Debajo de estas líneas tienes el famoso logo del Kentucky Fried Chicken que habrás visto un millón de veces. Ahora bien, cuando te diga cómo mirarlo no podrás sacarte la nueva imagen del Coronel Sanders de la cabeza. Observa el logo de la derecha y piensa que estás viendo un señor con una cabeza muy grande y un cuerpo de monigote muy pequeñito.
La próxima vez que veas el logo, tu cerebro no podrá evitar interpretar el lazo como un cuerpecito. Como dicen los americanos, "no puedes dejar de verlo" o 'des-verlo' (Cannot Unsee).
El periodista Alexis Madrigal aprovechaba esta semana en The Atlantic un tuit sobre la Copa del Mundo de fútbol que se ha convertido en viral para hablar del asunto. El logo elegido por los organizadores del Mundial de Brasil recuerda de manera increíble al famoso 'meme' del "facepalm" (algo así como el manotazo en la cara), una imagen que se utiliza para expresar que alguien ha metido la pata estrepitosamente. Atentos a la semejanza:
¿Por qué se produce este fenómeno? En primer lugar porque el acto de ver algo está plenamente condicionado por lo que sabemos sobre lo que vemos. Es decir, la retina hace un primer filtrado sobre las características de la imagen, pero es la corteza cerebral la que le da una interpretación. A la corteza le encanta encontrar significado a las cosas, así que una vez que ha reconocido algo, la siguiente vez lo reconoce automáticamente. Un ejemplo muy conocido de este fenómeno es el de la siguiente imagen. La primera vez que la miras no entiendes muy bien qué estás viendo....
.. pero una vez que te explican que hay un dálmata, ya no puedes dejar de verlo:
Para entenderlo mejor, terminaré recordando una anécdota personal. Una noche, mientras paseaba con mi amigo el neurocientífico Xurxo Mariño junto a la catedral Santiago de Compostela, me llevó a un rincón del edificio y me mostró una farola. Después, me señaló la sombra que proyectaba en la pared y me indicó que muchas personas creían ver allí la silueta de un peregrino. Cuando me fijé, efectivamente, allí estaba el peregrino y no podía dejar de verlo:

La próxima vez que veas el logo, tu cerebro no podrá evitar interpretar el lazo como un cuerpecito. Como dicen los americanos, "no puedes dejar de verlo" o 'des-verlo' (Cannot Unsee).
El periodista Alexis Madrigal aprovechaba esta semana en The Atlantic un tuit sobre la Copa del Mundo de fútbol que se ha convertido en viral para hablar del asunto. El logo elegido por los organizadores del Mundial de Brasil recuerda de manera increíble al famoso 'meme' del "facepalm" (algo así como el manotazo en la cara), una imagen que se utiliza para expresar que alguien ha metido la pata estrepitosamente. Atentos a la semejanza:

¿Por qué se produce este fenómeno? En primer lugar porque el acto de ver algo está plenamente condicionado por lo que sabemos sobre lo que vemos. Es decir, la retina hace un primer filtrado sobre las características de la imagen, pero es la corteza cerebral la que le da una interpretación. A la corteza le encanta encontrar significado a las cosas, así que una vez que ha reconocido algo, la siguiente vez lo reconoce automáticamente. Un ejemplo muy conocido de este fenómeno es el de la siguiente imagen. La primera vez que la miras no entiendes muy bien qué estás viendo....

.. pero una vez que te explican que hay un dálmata, ya no puedes dejar de verlo:

Para entenderlo mejor, terminaré recordando una anécdota personal. Una noche, mientras paseaba con mi amigo el neurocientífico Xurxo Mariño junto a la catedral Santiago de Compostela, me llevó a un rincón del edificio y me mostró una farola. Después, me señaló la sombra que proyectaba en la pared y me indicó que muchas personas creían ver allí la silueta de un peregrino. Cuando me fijé, efectivamente, allí estaba el peregrino y no podía dejar de verlo:
