zellig
Usuario (Argentina)
Las fotos de Scarlett Johansson desnuda son furor en la web. Tal es así, que dieron lugar a una nueva práctica: el “ScarlettJohanssoning“. Tras esta difícil palabra, se esconde la práctica de tomarse fotos imitando la pose de la actriz, y subirlas a la web.Muchas personas lo están haciendo, y el primero de nuestros famosos que se animó, es el músico y “tocayo” de la neoyorquina, Kevin Johansen.“El homenaje a mi prima Scarlett, primera parte”, escribió al subir la primer foto, y la segunda la acompañó con el texto “Ahora la segunda parte del homenaje a mi prima Scarlett… segun los The Nada: Scarne Johansen!”
EL CHILLUDO Ser legendario de la provincia de Neuquén que según Gregorio Alvarez, se apareció por primera vez en Colo Michi Co hacia 1950. Tal lugar es conocido por lo escabroso, y tiene piedras grabadas por los antiguos pehuenches. Se lo describe como un hombre grande, cubierto de pelos, que corre y salta por laderas y cañadones; algo semejante al Yeti u hombre de las nieves del Himalaya. Los más antiguos lugareños cuentan que el muchacho que lo vio perdió el juicio.AHÓ-AHÓ Animal legendario de la región guaraní. Es semejante a una oveja, pero posee grandes garras y devora a la gente que encuentra en el monte. La única salvación frente a su ataque es treparse a una palmera, árbol sagrado que no se atreverá a profanar. Si el perseguido, en su afán por salvarse, sube a otro árbol, el Ahó-Ahó cavará con sus potentes uñas hasta derribarlo y devorará al infortunado. En Paraguay, más que a una gran oveja, se lo asemeja a un oso. Ambrosetti dice que esta leyenda fue difundida por los jesuitas para que los guaraníes no se alejaran de las reducciones.ANCHIMALÉN También Anchü Mallén, Anchimallén y Cherufe. Mito de los araucanos, que los cronistas asimilaron al Duende. Tiene la forma de un enano de sexo indeterminado, con la altura y grosor de un niño de pocos meses. Deidad maléfica en sumo grado, sanguinaria y grotesca. Suele transformarse en un fuego tenue y fugaz que se ve en los caminos y llanuras, en los techos de las casas y ramas de los árboles, o entre las patas de los caballos. A veces este fuego es rojo y corre muy rápido, virando su color hacia el amarillo. Para ahuyentarlo hay que hacer ruidos metálicos con las espuelas u otros objetos y cabalgar desnudo. Quien lo ve de muy cerca se queda ciego o se enferma de la vista. Allí donde aparece esta luz ocurre pronto una desgracia. Se transforma también en pequeños reptiles. Son a veces sirvientes de los brujos, cumpliendo misiones que éstos les confían. Se dice asimismo que los Anchimalén son criaturas que crían los brujos para que les cuiden el ganado, a las que alimentan con leche, sangre y miel que ponen a su alcance. Pero cuando llega la noche dejan de cuidar el ganado y se convierten en Cherufe, que es el fuego errante. Según Casamiquela, este mito que expresa los temores de la tiniebla sería un desprendimiento del de Anchimalgén, al igual que Kuyén. DUENDE Genio de gran popularidad en algunas zonas de nuestro país, que algunos comparan a los gnomos europeos. Se dice que son espíritus de criaturas que sus madres mataron al nacer, nacieron muertas, fueron abortadas o murieron sin bautizar. Comúnmente se lo presenta como un enano con una mano de hierro y otra de lana, y cuando se acerca a alguien le pregunta con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele. Su rostro es magro y generalmente tiene barba. Posee unos ojos muy malignos y brillantes, y dientes muy agudos. Viste trajes de llamativos colores, entre los que predominan el rojo y el verde, y usa un sombrerote en pico. Algunas versiones dicen que puede aparecerse como un niño de pocos años o un viejito gordo y barbudo de largas uñas con sombrero de paja de alas anchas. En Villa Matará, Santiago del Estero, es negro y crespo, y viste una túnica "chejchi" (de pintas coloradas sobre un fondo blanco, gris claro o ceniciento). Personaje esencialmente travieso, socarrón, enamoradizo y por momentos grosero, representaría el demonio de la tentación. Vive en en los troncos de los árboles del monte, de donde sale a la hora de la siesta o en la noche para asustar a los niños y cortejar a las mujeres con regalos. Si éstas aceptan los obsequios pero luego rehúsan sus favores, se venga gastándoles mil travesuras o haciéndoles daños mayores. Cuando se encuentra con mujeres mayores, generalmente se presenta desnudo con el único fin de escandalizarlas. Según Juan Carlos Dávalos, los sábados por la noche el duende se acerca a los bailes y bares de los pueblos para dar una golpiza a los ebrios. También suelta los caballos que están atados, hurta pequeños objetos, trueca el pan por carbones, apedrea las casas, pudre los huevos, apaga el fuego, vuelca las ollas y corta la ropa. Según se cuenta, para ahuyentarlo hay que llenarse los bolsillos con algo que posea un olor penetrante. EL POMBERO El Pombero es el más popular de los duendes de la región guaraní. Según Carlos Martínez Gamba, sería de origen brasileño, pues no se lo encuentra en la mitología mbyá. Su nombre viene del verbo "pomberiar", que significa espiar. Se lo describe como un hombre alto, delgado y velludo, que luce un enorme sombrero de paja. Otras versiones, que hoy parecen predominar, lo pintan como un petiso gordo, negro, peludo y feo; también como un enano fornido que camina con los pies hacia atrás, aunque con esta caracterización su figura tiende a fundirse a la del Yasí-Yateré. El Pombero es el genio protector de los pájaros. Recorre el monte a la siesta con una caña en la mano, y si encuentra niños puestos en la tarea de cazarlos carga con ellos, para abandonarlos luego lejos de su casa, muertos o atontados. Otras versiones, recogidas en Chaco, afirman que les chupa la sangre hasta matarlos y los cuelga luego de un árbol. Claro que bajo tal amenaza los gurises procuran no alejarse mucho de los ranchos en estas horas de descanso. También puede secuestrarlos en la noche, cuando andan detrás de los cocuyos. No hace ruido al caminar, razón por la cual en algunos sitios de Corrientes recibe el nombre de Py-ragüé, o sea, pies con plumas o pies velludos. Otras veces se presenta como Kuarahy-Yara o Dueño del Sol, y se lo describe entonces como un viejo color rojo con un solo ojo en medio de la frente, dientes de perro, brazos largos y manos muy grandes. Su fuerza es poderosa, por lo que nadie lo puede vencer. Según Félix Coluccio -posición que adhiero-, el Kuarahy-Yara y el Pombero serían dos seres distintos, y no dos modalidades de un mismo ser. El Kuarahy-Yara estaría así directamente vinculado al mito mbyá de Kuarahy, compartido por muchas parcialidades étnicas de la familia lingüística tupíguaraní. El Pombero pía, silba, remeda el canto de las aves. Puede también metamorfosearse en indio, tronco o camalote, nos dice Fariña Núñez, y hasta tomarse invisible para entrar por el ojo de una cerradura. Le gustan los huevos frescos y la miel del monte. Masca tabaco negro y suele dormir en los hornos. No faltan los que celebran con él un pacto heroico, beneficiándose con su ayuda. Pero aunque le diviertan las transmutaciones, su representación esencial es antropomórfica. Se habla de un Pombero que sólo aparece una vez al año, llamado el "Dueño de Octubre". Viene el primero de dicho mes con su típico sombrero de paja, provisto de un rebenque con el que azota a todo aquel que no coma en su honor hasta atragantarse. En el Chaco se cree que el Pombero es un compañero invisible con el que se puede hacer tratos de camaradería. Acompañará entonces al amigo en los buenos y malos momentos, ayudándolo a sortear los peligros. Si se habla de él por las noches, es preciso hacerlo en voz baja para no ofenderlo. Conviene dejarle cerca del rancho un poco de tabaco para que masque. Para ahuyentarlo, hay que poner un diente de ajo en cada esquina de la casa. El área de difusión de esta leyenda comprende el Paraguay, Sur del Brasil, y las provincias argentinas de Corrientes, Misiones y Chaco.LOS PITÁ-YOVAI Ser maligno de las selvas del Alto Paraná, en Misiones, conocido también como Talón-Yovái. Tiene el aspecto de un niño indio, pero su fuerza es terrible y su naturaleza sanguinaria. Sus pies llevan el talón hacia adelante, y de ahí su nombre. Otras versiones señalan que no posee dedos en los pies, o sea, que éstos cuentan con dos talones, uno hacia adelante y otro hacia atrás, lo que hace imposible precisar que rumbo lleva. Come a los niños que encuentra en el monte con gran voracidad. Le gusta también la miel. Se desplaza con gran agilidad colgándose de las lianas, por lo que resulta muy difícil atraparlo, aunque no se hablan de valientes que intentaran hacerlo. También se lo presenta como un indio adulto con los talones hacia adelante y con las mismas características. Pero éste no mata niños sino hombres. Durante la Guerra del Chaco se decía que el Pitá-Yovái había hecho un buen servicio al Paraguay, cuna de este mito, al comerse gran cantidad de soldados bolivianos. Los sorprendía saltándoles encima desde la copa de los árboles y les daba muerte de inmediato. Los llevaba luego a otro sitio para comérselos.PIRA-NÚ Se traduce como Pez Negro. Fantasma del agua de la región misionera. Se lo describe como un pez de gran tamaño, con cabeza semejante a la de un caballo, en la que se incrustan desmesurados ojos. Dicen que se forma con los restos de las viejas canoas de timbó (árbol de la región) que se pierden en las correderas de los ríos. Nada a flor de agua, haciendo zozobrar a las embarcaciones para devorar a las personas y animales que viajan en ellas. Se cree que este mito se originó en el profundo temor de los indígenas de la región hacia las pirañas que ocasionalmente eran traídas por las crecientes de los grandes ríos.EL UKACO También llamado Ucalo. Es el señor de las tinieblas y dueño de los socavones de Jujuy, cuyo culto se practica en la Puna (oeste de Jujuy y Salta, y norte de Catamarca) y en la Quebrada de Humahuaca desde tiempos muy antiguos. El minero que comienza a horadar a montaña en busca de una veta sabe penetrar en sus dominios y debe en consecuencia rendirle homenaje, para que la suerte le sea favorable y lo proteja de eventuales derrumbes.El día en que aparece la veta del mineral buscado, los mineros realizan un ritual de agradecimiento. Eligen un día Viernes y el rincón más apartado y tenebroso de una mina abandonada para armar un altar, en cuyo centro colocan una gran imagen del Ukaco, al que hacen con los ojos encendidos, dientes afilados, orejas puntiagudas, largos cuernos y una enmarañada y abundante cabellera. En la mano izquierda sostiene un trozo del mineral encontrad, y en la derecha un terrible tridente. El Ukaco recibe allí las ofrendas: coca, acullicos, cigarros, alcohol, azufre, etc. Con esto se quiere evitar que se lleve la veta, dejándolos sin trabajo. Este diablo de los mineros es también adorado los Martes de Carnaval, día en que se ornamenta la bocamina con serpentinas y otros elementos, mientras que en su altar el capataz deposita siete paquetes de cigarrillos, siete cántaros de chica, siete puñados de coca, y se sacrifican siete corderos en su honor. Los encargados del sacrificio son siete mineros elegidos entre los más antiguos. La sangre se recoge en vasijas de boca ancha, de las que beberán los presentes. Con lo que resta, se riega el suelo. Las mujeres y los niños no participan de estos rituales, sino que esperan a los hombres en el exterior de la mina. La imagen del Ukaco parece superponerse a la del Tío, pero hay rasgos distintivos que impiden presentarlos como una sola entidad. Por otra parte, tampoco los mineros lo consideran un mismo ser.TREN-TREN También Ten-Ten o Treg-Treg. Serpiente mítica araucana que simboliza la tierra seca o sólida. Mortal enemiga de Kay Kay Filu, con el que luchó denodadamente para impedir la extinción del género humano. Kay Kay Filu hacía crecer con su diluvio el nivel de las aguas, y Tren-tren elevaba las montañas para que los hombres no se ahogaran. Muchos de éstos se transformaron en peces antes de perecer, fundando las especies que existen en la actualidad, razón por la cual los araucanos de la costa chilena se resisten a comer a estos animales. Los que se salvaron en las altas cumbres se acercaron tanto al sol que su piel se hizo cobriza, del tono que tiene hoy. Según otras fuentes, sólo una pareja pudo salvar Tren-tren del mencionado diluvio.FUENTE: Adolfo Colombres, con ilustraciones de Luis Scafati (2000). Los seres mitológicos argentinos. Bs. As.: Emecé Editores S.A.Link a la primera parte:http://www.taringa.net/posts/paranormal/11532437/Seres-Mitologicos-I.html