
Hola nuevamente querida familia taringuera, hoy en este post les quiero entregar un poco mas de conocimientos generales y como bien dice su titulo, tenemos que hacer un poco de sitio en nuestro cerebro para albergar cada vez un poco mas de conocimientos y así de esta manera seremos personas más informadas y con un espectro de conocimientos más amplio. Espero que el post sea de su agrado y damos comienzo al primer tema:
Grandes fraudes científicos

La clonación humana que no fue

Fue una de los escándalos más sonados de 2005. El investigador surcoreano Hwang Woo-suk y su equipo publicaron en 2004 un artículo en la revista Science en el que aseguraban haber logrado por primera vez la clonación de embriones humanos. Sin embargo, un año después se demostró que el trabajo de Woo-suk se basó en datos falsificados. El científico fue condenado a dos años de cárcel por un tribunal de Seúl, ya que se le acusó de malversación de fondos estatales y violación de leyes bioéticas.
El psicólogo mentiroso

Las personas que comen carne son más agresivas que los vegetarianos... o no. Habría que confirmarlo porque el psicólogo holandés Diederik Stapel ha confesado que se inventó el estudio que le condujo a esa conclusión, y otros 30 más, que llegaron a publicarse en Science.
Le han pillado porque unos estudiantes de doctorado de Stapel se quejaron de que su profesor nunca les dejaba participar en la recogida de datos; y habían hallado fallos estadísticos.
Al menos se ha disculpado.
El hombre de Piltdown

La historia guarda en su memoria una gran variedad de fraudes científicos. En algunos casos se debe a la invención de pruebas científicas. Tras dar a conocer Charles Darwin en 1859 su famosa teoría de la evolución, un geólogo aficionado, Charles Dawson, presentó un cráneo del que aseguraba que era "el eslabón perdido entre el simio y el hombre". Sin embargo, se descubrió más tarde que el "Hombre de Piltdown", como se le llegó a conocer al haber sido encontrado supuestamente en dicha zona de Inglaterra, no era más que un cráneo humano actual pulido hasta haberle dado una forma simiesca.
La vacuna que (no) provocaba autismo

Los fraudes pueden ser en ocasiones mucho más peligrosos, sobre todo cuando se pone en peligro la salud de las personas. En 1998, un grupo de científicos anunciaron en Londres que un estudio que habían publicado en una importante revista científica, The Lancet, relacionaba la vacuna tripe viral (sarampión, parotiditis y rubéola) con la presentación de los síntomas de autismo, lo que produjo una caída en el número de niños vacunados, con el evidente peligro que ello suponía. Sin embargo, posteriormente se descubrió que el investigador principal había recibido una importante suma de dinero de una asociación de niños con autismo, que podría utilizar dicho estudio como prueba en un juicio contra la compañía productora de dicho fármaco.
Saltarse los controles no es imposible

Las publicaciones científicas tienen unos rigurosos sistemas de control que suelen funcionar bien, pero no son perfectos. Se tiene constancia de diversos casos, como el del físico Jan Hendrik, que con 32 años publicó 80 artículos en dos de la revistas más prestigiosas, Science y Nature, y del que se comprobó que había inventado o alterado datos, o el de los investigadores del centro Max Delbrück de Medicina Molecular de Berlín Friedhelm Herrmann y Marion Brach, de los que se demostró que habían manipulado y falseado datos en al menos 94 artículos. Para dejar en evidencia esta situación, Alan Sokal, profesor de física de la Universidad de Nueva York, logró publicar en 1996, en la revista Social Text, un texto inventado y sin sentido.
La fusión que se quedó fría

En 1989, los investigadores Stanley Pons y Martin Fleischmann anunciaban ante los medios de comunicación la invención de la denominada “fusión", un sistema sencillo, barato y limpio de producir energía nuclear sin haberlo publicado en una revista científica, por el supuesto miedo a perder la exclusividad del invento. Sin embargo, tras el paso de los meses, ningún otro científico del mundo logró reproducir los resultados de Pons y Fleischmann.
Fraudes “Made in Spain”

En España también se tienen constancia de algunos fraudes, o cuando menos, de flagrantes fallos en los sistemas de control de las publicaciones científicas. Antonio Arnaiz Villena, jefe de inmunología del Hospital Doce de Octubre de Madrid, publicó en la revista "Human Immunology" un artículo, retirado poco después por el editor, en el que supuestamente demostraba que los palestinos tienen una fuerte correspondencia genética con los judíos y otros pueblos de Oriente Medio. En 2003, Baltasar Rodríguez Salinas, catedrático jubilado de Análisis Matemático de la Universidad Complutense de Madrid, escribió un artículo de la revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en el que aseguraba probar mediante formulación matemática la existencia de Dios. Una evaluación posterior del artículo concluyó que todo era fantasía.
El falso eslabón entre aves y dinosaurio

El “Archaeoraptor liaoningensis” llegó a la portada de National Geographic en 1999 por considerarse el eslabón perdido entre los dinosaurios y las aves. El fósil, descubierto en China en perfecto estado, mostraba a un animal con alas y cola de dinosaurio. Sin embargo, en el año 2000, estudios posteriores demostraron que era en realidad un pequeño carnívoro, “Microraptor zhaoianus”, al que le habían trasplantado partes de un ave, “Yanornis martini”.
Un fraude que acabó en suicidio

El biólogo austriaco Paul Kammerer trató de demostrar que las habilidades adquiridas de los animales pasan a sus descendientes. En experimentos con sapos, Kammerer aseguró haber descubierto que al aparearse en el agua les salían a los machos unas diminutas espinas en sus patas traseras para agarrarse mejor a la espalda de las hembras, y así lo dio a conocer en 1923 en una reunión científica en Cambridge. Sin embargo, en 1926 Kingsley Noble, un herpetólogo del Museo Americano de Historia Natural, visitó el laboratorio de Kammerer y descubrió que en realidad le había inyectado tinta china al sapo en sus dedos para resaltar lo que no tenía. Tras el escándalo, Kammerer acabó con su vida de un tiro.
La pelea por el Sida

El descubrimiento del virus del Sida ha parecido un culebrón o una pelea de boxeo en el que ha habido hasta golpes bajos. Por un lado, Robert Gallo, del National Cancer Institute, de Bethesda (EE.UU.). Por otro lado, Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París. En 1984, Gallo se presentó en una rueda de prensa como el responsable del hallazgo. Ser el primero suponía no solo la fama, sino también los derechos por la patente para el test que detecta la enfermedad. La polémica derivó en reproches sobre muestras contaminadas, manipuladas e incluso acusaciones por parte del equipo de Montagnier de que Gallo habría utilizado muestras del VIH producidas en el Instituto Pasteur.
El átomo que engordó demasiado

En 1999, la revista New Scientist publicó el descubrimiento del elemento 118, el átomo más pesado conocido hasta entonces. Varios investigadores intentaron reproducir el experimento sin éxito. Finalmente se descubrió que uno de los quince autores de la investigación, del laboratorio Lawrence Berkeley National Laboratory, de EE.UU., había fabricado los datos iniciales.
Peores empleos científicos

Bucear en aguas repletas de residuos nocivos

Para sellar escapes en reactores nucleares o limpiar estanques de sustancias tóxicas
Nada de peces de colores y caballitos de mar. Lo que les espera a estos profesionales es un océano de orines, residuos radioactivos, agujas hipodérmicas... Steve M. Barsky, autor del libro Bucear en entornos de alto riesgo, relata que su peor experiencia fue en una granja de cerdos. “Un tipo se había metido con su camión en el lago de desperdicios y se había ahogado. No solo estaba lleno el estanque de orina y heces líquidas de cerdo, sino que también el granjero había arrojado allí todas las agujas usadas para inyectar a los cerdos antibióticos y hormonas”, cuenta. Pero como había que recuperar el cadáver del conductor, no le quedó más remedio que introducirse en aquel mar de inmundicias. Al igual que él, existen en todo el mundo varios centenares de profesionales que, provistos de trajes completamente estancos, están preparados para realizar inmersiones en aguas residuales, nadar dentro de reactores nucleares y bucear a través de escapes tóxicos. Es un trabajo muy peligroso, porque basta una rotura en el traje estanco para que todo un regimiento de bacterias y toxinas lo inunde.
Oceanógrafo

Vivir y nadar en un mar de malas noticias
Los científicos creen que el exceso de pesca acabará con el alimento del mar alrededor de 2048, y que los arrecifes de coral serán escombros en unas décadas. El trabajo de oceanógrafo no es apto para quienes sufran con las noticias negativas. Además, hay que sumar muchos riesgos; como le pasó a Ron Johnstone, un biólogo marino que se intoxicó por culpa de una cianobacteria. Aparte de que no siempre el esfuerzo da resultados, como les ocurrió a los investigadores españoles que en 2002 invirtieron un millón de euros y varios meses de trabajo en ser los primeros en grabar a un cracken (calamar gigante) en su hábitat. Al final, el honor se lo llevaron unos japoneses.
Basurólogo

Un nuevo tipo de ‘arqueólogo’ que escarba en los desechos
Las basuras dicen de nosotros más de lo que creemos. Por eso, William Rathje, investigador de la Universidad de Standford, lleva desde 1973 escarbando en los vertederos, para estudiar nuestros hábitos de consumo. El método de trabajo del autodenominado “basurólogo” consiste en perforar 15 pozos en cada vertedero, y extraer de ellos 20 toneladas de desechos. ¿Pero sirve para algo tanto trabajo? Rathje ha aprendido que los pañales sucios suponen el 2% del total de residuos, y el papel, el 45%; y que los perritos calientes duran hasta 24 años. También analizó la basura de Tucson, Arizona, para catalogar seda dental usada, cepillos y tubos de pasta, y comparar lo que dicen las encuestas de salud bucal con la realidad. Esta disciplina también llamada “residuística”, ya existe en España. Concretamente, en Madrid ya se celebra desde hace cinco años la feria Basurama, que reúne a los expertos nacionales sobre el tema.
Envasar bichos para los estudiantes

A algunos hay que practicarles la eutanasia antes de empaquetarlos
Hace falta tener estómago para pasar ocho horas al día envenenando y empaquetando cucarachas, gusanos, ratas y bichos de toda condición. Pero ese es el trabajo diario de los técnicos de los laboratorios que se encargan de preparar las muestras que los colegios utilizan en sus clases de biología. Lo más sencillo son las pulgas y las cucarachas, que basta con empaquetar en tarros llenos de alcohol. En cambio, a las ranas y a las palomas hay que practicarles la eutanasia in situ, y luego embalsamarlas inyectando látex coloreado en sus arterias. No todos son capaces de soportar este trabajo, y como explica Jim Collins, jefe de uno de estos laboratorios: “Algunos técnicos tiran la toalla asqueados al segundo día”.
Estudiar las heces de las ballenas

Kilos de caca maloliente que hay que recolectar con palas
El excremento de estos cetáceos es de color naranja aceitoso y puede flotar en el mar hasta una hora después de su deposición. Los investigadores como Rosalind Rollan, bióloga del Acuario de Botan, utilizan perros especialmente adiestrados para detectar este “tesoro fecal” a una milla de distancia. ¿Pero por qué es tan valiosa la caca de ballena? "Gracias a sus heces puedes comprobar si están preñadas, medir sus hormonas y examinar su genética", explica la experta. Además, el estudio de estas deposiciones ha deparado otras sorpresas colaterales. Como la que se llevó Nick Gales, de la División Antártica Australiana, al convertirse en 2003 en el primer humano que fotografiaba la flatulencia de una ballena.
Esterilizar elefantes

Con la ayuda de una grúa, una sonda con cámara y unas tijeras de podar
El testículo de un paquidermo es una especie de bola de 30 cm de largo, resguardada por 5 cm de piel, 10 de grasa y 25 de músculo. Una verdadera cámara acorazada. Por ese motivo, hacerle la vasectomía a un elefante no era tarea sencilla hasta que el veterinario Mark Setter inventó, el pasado año, un laparascopio de fibra óptica de un metro veinte de largo, unido a un monitor de video. Después de sedar al animal, el especialista y su equipo utilizan una grúa para enderezar a la colosal bestia. Luego, Setter realiza varias incisiones de 10 cm cerca de los órganos reproductores, y va introduciendo en ellas el laparoscopio hasta localizar el vaso deferente, un conducto de 1 cm de grosor que transporta el semen del elefante desde los testículos al pene. Una vez localizado, el veterinario introduce unas tijeras tamaño jardinero y corta una parte del vaso.
Entomólogo forense

Cómo resolver asesinatos estudiando bichos
Los detectives que investigan un crimen necesitan conocer el “intervalo post mórtem”, el tiempo que va desde el instante de la muerte hasta la aparición del cadáver. La clave está en la fauna cadavérica que anida en los restos mortales. Pistas que son analizadas por los entomólogos forenses. Estos profesionales saben que las larvas de la Phiophila casei (mosca aficionada a la grasa humana) aparecen a partir de las 24 horas del deceso. En general, los dípteros del genero Musca, que se alimentan con los líquidos cadavéricos, solo aparecen en el “período sarcofágico”, que abarca los primeros meses tras la muerte del individuo. Luego, viene el período dermesteriano, en el que las moscas son sustituidas por unos coleópteros llamados “polillas de los cadáveres”.
Cobaya humana a las órdenes de la ESA

Para estudiar los efectos de la falta de gravedad
Pasar 60 días atado a una cama, sin poder moverse y con la cabeza más baja (en un ángulo de 6º) que el resto del cuerpo no es una experiencia agradable. Pese a ello, 24 mujeres europeas se ofrecieron en el año 2004 para participar en un experimento similar. Su finalidad era estudiar cómo afectaba la falta de gravedad al organismo femenino. Seguramente, el sueldo de 15.200 € influyó en el ánimo de las voluntarias, que lo pasaron muy mal. Porque, aparte de la inactividad, la postura en la que reposaban hacía que la sangre fluyera en más cantidad hacia su cabeza, provocándoles una sensación de aturdimiento y de entumecimiento muscular.
Licencia para espiar

EL MEDIO ES EL MENSAJE

La comunicación entre espías y contactos era muy complicada. Este sistema permitía enterrar mensajes en el suelo o clavarlos en un árbol, a la espera de ser recogidos.
EL AVISPÓN VERDE

El primer robot-insecto, desarrollado en la década de 1970. Pretendía explorar los sistemas de vigilancia independientes basados en tecnología en miniatura.
EL MICRODOT

Pasar información es algo muy difícil. Esta cámara reducía una hoja entera al tamaño del punto final de esta oración. Un visor especial les permitía, más tarde, leer el contenido.
MONEDA FALSA

En su interior se podían ocultar mensajes o carretes de películas. Era casi indetectable.
CÓDIGO DE HONOR

Para comunicarse, los espías recurrían a los códigos, en los que hay símbolos que representan palabras. Visto desde cierto ángulo, este espejo permitía descifrar el código.
ESTEREOSCOPIO

Gracias a estos “binoculares”, los aliados podían ver en 3D imágenes de territorio enemigo tomadas desde el aire durante la Segunda Guerra Mundial.
ABRECARTAS

Para abrir las cartas sin romper el sobre, los espías recurrían a este dispositivo. Con él podían enrollar la hoja escrita y extraerla sin delatar que lo habían hecho.
CÁMARA FOTOGRÁFICA

Diseñada por el ingeniero letón Walter Zapp en 1937. Fue durante décadas la más utilizada por los espías, ya que cabía en la palma de la mano y tenía una gran calidad.
QUE NADIE SE MUEVA!

Este artefacto se camuflaba perfectamente con el entorno y permitía detectar cualquier movimiento en un radio de 300 metros.
EL PEZ VIGÍA

Este robot submarino contaba con un sistema de control sin cables, radar, propulsión y un dispositivo de comunicación. Permitía espiar las zonas costeras y enviar información.
Sonidos del cuerpo humano

Tos

Puede alcanzar los 140 km/h al pasar por la garganta. Surgió como manera de despejar el conducto del aire de materias extrañas inhaladas, irritantes químicos y, en el curso de un resfriado, el exceso de secreciones. Tiene un parte voluntaria y otra involuntaria, y existe desde el principio de los tiempos. Pero las pastillas para la tos no llegaron hasta el año 1000 a. C., en Egipto. Los medicamentos que reducen la frecuencia e intensidad de la tos reciben el nombre técnico de antitusígenos, y actúan en el cerebro.
Crujido de dedos

Al doblar bruscamente uno de nuestros dedos, somos capaces de hacerlo crujir como si se partiera una rama seca. Lo que hacemos en realidad es romper pequeñas burbujas de nitrógeno creadas en las propias articulaciones.
Castañeteo de dientes

Se produce por el movimiento involuntario de la musculatura mandibular en respuesta al frío, fiebre o una situación de estrés y miedo. Se ha calculado que, al castañetear, los dientes chocan entre sí de 240 a 260 veces por minuto. El bruxismo, hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, afecta a entre un 10 y un 20% de la población. Aún no se ha llegado a un acuerdo sobre su causa.
Ventosidades

El intestino es capaz de producir sonidos muy poco melodiosos. Un adulto puede expulsar a través de sus ventosidades hasta 2 litros de gases. Por término medio, las personas ventosean una vez cada hora. De todos modos, es mejor vivir a poca altura: una persona sana a nivel del mar genera una media de 15,1 ventosidades al día. A 7.000 m de altura, la cifra se dispara hasta 129,6 emisiones gaseosas. El 99% de las ventosidades son inodoras. Cuando huelen mal es a causa del sulfuro que algunos alimentos como el brécol, la coliflor, la cebolla, el ajo y los productos lácteos contienen en grandes cantidades. Una forma de evitar las malolientes es un invento patentado por B. J. Conart consistente en una compresa que se sitúa bajo el ano. Sus diversas capas de carbón vegetal atrapan los gases.
Chasquido de mandíbula

Si al masticar nos cruje demasiado la mandíbula, tal vez estamos siendo víctimas de una alteración muy frecuente conocida como trastorno de la articulación temporomandibular.
Silbido al respirar

Cuando tenemos mocos secos es frecuente que, al respirar, nuestra nariz suene como una flauta dulce. A pesar de lo indecoroso del fenómeno, lo cierto es que es síntoma de buena salud: las membranas están haciendo bien su trabajo excretando una sustancia viscosa que permite retener y recubrir la suciedad y el polvo que inhalamos. Esto recuerda a cómo las ostras fabrican perlas. Los mocos verdes o amarillos pueden ser síntoma de una infección.
Estornudos

Para despejar las vías nasales, la musculatura del aparato respiratorio genera expulsiones violentas de aire comprimido llamadas estornudos. El aire es expulsado a una velocidad de unos 160 km por hora. Y con el aire también expulsamos saliva. Segregamos 1 litro de saliva al día, suficiente para llenar una botella. Aunque no es tanto como pensamos: un buey llega a 65 l. Donna Griffiths, de Pershore, (Gran Bretaña), empezó a estornudar a los 12 años, en 1981, y siguió hasta 1983. Es decir, que expulsó el equivalente al aire necesario para llenar 8 globos aerostáticos. Solo el primer año, estornudó 1 millón de veces. El trastorno se denomina estornudo paroxístico intratable.
Ruido malo: Algunos estornudos resultan fatales. En 2006, D. Rice, de 18 años, murió por hemorragia cerebral a causa de un ataque de estornudos. En 2004, el bateador de los Chicago Clubs estornudó 2 veces con tanta violencia que se hizo un esguince.
Chasquidos de saliva

Cualquier movimiento de nuestra lengua genera infinidad de microchasquidos producidos por la saliva. Las glándulas salivales pueden proyectar el líquido a 160 kilómetros por hora. Por término medio, segregamos un litro de “babas” al día, lo que supone alrededor de 35.000 litros durante toda la vida. Tal vez nos parezca un poco engorroso, pero, además de ayudarnos a masticar, tragar y digerir la comida, la saliva elimina restos de comida y bacterias, y evita el mal aliento y el deterioro de nuestros dientes. Sin nuestras preciadas “babas”, perderíamos toda la dentadura en seis meses.
Voz

Las cuerdas vocales vibran entre 80 y 400 veces por segundo. Cuando abandonamos la infancia y llegamos a la pubertad, aparecen cambios en nuestra voz. Es la época en que la voz de los hombres alcanza sus tonos más graves. La hormona testosterona que segregan los testículos provoca el desarrollo de caracteres sexuales, como que salga bigote, pero también produce un ensanchamiento de la laringe. Como en los instrumentos musicales, cuanto más ancho es el tubo, más grave es la nota que da. Por ello, los castrados tienen esa voz tan aguda.
Ruido malo: La claridad, la calidad y el volumen de la voz es una manera de detectar problemas de salud. Fumar puede hacer que las cuerdas vocales se vuelvan más gruesas, lo que provoca la “voz de fumador”.
Pitidos en los oídos

Este ruido solo podemos escucharlo nosotros. El tinnitus (del latín “tintinear”) es un trastorno en el que nos parece oír pitidos o sonidos que no existen realmente. Hay personas que pueden oír latidos, otras zumbidos, cantos de grillo… Algunos de estos ruidos pueden ser tan altos que entorpecen la vida cotidiana. ¿Imaginas no poder dormir por un ruido que no existe?
Ruido malo: Algunos pitidos pueden ser síntoma de un exceso de cera o de que tienes alojado algún cuerpo extraño en el oído; o de una infección.
Roncar

La intensidad de los ronquidos varía entre 35 y 40 decibelios. Pero en mayo de 1993, Kare Walkert emitió unos ronquidos de 93 dB (equivalentes a un camión grande) mientras permanecía ingresada en la unidad de sueño del Hospital Regional de Orebro, en Suecia. Casi el 50% de los adultos ronca en alguna ocasión, y el 25% son roncadores habituales. Los hombres roncan más que las mujeres.
Ruido malo: Excesivos ronquidos pueden revelar que comemos demasiado (el sobrepeso suele aumentar los ronquidos) o que bebemos demasiado. Los ronquidos también pueden ser señal de enfermedad: la apnea.
Hipo

Aparece cuando un estímulo activa los nervios que controlan el diafragma. Durante una crisis se generan entre 15 y 60 hipos por minuto (0,5 s cada uno). Charles Osborne, de Iowa, tuvo un ataque de hipo en 1922 al pesar un cerdo antes de sacrificarlo, según el Libro Guinness de los Récords. Le duró hasta 1990.
Ruido malo: Los hipidos crónicos pueden ser un signo de que bebemos demasiado, o una señal que nos advierte de la posibilidad de un tumor en el esófago.
Borborigmos

El estómago y los intestinos son grandes generadores de ruidos embarazosos. Médicamente son denominados borborigmos. A pesar de todo, estos ruidos son síntoma de salud: significan que el aparato digestivo funciona correctamente. Los producen unas contracciones de las paredes del tracto gastrointestinal que ayudan a empujar los alimentos y los gases a través de nuestro estómago. La razón de que se oigan más cuando tenemos hambre es que, al estar este vacío, no hay alimento que amortigüe el ruido.
Eructos

Si no pudiéramos expulsarlos, los intestinos estarían llenos de gas, las paredes de los intestinos se dilatarían hasta el límite de su capacidad y al final acabarían perforándose. Así que Bart Simpson tenía mucha razón cuando reivindicaba: “La libertad que proclama la Constitución no incluye los eructos.”
El actual campeón del mundo más ruidoso es Paul Hunn, que alcanzó 110 dB en agosto de 2002 (YouTube “Paul Hunn 2002”). Con todo, el ser humano apenas eructa, si nos comparamos con vacas. A pesar de lo que se cree, lo más peligroso para el efecto invernadero no son las ventosidades, sino sus eructos. Producen unos 340 litros de metano al día… ¡Más que un coche!
Ruido malo: Eructar en exceso suele deberse a comer muy deprisa o a ingesta de bebidas carbónicas, pero también puede ser una señal de intolerancia a la lactosa o de trastorno, como úlcera, hernia de hiato…
Medidas a escala real

La torre Eiffel, como 3 campos de fútbol

Tranquilos, Bin Laden nunca pudo tumbar la Torre Eiffel parisina, pero en esa posición nos damos cuenta mejor de hasta dónde llegan sus 300 metros de alto (25 más con antena). Equivale casi exactamente a la medida de tres campos de fútbol, que tienen unos 105 m de largo.
El mayor dinosaurio, como una piscina olímpica

El Sauroposeidon (de hace 110 millones de años,
período Cretácico) es el mayor saurio de los encontrados: 17 metros de altura y unos 34 de longitud total. Así que podría caber (de largo) holgadamente en una piscina olímpica, que mide 50 m y solo cubre 2 m.
Un óvulo humano y un cabeza de alfiler

Ya sabrás que el óvulo es de las pocas células humanas que, si es grande, puede apreciarse a ojos vista. Y aun así, sus 0,14 mm de diámetro todavía son mucho más pequeños que la cabeza de un alfiler, que suele tener cerca de 1 mm de diámetro (0’8).
Estatuillas de los Oscar en el cartel de Hollywood

El famoso cartel instalado en 1923 en Cahuenga Peak (Los Ángeles, EEUU) tiene 106 m de longitud, y cada letra tiene 13,7 m de altura. Si hubiera que alcanzar esa altura a base de Oscar, habría que poner 41 estatuillas y media más, porque miden 33 cm de alto. Eso sí, pesan 3,58 kg; no es raro que a algunos se les caiga.
Un tráiler de camión sobre un aspa de molino

Bueno, los técnicos la llaman pala de aerogenerador. Hay varios tamaños de molinos, y por tanto, de aspas. Si tomamos un modelo español Gamesa G80 (de los más pequeños) sus aspas miden 39 m de largo. Y el camión articulado más largo que se permite circular tiene 16,5 m de largo (como esta cisterna), por eso usan “trenes” especiales para transportar esas hélices.
El mayor avión dentro de la cueva más grande del mundo

La cueva de Hang Son Doong (cueva del río de la montaña), en Vietnam, es la más grande del mundo. En esta sala concreta, el techo está a 240 m de altura y la anchura es de unos 90 m. O sea, que cabría fácilmente el mayor avión de pasajeros (unos 850) que existe: el Airbus A380. Su envergadura es de 79,8 m, lo que impide que aparque en muchos aeropuertos.
Toda la Península Ibérica x 2 y la gran isla de basura

En 1999, un científico militar descubrió que en el océano Pacífico, a unos 1.000 km de Hawái, hay una “isla” formada por basura. En 2009, varias organizaciones ecologistas midieron la “balsa” y resolvieron que ya ocupa cerca de 1,4 millones de km2. Eso es tanto como cubrir de detritus dos veces España (506.000), Portugal (91.500) y una pequeña parte de Francia.
La mayor fortuna del mundo, para ir más allá de Plutón

Un billete de dólar mide 15,6 cm, y Carlos Slim, el hombre
más rico del mundo, tiene 74.000 millones de esos. Si los pusiera todos en hilera, formaría una alfombra de 11.544 millones de kilómetros (77 unidades astronómicas), que es casi la misma distancia que hay entre el Sol y Sedna, cercano al defenestrado Plutón. Es el objeto celeste más remoto del Sistema Solar.
Historia de las enfermedades

POLIO

¿Polio? Obsérvese la pierna rígida (efecto de la infección) de Ruma, sacerdote egipcio.
Los dolores de la antigüedad

Las pastillas tardaron siglos en llegar. El tratamiento de la migraña en el Antiguo Egipto se hacía a base de hierbas, emplasto y cocodrilo. Lo que no sabemos es si servía para algo.
Qué dice tu cara

Duchenne de Boulogne fotografió y clasificó las diferentes expresiones de la cara, estimulando los músculos mediante descargas eléctricas.
“De cerebri morbis”

Sobre las enfermedades neurológicas homenajea la obra homónima del holandés del siglo XVI Jason Pratensis.
Sesión clínica

El neurólogo francés Jean Martin Charcot (siglo XIX) mostrando un caso práctico de histeria.
Famosos que murieron sin saberlo

Siempre sobrevivió

Más vidas que un gato. Castro no solo ha sobrevivido a varios complots, como el que se comenta en el diario que el dictador muestra arriba. En los últimos años, la falsa muerte de Fidel ha sido anunciada en tres ocasiones.
El mercader de la Muerte

El falso obituario de Alfred Nobel decía: “El hombre que creó un modo de matar más gente más rápido, murió ayer”.
Millonaria zombi

La gélida belleza de Brooke Hayward ya le hacía parecer un cadáver andante. ¿Por eso celebró su funeral en vida?
Friedrich Gulda

El extravagante músico fingió una falsa muerte por todo lo alto. Inventó la noticia de que había muerto en un accidente de aviación en el aeropuerto de Zurich.
Agonía contumaz

La noticia de la muerte de Benedicto XV fue publicada dos veces antes de tiempo. Pero el Papa solo falleció cuando el mismo diario dijo que se estaba curando de modo milagroso.
Sálvenme!

Blair mató a su gato era falso. Vale. Pero por la mirada de horror del minino, bien pudo haber ocurrido.
Mark Ttwain

Fue dado por muerto en dos ocasiones y en una segunda ocasión, fue cuando el barco en que viajaba se perdió en el mar en 1907.

Amigos taringuer@s, espero que este post sea de su agrado y aporte un pequeño grano de arena al conocimiento general. Como siempre trato de abarcar varias temáticas en el mismo post para hacerlo variado y dinámico, agradezco como siempre su visita y sera hasta la próxima!!

