Así es, la NASA publicó en su sitio oficial esta vacante con la que muchos soñamos en nuestra niñez. ¿Te interesa? Aquí te damos algunos de los requisitos:
Debes tener agudeza visual, una altura entre 1.57 y el 1.90cm., poseer una presión arterial saludable y las dimensiones físicas adecuadas para poder portar un traje espacial (olvídate de los tacos, ¿cuándo han visto un astronauta gordito?). Psicológicamente debes ser ambicioso, imaginativo, curioso, audaz y capaz de trabajar en equipo. Hasta el momento no luce tan complicado ¿verdad?
Lo malo es que en los siguientes puntos es donde la marrana tuerce el rabo: debes ser licenciado en Física, Matemáticas, o en algún campo relacionado a la Ingeniería o las Ciencias Biológicas. Además de tener experiencia en aviación.
Si todavía te interesa y eres parte de los pocos mexicanos que puede aspirar al puesto, el siguiente paso es que te sometas a duras pruebas que pueden durar hasta tres años. Serán elegidos entre 9 y 15 candidatos. Si estás entre ellos, tu nuevo lugar de trabajo será el centro espacial Johnson, en Houston. Dependiendo de tus capacidades, tu sueldo podría variar entre los 43,000 y los 105, 750 euros al año.
¿Alguno taringuero cumple con las especificaciones?