Fauna y Flora
La fauna de Paraguay está formada por 100.000 especies de invertebrados, 230 especies de peces, 46 de anfibios, 100 de reptiles, 645 de aves y 167 de mamíferos.
Con respecto a la flora se registran 180 familias y 1103 géneros.
La fauna de Paraguay está formada por 100.000 especies de invertebrados, 230 especies de peces, 46 de anfibios, 100 de reptiles, 645 de aves y 167 de mamíferos.
Con respecto a la flora se registran 180 familias y 1103 géneros.

Estado de conservación en Paraguay
En Paraguay se encuentra en la Región Occidental en el Departamento de Alto Paraguay son todavía relativamente comunes y en la Región Oriental ya casi desaparecida se refugia en bosques continuos del Mbaracayú, departamento de Canindeyú.
El jaguar o jaguareté mata al ganado cuando su hábitat característico ha sido destruido y reemplazado por animales domésticos, por lo general por ganado vacuno, o por la masiva plantación de monocultivos, como de soja, maíz, girasol, etc.
Esta especie es rara o ausente en muchas partes de antigua distribución debido a la caza excesiva por el comercio de su piel, pérdida de hábitat debido a la deforestación, persecución por los granjeros, y probable pérdida de sus presas. En la Región Oriental se observan extinciones locales en gran parte de su distribución histórica.
En la Región Occidental son relativamente comunes en Alto Paraguay, pero en Presidente Hayes hay muchos registros de extinciones locales. El animal es perseguido además por su cuero, o por cazadores que venden a compradores anónimos con gran poder económico teniéndolos en mini zoológicos ilegales en sus propiedades.
Es importante saber que estos animales pertenecen a la cúspide de la cadena alimenticia y cumplen una función muy importante en la regulación de otras especies de reproducción masiva o sin otro predador.
En Paraguay se encuentra en la Región Occidental en el Departamento de Alto Paraguay son todavía relativamente comunes y en la Región Oriental ya casi desaparecida se refugia en bosques continuos del Mbaracayú, departamento de Canindeyú.
El jaguar o jaguareté mata al ganado cuando su hábitat característico ha sido destruido y reemplazado por animales domésticos, por lo general por ganado vacuno, o por la masiva plantación de monocultivos, como de soja, maíz, girasol, etc.
Esta especie es rara o ausente en muchas partes de antigua distribución debido a la caza excesiva por el comercio de su piel, pérdida de hábitat debido a la deforestación, persecución por los granjeros, y probable pérdida de sus presas. En la Región Oriental se observan extinciones locales en gran parte de su distribución histórica.
En la Región Occidental son relativamente comunes en Alto Paraguay, pero en Presidente Hayes hay muchos registros de extinciones locales. El animal es perseguido además por su cuero, o por cazadores que venden a compradores anónimos con gran poder económico teniéndolos en mini zoológicos ilegales en sus propiedades.
Es importante saber que estos animales pertenecen a la cúspide de la cadena alimenticia y cumplen una función muy importante en la regulación de otras especies de reproducción masiva o sin otro predador.


Estado de Conservación
En Paraguay está altamente amenazado y extinto en casi todos los Departamentos de la Región Oriental debido a la destrucción de su hábitat y caza indiscriminada. En la Región Occidental, la población aún es saludable pero hay extinciones locales especialmente en las áreas perturbadas.
En Paraguay está altamente amenazado y extinto en casi todos los Departamentos de la Región Oriental debido a la destrucción de su hábitat y caza indiscriminada. En la Región Occidental, la población aún es saludable pero hay extinciones locales especialmente en las áreas perturbadas.

Clima:
Paraguay posee un clima subtropical en la región del Paraná, y uno tropical en el Chaco. La primera es húmeda, con abundantes precipitaciones a través del año, y solo hay una estación moderada por cambios en la temperatura. Durante el verano del Hemisferio Sur, la influencia dominante sobre el clima es el cálido viento sirocco que sopla desde el noreste. En invierno, el viento dominante es el fresco pampero proveniente del Anticiclón Pacífico, que sopla atravesando Argentina de sudoeste a noreste, y que previamente fue interceptado por los Andes desde el centro hacia el sur de ese país. Debido a la falta de barreras topográficas dentro de Paraguay, esos vientos prevalecientes y opuestos pueden avanzar de manera abrupta produciendo cambios veloces e irregulares en el usualmente tiempo moderado. Los vientos se mueven generalmente como briscas. Las velocidades máximas no suelen superar los 70 km/h, aunque con características catastróficas se han reportado excepcionabilísimas velocidads de 160 km/h, y la ciudad de Encarnación (Paraguay) puede ser alcanzada por tornados.
La región de Paraná tiene solo dos estaciones distintivas: verano, de octubre a marzo; e invierno de mayo a agosto. Tanto abril como septiembre son meses transicionales en dond las temperaturas están por debajo de las medias de medioverano, y los mínimos puden bajar del punto de congelación. Climáticamente, el otoño y la primavera no existen realmente. Durante los inviernos, julio es el mes más frío, con una media de cerca de 18 °C en Asunción y de 17 °C en el plateau del Paraná. No hay significativas variaciones norte-sur. El número de días con temperaturas por debajo de 0 °C, son de no más de tres y como mucho 16 anualmente, con más amplias variaciones en el interior.
Algunos inviernos son muy medios, con vientos constantemente soplando del norte, y muy pequeñas heladas. Durante un invierno frío, sin embargo, lenguas de aire polar Antártico pueden llevar las temperaturas cerca del congelamiento a todas las áreas.
Ninguna parte de la región del Paraná está enteramente libre de la posibilidad de heladas y consecuente daño a los cultivos, y pequeñas nevadas pueden reportarse muy excepcionalmente en varias localidades.
Aire húmedo tropical mantiene el tiempo cálido en la región del Paraná de octubre a marzo. En Asunción el promedio estacional es de 24 °C, con enero--el mes más cálido--promediando 29 °C. Villarrica tiene una temperatura media estacional de 21 °C y en enero una media de 27 °C. Durante el verano, las temperaturas diurnas alcanzan 38 °C como muy común. Frecuentes olas de aire fresco del sur, causan un tiempo que va alternando entre cielo claro, a condiciones de humedad y tormentas. El cielo permanece normalmente descubierto por una semana a diez días mientras la temperatura y la humedad sube continuamente. Al llegar a un límite intolerable de sofocación, nubes de ormenta preceden a un frente frío que sopla del sur, y las temperaturas pueden caer tanto como 15 °C en pocos minutos.
Las lluvias en la región del Paraná está regularmente distribuida. Aunque las condiciones meteorológicas locales juegan un rol de contribución, la lluvia cae usualmente cuando masas de aire tropical son dominantes. Las últimas lluvias ligeras caen hasta agosto, con promedios en varias partes de la región de 20 a 100 mm. Los dos períodos de máxima precipitación son marzo hasta mayo y de octubre a noviembre.
Para toda la región, la diferencia entre los meses más seco y más húmedo oscilan entre 100 y 180 mm. El promedio anual de lluvias es de 1270 mm, y el promedio en el Plateau del Paraná es 250 a 380 mm más grande. Todas las subregiones pueden experimentar considerables variaciones de año a año. Asunción ha registrado como mucho 2080 mm y tan poco como 560 de lluvia anual; Puerto Bertoni en el Plateau Paraná ha registado entre 3300 mm y 790 mm.
La región de Paraná tiene solo dos estaciones distintivas: verano, de octubre a marzo; e invierno de mayo a agosto. Tanto abril como septiembre son meses transicionales en dond las temperaturas están por debajo de las medias de medioverano, y los mínimos puden bajar del punto de congelación. Climáticamente, el otoño y la primavera no existen realmente. Durante los inviernos, julio es el mes más frío, con una media de cerca de 18 °C en Asunción y de 17 °C en el plateau del Paraná. No hay significativas variaciones norte-sur. El número de días con temperaturas por debajo de 0 °C, son de no más de tres y como mucho 16 anualmente, con más amplias variaciones en el interior.
Algunos inviernos son muy medios, con vientos constantemente soplando del norte, y muy pequeñas heladas. Durante un invierno frío, sin embargo, lenguas de aire polar Antártico pueden llevar las temperaturas cerca del congelamiento a todas las áreas.
Ninguna parte de la región del Paraná está enteramente libre de la posibilidad de heladas y consecuente daño a los cultivos, y pequeñas nevadas pueden reportarse muy excepcionalmente en varias localidades.
Aire húmedo tropical mantiene el tiempo cálido en la región del Paraná de octubre a marzo. En Asunción el promedio estacional es de 24 °C, con enero--el mes más cálido--promediando 29 °C. Villarrica tiene una temperatura media estacional de 21 °C y en enero una media de 27 °C. Durante el verano, las temperaturas diurnas alcanzan 38 °C como muy común. Frecuentes olas de aire fresco del sur, causan un tiempo que va alternando entre cielo claro, a condiciones de humedad y tormentas. El cielo permanece normalmente descubierto por una semana a diez días mientras la temperatura y la humedad sube continuamente. Al llegar a un límite intolerable de sofocación, nubes de ormenta preceden a un frente frío que sopla del sur, y las temperaturas pueden caer tanto como 15 °C en pocos minutos.
Las lluvias en la región del Paraná está regularmente distribuida. Aunque las condiciones meteorológicas locales juegan un rol de contribución, la lluvia cae usualmente cuando masas de aire tropical son dominantes. Las últimas lluvias ligeras caen hasta agosto, con promedios en varias partes de la región de 20 a 100 mm. Los dos períodos de máxima precipitación son marzo hasta mayo y de octubre a noviembre.
Para toda la región, la diferencia entre los meses más seco y más húmedo oscilan entre 100 y 180 mm. El promedio anual de lluvias es de 1270 mm, y el promedio en el Plateau del Paraná es 250 a 380 mm más grande. Todas las subregiones pueden experimentar considerables variaciones de año a año. Asunción ha registrado como mucho 2080 mm y tan poco como 560 de lluvia anual; Puerto Bertoni en el Plateau Paraná ha registado entre 3300 mm y 790 mm.
En contraste con la región del Paraná, la del Chaco tiene un clima tropical húmdo-seco, bordeando lo semiárido. El Chaco experimenta estaciones alternativamente inundadas y secas, con variaciones estacionales de temperatura modestas. Sus temperaturas son usualmente altas, los promedios caen solo ligeramente en invierno. Aún de noche, el aire es tibio. Las lluvias son livianas, variand de 500 a 1000 mm/año, excepto en las tierras más altas del noroeste donde es aún mayor. La lluvia se concentra en los meses veranieos, y extensas áreas que son desiertos en invierno, se encharcan en verano. La lluvia caída evapora muy rápidamente.


Hidrografia:
El Paraguay no tiene costa marítima pero sus dos ríos principales, el Paraguay y el Paraná lo comunican con el Océano Atlántico; y posee puertos francos sobre el río Paraná.
El río Paraguay, de 2.800 km de longitud, recorre 1.023 km en territorio paraguayo, la mayor parte de él es navegable. Tiene una anchura media de 500 m y 5 m de profundidad.
Sus principales afluentes son:
* Río Apa: de 480 km de longitud, nace en la Coordillera del Amambay.
* Río Aquidabán: de 270 km de longitud.
* Río Jejuí: de 350 km de longitud y es su afluente el Aguara Guazú.
* Río Manduvirá: de 212 km de longitud, nace en la Cordillera de los Altos.
* Río Piribebuy: de 102 km de longitud.
* Río Salado: de 28 km de longitud, nace en la desembocadura del Lago Ypacaraí.
* Río Verde: de 275 km de longitud.
* Río Confuso: de 290 km de longitud.
El río Paraná de 4.700 km de longitud recorre 830 km en territorio paraguayo, su anchura es variable y llega hasta los 4.000 m. También es muy variable su profundidad. Sus principales afluentes son:
* Carapa: de 95 km de longitud.
* Acaray: de 160 km de longitud y que tiene a la represa homónima.
* Tacuary: de 80 km de longitud, nace en el Cerro San Rafael.
El río Pilcomayo de 2000 km de longitud, recorre 835 km en territorio paraguayo y sirve de frontera natural con Argentina. Nace en la Cordillera de los Andes en Bolivia y desemboca en el Río Paraguay frente al Cerro Lambaré. Su curso es irregular y su caudal depende de los deshielos.
El río Paraguay, de 2.800 km de longitud, recorre 1.023 km en territorio paraguayo, la mayor parte de él es navegable. Tiene una anchura media de 500 m y 5 m de profundidad.
Sus principales afluentes son:
* Río Apa: de 480 km de longitud, nace en la Coordillera del Amambay.
* Río Aquidabán: de 270 km de longitud.
* Río Jejuí: de 350 km de longitud y es su afluente el Aguara Guazú.
* Río Manduvirá: de 212 km de longitud, nace en la Cordillera de los Altos.
* Río Piribebuy: de 102 km de longitud.
* Río Salado: de 28 km de longitud, nace en la desembocadura del Lago Ypacaraí.
* Río Verde: de 275 km de longitud.
* Río Confuso: de 290 km de longitud.
El río Paraná de 4.700 km de longitud recorre 830 km en territorio paraguayo, su anchura es variable y llega hasta los 4.000 m. También es muy variable su profundidad. Sus principales afluentes son:
* Carapa: de 95 km de longitud.
* Acaray: de 160 km de longitud y que tiene a la represa homónima.
* Tacuary: de 80 km de longitud, nace en el Cerro San Rafael.
El río Pilcomayo de 2000 km de longitud, recorre 835 km en territorio paraguayo y sirve de frontera natural con Argentina. Nace en la Cordillera de los Andes en Bolivia y desemboca en el Río Paraguay frente al Cerro Lambaré. Su curso es irregular y su caudal depende de los deshielos.




Fauna y flora
Pese a la innegable depredación que sufre el Paraguay al igual que todos los países del mundo en los tiempos modernos, la fauna y la flora de este país todavía deslumbran por su riqueza.
Para hablar de la fauna, los datos más recientes indican que en Paraguay sobreviven actualmente más de 200 especies de peces, 645 de aves y 167 de mamíferos, además de otras especies. Según los estudios pertinentes, solo el 0,3% de las especies existentes de peces son comercializadas. El país tiene una importante cantidad de mamíferos, muchos de ellos poco conocidos en Sudamérica, y en cuanto a las aves, sobrevive una enorme variedad que va desde los llamativos papagayos hasta pequeños pájaros de delicioso canto. [/size
Para hablar de la fauna, los datos más recientes indican que en Paraguay sobreviven actualmente más de 200 especies de peces, 645 de aves y 167 de mamíferos, además de otras especies. Según los estudios pertinentes, solo el 0,3% de las especies existentes de peces son comercializadas. El país tiene una importante cantidad de mamíferos, muchos de ellos poco conocidos en Sudamérica, y en cuanto a las aves, sobrevive una enorme variedad que va desde los llamativos papagayos hasta pequeños pájaros de delicioso canto. [/size



Dentro de la extensa lista de animales originarios del Paraguay se pueden mencionar el yaguareté, el mboi yaguá, el yaguá yvyguy, el carpincho, el puma, el yurumí, el mboreví o tapir, el yacaré, el ciervo de los pantanos, el caguaré, el carayá, el mykuré, y algunos en vías de extinción como el taguá, el aguará guazú y el pato serrucho. Entre los numerosos tipos de aves están el guacamayo azul, el tuyuyú cuartelero, el yrybú, el chahá, la charata, el ypaka’a, el pájaro campana, el san francisco, la calandria, el corochiré y el ñakurutú.
La flora refleja asimismo la diversidad de regiones y subregiones del territorio paraguayo. En el caso del Chaco, predominan una vegetación espinosa semi-árida en el oeste, bosques sub-húmedos en el nordeste, y sabanas con ciertas especies como el caranda’y, en el sureste. En la Región Oriental se aprecia una vegetación diferente en su mayor parte, con bosques húmedos, campos cerrados y sabanas profusamente regadas por una nutrida red de ríos y arroyos. Los grandes bosques del Alto Paraná integran el gran complejo del Bosque Atlántico, uno de los 200 ecosistemas más importantes del planeta, que abarca también zonas de Brasil y Argentina.
La flora refleja asimismo la diversidad de regiones y subregiones del territorio paraguayo. En el caso del Chaco, predominan una vegetación espinosa semi-árida en el oeste, bosques sub-húmedos en el nordeste, y sabanas con ciertas especies como el caranda’y, en el sureste. En la Región Oriental se aprecia una vegetación diferente en su mayor parte, con bosques húmedos, campos cerrados y sabanas profusamente regadas por una nutrida red de ríos y arroyos. Los grandes bosques del Alto Paraná integran el gran complejo del Bosque Atlántico, uno de los 200 ecosistemas más importantes del planeta, que abarca también zonas de Brasil y Argentina.



Entre las numerosas especies vegetales originarias del Paraguay están los conocidos árboles como el tajy o lapacho, el curyupa’y, el yvyrayú, el palo santo, la carova, el yvyra pytá, el yvyraró, el urunde’y y el tataré. Entre los que aportan sabrosos frutos están el pindó, el mbocayá o coco, el arazá o guayabo, el araticú, el aguaí, el ñandypá, el ñangapiry, el yvapurú, el yvapovó, el guavirá, el guaviyú, el yatayvá, el ingá, el pacurí y el yacarati’á. La emblemática yerba mate, así como el ka’a he’e, la yerba dulce del Paraguay, no se pueden olvidar en esta lista, y tampoco algunas hierbas medicinales como el kapi’i katí, el kapi’iky, la santa lucía morotí, el yate’i ka’a, el cedrón Paraguay, el yaguareté ka’a y el yaguarundí.


El Paraguay tiene unas 40 Areas Silvestres Protegidas, la mayor de las cuales es el Parque Nacional Defensores del Chaco, ubicado al norte de la Región Occidental, de 780.000 hectáreas. En esta región se encuentran otros parques de importantes dimensiones como el del Cerro Guaraní Timané, el de Laguna Inmakata y el Parque Nacional Río Negro. Entre las reservas más importantes de la Región Oriental se puede mencionar el del Bosque Mbaracayú.



Les Dejo Un Poco De La Cultura Paraguaya...
Cuentan que de la unión de Tau y Keraná se crearon 7 mitos (según la leyenda sus hijos), éstos son: Teju Jagua, Moñai, Jasy Jatere, Kurupi, Ao ao y el Luisón. También hay otros mitos muy conocidos como el Pombero, Ka’aguy Pora, Mbói tata, Pira Nu y Pora.
Cuando uno es pequeño le cuentan a cerca de todos estos mitos y por supuesto cuando uno es niño se asusta, es verdaderamente divertido creer en ellos, éstos mitos vienen de la cultura Guaraní.
Teju Jagua fue el primer hijo de Tau y Kerana, éstos según la leyenda eran espíritus maléficos, tiene forma de lagarto y posee siete cabezas de perro, nació de esa manera porque fue maldecido por Arasy, es considerado el dominador de las cavernas y protector de las frutas.
Mbói Tu’i fue el segundo hijo deTau y Kerana, con cuerpo de serpiente y un pico de loro, fue considerado el Dios de los anfibios, del rocio y de la humedad.
Moñai fue el tercer hijo de Tau y Kerana, protector de los robos y las picardías, fue incinerado junto a sus seis hermanos maléficos en Yaguarón.
Jasy Jatere, es un hombrecito bajo de cabellos rubios, se pasea todas las siestas con su varita mágica, es famoso por hacer que aquel que lo ve desaparezca y lo lleva a su hermano Ao ao que es canibal.
Kurupi, es el Dios de la sexualidad, secuestra a mujeres y niños, su miembro viril es tan largo como un lazo y lo porta atado a su cintura.
Ao ao, considerado Dios de la fecundidad, se dice que tuvo numerosísimos descendientes y que andaban en manadas, comían personas, las personas que querían salvarse de los Ao ao debían subir a un mbokaja (palmera).
Luison, el Señor de la muerte, se supone que rondaba los cementerios y se alimentaba de la carne de los muertos, despedía olor fétido y causaba terror.
Cuando uno es pequeño le cuentan a cerca de todos estos mitos y por supuesto cuando uno es niño se asusta, es verdaderamente divertido creer en ellos, éstos mitos vienen de la cultura Guaraní.
Teju Jagua fue el primer hijo de Tau y Kerana, éstos según la leyenda eran espíritus maléficos, tiene forma de lagarto y posee siete cabezas de perro, nació de esa manera porque fue maldecido por Arasy, es considerado el dominador de las cavernas y protector de las frutas.
Mbói Tu’i fue el segundo hijo deTau y Kerana, con cuerpo de serpiente y un pico de loro, fue considerado el Dios de los anfibios, del rocio y de la humedad.
Moñai fue el tercer hijo de Tau y Kerana, protector de los robos y las picardías, fue incinerado junto a sus seis hermanos maléficos en Yaguarón.
Jasy Jatere, es un hombrecito bajo de cabellos rubios, se pasea todas las siestas con su varita mágica, es famoso por hacer que aquel que lo ve desaparezca y lo lleva a su hermano Ao ao que es canibal.
Kurupi, es el Dios de la sexualidad, secuestra a mujeres y niños, su miembro viril es tan largo como un lazo y lo porta atado a su cintura.
Ao ao, considerado Dios de la fecundidad, se dice que tuvo numerosísimos descendientes y que andaban en manadas, comían personas, las personas que querían salvarse de los Ao ao debían subir a un mbokaja (palmera).
Luison, el Señor de la muerte, se supone que rondaba los cementerios y se alimentaba de la carne de los muertos, despedía olor fétido y causaba terror.

Especificacion De Cada Uno:
AO AO

Este monstruo tenía cuerpo similar a la oveja, cabeza de oso y patas terminadas en grandes y potentes garras. su aspecto era terrorífico. Perseguía y devoraba a los cazadores y personas que se aventuraban en la selva. El único modo de salvarse de su acometida era trepando a un pindo, árbol sagrado, dado por Tup" Rupa‚ para nutrición y auxilio de la gran familia Guaraní; (diluvio, por ejemplo).
De subirse a otra especie, los Ao-Ao los acorralaban y hacían caer el árbol excavando las raíces con sus potentes garras mientras emitían ladridos. Vivían en manadas en bosques y serranías de la región Oriental.La denominación de Ao-Ao es de origen onomatopéyico. La tendencia agudizante carga la emisión tónica en la partícula final. Trocándola logramos reconstruir el eco de un lejano ladrido, e1 que proferían estos seudo duendes según la versión del mitogénesis.
Pero también Ao-Ao refiere a un ser vestido, excesivamente cubierto. La relación dice parecer a una oveja. El nombre tanto acomoda a la onomatopeya como a la pelambre. El animal existe en la realidad zoológica, según afirman serios investigadores. En todo el país y los de habla Guaraní, este animal es conocido como ovecha-kaaguy. Aún debe procederse a su clasificación científica en la fauna de la América mesopotamica, especialmente en Paraguay.
Se han ocupado de este raro espécimen Moisés Bertoni y León Cadogan, diciendo este último que aún devora personas entre las piedras del Yvytyrusu. Es comprensible que aún no se haya logrado echar mano a este animal peregrino, la bestia ignota del solar Guaraní. Saben de ellos los Chulupi y los Mbya de las selvas del Monday y Mbaracaja con las referencias recogidas en el terreno, se ha logrado plasmar una aproximación mitozoomórfica. Su confomación se presta magníficamente a una tesitura legendaria, como la que acertadamente propusiera Rosicrán.
De subirse a otra especie, los Ao-Ao los acorralaban y hacían caer el árbol excavando las raíces con sus potentes garras mientras emitían ladridos. Vivían en manadas en bosques y serranías de la región Oriental.La denominación de Ao-Ao es de origen onomatopéyico. La tendencia agudizante carga la emisión tónica en la partícula final. Trocándola logramos reconstruir el eco de un lejano ladrido, e1 que proferían estos seudo duendes según la versión del mitogénesis.
Pero también Ao-Ao refiere a un ser vestido, excesivamente cubierto. La relación dice parecer a una oveja. El nombre tanto acomoda a la onomatopeya como a la pelambre. El animal existe en la realidad zoológica, según afirman serios investigadores. En todo el país y los de habla Guaraní, este animal es conocido como ovecha-kaaguy. Aún debe procederse a su clasificación científica en la fauna de la América mesopotamica, especialmente en Paraguay.
Se han ocupado de este raro espécimen Moisés Bertoni y León Cadogan, diciendo este último que aún devora personas entre las piedras del Yvytyrusu. Es comprensible que aún no se haya logrado echar mano a este animal peregrino, la bestia ignota del solar Guaraní. Saben de ellos los Chulupi y los Mbya de las selvas del Monday y Mbaracaja con las referencias recogidas en el terreno, se ha logrado plasmar una aproximación mitozoomórfica. Su confomación se presta magníficamente a una tesitura legendaria, como la que acertadamente propusiera Rosicrán.

TEJU JAGUA

Este era un gigantesco lagarto con cabeza de perro que merodeaba -según el mito original- en torno al cerro Yaguarón, estando su guarida y merendero en uno de los abismos del lugar. Algunas versiones -incluso Rosicrán- le conceden siete cabezas. La versión popular sólo habla de una (con la cual le basta). Fué el primer engendro del maldecido vínculo de Tau y Kerana . Dominaba en las cavernas, a las que según algunos dichos arrastraba a sus víctimas para devorarlas, pero no es esto generalmente aceptado entre los grupos tribales Guaraní, quienes afirman que este duende sólo se alimentaba de frutas y miel, siendo protector y beneficiador de los frutos dorados de la selva. Se lo menciona también como genio protector de las riquezas yacentes en el suelo Guaraní. Su piel adquirió brillo revolcándose en el oro y las piedras preciosas de Itape.
No había llegado a adquirir ferocidad. Refiere la etno narrativa que un indiecito lo llevaba del collar a beber a la cristalina corriente de un arroyo de la comarca. Al respecto agrega Rosicrán que este indiecito era el hermano menor de Teju, Jacyjatere‚ quien gustaba de llevarlo al lago hoy llamado Ypacarai, ya al Ypoa, o al arroyo Avay. cabe agregar por ser oportuno, que la ciencia cree hallar fundamento a este mito en la existencia del Teju Pyta , lagarto colorado, cuya existencia se ha comprobado en esta área subtropical, hasta el Río de la Plata.
No había llegado a adquirir ferocidad. Refiere la etno narrativa que un indiecito lo llevaba del collar a beber a la cristalina corriente de un arroyo de la comarca. Al respecto agrega Rosicrán que este indiecito era el hermano menor de Teju, Jacyjatere‚ quien gustaba de llevarlo al lago hoy llamado Ypacarai, ya al Ypoa, o al arroyo Avay. cabe agregar por ser oportuno, que la ciencia cree hallar fundamento a este mito en la existencia del Teju Pyta , lagarto colorado, cuya existencia se ha comprobado en esta área subtropical, hasta el Río de la Plata.

POMBERO
(Mito de la noche)
(Mito de la noche)

El pombero es el personaje mas comentado y temido y su vigencia es permanente en todo el Paraguay, muy especialmente en la campaña. Es un misterioso mito de insondable presencia y de constante roce con el hombre, a quien observa y vigila en la hora nocturnal, haciéndose sentir de mil maneras. Es el karai pyhare (señor de la noche). "Si, no hay que mancillar su nombre de pombero y menos comentar que su fornido cuerpo es raro de pelo, podría irritarlo", así oímos comentar a nuestra gente campesina de la región sureña. En cambio, en otras regiones del país, se le cree un ser muy peludo. A los niños les está prohibido decir pombero, sobre todo por la noche, hora propicia en que él vigila, escucha y escudriña con ojos avizores, mimetizado en cualquier rincón oscuro.
El tatakua (horno campesino) suele ser refugio predilecto de nuestro personaje. Desde allí espía y escucha todo lo que ocurre en el hogar elegido. En las noches de "amenazo" (amenaza de lluvia), suele ser mas persistente en sus andanzas.
Imita al potrillo, al pollito. Se desliza entre la maleza, silencioso y vivaz, brillándole los ojos de astucia diabólica. Invisible a ratos, conoce el secreto de convenirse en tronco o matorral en los fugaces momentos en que el relámpago rasga las tenebrosas tinieblas. Sus silbidos prolongados hacen estremecer de pavor a los nativos; se mezclan con los confusos chirridos que parten de la espesura, denunciando su tímido paso por los campos en sombra. Es el ñandu kavaju (tarántula), afirman los incrédulos; pero pronto lo desmiente con el veloz desplazamiento de su penetrante silbo, imposible en la pequeña araña. Imita luego al ñahana y el grito lastimero del karu, ave negra zancuda, para alejarse en la noche con crujir de ramas rotas, seguido de la suspensa atención de los estremecidos habitantes del lugar. Su amistad es valiosa y fácil de conquistar. Basta con dejarle un trozo de nako (tabaco para masticar) en un angu'a (mortero).
Como retribución, encontraréis un pindorope (vaina de la flor de la palmera) lleno de eirete (la rubia miel silvestre). Además ser el celoso guardián de vuestros caballos, en los largos viajes por las regiones desiertas. No temáis en la noche los lugares de "peligro",él será vuestro invisible compañero y, a ratos, escucharéis el rumor apagado de sus pasos o sus imitaciones de pájaros y reptiles, en la maleza cercana. Pero seréis desgraciados si faltáis a vuestro compromiso. Pombero no perdona y su venganza puede ser fatal. Vuestro perro será la primera víctima: amanecerá loco.
Se dirá que fue tocado por el pombero: "pombero opoko hese". Su contrariedad la manifestará con el remedo del kara-kara (ave de rapiña). Si en su plan de venganza abriga el deseo de matar, lo anunciará con el relincho del kavaju ra'y (potrillo) ; luego, estremecido de ira por el engaño, se deslizará entre las sombras para desatar el montado o los terneros del que lo burló, abrirá el "chiquero" o corral o arrojará piedras sobre el techo de vuestra casa. Fácil es ahuyentarlo en estos casos. Con sólo proferir una queja de dolor, diciendo que se padece de "buba" (botón de Oriente) ya no molestará más. Podréis salir de noche con tranquilidad pues miedoso de la enfermedad, no volverá a merodear por los contornos. A veces, sin embargo, es vencido por las tentaciones de la civilización, enemiga de su vieja cultura.
Lo seduce el bello cuerpo de una mujer o la brillantez de algún objeto, que robará luego. Entonces pierde su poder de volverse invisible y es posible dar con su rostro.¿Qué buscará este horrible señor de las tinieblas? Será en verdad el enviado de la misteriosa Mba'evera guasu?... la ciudad luminosa de las leyendas indígenas, que se creía escondida en el noroeste, más allá de Corumba hacia el Amazonas, o que fue sumergida por el océano en la perdida Atlántida?. O será el espíritu de la raza ausente, indoblegable al sometimiento de los rubios pytagua (extranjero), que busca tenaz su libertad perdida?. No lo sabemos, pero en los campos paraguayos, cuando la negrura nocturna abruma la tierra y nacen a la vida los rumores y silbidos de los misteriosos pobladores de la noche, se adivina en la presencia cautelosa del karai pyhare a los antiguos señores de esas bellas regiones espiando desde la sombra a los temidos extranjeros blancos, que impusieron su imperio dominador sobre sus ricos yerbales y sus campos sin límites, arrojándolos a ellos a las tinieblas de un continuo ambular.
Juan B. Ambrosetti en su libro "Supersticiones y leyendas", en la página 52, al referirse al pombero o kuarahy jara (dueño del sol), dice: " según me ha comunicado el agrimensor nacional, señor Juan Queirol, en algunas partes de Corrientes tienen la leyenda del kuarahy jara (dueño del sol) o pombero, que no es, a mi modo de ver, sino una modificación de la de Jasy Jatere, como la del ka'a pora lo es de la ka'a jarfi. El pombero o kuarahy jara es un hombre alto y delgado, que llevan un grandísimo sombrero de paja, y una caña en la mano, y así recorre los bosques a la siesta, cuidando de todos los pájaros, pues es su protector. Si a esa hora halla muchachos entretenidos en cazarlos, los arrebata y se tos lleva; de modo que las criaturas, por temor a él no se alejan de los ranchos y sus padres pueden dormir tranquilamente la siesta, sin cuidado de que nada les suceda".
Nos rebelamos ante los datos falsos que se difunden, pues crean la confusión entre los diversos mitos guaraníes, y más en este caso particular por tratarse del sabio Ambrosetti, merecedor de nuestro mayor respeto, a quien rendimos nuestro homenaje de aprecio y admiración, por haber dedicado parte de su valiosa existencia a investigar una materia muy cara a nuestro corazón.
Admiración, no obstante, que no nos inhibe de señalar el error en que ha incurrido, para evitar en lo sucesivo que se sigan difundiendo datos equivocados, como lamentablemente ocurrió con nuestro gran Eloy Fariña Nuñez. Influido por el prestigio de Ambrosetli, en su obra "Mitos guaraníes" página 210, entre otras cosas, el poeta dice: "...el cuarahy jara, dueño del sol, todo rojo y cubierto con un gigantesco sombrero de paja, vagamente protector de los pájaros...". En la página 211 agrega: "el rasgo característico del pombero es un gran sombrero de paja". "hay una especie de pombero que solo parece una vez al año y se le llama "el dueño de octubre". (En ningún caso, al pombero se lo puede considerar como personaje diurno; su vivencia siempre es noctuma, de ahí su sobrenombre en la lengua guaraní: karal pyhare (señor de la noche).
El tatakua (horno campesino) suele ser refugio predilecto de nuestro personaje. Desde allí espía y escucha todo lo que ocurre en el hogar elegido. En las noches de "amenazo" (amenaza de lluvia), suele ser mas persistente en sus andanzas.
Imita al potrillo, al pollito. Se desliza entre la maleza, silencioso y vivaz, brillándole los ojos de astucia diabólica. Invisible a ratos, conoce el secreto de convenirse en tronco o matorral en los fugaces momentos en que el relámpago rasga las tenebrosas tinieblas. Sus silbidos prolongados hacen estremecer de pavor a los nativos; se mezclan con los confusos chirridos que parten de la espesura, denunciando su tímido paso por los campos en sombra. Es el ñandu kavaju (tarántula), afirman los incrédulos; pero pronto lo desmiente con el veloz desplazamiento de su penetrante silbo, imposible en la pequeña araña. Imita luego al ñahana y el grito lastimero del karu, ave negra zancuda, para alejarse en la noche con crujir de ramas rotas, seguido de la suspensa atención de los estremecidos habitantes del lugar. Su amistad es valiosa y fácil de conquistar. Basta con dejarle un trozo de nako (tabaco para masticar) en un angu'a (mortero).
Como retribución, encontraréis un pindorope (vaina de la flor de la palmera) lleno de eirete (la rubia miel silvestre). Además ser el celoso guardián de vuestros caballos, en los largos viajes por las regiones desiertas. No temáis en la noche los lugares de "peligro",él será vuestro invisible compañero y, a ratos, escucharéis el rumor apagado de sus pasos o sus imitaciones de pájaros y reptiles, en la maleza cercana. Pero seréis desgraciados si faltáis a vuestro compromiso. Pombero no perdona y su venganza puede ser fatal. Vuestro perro será la primera víctima: amanecerá loco.
Se dirá que fue tocado por el pombero: "pombero opoko hese". Su contrariedad la manifestará con el remedo del kara-kara (ave de rapiña). Si en su plan de venganza abriga el deseo de matar, lo anunciará con el relincho del kavaju ra'y (potrillo) ; luego, estremecido de ira por el engaño, se deslizará entre las sombras para desatar el montado o los terneros del que lo burló, abrirá el "chiquero" o corral o arrojará piedras sobre el techo de vuestra casa. Fácil es ahuyentarlo en estos casos. Con sólo proferir una queja de dolor, diciendo que se padece de "buba" (botón de Oriente) ya no molestará más. Podréis salir de noche con tranquilidad pues miedoso de la enfermedad, no volverá a merodear por los contornos. A veces, sin embargo, es vencido por las tentaciones de la civilización, enemiga de su vieja cultura.
Lo seduce el bello cuerpo de una mujer o la brillantez de algún objeto, que robará luego. Entonces pierde su poder de volverse invisible y es posible dar con su rostro.¿Qué buscará este horrible señor de las tinieblas? Será en verdad el enviado de la misteriosa Mba'evera guasu?... la ciudad luminosa de las leyendas indígenas, que se creía escondida en el noroeste, más allá de Corumba hacia el Amazonas, o que fue sumergida por el océano en la perdida Atlántida?. O será el espíritu de la raza ausente, indoblegable al sometimiento de los rubios pytagua (extranjero), que busca tenaz su libertad perdida?. No lo sabemos, pero en los campos paraguayos, cuando la negrura nocturna abruma la tierra y nacen a la vida los rumores y silbidos de los misteriosos pobladores de la noche, se adivina en la presencia cautelosa del karai pyhare a los antiguos señores de esas bellas regiones espiando desde la sombra a los temidos extranjeros blancos, que impusieron su imperio dominador sobre sus ricos yerbales y sus campos sin límites, arrojándolos a ellos a las tinieblas de un continuo ambular.
Juan B. Ambrosetti en su libro "Supersticiones y leyendas", en la página 52, al referirse al pombero o kuarahy jara (dueño del sol), dice: " según me ha comunicado el agrimensor nacional, señor Juan Queirol, en algunas partes de Corrientes tienen la leyenda del kuarahy jara (dueño del sol) o pombero, que no es, a mi modo de ver, sino una modificación de la de Jasy Jatere, como la del ka'a pora lo es de la ka'a jarfi. El pombero o kuarahy jara es un hombre alto y delgado, que llevan un grandísimo sombrero de paja, y una caña en la mano, y así recorre los bosques a la siesta, cuidando de todos los pájaros, pues es su protector. Si a esa hora halla muchachos entretenidos en cazarlos, los arrebata y se tos lleva; de modo que las criaturas, por temor a él no se alejan de los ranchos y sus padres pueden dormir tranquilamente la siesta, sin cuidado de que nada les suceda".
Nos rebelamos ante los datos falsos que se difunden, pues crean la confusión entre los diversos mitos guaraníes, y más en este caso particular por tratarse del sabio Ambrosetti, merecedor de nuestro mayor respeto, a quien rendimos nuestro homenaje de aprecio y admiración, por haber dedicado parte de su valiosa existencia a investigar una materia muy cara a nuestro corazón.
Admiración, no obstante, que no nos inhibe de señalar el error en que ha incurrido, para evitar en lo sucesivo que se sigan difundiendo datos equivocados, como lamentablemente ocurrió con nuestro gran Eloy Fariña Nuñez. Influido por el prestigio de Ambrosetli, en su obra "Mitos guaraníes" página 210, entre otras cosas, el poeta dice: "...el cuarahy jara, dueño del sol, todo rojo y cubierto con un gigantesco sombrero de paja, vagamente protector de los pájaros...". En la página 211 agrega: "el rasgo característico del pombero es un gran sombrero de paja". "hay una especie de pombero que solo parece una vez al año y se le llama "el dueño de octubre". (En ningún caso, al pombero se lo puede considerar como personaje diurno; su vivencia siempre es noctuma, de ahí su sobrenombre en la lengua guaraní: karal pyhare (señor de la noche).

LUISON

Luison es el séptimo y último hijo de Tau y Kerana, en quien sobrecayo la mayor maldición que pesaba sobre sus progenitores. Su solo nombre aterroriza. Este ser espeluznante se halla ubicado en la encrucijada de los caminos de la vida y de la muerte.
Como puede exorar el nimia en sus andares, es el monstruo mas temido y aborrecido de los engendros malditos. Otros mitos emparentados traen justicia y venganza, castigos a los que se exceden; protegen la flora y la fauna; otros devoran hombres y mujeres, otros roban niños, silban y merodean. Luison baga mas que todos estos penantes. Hace imposible la vida del mas allá. Juega con el destino del alma, que se vuelve irredimible una vez que el interviene en el colmo de su obrar maléfico.
Por eso es tan temido. Se dice que los días viernes y los marres también al comenzar las sombras de la noche a adueñarse de pueblos y comarcas en su avance penumbroso, Luison pierde sus formas humanas para transformarse en un perro de horrible aspecto, quizá un lobo de dientes afilados y de diabólico intento que busca los cementerios para revolcarse encima de los cadáveres y alimentarse de ellos. A la media noche, con ojos relampagueantes sale en busca de seres humanos para convertirlos en otros malditos luisones, lo que logra asustándolos y pasando por debajo de las piernas de los hombres que sorprenden en su maléfico paseo nocturno. A veces jaurías de perros lo persiguen y ladran sin acercársele. Un olor nauseabundo le acompaña, su aspecto hiela la sangre en las venas y enloquece a los hombres que se dejan sorprender. Su andar termina al clarear el nuevo día, retomando sus humanas formas regresa a sus ocupaciones, donde se lo ve sucio, cansado, esquivo, de mirar doliente y melena desgreñada. Las gentes no saben si tenerle lastima o sentir repulsión ante la duda hiriente de que sea o no Luison. Es similar el caso de los vampiros, al presentirlo todos se callan. Es el hombre-lobo temible y de habito atroz, capaz de hacer perder al hombre su condición humana transformándolo en penante bestia y demonio. Devora la carne de los muertos y el alma de los vivos. No conocen los Guaraníes mayor desgracia que esta, por eso huyen de el.
Dice la mitoreferencia que al nacer Luison brilla en los cielos la conformación de estrellas conocidas como "Las Siete Cabrillas" en señal de que la maldición que afIigia a Tau y Kerana había cesado. Según la Mitología Guaraní este monstruo y sus seis hermanos deambulan sobre la tierra. En diversos países, incluso India, y los de Europa, este supuesto es conocido.
Como puede exorar el nimia en sus andares, es el monstruo mas temido y aborrecido de los engendros malditos. Otros mitos emparentados traen justicia y venganza, castigos a los que se exceden; protegen la flora y la fauna; otros devoran hombres y mujeres, otros roban niños, silban y merodean. Luison baga mas que todos estos penantes. Hace imposible la vida del mas allá. Juega con el destino del alma, que se vuelve irredimible una vez que el interviene en el colmo de su obrar maléfico.
Por eso es tan temido. Se dice que los días viernes y los marres también al comenzar las sombras de la noche a adueñarse de pueblos y comarcas en su avance penumbroso, Luison pierde sus formas humanas para transformarse en un perro de horrible aspecto, quizá un lobo de dientes afilados y de diabólico intento que busca los cementerios para revolcarse encima de los cadáveres y alimentarse de ellos. A la media noche, con ojos relampagueantes sale en busca de seres humanos para convertirlos en otros malditos luisones, lo que logra asustándolos y pasando por debajo de las piernas de los hombres que sorprenden en su maléfico paseo nocturno. A veces jaurías de perros lo persiguen y ladran sin acercársele. Un olor nauseabundo le acompaña, su aspecto hiela la sangre en las venas y enloquece a los hombres que se dejan sorprender. Su andar termina al clarear el nuevo día, retomando sus humanas formas regresa a sus ocupaciones, donde se lo ve sucio, cansado, esquivo, de mirar doliente y melena desgreñada. Las gentes no saben si tenerle lastima o sentir repulsión ante la duda hiriente de que sea o no Luison. Es similar el caso de los vampiros, al presentirlo todos se callan. Es el hombre-lobo temible y de habito atroz, capaz de hacer perder al hombre su condición humana transformándolo en penante bestia y demonio. Devora la carne de los muertos y el alma de los vivos. No conocen los Guaraníes mayor desgracia que esta, por eso huyen de el.
Dice la mitoreferencia que al nacer Luison brilla en los cielos la conformación de estrellas conocidas como "Las Siete Cabrillas" en señal de que la maldición que afIigia a Tau y Kerana había cesado. Según la Mitología Guaraní este monstruo y sus seis hermanos deambulan sobre la tierra. En diversos países, incluso India, y los de Europa, este supuesto es conocido.

JASY JATERE

Era en las aciagas vísperas del rudo domeñar de lrala. En níveo Palacio labrado cual himno de lácteo itatî, (lta dice: piedra; morotî: blandura ¡que a carrera iguala!). Vivía una oculta princesa de Estirpe real Guaraní. En el regio altillo la Urutau era por misión divina encarnado numen tutelar del vasto reino Avareta; Arandu, el profeta, predijo a la raza dolor y ruina. Si varón supiera la diosa algún día, feliz para Aña. Y era subyugante la nubla princesa de fama florida. Y tan casta era que nadie lograba, ¡nadie!, una merced. Gloriosos guerreros por ella a flechazos jugaban la vida. Y príncipes bellos al pie del palacio morían de sed. Pero un día ingrato, Kavur, agorero de ciencia celeste, el tiempo es llegado, dijo y fue el presagio del Kavur he'i. "Que pronto traerían la ruina unos hombres venidos del Este. Que el fin ya sabría varón a la hermana del gran Guaraní". El presagio infausto levantó legiones de soberbia enhiesta, Con veloces nuncios, son flecheros fieros de la raza avá...
La guardia iniciaron los tigres y pumas bajo la floresta y entre los esteros, Chahá centinela ya no dormirá. Por cerros y prados rondaban los guardas de noche y de día, ungidas las flechas con cebos malignos de los mbóichini. ¿Quién el desdichado que hasta la princesa lleva su porfía, si como custodio de la casta virgen bramaba el país? fue una noche el caso: de que no podía conciliar el sueño la Urutau maga, presa de un secreto deseo de llorar, llorar por ser libre, volar por la noche, sin miedo y sin dueño cocuyo ambulante, noctívaga alada, volar y volar. Y a la media noche llega el Rey, exhausto su veloz vigia, tan de lejos ¡lejos! a contarle viene nueva novedad: "Que un príncipe rubio del Este aparece repuntando el día y apagando estrellas con los cabrilleos de su potestad". Viene presuroso, retozando en prados y saltando montes.
Levanta a su paso vasta polvareda de lúceo oropel. La noche al mirarle se escapa azorada tras los horizontes, la aurora es la espuma rosada que escupe su níveo corcel.. En ese momento viene otro vigia; le dice: "ya llega, ya llega y su escudo de enorme diamante no puedo mirar. La niebla desgarra su lanza de oro, y a su paso, riega himnos la garganta de fieras y aves que le ven pasar". Es él quien envuelto se viene en tormenta de luces y aromas; colora los ceibos, tiñe las mejillas, ¡sangra el arrebol! ¡ Ya llega, ya llega! Refulge su escudo detrás de las lomas y apareció el rubio príncipe anunciado. Era... era el Sol. El genitor mago que todo fecunda, que todo lo arroba, sin que nadie sepa, burlando a los guardias del celo real, por un entreabierto postigo dorado penetró en la alcoba de la Virgen casta que quiere ser libre, que quiere volar. Y allí en un instante glorioso, fue huésped viril en los brazos de Urutau Bella, que entonces un fruto de amor concibió. Mañana... lo espera, de nuevo lo espera... florido el regazo. Pero el Sol por alto pasa. que a su amada ya no conoció. La maga princesa flor de la hermosura, lirio de la raza, virgen sin mancilla, de la luna hermana, ¿quién se supondrá? Cómo envejecía, cómo se arrugaba su hermosura en pasa, -Todas las auroras aguardando al novio que ni la ve ya.
Hecha una haraposa vieja en dos, tres días íbase hasta el río a llorar de noche quien fue la encantada novia de la luz ! (Fue llegado el tiempo que Kavur predijo, y en unos navíos la ruina del Reino llegaba, trayendo la espada y la cruz). Muy transfigurada, su preñez deforme por el desconsuelo, un plumaje ralo, sucio y misterioso le cubrió el pudor; noctámbula suelta del sollozo, pudo levantar el vuelo una noche, -cuando dio la vida al' hijo, fruto de su amor.
Transformada en ave, desde aquel entonces por la noche vaga, entregando al viento las lamentaciones de su soledad, la que fue princesa numen de la estirpe, que una noche aciaga lloró por ser libre, noctívaga alada, por la obscuridad. A su hijito rubio dejó abandonado. Viviente tesoro, nació entre chircales en lecho de pasto, quien debió ser ¡ Rey! Y el bebé heredero del reino, en la mano su cetro de oro, lo llevó a los bosques a cebarlo en mieles su afligida grey. Y allí en el misterio del yerbal inmenso le escoltan sus fieles; los raudos "pomberos", los "póras" ambiguos, "kurupíes" de amor: se nutre de frutas, frescas ambrosías y doradas mieles, esperando un día restaurar al Reino su viejo esplendor. Aprendió este niño a remedar los silbos que dan las serpientes e imitar el canto de todas las aves con un caracol; suele en los caminos dejar sus pisadas las siestas ardientes; rubio como el padre, se pone invisible cuando sale el Sol.
Iluso del apto, llega a los poblados a rondar preñadas, silbar a algún niño mostrándole el cetro de su tentación; de noche, liberta pájaros cautivos, suelta las majadas, desata capullos de rosas y lirios, como profesión: su madre hecha ave, obscurece apenas, se pone -en la punta de un árbol marchito sangrando en lamentos: es el gu"iguîngue y el reicito rubio, quizás memorando su raza difunta, silba entre los cardos... ¡Jasy-ja-tere-teré-tere!.
La guardia iniciaron los tigres y pumas bajo la floresta y entre los esteros, Chahá centinela ya no dormirá. Por cerros y prados rondaban los guardas de noche y de día, ungidas las flechas con cebos malignos de los mbóichini. ¿Quién el desdichado que hasta la princesa lleva su porfía, si como custodio de la casta virgen bramaba el país? fue una noche el caso: de que no podía conciliar el sueño la Urutau maga, presa de un secreto deseo de llorar, llorar por ser libre, volar por la noche, sin miedo y sin dueño cocuyo ambulante, noctívaga alada, volar y volar. Y a la media noche llega el Rey, exhausto su veloz vigia, tan de lejos ¡lejos! a contarle viene nueva novedad: "Que un príncipe rubio del Este aparece repuntando el día y apagando estrellas con los cabrilleos de su potestad". Viene presuroso, retozando en prados y saltando montes.
Levanta a su paso vasta polvareda de lúceo oropel. La noche al mirarle se escapa azorada tras los horizontes, la aurora es la espuma rosada que escupe su níveo corcel.. En ese momento viene otro vigia; le dice: "ya llega, ya llega y su escudo de enorme diamante no puedo mirar. La niebla desgarra su lanza de oro, y a su paso, riega himnos la garganta de fieras y aves que le ven pasar". Es él quien envuelto se viene en tormenta de luces y aromas; colora los ceibos, tiñe las mejillas, ¡sangra el arrebol! ¡ Ya llega, ya llega! Refulge su escudo detrás de las lomas y apareció el rubio príncipe anunciado. Era... era el Sol. El genitor mago que todo fecunda, que todo lo arroba, sin que nadie sepa, burlando a los guardias del celo real, por un entreabierto postigo dorado penetró en la alcoba de la Virgen casta que quiere ser libre, que quiere volar. Y allí en un instante glorioso, fue huésped viril en los brazos de Urutau Bella, que entonces un fruto de amor concibió. Mañana... lo espera, de nuevo lo espera... florido el regazo. Pero el Sol por alto pasa. que a su amada ya no conoció. La maga princesa flor de la hermosura, lirio de la raza, virgen sin mancilla, de la luna hermana, ¿quién se supondrá? Cómo envejecía, cómo se arrugaba su hermosura en pasa, -Todas las auroras aguardando al novio que ni la ve ya.
Hecha una haraposa vieja en dos, tres días íbase hasta el río a llorar de noche quien fue la encantada novia de la luz ! (Fue llegado el tiempo que Kavur predijo, y en unos navíos la ruina del Reino llegaba, trayendo la espada y la cruz). Muy transfigurada, su preñez deforme por el desconsuelo, un plumaje ralo, sucio y misterioso le cubrió el pudor; noctámbula suelta del sollozo, pudo levantar el vuelo una noche, -cuando dio la vida al' hijo, fruto de su amor.
Transformada en ave, desde aquel entonces por la noche vaga, entregando al viento las lamentaciones de su soledad, la que fue princesa numen de la estirpe, que una noche aciaga lloró por ser libre, noctívaga alada, por la obscuridad. A su hijito rubio dejó abandonado. Viviente tesoro, nació entre chircales en lecho de pasto, quien debió ser ¡ Rey! Y el bebé heredero del reino, en la mano su cetro de oro, lo llevó a los bosques a cebarlo en mieles su afligida grey. Y allí en el misterio del yerbal inmenso le escoltan sus fieles; los raudos "pomberos", los "póras" ambiguos, "kurupíes" de amor: se nutre de frutas, frescas ambrosías y doradas mieles, esperando un día restaurar al Reino su viejo esplendor. Aprendió este niño a remedar los silbos que dan las serpientes e imitar el canto de todas las aves con un caracol; suele en los caminos dejar sus pisadas las siestas ardientes; rubio como el padre, se pone invisible cuando sale el Sol.
Iluso del apto, llega a los poblados a rondar preñadas, silbar a algún niño mostrándole el cetro de su tentación; de noche, liberta pájaros cautivos, suelta las majadas, desata capullos de rosas y lirios, como profesión: su madre hecha ave, obscurece apenas, se pone -en la punta de un árbol marchito sangrando en lamentos: es el gu"iguîngue y el reicito rubio, quizás memorando su raza difunta, silba entre los cardos... ¡Jasy-ja-tere-teré-tere!.

KURUPI

Kurupi es el sátiro del mundo Guaraní. Nuestros familiarizados mitoengendros comprenden un factor del mal, infatuado, facineroso de favores que por su cuenta se las toma haciendo extraorbital su desempeño. Rarezas debe tener un ser onírico para justificar su presencia en el catalogo de convidados sicohumanoides. Pero a que‚ sorprendemos? Mitosumando hallaremos extravagantes de dispar oficio. No tienen los pueblos pastoriles a Pan, con flauta y aun con pandero, retozando en recónditos valles del viejo mundo?... Pues Kurupi tiene lo suyo. Estamos ante un mundillo de singulares características sobresaltados de curiosidad; nada pues nos sea extraño. Kurupi tiene larga historia a falta de luengas barbas; pero no por ello deja de ser bárbaro, su oficio es serlo. Los Guaraní integran un pueblo mitómano.
Que‚ pueblo no lo ha sido? Los enigmas nos inducen a buscar sicomotivos, causales diríamos mejor ancestrocausales hondas motivaciones homologables para satisfacer primarios interrogantes. Aquí tenemos uno de ellos. Uno de los siete monstruos de la mas antigua temática antropomórfica Guaraní merece todo un estudio en premio a su larga permanencia en la escala anarmonica de las siete figuras primigenias.
Agreguemos a este decir que Kurupi, con el largo falo de que estaba provisto, enlazaba a las niñas y las poseía, era aficionado a raptar mujeres y niños, según la versión etnitica. Era duende protector de los animales silvestres, especialmente de sementales. Una liana rugosa que se encuentra en las selvas lleva el nombre de este duende. Su rótulo botnico-guarani es Curupi rembo. El monstruo ha desaparecido, empero la liana queda. Y la narrativa alusiva a Curupi permanece vigente. Aun se aplica este mote a individuos lujuriosos.
Que‚ pueblo no lo ha sido? Los enigmas nos inducen a buscar sicomotivos, causales diríamos mejor ancestrocausales hondas motivaciones homologables para satisfacer primarios interrogantes. Aquí tenemos uno de ellos. Uno de los siete monstruos de la mas antigua temática antropomórfica Guaraní merece todo un estudio en premio a su larga permanencia en la escala anarmonica de las siete figuras primigenias.
Agreguemos a este decir que Kurupi, con el largo falo de que estaba provisto, enlazaba a las niñas y las poseía, era aficionado a raptar mujeres y niños, según la versión etnitica. Era duende protector de los animales silvestres, especialmente de sementales. Una liana rugosa que se encuentra en las selvas lleva el nombre de este duende. Su rótulo botnico-guarani es Curupi rembo. El monstruo ha desaparecido, empero la liana queda. Y la narrativa alusiva a Curupi permanece vigente. Aun se aplica este mote a individuos lujuriosos.

Leyendas:
Plata Yvyvy
Plata yvyvy es un vocablo del idioma guaraní que significa TESORO OCULTO o ESCONDIDO, es una versión popular que nació despúes de la guerra de la Triple Alianza en la decada del setenta. Las familias paraguayas con el fin de poner a salvo todas sus riquezas y pertenencias, ya sean grandes o pequeñas, de los invasores extranjeros que venían a nuestras tierras. enterraban en lugares con referencias para que si se pudiese volver de la guerra se recuperen los tesoros. Se cree que el hecho de ver luces en el campo, resplandores fugases y también un perro blanco sin cabeza, son señas valederas para poder encontrar estós tesoros ocúltos, Pero no todas las personas pueden hallarlos ni disfrutarlos, sino que se cree que son dotes de premio a las morales de los hombres
Existe personas que cuentan entre sus anécdotas que han encontrado PLATA YVYVY, añadiendo que se les había aparecido un perro blanco en medio del campo y que motivados por esta circunstancias, al día siguiente ibán a cabar el mismo lugar y allí se encontraban tesoros.
Existe personas que cuentan entre sus anécdotas que han encontrado PLATA YVYVY, añadiendo que se les había aparecido un perro blanco en medio del campo y que motivados por esta circunstancias, al día siguiente ibán a cabar el mismo lugar y allí se encontraban tesoros.

TUP HA AÑA
(Dios y el diablo)
(Dios y el diablo)
Una vez que Tup" (Dios) hubo creado divinidades, genios, gigantes, monstruos y variedad de animales, puso a prueba a uno de sus actores: Aña (Diablo) genio del mal. Hallabase Tup" a orillas del Para (mar), bajo la forma de su criatura mas perfecta, el hombre, entretenido en hacer figuras de ñai'û (arcilla negra), que iba colocando en fila.
De pronto surgió Aña con intención de destruirlas, pero antes de poder cumplir sus maléficos fines, Tup" que aparentaba ser un simple mortal, dio unos palmoteos y en ese instante todas aquellas figuras inanimadas cobraron vida y antes de que Aña las alcanzara, empezaron a volar. Tup" había creado al mbyju'i (golondrina). Aña sintió arder en su sangre la envidia y comenzó también a hacer figuritas de ñai'ü, colocándolas en fila. Tup" lo contemplaba sin decir palabra. Aña terminó su tarea y dio unos palmoteos imitando a Tup", pero aquellas figurillas, en vez de volar, empezaron a saltar, Aña había creado a kururu (sapo) y a ju'i (rana).
Nuevamente Tup" modeló otra figurilla y al soplarla ella quedó aleteando en el aire, convirtiéndose en un tornasolado pajarito; superando la primera obra, había creado al mainumby (colibrí), Aña no se dio por vencido y modeló a su vez una nueva figura que, al animarla, se convirtió en el ser volátil mas raro y repugnante; había creado al mbopi (murciélago).
"Eloy Fariña Nuñez en su obra "Mitos guaraníes" pagina 205 y siguiente, trae esta misma leyenda en la siguiente forma: Entre las leyendas vinculadas con el diablo guaraní, hay una que parece ser genuinamente autóctona; cuéntase que Aña vio hacer a Tup" esa maravilla alada y rítmica del mainumby (el colibrí) y se propuso imitarlo. Púsose el diablo en la tarea, acaso con la mira secreta de crear un pajarito mas primoroso que el concluido por Tup", flor del aire aleteante. Cuando terminó su obra y vio sin duda que era bella, la arrojó al espacio para que ensayara el vuelo, pero el colibrí hecho por Aña, en vez de volar, cayó al suelo y salió saltando grotescamente sobre el césped. Por eso el sapo, abonado picaflor sin alas, se arrastra sobre la tierra".
De pronto surgió Aña con intención de destruirlas, pero antes de poder cumplir sus maléficos fines, Tup" que aparentaba ser un simple mortal, dio unos palmoteos y en ese instante todas aquellas figuras inanimadas cobraron vida y antes de que Aña las alcanzara, empezaron a volar. Tup" había creado al mbyju'i (golondrina). Aña sintió arder en su sangre la envidia y comenzó también a hacer figuritas de ñai'ü, colocándolas en fila. Tup" lo contemplaba sin decir palabra. Aña terminó su tarea y dio unos palmoteos imitando a Tup", pero aquellas figurillas, en vez de volar, empezaron a saltar, Aña había creado a kururu (sapo) y a ju'i (rana).
Nuevamente Tup" modeló otra figurilla y al soplarla ella quedó aleteando en el aire, convirtiéndose en un tornasolado pajarito; superando la primera obra, había creado al mainumby (colibrí), Aña no se dio por vencido y modeló a su vez una nueva figura que, al animarla, se convirtió en el ser volátil mas raro y repugnante; había creado al mbopi (murciélago).
"Eloy Fariña Nuñez en su obra "Mitos guaraníes" pagina 205 y siguiente, trae esta misma leyenda en la siguiente forma: Entre las leyendas vinculadas con el diablo guaraní, hay una que parece ser genuinamente autóctona; cuéntase que Aña vio hacer a Tup" esa maravilla alada y rítmica del mainumby (el colibrí) y se propuso imitarlo. Púsose el diablo en la tarea, acaso con la mira secreta de crear un pajarito mas primoroso que el concluido por Tup", flor del aire aleteante. Cuando terminó su obra y vio sin duda que era bella, la arrojó al espacio para que ensayara el vuelo, pero el colibrí hecho por Aña, en vez de volar, cayó al suelo y salió saltando grotescamente sobre el césped. Por eso el sapo, abonado picaflor sin alas, se arrastra sobre la tierra".

TUPÍ Y GUARANÍ
(Génesis de la raza)
(Génesis de la raza)
Una antigua leyenda americana asegura que en tiempos remotos el profeta Tamandaré‚ predijo el diluvio universal, que efectivamente se produjo, cubriendo totalmente el agua la faz de la tierra. Solamente se salvó de ese diluvio una familia caria, gracias a que pudo subir a un gran pindó (palmera), de cuyos frutos se mantuvieron estos únicos sobrevivientes, hasta que bajaron las aguas.
Los integrantes de esa familia caria, una vez pasado el peligro, se ubicaron a orillas del anchuroso río Araguay, cuya etimología: ára, cielo o arriba; gua, de o del; y, agua, indica que es agua caída del cielo o el río que se formó de las aguas del diluvio. Este caudaloso río se encuentra bordeado de exuberante vegetación y nace en el corazón de Mato Grosso, territorio brasileño y cruza monjes y valles para ir a desaguar en el Atlántico ecuatorial.
La leyenda recuerda solamente el nombre de los varones de esta familia escogida para repoblar la tierra. El Karai), que se llamaba àuar (para ser o para generar), con dos hijos: Tupi el mayor y Guarani el menor, cada uno con su "tembireko" (esposa). Al morir los padres, ambos matrimonios siguieron habitando la casa paterna, en completa armonía, cultivando la tierra, pescando, cazando, criando a sus hijos y viviendo puros, sin egoísmo, sanos de cuerpo y alma. Era un verdadero paraíso terrenal. En ese estado los encontraron los conquistadores. Tupí y Guaraní, fueron dos hermanos muy unidos; mozos forni- dos, veloces nadadores, habilidosos y temerarios en la caza. Su piel bronceada, curtida por el sol tropical, guardaba una desarrollada musculatura; los ojos centelleantes delataban aguda inteligencia y bravura; los brazos torneados y firmes, terminaban en ágiles dedos, muy katupyry (diestros) en el manejo del "hu'y" (flecha) o para pulsar su nativo "mbaraka" (guitarra), instrumento autóctono hecho de calabaza. Las mujeres eran hermosas, verdaderas palmeras andantes; sus cuerpos esbeltos y ondulantes se deslizaban, al igual que el de los hombres, en el agua le imitaban al "mbigua" (un palmípedo) en sus atrevidas zambullidas; sus lacias cabelleras, lustrosas y renegridas, hacían juego con los ojos vivaces, brillantes y de un negror embrujante.
Cada cual tenía su trabajo: los hombres pescaban, cazaban y cultivaban la tierra con experiencia innata y gran cariño; de ella sacaban el avati (maíz), de doradas espigas; los abultados y alimenticios tuberculos del jety (batata o boniato), mandl'o (mandioca) y el avakachl (ananá ) que saturaban de fragancia el ambiente del kokue (chacra), el lustroso tallo del pakova (banano), que se inclinaba bajo el peso de sus cachos recargados de banana de oro,. etc. Las mujeres se dedicaban a los quehaceres domésticos; cocinaban en el japepo (olla de barro) y traían agua de los manantiales en bermejos kambuchi (cántaros) sobre sus cabezas, y finalmente el mandyju (algodón) que hilaban y tejían para ser utilizados en sus vestimentas. Completaba este hogar paradisíaco un multicolor araraka (papagayo) parlero, que constituía la distracción de la familia. Un día, sin embargo, habló mas de la cuenta y sembró la cizaña en esa unida y feliz familia, siendo el promotor de la separación definitiva de los hermanos. Cuando Tupl regresaba de caza, el araraka le decía... "Guaraní olko ne rembirekondive" (Guaraní convive con tu mujer).
Y cuando Guaraní regresaba del monte trayendo miel de abejas, frutas, le repetía el cuento que Tupl lo traicionaba con su mujer. La duda sembrada por el chisme, dio paso a la desconfianza y esta desunió a la hasta entonces feliz familia. Para no pelear entre hermanos y en vista de que la situación se iba tornando insostenible, Guaraní resolvió alejarse hacia el Sur con su mujer y se ubicaron en el lugar que hoy se conoce como el Paraguay. Tupl quedó establecido en la querencia paterna y su descendencia fue poblando lo que hoy es el Brasil, extendiéndose hasta el norte. Este es, según la leyenda el génesis de las dos grandes familias carias, que llegaron a constituir, con el correr del tiempo dos importantes razas de América: la Tupí y la Guaraní. Tan emprendedores, activos e inteligentes fueron los fundadores y descendientes de estas razas, que a su llegada los españoles encontraron no sólo hombres libres, de independiente albedrío, sanos,felices y pacíficos, sino que también una extensa variedad en la línea de productos agrícolas. Esta leyenda de Tupí y Guaraní se relata de generación en generación en el dulce idioma de la raza.
Los integrantes de esa familia caria, una vez pasado el peligro, se ubicaron a orillas del anchuroso río Araguay, cuya etimología: ára, cielo o arriba; gua, de o del; y, agua, indica que es agua caída del cielo o el río que se formó de las aguas del diluvio. Este caudaloso río se encuentra bordeado de exuberante vegetación y nace en el corazón de Mato Grosso, territorio brasileño y cruza monjes y valles para ir a desaguar en el Atlántico ecuatorial.
La leyenda recuerda solamente el nombre de los varones de esta familia escogida para repoblar la tierra. El Karai), que se llamaba àuar (para ser o para generar), con dos hijos: Tupi el mayor y Guarani el menor, cada uno con su "tembireko" (esposa). Al morir los padres, ambos matrimonios siguieron habitando la casa paterna, en completa armonía, cultivando la tierra, pescando, cazando, criando a sus hijos y viviendo puros, sin egoísmo, sanos de cuerpo y alma. Era un verdadero paraíso terrenal. En ese estado los encontraron los conquistadores. Tupí y Guaraní, fueron dos hermanos muy unidos; mozos forni- dos, veloces nadadores, habilidosos y temerarios en la caza. Su piel bronceada, curtida por el sol tropical, guardaba una desarrollada musculatura; los ojos centelleantes delataban aguda inteligencia y bravura; los brazos torneados y firmes, terminaban en ágiles dedos, muy katupyry (diestros) en el manejo del "hu'y" (flecha) o para pulsar su nativo "mbaraka" (guitarra), instrumento autóctono hecho de calabaza. Las mujeres eran hermosas, verdaderas palmeras andantes; sus cuerpos esbeltos y ondulantes se deslizaban, al igual que el de los hombres, en el agua le imitaban al "mbigua" (un palmípedo) en sus atrevidas zambullidas; sus lacias cabelleras, lustrosas y renegridas, hacían juego con los ojos vivaces, brillantes y de un negror embrujante.
Cada cual tenía su trabajo: los hombres pescaban, cazaban y cultivaban la tierra con experiencia innata y gran cariño; de ella sacaban el avati (maíz), de doradas espigas; los abultados y alimenticios tuberculos del jety (batata o boniato), mandl'o (mandioca) y el avakachl (ananá ) que saturaban de fragancia el ambiente del kokue (chacra), el lustroso tallo del pakova (banano), que se inclinaba bajo el peso de sus cachos recargados de banana de oro,. etc. Las mujeres se dedicaban a los quehaceres domésticos; cocinaban en el japepo (olla de barro) y traían agua de los manantiales en bermejos kambuchi (cántaros) sobre sus cabezas, y finalmente el mandyju (algodón) que hilaban y tejían para ser utilizados en sus vestimentas. Completaba este hogar paradisíaco un multicolor araraka (papagayo) parlero, que constituía la distracción de la familia. Un día, sin embargo, habló mas de la cuenta y sembró la cizaña en esa unida y feliz familia, siendo el promotor de la separación definitiva de los hermanos. Cuando Tupl regresaba de caza, el araraka le decía... "Guaraní olko ne rembirekondive" (Guaraní convive con tu mujer).
Y cuando Guaraní regresaba del monte trayendo miel de abejas, frutas, le repetía el cuento que Tupl lo traicionaba con su mujer. La duda sembrada por el chisme, dio paso a la desconfianza y esta desunió a la hasta entonces feliz familia. Para no pelear entre hermanos y en vista de que la situación se iba tornando insostenible, Guaraní resolvió alejarse hacia el Sur con su mujer y se ubicaron en el lugar que hoy se conoce como el Paraguay. Tupl quedó establecido en la querencia paterna y su descendencia fue poblando lo que hoy es el Brasil, extendiéndose hasta el norte. Este es, según la leyenda el génesis de las dos grandes familias carias, que llegaron a constituir, con el correr del tiempo dos importantes razas de América: la Tupí y la Guaraní. Tan emprendedores, activos e inteligentes fueron los fundadores y descendientes de estas razas, que a su llegada los españoles encontraron no sólo hombres libres, de independiente albedrío, sanos,felices y pacíficos, sino que también una extensa variedad en la línea de productos agrícolas. Esta leyenda de Tupí y Guaraní se relata de generación en generación en el dulce idioma de la raza.

LOS COLORES EN GUARANÍ
(extraído del libro de: Félix de Guarania)
(extraído del libro de: Félix de Guarania)
* Una cosa interesante para resaltar es que la palabra color no existe en guaraní, o sea que “no existe en abstracto”. Sin embargo, se podría usar el vocablo MBOJE’O en donde MBO es una partícula de voz coactiva, factitiva, que hace que una cosa ocurra; JE representa o expresa lo que se quiere erradicar, indicando por O, erradicativo, de donde se deduce que JE es color, el aspecto que tenia el objeto antes de erradicarlo. COLOR, entonces, en guaraní, se dice HEJE (de TEJE, forma absoluta; el índice H indica posesión de tercera persona: heje, su JE, o sea, su color.
* Amarillo: SA’YJU.
* Azul: TOVY, hovy, rovy.
* Negro: HÛ.
* Blanco: MOROTÎ.
* Rojo: PYT.
* Morado: TUMBY.
* Amarillo: SA’YJU.
* Azul: TOVY, hovy, rovy.
* Negro: HÛ.
* Blanco: MOROTÎ.
* Rojo: PYT.
* Morado: TUMBY.

Terere

El tereré (palabra de origen guaraní)[1] es una bebida tradicional, de amplio consumo en el Paraguay y el Nordeste argentino, consistente en una mezcla de agua fría con yerba mate, remedios refrescantes naturales (hierbas medicinales) y hielo. Como hierbas suelen emplearse la menta (Mentha arvensis), el cedrón (Lippia citriodora), menta peperina, de limón, y otras, como el kokú (Allophylus edulis) y la cola de caballo. Se diferencia del mate "común" (en guaraní: ka'ay,[2] -suena caay-, donde ka'a es yerba, e y es agua) en que éste último tradicionalmente se hace con agua caliente. La yerba mate es puesta en maceración en agua fría y proporciona una bebida agradable por su efecto refrescante, especialmente en jornadas con altas temperaturas, evitando así los inconvenientes del mate hervido.
El nombre de tereré es onomatopéyico, relacionado con los últimos tres sorbos que uno realiza al succionar la bebida. La versión histórica de la creación del tereré cuenta que durante la Guerra del Chaco (entre Paraguay y Bolivia, 1932-1935), las tropas paraguayas comenzaron a beber el mate frío para no encender fuegos que delataran su posición.
Otra versión es la que cuenta que durante la Guerra del Chaco, las tropas paraguayas comenzaron a beber el agua de "tajamares", o la podían obtener mediante la evaporación de la orina, filtrándola en la "guampa" con yerba u otras hierbas que disfrazaran el mal sabor.
De todos modos es un hecho que el tereré se popularizó en el Paraguay cuando los soldados veteranos del Chaco lo introdujeron en su vida cotidiana.
Otra versión más del origen del tereré lo relaciona con los mensú (esclavos de los yerbales en el Paraguay y noreste argentino, hasta mediados del s. XX), que si eran sorprendidos por los capangas (capataces) haciendo fuego para tomar mate eran brutalmente torturados, por lo que optaron por empezar a tomar el mate frío. Se presume por esta razón que fueron estos mensú, enrolados en filas del ejército paraguayo quienes introdujeron esta costumbre.
El nombre de tereré es onomatopéyico, relacionado con los últimos tres sorbos que uno realiza al succionar la bebida. La versión histórica de la creación del tereré cuenta que durante la Guerra del Chaco (entre Paraguay y Bolivia, 1932-1935), las tropas paraguayas comenzaron a beber el mate frío para no encender fuegos que delataran su posición.
Otra versión es la que cuenta que durante la Guerra del Chaco, las tropas paraguayas comenzaron a beber el agua de "tajamares", o la podían obtener mediante la evaporación de la orina, filtrándola en la "guampa" con yerba u otras hierbas que disfrazaran el mal sabor.
De todos modos es un hecho que el tereré se popularizó en el Paraguay cuando los soldados veteranos del Chaco lo introdujeron en su vida cotidiana.
Otra versión más del origen del tereré lo relaciona con los mensú (esclavos de los yerbales en el Paraguay y noreste argentino, hasta mediados del s. XX), que si eran sorprendidos por los capangas (capataces) haciendo fuego para tomar mate eran brutalmente torturados, por lo que optaron por empezar a tomar el mate frío. Se presume por esta razón que fueron estos mensú, enrolados en filas del ejército paraguayo quienes introdujeron esta costumbre.

Eso Ha Sido Todo.. Espero y Le Haya Gustado... Espero y tambien Me Lo Agradezcan ME Costo Mucho Hacerlo!!!