presencia con sistemas de enmascaramiento. Los componentes se dispersaron y se ubicaron lejos del lugar de lanzamiento, para que en las imágenes que tomaban los aviones y satélites no se descubriera lo que se estaba preparando. Se ordenó el mas estricto secreto sobre la operación, pues se tenía la sospecha de que los kelpers enviaban información a los británicos. Asimismo se dispuso una estricta guardia sobre los equipos, pues constituian un apetecible blanco para un ataque de comandos enemigos.

Analizada la situación, se llegó a la conclusión de que el armado de la instalación misilística debía comenzar al anochecer con el mayor sigilo posible, y que el mejor sitio para emplazar la plataforma de lanzamiento era en el camino asfaltado que atraviesa el istmo que une a la penísula del aeropuerto con el resto de la isla.


Croquis del sitio de emplazamiento de la batería terrestre de misiles Exocet MM-38 en cercanías de Puerto Argentino y trayectoria del impacto sobre el HMS Glamorgan (fuera de escala)


Para obtener información precisa de la ubicación de los buques a batir, se disponía de un radar antipersonal del Ejército. Los datos que brindaba el mismo debían convertirse en determinados valores de tensión, que se ajustaban mediante potenciómetros para lograr la correcta programación del misil.

Para efectuar un lanzamiento exitoso debían cumplimentarse una serie de pasos, que se describen a continuación.

En primer lugar, alrededor de las 18:30 se instalaba el radar y la plataforma inercial de lanzamiento que pesaba 6.000 kg; necesitándose casi una hora de trabajo para ubicar la plataforma en la dirección correcta de disparo, nivelarla y afirmarla con sus tacos de fijación, pues dichas maniobras se realizaban utilizando sólo la fuerza muscular de los conscriptos del Apostadero.

Luego, cerca de las 20:00 arribaba el carretón con dos contenedores de misiles, que pesaban 1.800 kg cada uno, y también llegaba una grúa autopropulsada que se usaba para levantar los contenedores y ubicarlos sobre la plataforma de lanzamiento, tras lo cual eran fijados a la misma.

Finalmente, alrededor de las 20:30 se presentaban los equipos electrónicos de control de tiro con su grupo electrógeno y se realizaba el cableado de todos los equipos.

Una vez verificada la instalación, se arrancaba el grupo electrógeno y así quedaba todo listo para el disparo de los Exocet MM-38.

A partir de entonces había que aguardar que alguno de los buques que realizaban el bombardeo nocturno, pasase por delante de la batería misilística costera. De no ser así, se desmontaba todo antes de que amaneciera.

El 1º de junio se presentó la primera oportunidad. En el primer intento falló la ignición del propulsor del misil, por causas que no pudieron determinarse. Rápidamente se preparó el disparo del segundo misil, que partió con una trayectoria incorrecta por errores originados en el apuro de efectuar el disparo antes de que el barco enemigo se alejase.

En los días siguientes se suspendieron las operaciones por falta de misiles. Recién el 5 de junio un avión Hércules transportó dos nuevos Exocet desde el continente. A partir de entonces, todas las noches se repetía la maniobra de armado de la instalación, espera de la presa y posterior desmontaje. El autor de este sitio participó de esas largas noches de tensa espera, en las cuales los barcos enemigos no se dignaban a cruzar la línea de tiro de la instalación misilística, la cual tenía una orientación fija de disparo.

Finalmente en la madrugada del 12 de junio se presentó la ocasión largamente esperada por el equipo comandado por el capitán Pérez.

Esa noche el radar detectó un buque británico que se encontraba a 29.960 metros en dirección 201º 22´, habiendo así ingresado en la zona de alcance de los misiles. Rápidamente se ejecutaron todos los pasos para el disparo del Exocet, que esta vez salió correctamente orientado e impactó en el blanco luego de algunos minutos que parecieron interminables, originando un gran resplandor que indicaba el éxito obtenido. Esta acción quedó grabada por Carlos Ríes Centeno, productor del programa de televisión "La aventura del hombre", que a la sazón operaba el radar antipersonal Rasit.


"Batterie terrestre de missiles MM-38 Exocet, modèle ITB du capitaine Julio Pérez
(Iles Malouines-12/06/1982)" - Aguada sobre papel de Daniel Bechennec (2009)
Daniel G. Gionco


Según pudo saberse meses mas tarde de fuentes británicas, el barco alcanzado era el HMS Glamorgan y el impacto fue recibido en la popa del mismo, pues su oficial de guardia ordenó una oportuna maniobra de giro a estribor al ver la estela del misil que se acercaba, evitando así que el impacto se produjese en el centro del barco.

Según esas fuentes, en la acción murieron 13 personas y 22 resultaron heridas. El buque no se hundió pero quedó fuera de combate, por lo que no pudo volver a atacar las posiciones argentinas.

El éxito logrado tuvo una amplia repercusión en los altos mandos navales de todo el mundo. Después de la caída de Puerto Argentino, los británicos realizaron un profundo análisis de la instalación misilística que quedó en las islas, asombrándose de que con esos medios improvisados se haya logrado poner fuera de combate a un navío de guerra tan poderoso.

Fin de la primera parte:





Comentarios off topic: Usuarios, ustedes me entenderan y compartiran mi respeto, tendre que cerrar los comentarios, creo que es la mejor manera de honrar la memoria de nuestros héroes caídos.

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