¿Dónde caerá el satélite UARS?
Esta madrugada está previsto que el satélite UARS (Upper Atmosphere Satellite), que la NASA lanzó en 1991 para observar las capas altas de la atmósfera, haga su reentrada en la atmósfera terrestre, cinco años después de terminar su misión científica. La gran pregunta que todos se hacen es: ¿dónde caerá el artefacto?
En principio la mayor parte del satélite, que tiene el tamaño de un autobús y pesa 6,5 toneladas, se desintegrará al entrar en contacto con la atmósfera. Pero algunos de sus componentes sobrevivirán a la explosión y caerán sobre el suelo firme, según advierte la NASA. En concreto, estima que al menos 26 grandes piezas sobrevivirán a las altas temperaturas, que juntas sumarán algo más de 500 kilogramos. Pese a la advertencia, la NASA insiste en que el riesgo para la población es extremadamente pequeño. La probabilidad de que alguno de los restos del satélite de investigación hiera a una persona es de una entre 3.200, según estima la agencia.
Por el momento, sólo se sabe que el artefacto espacial impactará en las latitudes situadas entre el norte de Canadá y el sur de Sudamérica. Es probable que caida en el Océano Índico, cerca de Papúa Nueva Guinea. En cualquier caso, Chile, México y Argentina siguen con mucha atención los últimos datos de la agencia espacial sobre su trayectoria. La NASA ha pedido a los ciudadanos que, en caso de encontrar una pieza de UARS, no la toquen y avisen a las autoridades.
Hasta la fecha, el artefacto más grande que se precipitó sobre la Tierra fue la estación espacial MIR, que cayó en 2001 de forma controlada sobre el océano Pacífico.
El satélite UARS ya ha llegado a la Tierra
El satélite UARS de la NASA alcanzó la Tierra entre las 5.23 y las 7.09 hora peninsular española sobre el océano Pacífico, según ha confirmado esta mañana la NASA, aunque aún no hay datos de su localización exacta.
A través de su cuenta en Twitter (@NASA), la agencia espacial ha desmentido varias ideas erróneas que circulaban sobre los fragmentos de satélite. Por ejemplo, se pedía que en caso de encontrarlos no se tocaran no porque exista peligro radioactivo, sino para evitar eventuales cortes producidos por las piezas metálicas.
Además, ante la pregunta de algunos usuarios sobre quién tendría la responsabilidad ante un posible daño a personas o estructuras, la NASA ha hecho referencia al Convenio sobre la responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales, que Estados Unidos firmó junto a otros 79 países.
Se esperaba que 26 piezas del artefacto, hechas de acero, titanio y berilio y que, por lo tanto, no arderían al atravesar la atmósfera, alcanzaran la superficie terrestre.
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Esta madrugada está previsto que el satélite UARS (Upper Atmosphere Satellite), que la NASA lanzó en 1991 para observar las capas altas de la atmósfera, haga su reentrada en la atmósfera terrestre, cinco años después de terminar su misión científica. La gran pregunta que todos se hacen es: ¿dónde caerá el artefacto?
En principio la mayor parte del satélite, que tiene el tamaño de un autobús y pesa 6,5 toneladas, se desintegrará al entrar en contacto con la atmósfera. Pero algunos de sus componentes sobrevivirán a la explosión y caerán sobre el suelo firme, según advierte la NASA. En concreto, estima que al menos 26 grandes piezas sobrevivirán a las altas temperaturas, que juntas sumarán algo más de 500 kilogramos. Pese a la advertencia, la NASA insiste en que el riesgo para la población es extremadamente pequeño. La probabilidad de que alguno de los restos del satélite de investigación hiera a una persona es de una entre 3.200, según estima la agencia.
Por el momento, sólo se sabe que el artefacto espacial impactará en las latitudes situadas entre el norte de Canadá y el sur de Sudamérica. Es probable que caida en el Océano Índico, cerca de Papúa Nueva Guinea. En cualquier caso, Chile, México y Argentina siguen con mucha atención los últimos datos de la agencia espacial sobre su trayectoria. La NASA ha pedido a los ciudadanos que, en caso de encontrar una pieza de UARS, no la toquen y avisen a las autoridades.
Hasta la fecha, el artefacto más grande que se precipitó sobre la Tierra fue la estación espacial MIR, que cayó en 2001 de forma controlada sobre el océano Pacífico.
El satélite UARS ya ha llegado a la Tierra
El satélite UARS de la NASA alcanzó la Tierra entre las 5.23 y las 7.09 hora peninsular española sobre el océano Pacífico, según ha confirmado esta mañana la NASA, aunque aún no hay datos de su localización exacta.
A través de su cuenta en Twitter (@NASA), la agencia espacial ha desmentido varias ideas erróneas que circulaban sobre los fragmentos de satélite. Por ejemplo, se pedía que en caso de encontrarlos no se tocaran no porque exista peligro radioactivo, sino para evitar eventuales cortes producidos por las piezas metálicas.
Además, ante la pregunta de algunos usuarios sobre quién tendría la responsabilidad ante un posible daño a personas o estructuras, la NASA ha hecho referencia al Convenio sobre la responsabilidad internacional por daños causados por objetos espaciales, que Estados Unidos firmó junto a otros 79 países.
Se esperaba que 26 piezas del artefacto, hechas de acero, titanio y berilio y que, por lo tanto, no arderían al atravesar la atmósfera, alcanzaran la superficie terrestre.
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