Científicos mexicanos buscan un anticonceptivo masculino a base de veneno.
Un grupo de científicos mexicanos buscan en una gran colección de venenos algún componente no tóxico que les permita crear un anticonceptivo masculino sin hormonas, reversible y sin efectos secundarios.
Los espermatozoides tienen dos proteínas, una de calcio y otra de potasio, que actúan como canales que permiten el flujo de iones, lo que les da la movilidad para llegar al óvulo.
"Por su carácter de únicas, estas proteínas, que se encuentran en la 'colita' del espermatozoide, son un blanco ideal para desarrollar un anticonceptivo masculino", explicó Claudia Treviño, del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), citada por medios locales.
"Si logramos bloquear su función, el espermatozoide ya no podría nadar", añadió Treviño, integrante del equipo de investigaciones que ya comenzó la búsqueda del inhibidor en venenos.
"Los venenos inhiben canales, como los que permiten la movilidad de músculos, por eso después del piquete de algunos animales no te puedes mover o respirar, ya que inhiben la contracción muscular de la tráquea", explicó.
Los investigadores se dedican ahora a buscar entre una amplia variedad de venenos algún componente no tóxico que pueda inhibir las proteínas CatSper (de calcio) y Slo3 (de potasio), y que no afecte ninguna función del cuerpo.