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¿Por qué Maluma se llama Maluma? El origen del nombre artístico del cantante colombiano ¿Cómo Juan Luis Londoño llegó a adquirir el nombre que lo hizo famoso en Latinoamérica? Acá te contamos la explicación. ¿Por qué Maluma se llama Maluma? El origen del nombre. Se sabe que los nombres artísticos muchas veces pasan a convertirse en la identidad de los artistas. Pocos piensan en Elmer Figueroa cuando hablan de Chayanne, en Gabriel Fernández Capello para referirse a Vicentico o a Domingo Vega para hablar de Américo. Pero en la edición de este año del Festival de Viña del Mar, un nombre propio se ha destacado del resto: Maluma. Es probable que si Juan Luis Londoño pidiera algo por teléfono, la reacción sería indiferencia. Pero si lo mismo lo hiciera con su nombre artístico, el furor sería inmediato. Porque Juan Luis, para la gran mayoría del mundo, es Maluma. ¿Pero de dónde viene la palabra que da origen a ese nombre? a nadie le importa FIN

Película “Inside Out”: 5 enseñanzas emocionales muy valiosas Hay veces que las mejores enseñanzas vienen de donde menos lo imaginamos. Por eso, es importante ir por la vida con una mentalidad abierta y no cerrarse a ninguna experiencia. Tal ha sido el caso de la película “Inside Out”, una auténtica revelación de la mano de Pixar. Y es que este filme animado en 3D es una verdadera joya que ningún niño, y me atrevería a decir, ningún adulto, debería perderse. Una película que lo tiene todo, para niños y adultos La película “Inside Out” lo tiene todo: conocimiento e ironía, sensibilidad y diversión. De hecho, muchos han afirmado que se trata del mejor filme realizado por Pixar hasta la fecha. Y no es para menos porque también resulta muy original ya que, al margen de la historia de su protagonista, Riley Anderson, con la cual muchos podríamos identificarnos, los guionistas se las han ingeniado para contarnos qué pasa en la mente de esa niña. En la cabeza de Riley coexisten cinco emociones: Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco. Estas emociones forman una especie de consejo de administración que va tomando una serie de decisiones para que la niña pueda enfrentar los diferentes retos que le plantea la vida. No obstante, lo más interesante es que los creadores de “Inside Out” han sido muy fieles a la ciencia. De hecho, han colaborado con dos científicos de la Universidad de California que trabajan cerca de la sede de Pixar: Dacher Keltner, de Berkeley y Paul Ekman, de San Francisco. Los más versados en Neurociencias notarán que la película le hace muchos guiños a esta ciencia y refleja de manera bastante fiel, con un toque sarcástico y divertido, lo que sucede en la mente humana. Obviamente, se han tomado varias licencias, en aras de poder representar todo de una forma sencilla y comprensible para el gran público, incluyendo los niños, pero esos detalles que faltan no le restan méritos al resultado final. Lo mejor de todo es que la película no pierde fuelle en ningún momento, a lo largo del largometraje se van añadiendo diferentes novedades al mundo interior de Riley, personajes que nos mantienen pegados a la pantalla. Y sus creadores fueron muy atrevidos ya que no solo tocaron el tema de las emociones humanas sino también de la formación de recuerdos, el olvido, la fantasía e incluso la formación de los sueños. ¿Qué podemos aprender de Inside Out? La película “Inside Out” no es una mera clase de Neurociencias. De hecho, encierra varias enseñanzas muy importantes para la vida, enseñanzas que son válidas tanto para los adultos como para los niños: 1. Las emociones son vitales al tomar decisiones. Durante siglos, hemos pensado en las emociones como en un obstáculo para la toma de decisiones: ser racionales es bueno, ser emocionales es malo. Sin embargo, según la teoría de los marcadores somáticos, las emociones son esenciales en la toma de decisiones porque son una especie de filtro que se encarga de restringir el amplio universo de posibilidades, ayudándonos a decantarnos por las opciones que nos hagan menos daño. De cierta forma, las emociones son como unos centinelas que nos protegen, por lo que siempre debemos contar con ellas ya que, al fin y al cabo, son una señal dirigida a nosotros mismos. De hecho, cuando estamos en peligro, se produce un secuestro emocional y la amígdala toma el mando, desconectando las partes racionales de nuestro cerebro, con el objetivo de ponernos a salvo lo antes posible. Por tanto, en vez de acallar las emociones, debemos aprender a conectar con nuestro mundo emocional. Una buena decisión es aquella razonada, pero que nos hace sentir a gusto con nosotros mismos. 2. Los recuerdos cambian su impronta emocional con el tiempo. La memoria no es un mero almacén de recuerdos, como se aprecia en la película, sino que es un proceso activo, que cambia continuamente. Por tanto, lo que recuerdas hoy, no es lo que recordarás mañana. Las emociones que vamos experimentando y las vivencias que tenemos a lo largo de la vida, cambian la forma en que miramos al pasado y, por tanto, cambian nuestros recuerdos. Por eso, un recuerdo feliz puede llenarse de nostalgia o tristeza, como le ocurrió a la protagonista de la película. De la misma forma, un recuerdo triste puede evocar más adelante alegría. De hecho, nos pasa cuando perdemos a una persona querida, primero sus recuerdos están llenos de dolor y tristeza pero a medida que pasa el tiempo se revisten de nostalgia y alegría. Lo que sucede es que, al recordar, no podemos abstraernos de la persona en la que nos hemos convertido. Y ese cambio, transforma nuestros recuerdos. 3. Las emociones positivas están en desventaja. ¡Poténcialas! Experimentamos muchas más emociones de las cinco que se aprecian en la película. No obstante, las emociones primarias son, precisamente: Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco. Estas son las emociones que se activan de forma visceral, ante un estímulo, pero pueden dar pie a lo que se conoce como emociones secundarias, como el desprecio, la frustración, el entusiasmo, la vergüenza o la sorpresa. Lo interesante es que en nuestro abanico emocional, tenemos más emociones “negativas” que “positivas”. Esto se debe a que las emociones tienen la tarea de mantenernos a salvo, por lo que es normal que a lo largo de los siglos se hayan potenciado las reacciones negativas que nos alertan de un posible peligro, mientras que las señales positivas y satisfactorias pueden ser menos intensas. Esto significa que debemos hacer un esfuerzo consciente por alimentar esas emociones “positivas”, las emociones que nos hacen sentir bien y nos hacen felices. 4. Cultiva todo lo que quieras desarrollar en ti, o lo perderás. En cierto momento de la película se hace referencia al basurero mental y se aprecia como los recuerdos más descoloridos se van borrando. En nuestra mente ocurre algo similar, cuando un patrón neuronal no se usa durante mucho tiempo, se debilita cada vez más, y puede llegar a desaparecer. Lo mismo ocurre con lo que se denomina “islas de la personalidad”, que no son más que diferentes esferas de actuación que son significativas. Por eso, es importante que cultives todo aquello que deseas desarrollar o conservar en ti. Si quieres ser más paciente, amable o positivo, deberás regar día tras día esas cualidades, sin descuidarlas. Lo mismo se aplica para las relaciones interpersonales o los aprendizajes, todo aquello que no cultivas, puede terminar muriendo. No dejes que la prisa cotidiana te arrebate algunas de las cosas más importantes para ti. Dedícales tiempo. 5. Todas las emociones son necesarias. ¡Acéptalas! Una de las enseñanzas más interesantes de esta película es que todas las emociones son necesarias, no debemos rechazarlas ni intentar ocultarlas porque todas tienen un mensaje que transmitirnos. De hecho, la tristeza, que al inicio aparece marginada y como una carga, después recobra protagonismo, cuando nos damos cuenta de que tiene un valor adaptativo y que gracias a ella, las cosas pueden cambiar. Nuestro bagaje emocional nos ofrece una gran ventaja evolutiva. Por eso, el miedo nos ayuda a huir del peligro o asumir una actitud más cauta, mientras que la ira nos incita a luchar y el asco nos hace rechazar cosas que podrían hacernos daño. Por ejemplo, se ha apreciado que un estado de ánimo más triste puede aumentar nuestra capacidad para memorizar, mientras que cuando estamos alegres tenemos más probabilidades de realizar juicios erróneos. Asumir esta perspectiva implica un cambio radical en la forma de relacionarnos con nosotros mismos, porque aprenderemos a aceptarnos tal como somos, aprenderemos a aceptar todas nuestras emociones y conectar con nuestro “yo” más profundo. ¿Otros 3 minutos de Lectura? ¿Más dinero = felicidad? Comer con la mente: 5 hechos sorprendentes 5 efectos psicológicos que impactan profundamente en tu vida

7 hábitos que sabotean tu equilibrio emocional La vida ya se encarga por sí misma de ponernos ante situaciones que generan tristeza y dolor, como la pérdida de una persona amada o los problemas económicos. No podemos evitar esas situaciones y es normal que nuestro equilibrio emocional se vea afectado, al menos hasta que logremos recomponer los pedazos rotos. Sin embargo, las pequeñas decisiones que tomamos cada día tienen un Efecto Mariposa y también afectan nuestro estado de ánimo, mucho más de lo que suponemos. Nuestros hábitos cotidianos nos pueden hacer más felices o pueden sabotearnos y hacer que nos sintamos frustrados, irritables o vacíos. La buena noticia es que ser conscientes de estos hábitos es el primer paso para deshacerse de ellos. 1. Caminar con los hombros caídos y arrastrando los pies Nuestro cerebro se retroalimenta constantemente de las sensaciones que recibe a través del cuerpo. Esto significa que las posturas y los gestos que hacemos sirven como indicadores de cómo nos sentimos y pueden reforzar un estado de ánimo. Un estudio realizado en la Witten Herdecke University desveló que cuando las personas caminan encorvadas, con los hombros caídos, arrastrando los pies y con movimientos mínimos de los brazos, su humor empeora. El problema es que esta forma de caminar se relaciona con la desesperanza y la depresión, por lo que activa recuerdos negativos y preocupaciones. La buena noticia es que en ese mismo experimento se apreció que cuando caminamos más erguidos y moviendo más los brazos, nuestro estado de ánimo mejora casi instantáneamente. 2. Fotografiar todo lo que encontramos a nuestro paso Con la llegada de las cámaras digitales hemos dejado de ver el mundo con nuestros ojos y lo hacemos a través del objetivo. Sin embargo, esa tendencia a fotografiarlo todo puede pasar factura a tu estado de ánimo. Así lo confirmó un estudio muy curioso realizado en la Fairfield University en el que les pidieron a los participantes que recorrieran un museo, algunos solo podían observar, a otros les permitieron tomar todas las fotos que quisieran. Al final del recorrido, las personas que tomaron fotos tenían grandes dificultades para recordar los objetos que habían fotografiado. En la vida real esto nos indica que podrían estar perdiéndose los pequeños detalles que hacen cada momento único y especial. El lente de la cámara es como un velo que oscurece nuestras experiencias. Por tanto, intenta focalizarte en el mundo y en lo que sientes, serás mucho más feliz. 3. Procrastinar continuamente No hay nada más agotador que el peso de las tareas incompletas. Recordar una y otra vez esas tareas simplemente es desgastante y nos pasa una enorme factura emocional. Un estudio realizado en la Case Western Reserve University demostró que aunque en un primer momento la procrastinación nos libra del estrés y la ansiedad que generan las tareas que deseamos evitar, a la larga aumenta considerablemente el nivel de tensión, disminuye nuestra eficacia e incluso debilita nuestro sistema inmunitario, haciendo que seamos más propensos a enfermar. Otro estudio realizado en la Carleton University desveló que la sensación de culpa y vergüenza que genera la procrastinación impide que disfrutemos de otras actividades, por lo que termina haciéndonos sentir muy mal. La solución es muy sencilla: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. 4. No estar solo Pasar tiempo de calidad con los amigos y la familia es importante, el contacto cara a cara es fundamental para prevenir la depresión y ser más felices. Sin embargo, no encontrar tiempo para uno mismo también puede pasarnos una elevada factura emocional. Un curioso estudio realizado en la McDonough School of Business desveló que las personas suelen sobrevalorar cuán bien se sentirán en compañía de los demás, para descubrir que en realidad pueden disfrutar mucho haciendo algunas cosas solos. En muchas ocasiones nos limitamos y no hacemos cosas que nos harían felices solo porque no tenemos compañía y nos asusta lo que puedan pensar de nosotros, que podrían tacharnos de "raros" o "solitarios". Sin embargo, pasar tiempo con uno mismo es profundamente liberador y le hace mucho bien a nuestro equilibrio emocional. 5. Estar pendiente continuamente del móvil ¿Cuándo fue la última vez que estuviste todo un día sin el móvil? Si no lo recuerdas, es una mala señal. Estar pendiente continuamente del móvil genera una gran dosis de tensión y estrés, aunque no siempre somos conscientes de ello. De hecho, las llamadas y los mensajes entrantes terminan provocando una sobreestimulación que afecta nuestra atención y memoria. Cuando sientes que tu móvil vibra o suena, pero realmente no lo está haciendo, significa que tienes esa preocupación continuamente en tu mente, es un foco activo en tu cerebro. Y eso no te ayuda a relajarte. Además, según un reciente estudio realizado en la Northwestern University Feinberg, mientras más tiempo pasamos usando el móvil, mayores serán las probabilidades de sufrir depresión. De hecho, las personas con depresión triplicaban el tiempo de uso de su móvil, aproximadamente 68 minutos al día. La solución es sencilla: planifica un "sabbat electrónico" una vez a la semana o al menos medio día. 6. Practicar la multitarea Todos, en algún momento, hemos sido culpables del pecado de la multitarea. Sin embargo, cuando hacemos de la multitarea un hábito podemos autosabotearnos. Contrario a la creencia popular, la multitarea no ahorra tiempo. Un estudio realizado en la Universidad de Utah desveló que los conductores tardan más en llegar a sus destinos cuando usan sus móviles mientras conducen. De hecho, se estima que la multitarea reduce nuestra productividad en un 40%. Sin embargo, lo peor de todo es el saldo emocional que nos deja. Una investigación realizada en la Universidad de California midió la frecuencia cardíaca de los trabajadores mientras trabajaban tranquilamente o cuando eran interrumpidos por correos y llamadas que les obligaban a estar permanentemente alertas. Se pudo apreciar que la multitarea disparaba el estrés y el ritmo cardíaco, lo cual puede tener severas consecuencias para nuestra salud a largo plazo. Por tanto, es mejor hacer solo una cosa a la vez, y focalizarse en esa actividad hasta pasar a la siguiente. 7. Tomarse la vida demasiado en serio Hay personas que se enfadan por todo, que siempre están dispuestas a atacar y tienen la queja pronta. Es normal que ante determinadas circunstancias nos enfademos e irritemos, pero si eso se convierte en nuestro estilo de afrontamiento permanente, tendremos un gran problema. Tomarse la vida demasiado en serio y molestarse por todo es como intentar mantener un gran balón de playa debajo del agua. Tenemos que hacer un gran esfuerzo porque quiere salir continuamente, lo cual nos hará tensar nuestros músculos e interrumpirá el flujo emocional. Como resultado, no es extraño que un estudio realizado en la Universidad de Michigan en el que le dieron seguimiento a 696 personas durante 17 años haya descubierto que tanto quienes responden con ira como aquellos que la experimentan pero la reprimen, tienen tres veces más riesgo de morir de forma temprana. Afortunadamente, la solución es sencilla: ríe más y aprende a enfrentar los problemas con sentido del humor. Fuentes: Michalak, J. et. Al. (2015) How we walk affects what we remember: Gait modifications through biofeedback change negative affective memory bias. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry; 46: 121-125. Ratner, R. K. & Hamilton, R. W. (2015) Inhibited from Bowling Alone. Journal of Consumer Research; 266-283. Saeb, S. et. Al. (2015) Mobile phone sense correlates of depressive symptom severity in daily-life behavior: An exploratory study. Journal of Medical Internet Research; 17(7). Henkel, L. A. (2014) Point-and-Shoot Memories. The Influence of Taking Photos on Memory for a Museum Tour. Psychological Science; 25(2): 396-402. Harbur, E. et. Al. (2013) Expressive/suppressive anger-coping responses, gender, and types of mortality: a 17-year follow-up (Tecumseh, Michigan, 1971-1988). Psychosom Medicine; 65(4):588-597. Mark, G. J. et. Al. (2012) A Pace Not Dictated by Electrons: An Empirical Study of Work Without Email. Proceedings of the SIGCHI Conference on Human Factors in Computing Systems; 555-564. Pychyl, T. A. et. Al. (2000) Five days of emotion: An experience sampling study of undergraduate student procrastination. Journal of Social Behavior & Personality; 15(5): 239-254. Tice, D. M. & Baumeister, R. F. (1997) Longitudinal Study of Procrastination, Performance, Stress, and Health: The Costs and Benefits of Dawdling. Psychological Science; 8(6): 454-458 ¿Otros 3 minutos de Lectura? 10 experimentos psicológicos en los que no te gustaría participar Película “Inside Out”: 5 enseñanzas emocionales muy valiosas ¿Más dinero = felicidad? Comer con la mente: 5 hechos sorprendentes

El papel del ego cuando te ponen el cuerno Antes de todo, recuerda que puedes seguirme en YOUTUBE, donde en estos dias comenzaremos a subir videoblogs y experimentos sociales SOLO DA CLICK ACA link: https://www.youtube.com/watch?v=9Ku4AD99bwQ El papel del ego cuando te ponen el cuerno Cuando el incauto o incauta a quien hemos dedicado nuestras más amorosas fantasías y entregado el corazón como dicen los poetas, nos miente, ya sean desde mentirijillas absurdas hasta cuernos garrafales, experimentamos de manera literal un juego químico donde se interrumpe la producción de muchas sustancias neurotransmisoras que nos mantenían en el dopamiento enamorado o bien en la seguridad y sensación de pertenencia que una relación larga nos proveía. De hecho la sensación física proviene del síndrome de abstinencia de dichas sustancias. Y viene el golpe emocional. En esta parte, hay un amiguito que se pasa el día picoteándote la cresta con un alfiler de doble punta: el EGO. Mr. Ego, coadyuva enormemente. Porque aunque tus amigos te digan que tu pareja es una malagradecida, que no te merece, que no te valoró, claro, por Dios, “Si tú eres, guap@, inteligente, exitos@ y blá”, ¿porqué lo hizo? . Pero, aunque tú proclames a los cuatro puntos cardinales que ‘en ti no quedó’, Mr. Ego te dirá que no fuiste suficiente, que algo no pudiste llenar, satisfacer, cumplir. En el caso del cuerno, esa tercera persona (léase el cuerno), recrudece el efecto. Porque algo en ella/él -pese a que de acuerdo a las opiniones externas esté por debajo de ti y tus capacidades- llamó más a tu pareja. Dio novedad, le refrescó la vida o o vete tú a saber. Por otro lado, tu ahora ex, te dice con esas u otras palabras, el clasiquísimo ‘No eres tú, soy yo’. Porque hay personas que afirman no poderse negar a una infidelidad o porque simplemente no hubo en ti fallas sino cambios o evoluciones en sus necesidades. O bien, que hay algo en ellas incapaz de ser leal. Habrá psicoanalistas que los lleven a escudriñar el traslado de sus miles de huecos emocionales a la glotonería por parejas nuevas y aventuras, pero el hecho es que tú desde el otro lado de la barrera ya fuiste zarandeado emocionalmente. Y ahí Mr. Ego, te hace preguntarte qué te hace falta, por qué eres tan poco especial como para no haberle quitado esa ‘manía’ de cuernear a tal incaut@. En una relación fallida ambos tienen responsabilidad. A veces poco notoria y hay que echarle coco, sin ese auto nombramiento como víctima del asunto para llegar a la tuya. Porque, ¡claro! También en el calor del ego herido viene una necesidad, un mecanismo de defensa de plantarte como un ser sin tacha ni mácula, casi casi. ‘Tú has sido bueno y perfecto’. Cada caso es un pequeño universo pero lo primero que hay que apaciguar es precisamente al ego para tener una visión objetiva. El toque objetivo que te lleve o al perdón (con todas sus letras) o a seguir tu camino sanando la fractura sin cargarte al lomo esta herida a otras relaciones. El ego, ay el Sr. Ego. Duele, y darle su ‘estate quieto’ no es simple. Muchas veces es ‘él’ quien te dice ‘No perdones, no se lo merece’, aunque en el fondo te estés cociendo por llamarle. Pero también suele ser una alarma de ayuda cuando no te has dado cuenta que tu pareja o ex se la ha pasado trapeando contigo. Entonces ese ego se traduce en autoestima. Que qué haría uno sin ella. Esa sí hay que fomentárnosla, alimentarla todos los días. La línea es delgada. Lo cierto es que el perdón es un regalo para uno mismo, comenzando por dejar ir a esa persona. Por otro lado, tener claro que aunque seas el o la tipa perfecto(a), QUIEN QUIERE SER INFIEL, LO ES. Puede estar buscando subsanar cuestiones personales, su EGO, situaciones no resueltas y que cree cubrir con relaciones paralelas. No te culpes, en muchos casos SU infidelidad -aunque no lo creas- no tuvo nada qué ver contigo. El ego es el Yo. El Yo Soy, ¿quién demonios? Justo una de las preguntas más complejas en la historia de la humanidad.Como bien diría Kant, la unidad asociada a la totalidad de la representaciones. Entonces puede ser un enorme aliado, no conviertan a su ego en el demonio de tortura a domicilio. Hay que sobárnosolo de repente pero nunca permitirle dominio. Wayne Dyer en su libro “El poder de la intención”, da algunas herramientas, acá se las sintetizo 1. No te sientas ofendido. La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende solo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontraras cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es. 2. Libérate de la necesidad de ganar. Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por que? Porque, en ultima instancia, es imposible ganar todo el tiempo. 3. Libérate de la necesidad de tener razón. El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. 4. Libérate de la necesidad de ser superior. La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. 5. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros. Puede resultar un concepto difícil si piensas que tu y tus logros son lo mismo. 6. Liberate de la necesidad de tener más. El mantra del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. 7. Libérate de tu fama. La fama que tienes no esta localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas distintas ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Otros 3 minutos de Lectura? Cómo combatir la depresión: 7 estrategias prácticas ¿Qué es la depresión? Los síntomas depresivos ¿Cómo las palabras que usas transforman tu cerebro? 7 hábitos que sabotean tu equilibrio emocional ¿Cómo retomar el control de tu vida con el Efecto Mariposa? ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Sigueme en FACEBOOK

¿Qué es la depresión? Los síntomas depresivos La frase: “estoy deprimido” suele ser bastante común, a veces llega a ser tan usual que ni tan siquiera la tomamos en cuenta cuando alguien nos la brinda como excusa para explicar sus comportamientos. Sin embargo, si esta frase sale de nuestro interior entonces se desata un apocalipsis, es la hecatombe: “Estoy deprimido. ¿Qué hago?” Pero… ¿qué es la depresión? ¿cómo reconocerla? ¿estamos verdaderamente deprimidos o simplemente usamos esta frase como un eslogan de moda o como una explicación cómoda para nuestros comportamientos inaceptados? Según el DSM-IV, manual diagnóstico de los trastornos mentales, la depresión es un perturbación del estado de ánimo. Debe aclararse que existen diferentes tipo de depresión o lo que podría denominarse: diferentes niveles. Comencemos por la depresión más aguda y molesta: la depresión mayor. En la depresión mayor la persona pierde el interés por las cosas que anteriormente le resultaban importantes, no siente placer realizando las actividades que antes le agradaban. Para diagnosticar una depresión mayor la persona debe experimentar, al menos otros cuatro síntomas de la siguiente lista: - Estado de ánimo depresivo que se mantiene a lo largo de la mayor parte del día. - Cambios de apetito, ya sea disminución o aumento del deseo de ingerir alimentos y su consecuente variación del peso corporal. Una variación importante del peso corporal sería un cambio del 5% del peso en el transcurso de un mes. - Insomnio, es característico el despertarse durante la noche y tener dificultades para volver a conciliar el sueño, aunque también pueden existir dificultades para conciliar el sueño inicialmente o despertarse demasiado temprano. - Los cambios psicomotores que pueden ser percibidos por el resto de las personas, es decir no son meras percepciones individuales. Estos pueden expresarse a través de su forma más clásica: el enlentecimiento o su antónimo: la agitación. Las personas con enlentecimiento se demoran ostensiblemente en reaccionar ante los estímulos del medio, acompañándose de un tono de voz bajo y movimientos lentos. Se puede percibir como su lenguaje y pensamiento también presentan un ritmo demorado. Al contrario, a las personas que presentan agitación les resulta prácticamente imposible estar sentadas en el mismo lugar por lo cual buscan moverse continuamente, suelen frotarse las manos o mueven constantemente el primer objeto que tengan a su alcance. - Fatiga o pérdida de energía constante sin haber realizado ejercicios físicos o estar sometidos a un arduo esfuerzo mental. Estas personas se presentan continuamente cansadas, incluso la menor tarea parece demandarles un gran esfuerzo. Esto normalmente disminuye la eficacia con la cual realizan las actividades, requiriendo más tiempo del normal para llevarlas a cabo. Vestirse, bañarse o peinarse resultan tareas simples que se convierten en toda una fuente de fatiga. - Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados que pueden llegar a ser delirantes. Estas personas suelen malinterpretar los sucesos cotidianos o triviales, asumiéndolos como pruebas de sus defectos personales y presentando un exagerado sentimiento de culpabilidad por las adversidades. Así, se genera un efecto de inutilidad o de culpa no realista acompañado por pensamientos rumiativos o recurrentes referidos a pequeños errores pasados. - Disminución de la capacidad para pensar, concentrarse o tomar decisiones. La mayoría de las personas se distraen con facilidad, les cuesta mantener la atención sobre un asunto y les aqueja la falta de memoria, que normalmente es un resultado de la falta de concentración. - Pensamientos recurrentes sobre la muerte y la ideación suicida aún cuando no exista un plan específico. Estas ideas suelen variar desde la creencia de que los demás estarían mejor si uno muriese hasta los pensamientos transitorios, pero recurrentes, sobre el hecho de suicidarse o los auténticos planes sobre cómo cometer el suicidio. La frecuencia de estas ideas puede ser muy variables. Estos síntomas han de mantenerse la mayor parte del día, casi diariamente, durante al menos 2 semanas consecutivas. Este malestar debe ir acompañado de un deterioro en áreas importantes para el sujeto como la esfera laboral, de estudios, la relación de pareja o las relaciones sociales. En personas muy tenaces y persistentes, este deterioro puede no ser tan explícito, en este caso se observa que la persona hace un esfuerzo sobrehumano para realizar aquellas actividades que antes realizaba sin dificultad. Este sería el mayor grado de depresión, luego, existe el trastorno depresivo menor que se caracteriza porque la sintomatología persiste al menos durante dos semanas pero para su diagnóstico, la persona debe experimentar menos de cinco de los síntomas anteriormente descritos. También existe el trastorno depresivo leve recidivante que se caracteriza por episodios depresivos que pueden durar de 2 días a 2 semanas y se presentan al menos una vez al mes durante un año. Es decir, la persona sufre estados depresivos, experimenta una mejoría notable y luego vuelve a los mismos síntomas depresivos. Finalizando, aunque no es el último de los trastornos depresivos, se encuentra el trastorno disfórico premenstrual. Como su nombre lo indica los síntomas depresivos se presentan con regularidad durante la última semana de la fase luteínica y se eliminan a los pocos días del inicio de la menstruación. Para diagnosticar este trastorno debe haberse experimentado en la mayoría de los ciclos menstruales del último año. Por supuesto, los síntomas deben tener la gravedad suficiente como para interferir en el trabajo, el estudios o las actividades habituales y estar completamente ausentes durante, al menos 1 semana después, de las menstruaciones. Así, como podemos observar, muchas de las personas que se achacan la depresión verdaderamente solo están transcurriendo por malos momentos o son presa del desánimo. No obstante, siempre debemos tener en cuenta que autodiagnosticarse no es la mejor de las ideas, sobre todo en el plano de la psiquis, donde la sintomatología se hace tan subjetiva. La depresión es reversible pero se necesita del tratamiento especializado ¿Otros 3 minutos de Lectura? ¿Cómo las palabras que usas transforman tu cerebro? 7 hábitos que sabotean tu equilibrio emocional ¿Cómo retomar el control de tu vida con el Efecto Mariposa? 10 experimentos psicológicos en los que no te gustaría participar Película “Inside Out”: 5 enseñanzas emocionales muy valiosas ¿Más dinero = felicidad? Comer con la mente: 5 hechos sorprendentes
Muchos prefieren escuchar que leer, ya sea porque captan mejor o porque estan muy ocupados. sea cual sea tu caso, traigo la version del post ¿Qué es la depresión? Los síntomas depresivos en video, para que la escuches mientras realizas tus actividades, sientete libre de ir a su contra parte escrita si prefieres la lectura saludos ¿sabes distinguir entre depresión y un mal día? link: https://www.youtube.com/watch?v=9Ku4AD99bwQ

Ligar, chicas, autoconcepto y sexo: 8 trucos para convencerlas Antes de todo, recuerda que puedes seguirme en YOUTUBE, donde en estos dias comenzaremos a subir videoblogs y experimentos sociales SOLO DA CLICK ACA link: https://www.youtube.com/watch?v=9Ku4AD99bwQ __________________________________________________________________________ Ligar con chicas puede ser complicado si no conoces algunos trucos para seducirlas Los chicos somos un poco brutos a la hora de ligar. Tenemos prisas por llegar a la meta y nos olvidamos de que ellas piensan y sienten distinto a nosotros. Su autoconcepto y el nuestro son distintos; tenemos que tenerlo en cuenta para poder comunicarnos asertivamente y poder avanzar en nuestra relación Atraer a una chica: 8 claves (prácticamente) infalibles Debemos aprender a leer el contexto y el lenguaje no verbal para intentar detectar qué puntos debemos trabajar en nuestra comunicación Por suerte, nuestra cultura está cambiando y, aunque cada vez los roles de género están siendo más homogéneos, gracias a la liberación sexual de la mujer. Es cierto que ellas reciben aún muchos lastres sociales que les hacen velar más por su autoconcepto. Por ejemplo, mucha gente sigue pensando que, una chica que se va a la cama con muchos chicos es una cualquiera y el hombre que tiene a muchas chicas es un triunfador Poco a poco estas falacias se irán destruyendo pero, por el momento tenemos que entender que las chicas viven cierta presión al pensar en cómo son percibidas por su entorno ¿Cómo pensamos los chicos? Como ya hemos apuntado, los chicos somos impacientes y, cuando queremos sexo, nos cegamos y solo vemos a la chica y nuestra meta. Nuestros intereses hacen que nos centremos en avanzar sin tener en cuenta el entorno y los pensamientos de ella; a menudo, actuamos de forma poco selectiva cuando tenemos ansias de sexo. ¿Cómo piensan ellas? Las chicas tienen en cuenta más factores a la hora de reflexionar. Piensan en el contexto social, en la persona que tienen delante y en cómo se van a sentir después de acostarse con nosotros. Por motivos sociales y biológicos, que contaremos otro día, el sexo, para ellas, guarda una estrecha relación con su autoconcepto. ¿Qué es el autoconcepto? El autoconcepto es la forma en que una persona se percibe y se siente consigo misma; está muy vinculado con la autoestima, que es la forma en que una persona se valora a sí misma. Sabiendo qué es el autoconcepto y cómo influye el entorno social en el de las chicas podremos optimizar la comunicación para hacerlas sentir cómodas. Tenemos que aprender a leer el contexto social, en la persona que tienen delante y velar por el confort y la comodidad de la interacción. ¿Qué quieren evitar las chicas? El primer punto que debemos tener en cuenta es que, aunque es evidente, las chicas no son un objeto ni un trofeo ni nada que se les asemeje. Estaría bien que los hombres superásemos ciertas creencias machistas que hemos aprendido en nuestro desarrollo social y empezáramos a valorarlas y a cualificarlas por algo más que su cuerpo o su atractivo físico. En el siglo XXI las chicas deciden con quién se acuestan y no tenemos que pensar en estrategias o artimañas manidas que harán que, a la larga, seamos descubiertos como unos embusteros. Aprendamos a valorar a las personas por lo que les hace únicas y deferentes de los demás y aprendamos a comunicar lo que hace especiales a los demás. ¿Qué buscan las chicas? Por norma general, las chicas quieren sentirse especiales (igual que nosotros, vaya) y saber que el chico que tienen delante sabrá actuar en consecuencia y no las hará sentir mal con ellas mismas ni con su entorno social. Quieren sentir que la persona con la que posiblemente se acostarán es, también, una persona especial, de alto valor y que se merecen a alguien que las merezca. Cada chica es distinta y en los últimos tiempos son más las mujeres que se alejan de estos patrones culturales que, en cierto modo, son patriarcales. Pero la cultura y la moral judeo-cristiana está fuertemente arraigada, y eso conlleva que se exija socialmente ciertos patrones de comportamiento sexual a las chicas. ¿Cómo convencer a una chica? Ligar no lo es todo A continuación, expondremos ocho puntos clave para poder comunicarnos de una forma que beneficie a la interacción y cree sólidos lazos de confianza reales. Hay que advertir que no consiste en engañar. Consiste en trabajarse a sí mismo para poder ofrecer lo mejor de uno, sin caer en la manipulación. No basta con parecer, hay que ser. Convertirte en una persona asertiva y de alto valor no sólo te ayudará a ligar con chicas; todos los aspectos de tu vida se verán afectados positivamente si sigues estos ocho consejos. Huelga decir que cada persona es distinta y no pretendo que estos ocho puntos sean dogmas o normas inquebrantables. Sólo son herramientas para crear la sinergia de positividad, amistad y atracción que pueda traeros momentos inolvidables y genuinos. 1. Cultívate Es imprescindible empezar por uno mismo. Cultivar nuestras aficiones, amistades y carrera profesional, será la forma de que desarrollemos una vida atractiva y plena. Convertirnos en personas cultas, maduras y vividas nos hará ser percibidos como poseedores de un alto valor social e individual. Pensemos en qué nos gusta hacer y qué objetivos tenemos en la vida para caminar hacia ellos. 2. Comodidad y confort Aprender a comunicarnos para hacer sentir bien a los demás, hará que las personas se sientan bien a nuestro lado. La confianza es una de las cosas más difíciles de generar en una relación. Es importante que aprendamos a desarrollar habilidades sociales que ayuden a los demás a sentirse a gusto a nuestro lado; tocar de forma cálida, aprender a escuchar y a decir las cosas amablemente… será una buena forma de empezar. 3. Sé discreto Muchos chicos pecamos de fanfarrones; nos gusta fardar de nuestras conquistas y alardeamos de las chicas con la que nos hemos acostado. Esto hace que las chicas nos perciban como personas indiscretas y, por consiguiente, que teman acostarse con nosotros. Debemos aprender a callar y a saber cuando y a quién contarle nuestras intimidades. Tener un amigo de confianza a quién poder contarle estas cosas hará que nuestras conquistas amorosas no se conviertan en vox populi. 4. Lee el contexto Por si no ha quedado claro, volvemos a repetirlo: nadie que se precie quiere ser juzgados socialmente como una persona poco selectiva o fácil. Eso se traduce en que, en depende de qué contextos, debemos aprender a comunicarnos de una forma u de otra. No es lo mismo hablar en la intimidad que rodeado de amigos y conocidos en una cena. Saber dónde y con quién estamos nos dará información sobre cómo comportarnos y qué podemos decir o hacer y qué no. Para que nadie sienta atacado su autoconcepto y evitar el juicio social. 5. Insinúate adecuadamente Este punto va estrechamente ligado con el anterior. El contexto nos dará señales del cómo y cuando tenemos que sugerir que nos gustan o queremos acostarnos con ellas o darles un beso. Decir las cosas de forma sutil para que pase inadvertido nuestro mensaje para los demás, será de gran ayuda para que ella no se sienta presionada y se sienta cómoda. 6. Lee entre líneas Que nosotros tengamos que aprender a comunicarnos con discreción es porque ellas, en parte, también lo hacen. Entender por qué dicen lo que dicen y detectar el motivo de por qué lo dicen, es fundamental para que sepamos comunicarnos con ellas y dominar las técnicas de flirteo. Raras veces las chicas se comunican de forma directa; tenemos que aprender a traducir sus mensajes indirectos y así nos ahorraremos quedar como unos “empanados”. 7. A solas, mucho mejor Leer el contexto y comunicarnos de forma adecuada y sutil, son herramientas para comunicarnos de forma más íntima y directa. Alejados de la presión social, nos sentiremos más cómodos y podremos expresarnos más libremente para con nosotros mismos y con los demás. 8. Ten un por qué El sexo no tiene que ser un motivo en sí mismo. Nuestro interés sexual tiene que estar fundamentado en atributos más refinados que un cuerpo bonito o porque simplemente tenemos ganas. No podemos obligar a nadie a querer sexo con nosotros. Pero sí podemos mejorar nuestro mensaje para que no seamos percibidos como alguien que sólo quiere sexo. Al fin y al cabo, si una chica no quiere acostarse con nosotros, no lo hará por muchas estrategias que empleemos. Pero si aprendemos a decir las cosas y a tener motivos, por lo menos nos desmarcaremos de las personas que sólo las ven como un objeto sexual. En resumen Poco a poco, la sociedad está venciendo y desprendiéndose de los lastres machistas pero, mientras tanto, conocer el autoconcepto de la otra persona, aprender a observarla y a valorarla por sus valores, facilitará nuestra comunicación. Desarrollar el noble arte de la discreción y aprender cómo y cuándo comunicar por qué nos gusta de la persona que nos atrae, será muy útil para velar por su comodidad y podrá elegir más libremente, lejos del juicio de los demás ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Otros 3 minutos de Lectura? Asexualidad, la no-orientación sexual ¿De quien nos enamoramos? la subjetividad del cerebro dopado Cómo combatir la depresión: 7 estrategias prácticas ¿Qué es la depresión? Los síntomas depresivos ¿Cómo las palabras que usas transforman tu cerebro? 7 hábitos que sabotean tu equilibrio emocional ¿Cómo retomar el control de tu vida con el Efecto Mariposa? ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Sigueme en FACEBOOK

El sentimiento de culpa: ¿Cómo eliminarlo? El sentimiento de culpa es una emoción inmovilizante y destructiva, que puede aparecer en cualquier momento de la vida. Hay personas que tienen una especie de vocación por la culpa ya que no sólo se sienten mal por lo que han hecho sino incluso por lo que podrían llegar a hacer. Obviamente, éste no es un sentimiento agradable y haríamos cualquier cosa por desembarazarnos del mismo. Las raíces de la culpa pueden rastrearse hasta la infancia; sobre todo si la persona tuvo que lidiar con padres o profesores que les hacían sentir culpables por cualquier cosa que hiciese mal. La frase: “deberías avergonzarte lo que acabas de hacer”, probablemente le suene familiar a más de uno. Obviamente, todos cometemos errores de los cuales no estamos particularmente orgullosos pero mirar al pasado constantemente recriminándose por los mismos supone un gasto de energía innecesario que no nos reporta nada positivo. El sentimiento de culpa simplemente nos encierra en un círculo masoquista que se hace cada vez más estrecho. En muchas ocasiones el sentimiento de culpa llega a ser tan fuerte que provoca signos físicos como la sensación de presión en el pecho, el dolor de estómago, un fuerte dolor de cabeza y sensación de peso en los hombros. A esto se le suman los pensamientos recurrentes de auto reproche, agresividad hacia uno mismo y un fuerte desasosiego. En la base del sentimiento de culpa se entrelazan disímiles formas de relacionarse con el yo. Por ejemplo, la mayoría de las personas que experimentan constantemente el sentimiento de culpa tienen una baja autoestima y no se creen merecedores del amor o de las gratificaciones que le brinda la vida por lo que aprovechan el más mínimo error para auto castigarse. En el otro extremo, se encuentran las personas perfeccionistas para las cuales cualquier error es una buena excusa para auto reprocharse y criticarse constantemente. Estas personas tienen en común un pensamiento rígido y polarizado. Es decir, aprecian el mundo en blanco y negro: las cosas o son buenas o son malas, o están bien o están mal. No saben apreciar la infinidad de tonalidades que existen entre estos dos colores porque su forma de pensar es demasiado estricta y estereotipada. Por ende, son prácticamente incapaces de analizar los aspectos positivos y negativos de una situación ya que tienden a mover la balanza en un solo sentido. Otro aspecto esencial para comprender la culpa es la ruptura que ésta representa en nuestro sistema de valores. En otras palabras, experimentamos sentimientos de culpa cuando hacemos algo que se aleja de los valores que hemos asumido como justos y positivos. Sentimos culpa cuando nuestro comportamiento no cumple con nuestros cánones y, por ende, nos recriminamos. No obstante, debe puntualizarse que la culpa se manifiesta de diversas formas: - Quienes se sienten culpables de todo lo ocurrido, incluso si no es su responsabilidad. - Quienes culpabilizan a los demás de todo lo ocurrido para liberarse de la cuota de responsabilidad individual. - Quienes ponen la responsabilidad en las circunstancias pensando que nadie tiene la culpa de nada sino que son las situaciones del medio las que determinan los comportamientos. Evidentemente, cualquiera de estas expresiones de la culpa son igualmente negativas y dañinas para la persona ya que las responsabilidades se difuminan y seremos incapaces de tomar las riendas de nuestra vida. Obviamente, en muchas ocasiones (sobre todo cuando éstas desbordan nuestros recursos psicológicos), nos vemos sumergidos en la culpa. El problema en sí no radica en no sentir la culpa (porque sobre esto no podemos accionar) sino en manejar estos sentimientos y afrontarlos desde una perspectiva positiva. Para lograrlo es esencial que asumamos algunos pasos: 1. Abandonar el pensamiento polarizado y asumir una postura más flexible. Para esto el mejor ejercicio es pensar en los aspectos positivos y negativos que encierra cada situación a la cual nos enfrentamos cotidianamente. Apreciando las diversas facetas de las situaciones y comportamientos podremos percatarnos que la vida no es en blanco y negro sino llena de matices. 2. Hallar las causas de los sentimientos de culpa desarrollando un diálogo interior. Este diálogo interior (siempre que sea sincero) nos develará algunas ideas irracionales de causa y efecto. Por ejemplo, la madre experimenta sentimientos de culpa porque estaba en el trabajo mientras el hijo sufría un accidente doméstico bajo la supervisión de la cuidadora. La lógica nos indica que ella no tenía forma de presuponer o evitar el accidente y que necesita trabajar para poder mantener la familia, por ende los sentimientos de culpa son totalmente infundados. En muchas ocasiones la clave para eliminar la culpa radica en saber repartir las responsabilidades asumiendo aquella cuota que nos corresponde, pero no más allá. 3. Planificar el futuro. Aún si asumimos nuestra responsabilidad en una situación y cometimos un error, lo más productivo es mirar al futuro y pensar en cómo podemos subsanar el daño. La culpa nunca es la solución porque nos encierra en la trampa del inmovilismo y el sufrimiento. Finalmente, quisiera terminar las reflexiones con una frase de la sabiduría popular que hace referencia directa a la preocupación y que podría aplicarse a los sentimientos de culpa. Obviamente es extrema, pero ejemplifica el sentir con el cual en algunas ocasiones deberíamos asumir los hechos que se escapan de nuestro control: ¿Tiene solución? Entonces, por qué te preocupas… ¿No tiene solución? Entonces, por qué te preocupas… ¿Otros 3 minutos de Lectura? 10 experimentos psicológicos en los que no te gustaría participar Película “Inside Out”: 5 enseñanzas emocionales muy valiosas ¿Más dinero = felicidad? Comer con la mente: 5 hechos sorprendentes

Las mujeres atractivas anulan la capacidad de los hombres para pensar racionalmente Antes de todo, recuerda que puedes seguirme en YOUTUBE, donde en estos dias comenzaremos a subir videoblogs y experimentos sociales SOLO DA CLICK ACA Un estudio publicado en Frontiers in Neuroscience ha demostrado que los hombres pierden la capacidad de pensar racionalmente cuando hablan con mujeres hermosas, y están dispuestos a aceptar tratos nada ventajosos para ellos si se los solicita una chica atractiva. Las mujeres atractivas no solamente pueden conseguir que los varones dejen de pensar de forma racional y acepten ofertas que no les reportan ningún beneficio, sino que pueden manipular fácilmente a los hombres, según confirma el estudio. Parece ser, por tanto, que la belleza femenina tiene un efecto en la percepción de justicia e injusticia de los hombres. El psicólogo Anthony Little, en una entrevista realizada por The Huffington Post, afirma que “la gente se comporta muy bien con las personas atractivas. Eso se sabía. Ahora, este estudio revela que las personas también son más tolerantes hacia las personas atractivas cuando se comportan de manera injusta, lo que sugiere que las personas atractivas pueden ser más egoístas en su vida porque su belleza hará que les perdonen”. Datos del estudio y sus conclusiones En el estudio participaron 21 estudiantes de la Universidad de Zhejiang en China. Los sujetos visualizaron 300 fotografías en las que aparecían rostros de mujeres chinas. La mitad de ellas eran atractivas y la otra mitad no eran muy agraciadas físicamente (fue otro grupo de sujetos el determinó qué mujeres eran o no atractivas). A continuación, se les pidió a los participantes que decidieran si iban a repartir una pequeña cantidad de dinero con cada chica (en algunos casos de manera justa y en otros, la repartición era injusta). En todo momento se midieron sus ondas cerebrales y sus tiempos de respuesta. Los hombres fueron más propensos a aceptar ofertas de las mujeres atractivas, pero tardaron algo más de tiempo en decidirse por las ofertas que no eran justas. Los datos de las ondas mostraron un incremento de actividad cerebral (concretamente en la zona del refuerzo) cuando los varones interactuaban con las mujeres atractivas. Los datos también mostraron que los hombres eran más amables con las mujeres atractivas, incluso sabiendo que no iban a tener una cita con ellas.“Esto sugiere que las motivaciones para ser amable con la gente atractiva no tienen que ver con las decisiones conscientes para maximizar nuestro beneficio”, afirma Little. Además, “estos resultados son congruentes con anteriores descubrimientos en este campo: la gente actúa de manera más agradable con las personas atractivas. Las mujeres atractivas pueden salir airosas con actos crueles debido a su belleza”, concluye el investigador Albert Little. Las mujeres atractivas son más egoístas Según otra investigación publicada en Evolución y Comportamiento Humano, y realizada por científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), las mujeres atractivas son menos cooperativas y más egoístas. Las mujeres (pero posiblemente los hombres también) que se consideran bellas muestran menos comportamientos altruistas. Según Enrique Turiégano, director del estudio,”esto puede ser debido a que se les trata mejor, y por tanto, necesitan menos de los demás para satisfacer sus necesidades”. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Otros 3 minutos de Lectura? ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Sigueme en FACEBOOK
Asexualidad, la no-orientación sexual Antes de todo, recuerda que puedes seguirme en YOUTUBE, donde en estos dias comenzaremos a subir videoblogs y experimentos sociales SOLO DA CLICK ACA link: https://www.youtube.com/watch?v=9Ku4AD99bwQ Asexualidad: personas que no sienten deseo sexual Asexualidad, la no-orientación sexual Las últimas décadas han dado visibilidad a formas de orientación sexual que no tienen por qué casar perfectamente con la heterosexualidad y han permitido que otras que ya se conocían, como la homosexualidad, se hayan normalizado más socialmente. De todos modos, algunas opciones sexuales, como por ejemplo la pansexualidad, sigue siendo bastante desconocida. Sin embargo, a menudo parece que esta apertura a las diferentes sensibilidades y experiencias relacionadas con lo sexual sigue siendo insuficiente, porque la posibilidad de que ciertas personas no sientan deseos sexuales no acostumbra a estar contemplada. ¿Qué pasa cuando hablamos no ya de diferentes orientaciones sexuales, sino de casos en los que no existe ninguna orientación sexual en absoluto? Cuando nos referimos a esto estamos hablando de un fenómeno que ha recibido el nombre de asexualidad. Ni ideología ni orientación sexual Una persona asexual es, simple y llanamente, una persona que no experimenta deseo o atracción sexual y que por lo tanto no se siente movida a tener relaciones sexuales de ningún tipo. La asexualidad, en resumidas cuentas, es la falta persistente de deseo sexual que no está motivada ni alimentada por hábitos de raíz religiosa o cultural. El celibato movido por razones religiosas, por tanto, es otra cosa. La asexualidad no puede ser considerada una forma de orientación sexual, porque consiste justamente en la ausencia de una preferencia de este tipo, pero tampoco es una ideología que lleve a reprimirse sexualmente de manera más o menos consciente. Sin embargo, eso no significa que no existan colectivos de personas asexuales que se hayan asociado con fines políticos, tal y como ha pasado con colectivos LGTB. Actualmente es normal que hombres y mujeres que se identifican como asexuales reivindiquen la necesidad de construir un mundo en el que el deseo sexual no sea algo que se presupone y en el que no sea obligatorio tener sexo para recibir aprobación social. Con este fin existen comunidades como AVEN (Asexual Visibility and Education Network) que se encargan de dar voz a estas personas y a divulgar conocimientos y experiencias acerca de la asexualidad. AVEN, por cierto, cuenta con más de diez mil inscritos. ¡Faltan datos! Aunque las personas asexuales tienden a querer visibilizarse sumando esfuerzos de manera colectiva, la asexualidad en sí es un fenómeno del que se sabe muy poco. Son muy escasas las investigaciones que lo abordan directa o indirectamente. De hecho, la mayoría de estudios se limita a basarse en encuestas, como el que dio pie a un artículo publicado en el Journal of Sex Research en el que se afirma que entorno al 1% de los británicos podría ser asexual. Dada la falta de información, no existe ninguna teoría bien consolidada que explique las bases de la asexualidad, por qué se produce y qué tipo de personas son más propensas a ser asexuales. Y también falta sensibilidad Parte de la manera en la que se enfoca esta falta de información sobre la asexualidad, más que científica, es profundamente ideológica. Por ejemplo, no resulta raro que se hable de la asexualidad como si no existiera y fuese una ficción alimentada por personas reprimidas. También es frecuente que se tome como un síntoma de enfermedad, aunque no existan pruebas para sostener tal punto de vista, y se busque estigmatizar de algún tipo a la gente que no experimenta la sexualidad como el resto (algo que también ha sucedido históricamente con todos los colectivos LGTB). Otras corrientes de opinión tienden a exagerar las características por las cuales las personas asexuales se diferencian del resto, como si fuese prácticamente una civilización aparte con maneras muy concretas y estereotipadas de vivir la vida y relacionarse con los demás. Los asexuales, sin embargo, tienden a poner énfasis no en las diferencias sino en todo aquello que los caracteriza como humanos. Se reivindican como personas totalmente capaces de relacionarse normalmente con todo el mundo y tener relaciones íntimas, aunque no necesariamente sexuales. Es fácil imaginar por qué estan en lo cierto: a fin de cuentas, creer que el simple hecho de no sentir deseo sexual significa quedar aislado socialmente o tiene que ser causado irremediablemente por una enfermedad es una buena muestra de por qué colectivos como AVEN tienen mucho trabajo por hacer. Lo que está claro es que no hay nada malo en el hecho en sí de no experimentar deseo sexual y no hay ningún motivo para pretender luchar contra la asexualidad como si de una enfermedad se tratara. En todo caso, es el conjunto de la sociedad quien debe luchar por hacer que en él quepan todas las sensibilidades ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¿Otros 3 minutos de Lectura? ¿De quien nos enamoramos? la subjetividad del cerebro dopado Cómo combatir la depresión: 7 estrategias prácticas ¿Qué es la depresión? Los síntomas depresivos ¿Cómo las palabras que usas transforman tu cerebro? 7 hábitos que sabotean tu equilibrio emocional ¿Cómo retomar el control de tu vida con el Efecto Mariposa? _____________________________________________________________________________ Sigueme en FACEBOOK