Hola a todos.
He aqui otro aporte cultural extraido del libro "Bar del infierno" de Alejandro Dolina.
En Babilonia, en la séptima terraza del Zigurat, un hombre y una doncella enmascarados se unen sexualmente cada noche cumpliendo un viejo ritual. Los sacerdotes de Marduk se ocupan de mantener una completa oscuridad y darles a beber vino espeso y estimulante.
Los amantes tienen prohibido quitarse el antifaz, bajo pena de muerte. Los abrazos duran hasta el amanecer. En ese momento, el sonido de una trompa señala el fin del encuentro.
Cada noche, la doncella es sustituida. Pero ése es un secreto que sólo conocen las mujeres bellas de Babilonia. En verdad todas ellas, por turno, serán durante una noche de su vida, la amante ardiente del Zigurat, la encarnación misma de Ashtarté.
El hombre que las posee no debe sospechar la sustitución. Debe creer que es siempre la misma mujer, inmutable en su pasión, en su juventud, en su entrega.
Pero hay que decir que el hombre también es sustituido cada noche, aunque éste es un secreto que sólo conocen los varones apuestos de Babilonia.
Cada noche, en la séptima terraza del Zigurat, dos amantes efímeros se dicen palabras de permanencia y perpetuidad.
Cada uno juzga al otro perdurable y trata de ocultar su propia condición fugaz. Las bocas que sólo se besarán por esa noche juran, y no mienten, un amor eterno.
Opinion propia:
Quién sabe... tal vez, a traves de un ejemplo tan poetico y antropologico como éste, podemos conjeturar que todo romance es efímero y, a la vez, eterno. ¿Cuántas veces juramos amor incondicional a alguien que, hoy en dia, forma parte de nuestro pasado? Tal vez... de un oscuro pasado...
Somos los amantes perpetuos de muchos otros amantes... o un amante mas de todos los amantes perpetuos...
Próximamente: La parte II
He aqui otro aporte cultural extraido del libro "Bar del infierno" de Alejandro Dolina.
Sustituciones:
I: El Zigurat
En Babilonia, en la séptima terraza del Zigurat, un hombre y una doncella enmascarados se unen sexualmente cada noche cumpliendo un viejo ritual. Los sacerdotes de Marduk se ocupan de mantener una completa oscuridad y darles a beber vino espeso y estimulante.
Los amantes tienen prohibido quitarse el antifaz, bajo pena de muerte. Los abrazos duran hasta el amanecer. En ese momento, el sonido de una trompa señala el fin del encuentro.
Cada noche, la doncella es sustituida. Pero ése es un secreto que sólo conocen las mujeres bellas de Babilonia. En verdad todas ellas, por turno, serán durante una noche de su vida, la amante ardiente del Zigurat, la encarnación misma de Ashtarté.
El hombre que las posee no debe sospechar la sustitución. Debe creer que es siempre la misma mujer, inmutable en su pasión, en su juventud, en su entrega.
Pero hay que decir que el hombre también es sustituido cada noche, aunque éste es un secreto que sólo conocen los varones apuestos de Babilonia.
Cada noche, en la séptima terraza del Zigurat, dos amantes efímeros se dicen palabras de permanencia y perpetuidad.
Cada uno juzga al otro perdurable y trata de ocultar su propia condición fugaz. Las bocas que sólo se besarán por esa noche juran, y no mienten, un amor eterno.
Opinion propia:
Quién sabe... tal vez, a traves de un ejemplo tan poetico y antropologico como éste, podemos conjeturar que todo romance es efímero y, a la vez, eterno. ¿Cuántas veces juramos amor incondicional a alguien que, hoy en dia, forma parte de nuestro pasado? Tal vez... de un oscuro pasado...
Somos los amantes perpetuos de muchos otros amantes... o un amante mas de todos los amantes perpetuos...
Próximamente: La parte II