InicioArteLo que nos mata (Cuento para final de la tarde)

Lo que nos mata (Cuento para final de la tarde)

Arte8/19/2010
LO QUE NOS MATA Por: Luis de la Alameda Cinco de la tarde y su corazón latía insistentemente, quería acelerar cada minuto del reloj. La taza de café que sirvió treinta minutos atrás permanecía intacta, inerte y helada estaba, junto a la mano del escritor que no sostenía nada, la pluma se encontraba justo a la par de sus lentes; sin dudar estaba esperando algo, pero quizá ni él mismo sabía con certeza lo que iba a presenciar, solamente estaba allí sentado frente a la ventana que daba al jardín donde se podían observar una cantidad insólita de bellas flores que decoraban el frente de su casa. Transcurrieron dos minutos y no pasaba nada, él tenía temor tan siquiera de pestañar, no sucedía absolutamente nada; no tenía calma, estaba aterrado, y al parecer la silla había atado su torso a ella; De pronto un jilguero voló sagazmente frente a su ventana y golpeó con tanta fuerza que cayó al suelo; pero él qué podía hacer si un ave cuando cae herida tiene los minutos contados porque pierde la noción de volar y siente que su fin ha llegado con un tormento poco esperado. Se levantó aprisa para socorrer al avecilla que permanecía aún con vida, y al observarla se dio cuenta de lo que había sucedido porque el pichón venía de otra parte herido y en un intento por hacer algo e impedir la fatal muerte decidió llevarlo adentro y lo acomodó en un lugar calientito; vendó la pata del ave y ella permanecía quieta, sigilosa esperando quien sabe que... El observaba lo que sucedía y en un instante y con agilidad el jilguero voló con ímpetu descomunal hacia la salida y nuevamente golpeó el vidrio que era casi imperceptible cayendo ahora sí en un lecho de muerte, entonces él se levantó y con mucho cuidado lo volvió a su lugar inclinó la cabeza e hizo una pequeña oración, se levantó, caminó hacia la mesita donde reposaba casi congelada la taza de café y se apresuró a llevarla a la cocina, lo calentó de nuevo y se sentó a escribir la historia que ahora está leyendo, terminando así sus anotaciones: "Todos volamos por la vida con un rumbo y en el momento menos esperado golpeamos en algún lado y caemos, probablemente algún buen samaritano se acerque a socorrernos. El peor error que podemos cometer es entrar en pánico y volar aprisa a una muerte segura antes que el día termine" Son las seis menos diez de la tarde, el escritor parece dormido en su mecedora, con hoja y papel en mano y la taza de café a medio tomar y con letra retorcida escribió sus últimas letras... "Auxilio...alguien me ayude". Un fatal infarto le sorprendió en su casa, tras haber ingerido una taza de café, el que se convirtió en el detonante de su fatal enfermedad.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
212visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

m
Usuario
Puntos0
Posts32
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.