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Primer post: 2 may 2010Último post: 14 oct 2010
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El Descubrimiento Del Alma Humana
El Descubrimiento Del Alma Humana
Salud BienestarporAnónimo6/26/2010

ESTRUCTURA DEL HOMBRE El cerebro y la mente son simplemente máquinas. El que piensa es el espíritu. Sostener que el cerebro y la mente piensan, como hace la Psiquiatría, es algo tan absurdo como confundir el hardware y el software de la computadora con el operador que la maneja. Además, el espíritu no necesita del cerebro ni de la mente para pensar, ya que es su función inherente. Espíritu y pensamiento son sinónimos. ____________________________________ EL DESCUBRIMIENTO DEL ALMA HUMANA POR HORACIO VELMONT No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana. Teilhard de Chardin. El hombre no tiene un alma, sino que el alma tiene un hombre. J. Conrad Lewis. En una época el hombre supo que tenía un alma. Habría sufrido un gran impacto si le hubieran dicho que algún día se tendría que escribir un libro para informarle, como un descubrimiento científico, de que la tenía. L. Ronald Hubbard. Científicamente se sabe que el hombre se compone de tres partes: 1) Thetán (alma o Yo Superior); 2) mente y 3) cuerpo. De las tres, obviamente, el Thetán es la entidad superior, ya que sin alma el cuerpo no tendría animación ni mente, mientras que sin un cuerpo o una mente, el alma continúa teniendo animación y vida. En este caso es más acertado hablar directamente de espíritu: el espíritu (100 %) es el ser no encarnado. El término Thetán fue acuñado por L. Ronald Hubbard para referirse al alma o Yo Superior, y resulta más apropiado utilizarlo para erradicar la concepción errónea de que el hombre "tiene" un alma: el hombre "es" esa alma. La palabra Thetán proviene de la letra griega theta que, en electroencefalografía, indica un ritmo cerebral más lento y predomina en el nivel de la percepción extrasensorial. En el plano físico, sólo un 10 % de nuestro espíritu anima nuestro cuerpo y nuestra mente. El otro 90 % se encuentra en un plano de vibración superior, el que nosotros llamamos el mundo espiritual. Cuando desencarnamos seguimos existiendo como espíritu, ya que éste es inmortal. Mediante la telepatía mediúmnica es posible comunicarse con cualquier Thetán (90 %) o espíritu (100 %). El Thetán (alma o Yo Superior, o como cada uno guste denominar), fue descubierto por Hubbard y hoy constituye un hecho científico irrefutable. Además, la única curación válida es la que rehabilita al Thetán (ya se está haciendo, aunque no a través de la Medicina ni de ninguna de sus ramas). NOMENCLATURA Las denominaciones de las diversas partes del espíritu son: 1) espíritu propiamente dicho: es el espíritu 100 %, es decir, cuando no está encarnado; 2) Thetán (alma o Yo Superior): es el espíritu 90 %, es decir, cuando está encarnado; 3) mente analítica: es el espíritu 10 %, es decir, el Pensador en el plano físico, ya que su 90 %, que queda en su propio plano, sólo esporádicamente se comunica con el 10 % en forma directa, aunque están en continua conexión. La mal llamada "muerte" no es más que la reunión del 90 % con el 10 %. Llamamos "Mente analítica" al espíritu encarnado (10%) porque para saber primero tiene que analizar. Esta envía los conceptos al cuerpo mediante el decodificador (sistema de control entre la unidad de conciencia y el universo físico). En cambio, el Thetán o espíritu no necesitan analizar para saber: directamente sabe, puesto que es concepto. SOBRE NUESTRA ESTRUCTURA DE DANIEL JOSÉ QUERALTÓ Sobre la parte encarnada En general las acciones que hacemos con nuestro cuerpo físico son automatismos aprendidos anteriormente, los cuales son interpretados y ejecutados por nuestro cerebro (decodificador) al recibir una orden de nuestro espíritu encarnado, o 10%. Excepciones serían por ejemplo las reacciones o automatismos fisiológicos. Por ejemplo el cambiarnos de jersey requiere gran cantidad de cálculos y movimientos precisos, los cuales son ejecutados por nuestro cerebro en forma automática. Para este tipo de acciones nuestro 10% de espíritu encarnado no interviene más allá del hecho de decidir dar la orden (aunque incluso eso puede llegar a ser automático), o quizás durante la acción decide alterarla por ejemplo para coger otro jersey distinto. Un ejemplo complementario sería una acción compuesta de otras acciones, de las cuales olvidásemos ejecutar alguna. Vuelves a casa después de ir un rato en bicicleta y la cantimplora está medio vacía. Decides llenarla de nuevo. La coges, quitas el tapón, tiras el resto del agua, la llenas un poco de agua, la zarandeas un poco para limpiarla, tiras esa agua, le pones el tapón y la guardas en la bici. ¡Te olvidaste de llenarla! Tú 10%, la parte analítica por cualquier razón no estaba atenta. Tu cerebro no se equivocó (suponiendo que no hay ninguna enfermedad); ejecutó razonablemente bien las acciones que le habían sido ordenadas por el 10% de espíritu. Si bien la intención inicial incluía el hecho de querer llenar la cantimplora, era sólo una intención, la cual no había sido enviada todavía al cerebro en forma de orden, y por tanto no fue ejecutada. Otra causa puede ser que el cerebro al tener que ejecutar varios procesos controlados seguidos requiere de más atención por parte del 10% de espíritu, el cual si se distrae no llega a controlar todas esas acciones necesarias. El hecho que existan estos automatismos no quiere decir en forma alguna que no tengamos el control de nuestro cuerpo, al contrario. Es sólo la forma en que funciona el cuerpo, lo que nos libera de tener que controlar continuamente cada una de las partes que lo componen. Los ejemplos anteriores en este sentido son comparables al latir del corazón, la respiración, etc. con la diferencia de que requieren un aprendizaje. Nuestro espíritu 10% tiene las características de cualquier espíritu, pero como dijo el espíritu de Ron Hubbard en una canalización: "Vosotros, en el plano físico, estáis ciegos y sordos. Muy pocas veces captáis lo que dice vuestro Thetán, mejor dicho casi nunca. Es como si trataran de escuchar un susurro en medio del ruido de un taladro como el que usan los piqueteros para romper el pavimento." Esa limitación es para con nuestro thetán (o 90%) y más aun para el contacto con otros espíritus, pero también está presente en lo que nuestro 10% es capaz de hacer por el hecho de ser espíritu. Nuestro 10% por haber encarnado sin memoria realmente desconoce lo que es. Con el tiempo va aprendiendo a usar el cuerpo, al que está ligado en forma clara, hasta el punto de creer que él es sólo el cuerpo. La unión entre ambos de hecho es real y positiva también a nivel psicológico. Esta percepción es muy fuerte porque precisamente se trata de vivir esta vida, y por tanto nos hace relegar casi totalmente las capacidades de nuestro 10% no relacionadas con el cuerpo físico, las cuales la mayoría de la gente nunca llega a desarrollar. Los viajes astrales son una muestra de dichas capacidades. Durante un viaje de este tipo, que todos los hacemos aunque sea en forma inconsciente, nuestro 10% actúa sin las restricciones del cuerpo. Precisamente por el propio desconocimiento, el viaje es confundido con el sueño, una fantasía, o directamente es olvidado. Muy probablemente durante la mayor parte de la duración del viaje la capacidad analítica está desconectada, y por tanto nuestra conciencia del viaje será casi nula. No confundir esto con los sueños, que son generados por el cerebro durante su "reordenación" nocturna. Aparte del hecho de no practicar este tipo de capacidades tanto por desconocimiento, prejuicios, o por su sutilidad, otro gran bloqueo es el producido por el ego con sus derivaciones en forma de roles, preconceptos, engramas... los cuales evitan que nos veamos como somos, ya sea por comodidad, suficiencia, inseguridad, miedos... Por eso Krishnamurti decía que el ser humano vive condicionado... y Gurdjieff hablaba de que el hombre vive "dormido". Por supuesto, antes de intentar buscar experiencias como estas que puedan desestabilizarnos, es razonable hacer pasos para estar más equilibrados y poder afrontar algo así con mayor entereza. Lejos de querer minimizar el papel del cuerpo físico, este es nuestro principal vehículo de desarrollo y colaboración con los demás, y de todo tipo de sentimientos que nos llenan y nos ayudan a avanzar, aun a través del sufrimiento. Más allá del 90% Nuestro espíritu completo, el 10% más el 90% que queda en el mundo espiritual, o el 100% en un espíritu que no esté encarnado, están formados por energía, la cual contiene el concepto aprendido durante la vida de la entidad. Dicho concepto tiene la propiedad de implicar un nivel de vibración, el cual sitúa al espíritu en su plano correspondiente. No me extiendo en este punto. Este “cuerpo espiritual” es un automatismo al servicio de nuestra “partícula divina”, la cual es nuestra identidad más profunda. Esta partícula es la parte de nosotros que en realidad tiene libre albedrío (dentro del espaciotiempo) y capacidad analítica, y de la misma forma que nuestro espíritu 10% usa nuestro cuerpo físico, dicha partícula usa el espíritu completo para su evolución. Del mismo modo que el 10% al encarnar lo hace sin memoria, la partícula al ser creada y tomar el cuerpo espiritual también lo hace sin memoria de su procedencia. También en la misma forma que el 10% se identifica con su cuerpo durante su vida, la partícula divina se identifica con su espíritu. Y siguiendo con los paralelismos, el 10% al desencarnar tiende a volver a formar parte de su espíritu 100% sumando sus identidades, y el 100% al terminar el universo actual volverá a su origen, mediante la unión de la partícula divina con el Absoluto. Más paralelismos. El cuerpo físico necesita un medio para contener información y poder comunicarse, que en su caso es el lenguaje. El espíritu necesita lo mismo, siendo en su caso el concepto. Al encarnar generamos una segunda existencia simultánea a la del 90%, la del 10%, que recibe una porción del espíritu. Esta separación en dos espíritus crea en la partícula la visión de separación, provocada por la existencia de dos cuerpos conceptuales. Es decir, el hecho de encarnar no crea otra partícula divina, si no que es la misma usando dos cuerpos espirituales, cada uno con su propio concepto. Al volver a unirse al final de la vida del 10%, ambos cuerpos conceptuales se funden formando de nuevo una sola entidad, que suma ambas experiencias. Más allá de la partícula divina Desde el punto de vista del Absoluto, el conjunto de todas las partículas junto con el universo físico están contenidas en el espaciotiempo, y por tanto todo lo que pudieron ser, son y serán, es ahora en forma simultánea. Esto implica que el Absoluto, que está dentro pero también fuera del tiempo y de la creación, conoce todo lo que hicimos y haremos. Esto es verdad no sólo para la partícula si no también para el mismo Absoluto, quien siempre es en forma completa, incluyendo toda posibilidad pasada y futura. Entonces la partícula sería como un continuo que contiene todas sus vivencias simultáneamente, y sólo el hecho de existir una conciencia parcial en cada uno de los momentos posibles de su vida, lleva a la ilusión de la existencia independiente y libre. La parcialidad, el ser parte, es el generador de la sensación de existencia separada del Absoluto. Quizás alguien preguntará, ¿Y si todo está hecho, por qué vivir? Sólo está hecho desde el punto de vista del Absoluto, no para uno mismo. Nuestra realidad es el aquí y el ahora, y nuestra herramienta es nuestro libre albedrío. Si dejas de vivir caerás en el pozo de la indeterminación y el sufrimiento, y más pronto o más tarde llegarán las preguntas, y con ellas la intención de vivir para encontrarte a ti mismo. Yo sólo me empecé a encontrar cuando conocí que el otro era importante y comencé a ser más que yo mismo, para formar uno con el otro mediante el amor hecho obra, el servicio. Esa es nuestra propuesta. VER TAMBIÉN: grupoelron.org

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Sobre la Manipulación - P9
Salud BienestarporAnónimo5/21/2010

SOBRE LA MANIPULACIÓN De Jorge Olguín. VAMOS A REFERIRNOS AL TEMA DE LAS MANIPULACIONES. Generalmente la persona que manipula busca someter a la otra persona a sus caprichos, ya sea para sacar alguna ventaja material, alguna ventaja afectiva, y hay muchas maneras de manipular, obviamente. Se puede manipular en forma indirecta mediante rol de víctima cuando la persona no ejerce todo poder; se puede manipular cuando las fuerzas son equiparadas, mediante rol de intrigante. Se puede manipular desde una fuerza superior mediante rol de inquisidor, un jefe con un empleado o una empleada. Siempre las manipulaciones son productos del ego, buscan someter a la otra persona a su antojo, cortándole el libre albedrío. Una de las maneras que tenemos para defendernos de esas manipulaciones es nuestra dignidad. La gente a veces confunde dignidad con orgullo, y a veces confunde orgullo con falso orgullo. Entonces vamos hacer un pequeño repaso de cada cosa. El orgullo, a diferencia de lo que muchos piensan no es negativo. Es una autoestima elevada por cosas que conseguimos nosotros o consiguen nuestros seres queridos. Tenemos un hijo que la escuela saca buenas notas o fue abanderado y tenemos un sano orgullo. El falso orgullo es el orgullo pedante, el orgullo infantil, es el orgullo egoico de decir bueno, Laura discutió conmigo, no me voy a rebajar a llamarla porque es culpa de ella. Ya no me voy a someter a sus caprichos. Digamos que hay una especie de competencia a ver quién afloja primero. Es el falso orgullo, no es un orgullo verdadero. El orgullo verdadero está relacionado con la dignidad. De todas maneras la dignidad yo la tomaría como un escalón más arriba que el orgullo. La dignidad es no permitir que otros nos hagan lo que nosotros no les haríamos a ellos. Dignidad es no someternos a la arbitrariedad de nadie, a nuestro propio juicio. Ahora bien, cuidado, cuidado también con eso, no siempre nuestro juicio puede ser acertado, no siempre nuestro juicio puede ser preciso porque los estamos viendo desde nuestros propios ojos, y podemos no ser impersonales, podemos estar personalizando. Entonces no es falta dignidad aceptar la orientación de otro. Lo que es falta de dignidad es someterte a los caprichos del otro. Pero si yo de repente tengo una duda con determinado tema, con determinada cuestión, o con determinado proyecto, no está mal que puede pedir auxilio a terceras personas, que pueden saber lo mismo que yo, más que yo, o menos que yo. Pero llegado el caso, una orientación oportuna puede ser útil como para que yo desvíe el camino y tome el rumbo correcto. La dignidad significa estar siempre con la frente a alta, con tranquilidad de conciencia, y aunque en algún momento dado hayamos sido manipulados, aunque en algún momento dado hayamos sido vencidos, aunque en determinados momentos hayamos sido sometidos, nunca van a someter nuestra dignidad, porque nuestra dignidad tiene que ver con seres de honor. En el mundo espiritual la palabra honor no tienen significado concreto, porque un ser de luz es un ser que vive para servicio, vive para ayudar, vive para orientar. Entonces, hablar de honor, hablar de nobleza es algo cotidiano en aquel que sirve. Nosotros hablábamos en grupo la vez pasada sobre la fidelidad, si había algo superior a la fidelidad, ya sea en una relación de pareja o en una relación de amistad. Sí, hay algo superior a la fidelidad, es la lealtad. Porque la lealtad comprende mucho más, abarca mucho más que la fidelidad. Fidelidad es el compromiso en determinado aspecto con alguien. La fidelidad de pareja con no engañar al otro, una fidelidad con un amigo, una fidelidad en un empleo de no robar dinero, una fidelidad como profesor de enseñar bien... La lealtad yo lo tomo como un modo de vida que comprende la fidelidad. Digamos que la fidelidad está comprendida en la lealtad. ¿Qué hay más allá de la lealtad? La nobleza. Porque la nobleza aparte de ser un modo de vida como la lealtad, aparte de marcar una manera de ser, describe a la persona. Una persona noble, de corazón noble, de alma noble, por lógica tiene que ser leal. Por lógica va ser fiel a sus principios, porque ésa persona va a tener principios. ¿Qué significa principio? El principio, y no vamos a tocar el diccionario, lo vamos a interpretar de una manera espiritual, espiritual y amplia porque abarca mucho más que lo que dice el diccionario; vamos a tomar el principio como la facultad que tiene uno para encaminarse en el camino correcto, para acordar consigo mismo lo que es la tranquilidad de conciencia y no salirse de esa ruta. Ese es el principio. Se llama principio al don que tiene cada uno de mantenerse firme y de no temblarle la muñeca ante cualquier dificultad. Es una persona que se mantiene con principios sólidos, es una persona que es noble, que es leal, que es fiel. Eso es el principio. Lo opuesto a todo eso es la persona manipuladora, como comentaba al principio de la Psicointegración. Una persona manipuladora, primero y principal manipula porque no tiene el carisma para conquistar. Manipula porque no tiene la suficiente sabiduría para hacerse amar. Porque en realidad, ¿cuál es la fórmula para hacernos amar? Amar. Si amamos nos aman, porque el universo es un espejo. Pero como le dije a muchos consultantes, no amamos para obtener una recompensa de amor; amamos porque nos surge de nuestro interior. Que nos amen o no en realidad no nos tiene que concernir. Nos van a amar por añadidura, sí, pero no es algo con lo que nosotros hayamos de especular. Lo mismo cuando se refiere al servicio. Nosotros no somos útiles al otro para que después nos sean útiles a nosotros, porque nosotros vamos a hacer servicio con un amor impersonal. Y recuerden que el amor impersonal no necesita. El amor impersonal da. Si luego nos dan en consecuencia por el acto de nosotros haber dado, bienvenido sea, porque tampoco vamos a ser absolutamente falsos, orgullosos, de decir no no no, no precisamos nada, porque todo mundo precisa, ya sea una caricia, ya sea un abrazo, porque hasta los maestros de luz gozan con el abrazo cuando están encarnados. Y gozan con el abrazo conceptual cuando no están encarnados. ¿Por qué manipulan aquellos seres bajos espiritualmente? Porque quieren llamar la atención, necesitan, porque no saben cómo hacerse notar. Entonces carecen por su manera poco delicada de ser, son rechazados y en lugar de cambiar de tesitura, de cambiar de postura, de decir bueno, voy a tratar de agradar al otro, no, todavía se sienten ofendidos en su honor; luego vamos hablar de lo que es el verdadero honor, porque esto que estoy hablando no es el honor. Es lo que ellos creen que es el honor que en realidad es el ego. Y buscan la venganza especulando, ya sea para poder, ya sea mediante el rol de víctima, ya sea mediante un rol inquisidor. La mayoría de las veces, la mayoría de las manipulaciones son por rol de víctima. Generalmente tratan de transferir culpa al otro por algo que le hacen creer que ese otro hizo; has llegado tarde, me has dejado abandonada, mira como estoy, si a mí me pasaba algo la culpa hubiese sido tuya. Esa transferencia de culpa muchas veces al otro le llega: y no tendrán razón, y no será que me comporté como un canalla, y no será que tendría que haber avisado... Pero a veces la otra persona no lo hace a propósito. A veces se puede pasar el tiempo, a veces se distrajo en determinada tarea... Si bien uno en una relación de pareja o en una relación de amistad tiene que estar pendiente del otro, pendiente no estoy diciendo sobresaturar, ni asfixiar, ni estar encima todo el tiempo. Estar pendiente si la otra persona necesita algo. Pero muchas veces como son los seres humanos falibles, es lo que quiero hacer entender, falibles, a veces se nos pasa, no podemos estar en todo, no podemos abarcar todo, no somos Dios. Somos parte de dios. Pero no somos el todo. Somos una molécula del todo, una molécula que sigue un camino evolutivo, pero molécula al fin. No exijamos de nosotros más de lo que dan nuestras fuerzas. Vamos creciendo paso a paso, y, como advertencia, sana advertencia, siempre vamos a tener resbalones y caídas. El secreto es volver a ponernos otra vez de pie, como el ave Fénix, resurgir de las cenizas, comenzar nuevamente el camino. Eso lo vamos a hacer una y 1000 veces. Pero no cometamos el rol de víctima, de lamentarnos cada vez que fracasamos. Tomémoslo como una enseñanza sana, y a partir de ésa enseñanza sana seguir. Pero tampoco cometamos la pedantería de decir yo esto ya lo pase, ya sé de qué se trata. Porque cada experiencia es única, cada trabajo es único, cada amistad es única, y cada pareja es única. Escuche hablar a una señora en un taller que decía sí, sí sí sí, yo estuve tres veces en pareja, ya conozco a los hombres. Me he reído interiormente porque también me reído cuando un amigo me dice ya conozco las mujeres porque he tenido varias parejas. Y yo lo miraba y le decía Ho, pero que ingenuo que eres. Te crees que porque conoces un par de personas conoces a todas las personas, y no sabes que cada persona es única, distinta, diferente; gracias a Dios, gracias a Dios. Aún las almas gemelas que vibran en la misma sintonía son distintas unas a otras en algunos aspectos. Porque no es obligatorio tener los mismos gustos. Vibrar en sintonía significa tener la capacidad, la cordura, el entendimiento y la amplitud de criterio de ponerse de acuerdo. Capaz que no se pongan de acuerdo ni la primera intentona, pero una persona elevada, que vibre en sintonía va a saber acordar con el otro. Pero como dije en una de mis primeras sesiones, las almas gemelas no son sinónimo de llevarse bien siempre, porque las almas gemelas de los planos densos van a ser como dos perros mastines que tratan de compartir un hueso. No van a compartir, pueden llegar hasta a despedazarse por esa presa codiciada llamada hueso. No es tan sencillo. Completo entonces el tema de la manipulación. Manipular es cortar el libre albedrío del otro, y es de alguna manera cortar el legado maravilloso que nos dio el padre, que es nuestra libertad de optar. Aquella persona que manipula, o aquella persona que toma por la fuerza algo, aquella persona que somete por la fuerza no es una buena persona, no es una persona inherentemente buena. Y creo que en eso hay algo más allá de una mente reactiva, de un engrama, de un rol del ego. Son personas que tienen un trasfondo perverso, y que precisan no solamente mucha luz, mucha ayuda, mucha orientación, sino también muchas encarnaciones para ir limpiando su espíritu de esas impurezas negativas. No es todo blanco ni todo negro. Hay miles y miles de gamas de grises, sino sería todo tan sencillo... Y quiero que entendáis a lo último que ninguna técnica es la varita mágica, ni siquiera Psicointegración, una técnica que he creado con mucho amor y a la que respeto, porque con una breve charla, una humilde charla enseña a cada uno a manejar sus roles del ego para que el yo central sea el que tenga el timón y no caigamos en impulsos vanos, en caprichos tontos. Hasta Psicointegración no tiene la varita mágica. Le puede servir más a uno que a otros. Me había quedado colgado en el tintero el tema del honor. Habíamos hablado de la lealtad, de la fidelidad. El honor yo lo relaciono con los principios. Una persona de honor es una persona que tiene principios. No puede haber principios si la persona tiene deshonor, porque la persona que no es honorable carece de principios, traiciona, no es leal, no es fiel. Entonces toda la cadena se cae. Se precisa el honor para que la persona tenga principios sólidos, espirituales, correctos. Se precisan principios sólidos para que la persona sea leal, y se precisa lealtad para que la persona tenga fidelidad, para con los demás y para consigo mismo. Mucha gente tiene una idea equivocada de lo que es la fidelidad, lo que es la lealtad. Pasa por mucho más allá de no cometer un engaño. Pasa por ser fiel a los principios de vida. Pasa por ser fiel a lo que uno quiere. Pasa por lo que nosotros aquí decimos de no ser veleta, no ser ciclotímico, no cambiar de idea todos los días. Porque entonces somos como aquel perro perdiguero que no sabe qué perdiz cazar y va para una, para otra... Tenemos que de alguna manera tener una meta, no una meta ciega como la zanahoria del conejo que el conejo la sigue corriendo, o cómo el hueso del galgo que el galgo lo sigue corriendo en carrera. No no no, una meta definida, concreta, y pensemos que no es una única meta porque pueden pasar dos cosas: que esa meta se frustre, entonces elegiremos otra sin bajar los brazos, o que la alcancemos y luego qué, ¿nos quedamos cruzados de brazos? No, inmediatamente nos tenemos que buscar otra meta. Que desgaste dirán muchos. Desgaste si tomamos las metas como obligaciones, desgaste si tomamos el servicio como obligación. Desgaste si tomamos la lealtad como obligación. Desgaste si tomamos un modo de vida correcto por miedo. Eso es desgaste. Pero si todo lo que nosotros hacemos para bien nuestro y para bien de los demás nos crea felicidad no vamos a tener desgaste ninguno. Y si toda persona tomara la conciencia de lo hermoso que es pensar en el otro como un igual a nosotros, como un hermano igual a nosotros, no habría necesidad de que nadie manipule a nadie. Y por último, para aquellos que aún insisten en manipular, qué bueno que es que aprendan a respetar el no del otro. Porque no siempre le vamos a caer bien a todo mundo. De 10 personas le podemos caer bien a tres, a otras tres más o menos, a cuatro no, y está bien que así sea, porque no vibran en nuestra sintonía o nosotros no vibramos en la sintonía de ellos. Respetémoslos, no los invalidemos. No será su tiempo o no será nuestro tiempo, porque nosotros no somos los dueños de la verdad. Estamos en busca de la gran verdad, y tenemos nuestra verdad que la vamos a defender, pero no vamos a encasillarnos en esa verdad. Tenemos que tener los ojos bien amplios, casi tan amplios como nuestro criterio, y ver que si el otro está diciendo algo importante, captarlo, entenderlo, compartirlo. Si nosotros lo compartimos, cada día vamos a estar más aferrados a los demás, y eso es lo importante. Aferrado no significa no permitirle libertad de acción al otro, el espíritu aferrado al otro espíritu. Me refiero al tomar al otro de una manera cariñosa pero sin esposarlo, sin encadenarlo. El abrazo, para terminar, tiene que ser no un abrazo de asfixia sino que tiene que ser un abrazo cómplice, pero cómplice en el buen sentido, cómplice de compartir vibración, cómplice de compartir energía, cómplice de compartir luz. Y el otro en lugar de sentirse presionado, se va a sentir con una libertad tan grande, con unas ganas de estallar para bien como los fuegos artificiales en la época de fiestas. Seamos fuegos artificiales. Estallemos nuestro espíritu. Es eso. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Dificultades Para Encontrar Pareja - P31
Dificultades Para Encontrar Pareja - P31
Salud BienestarporAnónimo10/14/2010

DIFICULTADES PARA ENCONTRAR PAREJA DE JORGE OLGUÍN. NO SOMOS IGUALES, TODOS SOMOS IMPORTANTES. HABLÓ DE ROLES QUE NOS HACEN DESVALORIZARNOS A NOSOTROS O DESPRECIAR A OTROS. NO EXISTE LA SUPERIORIDAD, Y EL COMPORTARSE BIEN O MAL DEPENDE DE UNO MISMO. EN LOS TEMAS AMOROSOS HABITUALMENTE SOMOS SUPERFICIALES GUIÁNDONOS POR EL ASPECTO EXTERNO, PERO PODEMOS CONOCER A LAS PERSONAS Y VER SU INTERIOR. NADIE VA A GUSTARLE A TODO EL MUNDO, PERO CON CARISMA PODEMOS ENCONTRAR AMIGOS Y PAREJA INDEPENDIENTEMENTE DE NUESTRO FÍSICO. LA TIMIDEZ ES INTERNA, Y SIN SEGURIDAD NI AUTOESTIMA NOS EXCLUIMOS. SIEMPRE SE DAN NUEVAS OPORTUNIDADES. Hay una cosa muy, muy importante: No es cierto que todos los espíritus seamos iguales, no es cierto que todas las personas seamos iguales. Pero lo más importante de todo es nosotros darnos la importancia. A veces podemos tener timidez con amistades o a nivel de pareja o el poder hablar con una persona del sexo opuesto seguramente por engramas de vidas pasadas, también puede ser por circunstancias de esta misma vida; puede ser por crianza, por cosas que nos han pasado a nosotros, pero lo que más tenemos que tener en cuenta es que no debemos buscar la aprobación de los demás, no debemos tener en cuenta lo que piense el otro sino lo que pensamos nosotros. Seguramente de diez personas que conocemos habrá dos personas que les gustemos mucho, habrá dos personas a las que les causemos rechazo y habrá seis personas a las que les podamos ser indiferente; digamos que nadie tiene el éxito garantizado pero tampoco la derrota firmada. Esto significa que hasta que uno no intenta el cometido no sabe lo que va a pasar. Todos los seres humanos reaccionamos de la misma manera que reaccionan la mayoría de los animales mamíferos, o sea, en este aspecto lo digo; en el aspecto de que cuando algo nos interesa en demasía y pensamos que es demasiado para nosotros, entonces montamos en timidez, titubeamos, dudamos, no nos sentimos capaces de lograrlo, y al revés, cuando algo no nos interesa nos sentimos seguros al punto tal de, en algunos casos, llegamos a despreciar a la persona. Y eso es un título que nosotros le damos, es un rótulo que nosotros le damos. De repente tú ves una joven muy bonita y al lado ves a una joven poco agraciada, insignificante y de repente con esa mujer bonita no te salen las palabras porque lo primero que piensas es: "Lo menos que va a hacer es fijarse en mi habiendo tantas otras personas más importantes que yo". Ahora, ¿quién dice que esas otras personas son más importantes que tú? ¡Eso lo dices tú! porque la importancia no la da una cuenta bancaria o tener una buena ropa de marca; la importancia la da el interior de cada uno. No importa en qué trabajemos, cómo aparentemos, importa como seamos nosotros por dentro. Y de repente conocemos a esa persona bonita por fuera y después que platicamos nos damos cuenta de que es una persona que es vacía por dentro, que solamente habla de modas; en cambio a la otra, a la que primero tildamos de fea, de poco atractiva, por ahí es una persona con un tremendo espíritu y nos apabulla hablando. Entonces, nos equivocamos una y otra vez. Y a la mayoría de las personas que conozco les da como cierto temor, cierta incertidumbre el platicar con una persona del sexo opuesto que sea atractiva, bella, porque piensan, prejuzgan como que van a ser automáticamente rechazados. Pero no porque la persona sea superior sino porque la persona que va a encararla se considera inferior. Y eso es lo que no debe ser, eso es lo que no debe ser. La superioridad e inferioridad en una persona no existen. Vuelvo a insistir, no tiene que ver una cuenta bancaria en absoluto; porque conozco muchísimas personas que son jueces, o diputados y son personas que se llevan mal con su esposa, sus hijos no los respetan, son gente que viven martirizando o estafando a otros, entonces, ¿dónde está la superioridad? La superioridad o inferioridad no existen, pero ser buena o mala persona eso ya depende de uno. Yo creo que la única manera que el otro o la otra no dude de uno es que nosotros no dudemos primero. No sé si está claro. Eso significa que si tú vas a hablar con alguien y te da como cierto pudor el hablar con la persona es porque eres tú el que no te apruebas, no la persona; si la persona no te conoce, la persona no sabe como eres. Vas a dudar, puedes llegar a tartamudear, a titubear porque la falta de seguridad está en ti. La persona ni sabe, la persona no te conoce, no sabe como eres. Evidentemente eso pasa por un rol del ego. Es una tremenda baja estima de la propia persona que piensa que es un objetivo demasiado alto, "Es un 'target' demasiado alto para mí". Y no es así, no es así. Creo que todos los seres tenemos las mismas oportunidades y por otro lado vamos a suponer ¿no? supongamos que tú trabajas en un trabajo mal pagado, ¿hasta ahí me sigues?, y de repente tienes un rival amoroso que es una persona triunfadora pero hueca y esa joven que tú visualizabas elige a esa otra persona. Si elige a esa otra persona es porque tiene compatibilidad con esa persona. Tiene compatibilidad con una persona hueca; entonces esa persona también era hueca. O sea que, te has librado de una carga que por dentro tiene un cerebro vacío. Con esto no quiero decir que las personas buscan a alguien profundo porque la mayoría de los seres humanos siempre nos dejamos guiar por los ojos, entonces primero vamos a ver en la otra persona si tiene una imagen bonita, si tiene un rostro bonito, si habla de manera interesante, porque los seres humanos somos así; como no conocemos el espíritu de la persona, como no lo conocemos, lo primero que nos fijamos es su figura, si es apuesta, si tiene una línea como esas propagandas de "jeans" de la tele y después nos vamos a fijar en su interior. Y el sexo opuesto hace lo mismo con nosotros; siempre va a ir descartando a la persona que tiene una figura medianamente negativa. Pero tengo amigos, amigos personales, que no son muy agraciados en su forma física, no son altos, no son apolíneos, delgados, ni mucho menos y sin embargo tienen un éxito tremendo con el sexo opuesto. ¿Y sabes por qué?, por algo que se llama carisma, por algo que se llama confianza. Van, de repente, a una reunión donde hay varones y mujeres, cuentan cosas cómicas, se ríen, se divierten, se sienten seguros de sí mismos, y al poco tiempo están rodeados de personas del sexo opuesto que ese joven les cae simpático aún no siendo apuesto ni nada. No significa que en cada reunión conquisten a alguien, pero entiende que todo pasa por el interior, no pasa por el exterior. Porque ese joven que yo digo, que verdaderamente existe, se llama Alejandro, es una persona que tiene infinidad de gente que lo admira, que lo quiere, no solamente relaciones afectivas sino también amistades porque es una persona que tiene carisma. Entonces todo pasa por el carisma, no pasa ni por la cuenta bancaria, ni si somos hermosos o no, y creo que lo hermoso pasa por dentro. Uno le tiene que caer bien al otro. Pasa por ahí el tema. Y no hay una persona que vaya a un lugar y le caiga bien a todos. Eso no existe. Siempre les vas a caer bien a unos y a otros les vas a ser indiferente. Pero bueno, así es la vida, nos pasa lo mismo a todos y me incluyo. Yo, como profesor, voy a un lugar donde hacen autoayuda y yo ahí no soy profesor sino uno más que va a curiosear y habrá gente a la que le soy agradable y habrá gente a la que le soy indiferente, y está bien; está bien, a mí no me molesta porque estoy por encima de eso pero no por encima en el sentido egoico, no, sino por encima en el sentido que me parece perfecto. Son las reglas del juego. Es así. Pero vuelvo a insistir, la timidez es algo interno. La timidez es algo interno, es algo de nosotros, es algo nuestro, es algo que nosotros, de alguna manera, somos prejuiciosos con nosotros mismos; nos prejuzgamos. Es como cuando vas a ver un empleo y de repente hay una línea de gente y tú dices: "Ah, pero qué voy a esperar yo si debe haber muchos jóvenes más capacitados", ¿y tú que sabes? o sea, ¿te descartas antes de tiempo? Lo mismo. Vas de repente a un baile, vas a escuchar música y ves una joven que está ahí y: "No, para qué me voy a acercar, con todos los jóvenes que hay acá, ¿quién se va a fijar en mí?" ¿Y por qué no? Si uno no lo intenta, no sabe. Hay un refrán muy común que dice: "El 'no' ya lo tenemos, vamos por el 'sí'". Tenemos un cincuenta de 'sí' y un cincuenta de 'no' pero si no nos presentamos tenemos un cien por ciento de 'no'. ¿Eso se entiende? Ese es el secreto. No significa que con esas palabras, de repente, tu timidez desaparezca y que mañana te levantes y seas de repente un "X-Men"; no es así, no es así. Porque la seguridad se va incorporando, uno mismo se acepta, uno mismo se tiene que aceptar y la aceptación no pasa ni por la "family", no pasa ni por lo que hicimos antes, ni por nuestra manera de ser ni por el origen que tenemos, si somos europeos, si somos latinos, si somos americanos… no importa eso; lo que importa es el espíritu, que el espíritu no tiene color, no tiene sexo, no tiene cuanta bancaria. Entonces depende de lo que somos por dentro, cómo somos, nuestra grandeza interna. Pero la grandeza no está en presumir, la grandeza está en verdaderamente ser humilde. Ahora, si hay una persona del otro lado muy interesante y que te ignora, mostrándote humilde, eso no significa que tú tengas que cambiar; significa que esa persona no vale la pena. La dejas pasar. ¿Se entiende hasta ahí? Entonces, todo pasa por uno, todo pasa por uno. No existe una fórmula para los afectos, para conquistar los afectos. No existe una fórmula. Simplemente digo que una persona que es "segura" va a tener más posibilidades de conquistar a alguien agradable que una persona que es insegura, porque la persona que es insegura es como que se autoelimina: "No, yo no voy a competir, cómo voy a competir". ¡Pero si ni siquiera has salido a la cancha! ¿Qué sabes si vas a perder o no vas a perder? No nos debemos autoexcluir antes de que suceda. O de repente que yo diga: "Oh, pero qué voy a competir en esa gimnasia si ya tengo sesenta años y están los jóvenes de veinte, que me van a pasar por arriba". No lo sé. Voy a competir, seguramente no ganaré pero espero no ser el último. Eso quiero decir. Eso es la verdadera estima. La estima no se trata de ser primero, la estima se trata por sentirnos importantes, participar, que terminemos la tarea, que lleguemos a la meta, y una vez que lleguemos a esa meta busquemos otra meta. La religión nos mal enseña. Nos dice que la ambición es negativa. La ambición no es negativa; ¿qué mal hay en querer?, ¿qué mal hay en tener proyectos? No hay nada de malo. Lo tonto es la ambición desmedida, es de repente decir: "Ah, a mí me gustaría estar en un crucero lujoso y pagar veinte mil euros por dos meses de travesía". Está bien. Si tú tienes dos millones, no hay problema que gastes veinte mil; pero si veinte mil es todo lo que tienes en tu cuenta y lo gastas, bueno; eres un inconsciente. Yo directamente no los tengo, entonces no los gastaría aunque los tuviera. Claro, exacto. Todo tiene que ser equilibrado. Todo tiene que ser equilibrado, aparte tenemos una ventaja -que yo lo digo siempre- nosotros no tenemos un alma gemela, tenemos cien almas gemelas; entonces no será esta, será la otra, será la otra, alguien va a ser; eso es lo más importante. Sí, por supuesto que sí. Por supuesto que sí, y no tenemos edad, o sea, que no te autoexcluyas por tu edad: "Ah, no, pero sé de jóvenes que a los veinte años ya tienen pareja. Mira, yo, la edad que tengo..." No, no hay edad para encontrar los afectos, no hay edad. En los talleres de autoayuda conozco mujeres de cincuenta, separadas, divorciadas, lo que fuera, que encuentran a su nueva pareja y empiezan una nueva vida y me parece perfecto que así sea. Entonces nunca debemos excluirnos, nunca totalmente, totalmente. Dios siempre nos da nuevas oportunidades. Todos tenemos derecho y es así, y es así. Yo siempre digo que la vida nos da revancha, pero que no se malentienda; no revancha contra alguien, porque esto estaría mal; sino revancha con nosotros mismos, como que de repente hay oportunidades que hemos perdido y de repente, la vida, Dios, como quieras, nos pone nuevas oportunidades. Es esperar el momento adecuado y tomar esas oportunidades. Ese es el secreto, ese es el secreto. Y eso se logra. Entonces, el trabajo empieza por ti. Me gustaría que me escribas a mi casilla de correos, que es Olguí[email protected] y toda información que puedas recibir, yo te la voy a enviar. VER: GRUPOELRON.ORG

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Índice de Psicointegraciones
Salud BienestarporAnónimo5/2/2010

Ver También:

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Roles De Ego, Relaciones, Gozo En La Acción - P2
Roles De Ego, Relaciones, Gozo En La Acción - P2
Salud BienestarporAnónimo5/2/2010

ROLES DE EGO, RELACIONES, GOZO EN LA ACCIÓN Sesión 23/1/2006 De Jorge Olguín. SE HABLA SOBRE DIFERENTES ROLES DEL EGO Y COMO AFECTAN A LAS RELACIONES SOCIALES, DE PAREJA, ETC. TAMBIÉN SE EXPLICA EL SIGNIFICADO DEL AFORISMO "LA META ES LA BÚSQUEDA". Uno dice cuando habla de los roles del ego: - Sí, yo me doy cuenta cuando veo una persona con ego. Es una persona pedante, narcisista, que se sube encima del pedestal y se pone en pose. ¿Estoy equivocada? -. No. No estás equivocada. Una persona pedante es una persona egoica, una persona narcisista es una persona egoica. Generalmente la persona narcisista es narcisista porque tiene baja estima. Eso lo dicen las primeras nociones freudianas del comienzo del siglo XX. Personas que tapan su complejo de inferioridad con un complejo de superioridad. Lo que pasa es que la psicología transpersonal hurgó un poquito más profundo. No es que se tapa un complejo de inferioridad con un complejo de superioridad tal como dice la teoría freudiana, ¡va más allá! De repente yo, sujeto A, tengo necesidad de aprobación porque siento como que nadie se ha fijado nunca en mí y siempre he tenido una pésima suerte con el sexo opuesto. O eso creo yo, aunque en realidad no fue ni buena ni mala suerte directamente porque no he tenido el coraje como para encarar a una persona del sexo opuesto. O aquellas personas que tienen miedo a que la otra persona les diga no. Yo particularmente he conversado con personas que son tipo don juanescas y dicen: - ¡Oh! Pero a mí me han dicho no 50 veces, lo que pasa es que como me he arrojado a la pileta 100 veces y 50 veces he ganado -. Es así de simple, es una cuestión de número. O sea que ha logrado solamente el 50% de los éxitos. No es un ganador nato, pero como hay mucha cantidad de arrojo en esa persona al lograr solamente el 50% ya es mucho. ¿Qué sucede con ese sujeto A que nunca tuvo el arrojo y se siente disminuido y que cuando va a reuniones trata de pasar desapercibido? Puede montar un escenario esa persona mediante roles del ego. Esa persona se maquilla, se disfraza, se vuelve llamativa. Quizás, tal vez, ese pequeño disfraz le trae algún pequeño resultado de éxito. Entonces la persona se lo empieza a creer y empieza a creer que su espíritu es un espíritu ganador con el sexo opuesto o ganador en los negocios porque tuvo un pequeño resultado y se vuelve de la acera opuesta de donde estaba antes. La persona se cree que es invulnerable, que gana siempre porque ha tenido un par de resultados, pero no se da cuenta que ese rol del ego la vuelve exitista. Voy a hablar con un ejemplo práctico. Como aquellos fanáticos de fútbol que su equipo ganó 4 partidos seguidos y es el mejor equipo del planeta, pero después pierde con un equipo inferior y tendría que bajar a la primera B. Se vuelven exitistas. Se olvidan del aforismo que dice: “No permitas que una derrota te derrote, ni permitas que una conquista te conquiste”. Mucha gente es reacia ante la crítica y algunos que han aprendido que cuando son reacios ante la crítica se dan cuenta que eso es un rol del ego, a partir de ese momento la crítica les resbala. ¡Han vencido al ego! Pero falta la segunda parte: “No permitas que una conquista te conquiste”. Son presas del halago. - ¡Oh, pero qué grande que eres! ¡Cómo has crecido! ¡Qué maravilla! Me encantan tus diálogos -. Y la persona se infla como un globo de gas. Eso también es ego. Hay que cuidarse de los aduladores. Hay muchos que adulan para sacar ventaja o hay muchos que adulan para estar bien con esa persona por las dudas, por si el día de mañana esa persona sale adelante estar al lado de ella. Entonces, no permitas que una derrota te derrote. Siempre va a haber críticas. Entonces hay que tomarlas como tales y uno hacer caso de las constructivas. No como aquellos políticos de turno que hacen críticas y críticas y nunca dan, lo que yo llamo, la alternativa válida, que es lo mejor que tendría que tener el ser humano. Critico, perfecto. ¿Cuál es la alternativa válida? Entonces si yo tengo una crítica de alguien y tengo una alternativa válida de cómo encarar determinado problema, si yo no soy un necio, si yo no soy un cretino, voy a tomar esa alternativa válida. Pero si solamente me dan la crítica por la crítica en sí, la voy a descartar. Pero también voy a ser lo suficientemente sabio y prudente para también dejar de lado los halagos. Lo que no voy a caer, y aquí ya no hablo como sujeto A, sino como profesor Olguín, no voy a caer en la hipocresía. Ya que la falsa modestia es prima-hermana de la hipocresía. Cuando en CANAL INFINITO me preguntaron: - ¿Tú eres maestro?-. Pensaban que iba a decir: - No, no. ¿Cómo dice eso? No-. Le respondí: -Claro sí, claro que soy maestro. Soy maestro porque hay muchos discípulos que han aprendido a consta de mis enseñanzas, buenas, regulares o malas, pero han aprendido. Pero también voy a seguir siendo alumno hasta el último día de esta encarnación -. Esa fue la respuesta total. Esto significa que si uno hubiera respondido, “oh, no, no, sé poco”, sabiendo que tiene conocimiento por haberse quemado las pestañas leyendo 1.400 libros, me parece como que esa falsa modestia es hipócrita. Y el Maestro Jesús decía: "Huid de aquellos que son hipócritas porque son raza de serpientes". El tema es ser coherente con uno mismo. Decir que bueno, si yo tengo el conocimiento de tal tema, ¿por qué lo voy a negar? Sí hay que tener la suficiente humildad para decir, pero ojo tengo los ojos abiertos, los oídos a la espera de seguir aprendiendo lecciones hasta donde dé mi vida en este plano. Eso es lo que mucha gente deja de lado. Piensan que aprendieron esto y ahí se quedan. Termino con la descripción de lo que es el ego en sí y voy a desglosar el aforismo “la meta es la búsqueda”. Entonces tenía razón esa persona que describió al egoico como pedante, como narcisista, como el que se para arriba en un pedestal para que lo admiren. ¡Eso también es un rol del ego! Busca ser aprobado por los demás. Busca ser aplaudido. ¡Bravo, bravo! O ahora como los chicos silban. Pero luego el ego también está en toda aquella persona que pasa desapercibida, aquella persona que tiene baja estima, aquella persona que dice: - ¿Cómo se va a fijar en mi semejante varón? La competencia que tengo, he llegado a esta reunión y somos 25 chicas y solamente hay 4 varones y… No, pero yo no tengo chapa, no tengo chance… -. Eso no lo dice la persona, eso lo dice el ego. Porque seguramente habrá alguna chica bonita en la reunión y si es un varón coherente y ve que a esa chica le abre figurativamente hablando la tapa de los sesos y ve que dentro dice EMPTY, vacío, no va a estar con esa chica. Va a estar con la otra con la cual va a poder dialogar, compartir un café, una gaseosa, etc. Una noche en Tacita Cortazar de Palermo Viejo, estábamos hablando sobre el tema sexual, sobre cuánto ocupa el sexo en la vida de una relación de pareja. Un 30%, un 25 %, etc. - No, para mí un 60% -. - Está bien -, le digo yo. - Y para ti que eres profesor de tantra ¿cuánto ocupa? -. Le digo: - No pasa por cuanto, pasa por que se le tiene que dar la importancia debida y no más de eso. Porque a ver, tú Héctor, no eres una persona que te guste jugar, eres una persona que de repente eres divertida en la relación de pareja pero no pasas de ahí. ¿Cuánto tiempo estas con tu pareja sexualmente? Y no hablo de todos los días, sino que hablo cuando lo haces. ¿Media hora, 40 minutos? Bien, para ti es bastante. Si tú no te llevas bien con esa persona qué haces las 23 horas y 20 minutos restantes del día con esa persona, en el caso de que tú todo lo centraras en eso. ¿Qué haces las 23 horas y media con esa persona? Si no hubiera diálogo, si no hubiera respeto, si no hubiera admiración, que son las otras tres patas del amor... Ese pequeño deseo de media hora una vez por semana, ¿qué haces el resto del tiempo con esa persona? -. Por eso digo, aquellas parejas que dicen, “si esto ocupa tanto por ciento, esto otro tanto por ciento en la relación”, es que no tienen conocimiento de lo que están hablando. Yo no estoy despreciando la parte íntima, simplemente la estoy poniendo en su lugar. Porque a mí no me sirve de nada una buena relación íntima, si después con la persona no tengo el diálogo que me llene, que me haga sentir pleno como varón o plena como mujer. ¿Y eso qué tiene que ver con el ego? Eso tiene muchísimo que ver con el ego. Porque el ego en las relaciones de pareja, siempre uno trata de dominar al otro. El ego es enemigo del acuerdo. Y en una pareja hay que acordar. ¿Y el acuerdo en qué pata de la mesa lo ponemos? El acordar lo podemos poner en el diálogo, en el respeto, en el deseo, etc. ¿En el deseo? Sí, por supuesto. Cuántas mujeres he escuchado yo que dicen: - Él sabe lo que a mí me gusta-. - ¿Ah? Para, para, yo no sabía que los varones éramos adivinos-. - Pero él me conoce, él tiene que saber lo que yo quiero -. Ah, perfecto, entonces si él sabe lo que quieres vamos a sacar el diálogo. Él no sabe lo que la mujer quiere. Él tiene que acordar y la mujer tiene que acordar. O si no como en el caso de una mujer muy lista que una vez me dice en una reunión: “Bah, pero yo ya tuve 4 maridos. Yo sé lo que quiere un hombre.” ¡No, no! Porque no creo que haya un varón que haya conocido a dos mujeres iguales ni tomando un café, ni íntimamente. Y si a mí me dice una mujer que conoce a dos hombres iguales únicamente que haya conocido a los hermanos Corso, donde lo que le dolía al uno le dolía al otro. No, no. Ese tipo de experiencia es mentira, es falsa. Yo puedo estar siendo hombre de mundo, figurativamente hablando como sujeto A, conociendo todo y de repente puedo ignorar todo por completo de X persona porque es una persona nueva para mí. Y si yo digo que conozco todo es porque soy un cretino más de los tantos que pululan en este mundo. ¿Qué nos hace ser tan estúpidos? Los roles del ego. Porque el ego tiene varias facetas, así como el rol del ego necesita, el rol del ego también quiere aparentar, el rol del ego también se disfraza de sabelotodo, y nadie sabe nada de nada. Todos sabemos un poquito de cada cosa. Y eso es lo lindo. Qué feo que sería si cada uno de nosotros tuviera el conocimiento total. Sería un aburrimiento absoluto. Interpreto que nuestro Padre, Dios, no se aburre, primero porque aparte Él es todo amor y Él va gozando a medida que nosotros, sus pequeñas criaturitas, vamos evolucionando. Pero nosotros que no somos Dios, sino que somos parte de, y estamos creciendo dentro de, si gozamos a medida que vamos aprendiendo, si gozamos a medida que vamos conociendo al otro, si gozamos a medida que vamos siendo más tolerantes. Porque todas estas cosas que yo estoy nombrando ahora, tolerancia, perseverancia, conocimiento del otro, respeto por el otro, prescinden completamente del ego. O sea, a medida que nosotros nos vamos conociendo más a nosotros mismos, a medida que nosotros sacamos a relucir nuestro espíritu, a medida que nosotros le sacamos el jugo a nuestra mente analítica, nuestra mente reactiva ya no tiene poder sobre nosotros. Entonces el ego ya no permite que montemos en cólera porque lo tenemos ahí, ya no permite que nos ofendamos… Porque otra de las cosas que el ego hace de nosotros es que nosotros nos ofendemos. - Sí, porque me dijo algo que no me gustó y me hizo sentir mal, porque me dijo que yo era hueca -. - ¡Ah! ¿Y tú eres hueca? -. - No, por supuesto que no -. - No, pero en serio. ¿Sientes que eres hueca? -. - No -. - Y entonces por qué te lastima la palabra de la persona -. El otro día habíamos hablado del tema de que la palabra no tiene poder. Si yo me saco un pequeño cabello de los no muchos que me quedan y lo pongo encima de la mesa y a 1 metro de distancia haciendo un gesto mágico con las manos digo al cabello: "Muévete, muévete". Salvo el viento, el cabello no se va a mover. Entonces mi palabra no tiene poder ni siquiera para mover un cabello, ¿cómo puede tener poder para lastimar? ¿Quién le da el poder a la persona? Uno, uno le da el poder a la persona. Si yo tengo en claro quién soy, si yo verdaderamente tengo en cuenta que soy único, que cada uno de nosotros es único a su manera… "No, no, pero hay únicos y únicos". No, todos somos únicos en determinado momento. Pensemos que el espíritu no tiene cuenta bancaria, pensemos que el espíritu no tiene color de piel, pensemos que el espíritu no es obeso ni delgado, pensemos que el espíritu no tiene color de ojos y pensemos que espíritu no tiene record. El espíritu vibra en sintonía con los espíritus de luz o con los espíritus del error de acuerdo a las actitudes que hace. Nadie saca al espíritu del plano en que está. En el plano espiritual no hay castigos ni premios, no hay recompensas, solamente hay consecuencias. Entonces nosotros tenemos que hacer de cuentas como si en el plano espiritual tuviéramos una cuenta bancaria y a diferencia de lo que pasa en el plano físico, tuviéramos crédito ilimitado. Nuestras actitudes egocéntricas serían como préstamos. Nuestras actitudes altruistas de poder brindar serían depósitos. Si nosotros acabamos nuestra vida física con un rojo pero enorme… yo no creo en lo que dicen aquellos protestantes o evangélicos, de acuerdo al país en que estén son denominados así: - ¡Oh, no! Pero si yo me arrepiento en el último día ya seré perdonado -. ¡Eso es tomarle el pelo a Dios! Si yo debo millones de créditos y hoy deposito dos créditos, me va a seguir faltando un montón para depositar. Entonces voy a ir a un plano del error cuando desencarne. Y en ese plano del error o encarnaré de vuelta para corregir ese rojo, porque ese rojo lo sigo teniendo después de desencarnar, o dentro de ese plano haré cosas por los demás a nivel conceptual como para poder corregir ese rojo. Si no ese rojo lo sigo teniendo. ¡Y eso es lo que la gente no entiende! Y no tiene nada que ver con dinero físico. Es una cuenta en el otro plano que nosotros podemos corregir perfectamente con actitudes. Nadie te hecha de un plano de luz y nadie te levanta de un plano del error. Uno puede bajar de un plano de luz si es presa del ego. Uno puede subir de un plano del error si empieza a darse cuenta que los demás son importantes, que nosotros sin los demás no somos nada. Por eso "yo" es la palabra menos importante. No confundir con baja estima. O sea, yo soy importante, me quiero, me amo, para que los demás me amen. Una vez que logro el amor de los demás ya está, ya me tengo que ocupar de mostrarles a los demás de que ese amor que yo siento es real. Si no me quedo en palabras. Acordémonos de lo que dije antes. El Servicio es Amor hecho Obra. Si yo no hago ninguna obra ese amor se vuelve estéril como una planta que la arrancaron. No sirve absolutamente para nada. Por último, para terminar ahora con esta pequeña psicointegración el aforismo: "La meta es la búsqueda". Es un aforismo que hice en el año 1997 y es mi segundo aforismo de los 316 que tengo. ¿Qué significa la meta es la búsqueda? Espiritualmente vamos a hablar. Me pongo una meta. Hago cosas, logro resultados y llego a esa meta. ¿Qué hago una vez que llego a esa meta? Me tiro en el césped, me pongo una brizna de paja en la boca, tipo la cigarra y me pongo a tocar la mandolina. ¡Entonces no aprendí nada! Llegué a esa meta estéril porque mi verdadera meta va a ser seguir buscando otra meta y otra meta. - ¡Ah! Pero, ¿cómo? ¿Y el famoso paraíso que nos dijeron de chicos?-. El famoso paraíso que nos dijeron de chicos es absolutamente egoísta. Absolutamente egoísta. Yo no podría vivir en un paraíso tocando el arpa tranquilo entre nubes, hipotéticamente si existiera algo así, porque en realidad los planos espirituales no son así, mientras yo percibo conceptualmente que allá abajo en el planeta Tierra o en otros planetas hay gente que está sufriendo y yo no hago nada. - ¿Y qué podrías hacer? -. Lo que hacen todos los espíritus de luz, conceptualmente intentar orientar a esa persona o encarnar de vuelta y meterte de vuelta a la trifulca para seguir ayudando. Arremangarte. Porque cuando Siddharta encarnó y se hizo Buda era necesario que fuera Buda porque era él el primero. Pero yo me quedo con Nagarjuna que 500 años después renunció a la santidad para seguir como bodhisattva. No quiso el 10, él estaba como 9. Y se iba arremangando mezclándose con el pueblo para seguir ayudando. Es mucho más meritorio para mí ese puesto. Renunciar a la santidad para seguir metido ahí entre el pueblo. Bueno, entonces el paraíso es un mito, es una falsedad. Yo no podría estar allí feliz si hubiera uno solo que derramara una lágrima abajo. ¡Ese es el verdadero trabajo! Entonces mi meta va a ser mi búsqueda. Y entonces mi interlocutor me dice: - Pero, ¿cómo? Yo me canso de seguir buscando y buscando -. ¡Ese es el error! Porque la búsqueda tiene que ser con gozo. Y cada cosa que busques tiene que ser con gozo. Y cada proyecto que hagas tiene que ser con gozo. - ¿Y si se me pincha? -. Y si se te pincha se te pinchará y buscaras otros con gozo. Pero siempre lo tienes que hacer con gozo porque lo único que te va a proteger a parte del amor va a ser la euforia. - Sí, lo que pasa es que yo tengo un trabajo monótono -. - Perfecto, ¿cuántas horas trabajas? -. - Nueve -. - ¿Te gusta el trabajo? -. - No -. Bueno, psicológicamente si no lo haces con gozo esas 9 horas van a ser 18. Si lo haces con ganas… bueno, tengo que enhebrar hilos, no importa. Esas 9 horas se te van a hacer 4. O sea que por sentido común, por coherencia, lo haces con gozo. Porque así como te acostumbraste a estar atento a que la mente reactiva no surja, también te acostumbrarás a hacer las cosas con gozo. Y el gesto amargo empieza a desaparecer del rostro de la persona. Empiezan las ganas, los deseos, las ganas de estar abrazados con el otro. Y el abrazo es lo más bonito que tiene el ser humano. Y mucha gente no lo tiene en cuenta por prejuicios lamentablemente. Pero sé que así como hoy despierta uno, mañana despierta otro, pasado despierta otro… Despertar significa comprender. Van a comprender que nosotros mismos, cada uno de nosotros es lo mejor que tenemos. Y tendríamos que hacer una cadena entre todos. Por ahora es el comienzo. Habrá 4 o 5 eslabones. Tenemos tiempo. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Servicio,Amor Personal,Dignidad,Experiencia,Modestia - P7
Salud BienestarporAnónimo5/10/2010

SERVICIO, EXPERIENCIA, AMOR PERSONAL, DIGNIDAD, MODESTIA, COMPRENSIÓN De Jorge Olguín. SE COMENTÓ UN EJEMPLO SOBRE UNA ESCUELA ESPIRITISTA DONDE SUS INTEGRANTES TENÍAN MÁS AFÁN POR SER SERVIDOS QUE POR SERVIR A OTROS. SE HABLÓ SOBRE LA IMPORTANCIA DE ENRIQUECER AL THETÁN CON EXPERIENCIAS Y APRENDIZAJES; SOBRE EL AMOR PERSONAL Y SUS CUATRO BASES: RESPETO, DIÁLOGO, DESEO Y ADMIRACIÓN; SOBRE EL EQUILIBRIO EN LAS RELACIONES DE PAREJA Y EN LA VIDA; SOBRE LA DIGNIDAD Y LA FALSA MODESTIA; Y SOBRE LOS LÍMITES EN LA COMPRENSIÓN DE LAS PERSONAS. Hace muchos años atrás, cuando yo tenía 18 años fui a una escuela espiritista llevado por un compañero de secundaria. En ese tiempo, yo tenía 18 años, cumplí 19 años y vi cosas que me fascinaron en esa época; como se contactaban con seres espirituales al pie de la cruz, y les hablaban y les convencían de que su camino era la luz; y una vez que terminaba esa charla esos espíritus aparentemente habían conocido el camino de la luz y hacía ella iban. En épocas festivas se contactaban, según ellos, con el Maestro Jesús que daba mensajes. Lo que no me cerraba en ese entonces, y recién era un joven de 18 años para 19, eran sus costumbres. Tenían costumbres muy egoicas opuestas totalmente al servicio. Insisto que tenía 18 años. Pasaron mucho más de 30 años, yo ya tenía más de 50, y con otra persona conocida fui a la misma escuela espiritista, a la central que queda en la Avenida Rivadavia que es la más larga de la Argentina. Me comuniqué con la directora al cargo y le comenté algo que había visto y que me había parecido negativo para lo que yo creo que es el servicio. Había 20, como ellos se llaman, adeptos o hermanos, gente la mayoría mayores de 70 años que se iban a fluidar. Fluidar es pasar determinada energía sanadora sobre el cuerpo del otro. Entonces había diez sillas. Diez personas se sentaban a ser fluidados, y otras diez personas en la parte de atrás sobre la espalda del que estaba sentado lo fluidaba con sus manos abiertas pasándole esa supuesta energía. Lo que a mí me pareció un despropósito tremendo, que me pareció grave, fue que cuando dijeron, “Bueno, adelante”, es un ejemplo en el cual no quiero ser ofensivo, pero me pareció una largada de caballos de carreras porque ávidamente como si hubiera una presa se dirigieron ávidamente hacía las sillas y los diez primeros que llegaron se sentaron. Los que perdieron fueron los que quedaron atrás. Le hice un comentario a la hermana que era la directora al cargo, una señora de unos 50 años, quizá un poco más y me dice: ¿Qué es lo que le parece mal? Le digo: Todo el acto me parece mal, porque entiendo que se peleaban para ser servidos y no para servir. - ¡Oh, pero cuídese usted de lo que me dice hermano porque hay gente que está desde hace más de 30 años aquí! Le digo: ¡Peor! ¡Eso significa que en 30 años no han aprendido nada! Porque si yo soy un ser que trato de estar en la luz voy a competir, no pelear, competir por ser útil al otro. O sea que yo directamente voy a tratar de estar atrás de la silla fluidando al otro, y después me tocará ser fluidado, ¿por qué no? Eso tampoco lo voy a rechazar, sería necio si así lo hiciese. Pero vi que la mayoría, todos, se peleaban por ser ayudados con ese fluido sin pensar que 5 o 10 minutos más tarde les tocaba a ellos porque iban a invertir los roles. Los comparé con animales salvajes que se peleaban por una comida. ¿Tiene que ver este episodio con psicointegración? Sí, porque psicointegración justamente busca erradicar los roles del ego que tanto mal nos hacen y que tanto nos anclan hacía abajo. Entonces me pareció un episodio bastante funesto. Interpreto humildemente que cuando me retiré de ese lugar, porque fui de visita con una persona amiga que la abuela era concurrente del lugar, interpreto que la hermana directora al cargo se olvidaría del episodio y continuaría otra vez con su rutina. Me pareció muy pobre que miles de personas en las distintas escuelitas vayan simplemente como de memoria a liberar sus cargas, a fluidar a otros, pero que no aprehenden, no toman nada de verdad para ellos. Creo que en esta breve vida que tenemos en esta encarnación, por lo menos tenemos que llevar un aprendizaje para que nuestro Yo Superior o Thetán también se enriquezca con nuestras vivencias, y no le carguemos únicamente engramas y roles del ego. Quiero tocar un caso que viene perfecto para psicointegración que es el tema del amor personal. Lo he tocado en infinidad de oportunidades, pero una vez más no está de más. Como lo he dicho muchas veces en distintas sesiones de psicointegración, por eso lo voy a tocar muy breve. El amor impersonal es un amor exclusivamente de servicio, y uno sabe si actúa impersonalmente en amor sirviendo al otro, doy el ejemplo de la Madre Teresa. Sabemos que el amor personal tiene otros valores. ¿Menores? ¿Mayores? No importa. Sé que es un amor más terrenal; sé que mientras el amor impersonal se nutre del sentimiento, el amor personal, de pareja, se nutre de sentimiento y emociones. Y esto significa que abreva de lo más puro que es el espíritu y abreva también de la raíz del ego que es la mente reactiva, que es la creadora de los impulsos. Por eso, a veces las parejas disputan, pelean, se agreden, se desvalorizan, justamente por ese estado emocional que es el amor personal más bajo, incluso también pueden ser celos posesivos, etc. Dejemos por ahora de lado el amor impersonal y vayamos a hablar del amor personal. El amor personal, y esto es una apreciación mía, tiene varias patas de la mesa, si la mesa fuera el amor personal. La principal es el respeto. Aquella persona que no respeta no ama. Vamos a partir de esa base y eso es una regla. Luego vamos a abrevar más en el respeto. La segunda pata es el diálogo, porque en una relación tiene que haber diálogo. La tercera pata obviamente es el deseo, porque en una relación de pareja tiene que haber deseo. ¡No está para nada mal! Ya bastante atacaron el deseo las religiones tradicionales y nos han creado tantos complejos de culpa. Y la cuarta pata, que muy pocos tienen en cuenta y que también tiene que ver con el respeto, es la admiración. Yo tengo que admirar a mi pareja. Tengo que admirarle sus atributos. Vamos a la primera pata, vamos a la pata del respeto. ¿Qué es falta de respeto? ¿Que te digan: “Eres un cretino, eres un necio”? No necesariamente, hay otro tipo de falta de respeto. Falta de respeto también es que no te tengan en cuenta, que te ignoren, que tomen decisiones sin consultarte, que evadan el decirte la verdad, que te mientan directamente, abiertamente y descaradamente. Falta de respeto es que te desvaloricen, falta de respeto es que degraden, no solamente a tu persona, sino a todo lo que tú hagas. Entonces yo sujeto A en una relación de pareja, si mi pareja desprecia lo que hago ya sea una actividad o un HOBBY, que puede ser la lectura, pintar cuadros, tener pequeños juegos para armar, mil HOBBIES… si yo amo a mi pareja, respeto a mi pareja, admiro a mi pareja, dialogo con mi pareja, y con mi pareja tengo una relación intima perfecta, voy a aclarar lo de perfecta después, eso significa que voy a amar lo que mi pareja hace; porque voy a aprender a amar todo lo que la otra persona hace. Y si yo soy una persona que jamás vio un cuadro más allá de un canal DISCOVERY o un HISTORY CHANNEL, si mi pareja es pintora voy a aprender a amar no solamente sus pinturas, sino también a todos los pintores que ella ha estudiado, desde Rembrandt, Degas, Dalí, Picasso, etc. Voy a aprender que el GUERNICA no es una mancha, sino que indica una guerra, que indica muerte; voy a aprender que Rembrandt indica profundidad; voy a aprender que Dalí se basa en espejos y en figuras fantasmagóricas. Y voy a trascender a mi pareja, porque después si yo estoy con esa persona o no, ya lo que amo, lo seguiré amando, porque yo me voy a apropiar de todo eso que amo. Y ya voy a amar esos cuadros independientemente de que yo ame a mi pareja, porque antes de respetar a mi pareja, me tengo que respetar a mí como individuo, como persona. Entonces, ¿de qué va el respeto por uno mismo en la relación de pareja? Porque bien, uno aprendió de pequeño “no le hagas al otro, lo que no te gustaría que te hagan a ti”. Pero hay otro refrán más importante que es “no permitas que el otro te haga, lo que tú no le harías al otro”. Porque no ser permisivo es dignidad, es estar con dignidad. La dignidad no es un sentimiento, no es una emoción, es un estado espiritual que es tan fuerte como el amor más grande. Porque si ese amor tan grande que yo siento me difama, o trata de desvirtuarme, por dignidad, seguramente voy a alejarme de ese amor; porque ese amor me está denigrando, entonces ese amor no vale la pena. Y qué bien dicha la frase. No vale la pena. Dignidad es no permitir que nos pasen por encima, es aprender a decir no. Sucede que muchas veces por distintos roles del ego, tal vez roles del ego que ya vienen de otras vidas, nos han impregnado en nuestras células esos engramas, y tal vez a nuestra parte espiritual también les han impregnado de engramas a la parte conceptual, arrastramos temores. Y a veces no tenemos el valor para decir no a tiempo. Y entonces a veces preferimos poner la cabeza en el cepo y someternos, a que la otra persona sea la que nos corte. Pero no nos damos cuenta en nuestra ceguera egoica que si nosotros le vivimos concediendo a la persona, concediendo y concediendo, y dando cuerda a la persona, ya la estamos perdiendo; porque la persona por fuerza de gravitación se está alejando. ¡Quizá esta persona no es para nosotros! Entonces si nosotros decimos no a tiempo, cortamos algo que con el tiempo y por propia gravitación se iba a cortar. Si obtenemos lo mismo, ¿de qué sirve el no? Sirve para que no perdamos nuestra dignidad. No permitimos que nos den más palos en la cabeza. No permitimos que nos denigren. Por otro lado, si una persona no cumple con el respeto, porque denigra lo que hacemos; no cumple con la admiración, porque directamente piensa que lo que hacemos no tiene sentido, o lo que vale es poco o nada; no tenemos diálogo, porque si tuviéramos diálogo de entrada sabríamos la forma de pensar del otro. Y una persona que nos denigra y no nos respeta tampoco cumple con la cuarta parte que es el deseo; porque ¿qué deseo podemos tener o que deseo puede tener una persona por alguien a quien denigra? Antes de terminar con esta sesión de psicointegración quiero comentar lo que significa una intimidad perfecta que había quedado pendiente. Una intimidad en una pareja perfecta, no significa que los dos sea superlativos o que sus besos sean los mejores tipo pantalla de cine. Una relación perfecta no significa X cantidad de orgasmos. Una relación perfecta significa ser sinceros en la relación, gozar las caricias que uno le da al otro, gozar las caricias que el otro le da a uno, no pensar que la relación se circunscribe únicamente al acto sexual; porque la relación de pareja es mirarse a los ojos tomando una copa de una bebida, es tomarse de la mano, es sentir esa electricidad… Eso es una relación perfecta. Pero esa relación perfecta no se puede llevar con alguien que nos desvaloriza, porque una sola de las patas de la mesa que se quiebre, la mesa se cae. Si alguien nos desvaloriza en una de las cosas, yo en este momento humildemente con mi pequeño concepto, creo que ninguna de las cuatro patas está en pie. Entonces no hay mesa. Entonces no hay amor. Y esto no es una apreciación, esto es una regla. Es una regla que la he constatado. ¿Qué significa? ¿Qué es preferible estar solo hasta encontrar a la pareja ideal? Yo interpreto que nosotros si somos espirituales no tenemos por qué estar reñidos con los placeres de la vida mientras respetemos el equilibrio. Esto significa que yo puedo tener una relación íntima con una persona estando solo y de común acuerdo no darnos más. El equilibrio significa que no sea promiscuo; porque el ser promiscuo, aunque yo me cuide físicamente, no se va a cuidar mi alma. Entonces yo me voy a cuidar físicamente. Voy a ser promiscuo y no voy a tener ninguna enfermedad física, pero voy a tener una enfermedad espiritual que va a ser la de cada día sentirme más vacío y más solo. Romper el equilibrio también es pasarse al otro extremo. El decir: “¡Ah, no! Hasta que no pase la persona por mi puerta me abstengo”. Eso es absolutamente ridículo, y eso es lo que las religiones tradicionales nos han inculcado durante más de 2.000 años. El equilibrio es gozar de la vida, aún los pequeños momentos. Por eso siempre digo que la felicidad, la verdadera felicidad, no es el gran descubrimiento, la gran fiesta, el gran logro, sino los pequeños momentos, los pequeños logros, las pequeñas caricias… porque son como granitos de arena que van sumando una playa entera. Entonces todo pasa por uno. No es que esta pequeña charla de psicointegración nos borre tipo pizarra todos los roles del ego, porque obviamente que no lo va a hacer; se precisa un trabajo interno muy profundo, pero nos va a dar la herramienta para tener nuestra propia dignidad. Dignidad de decir no, no significa que nos agredamos con cada persona que nos desvalorice, porque entonces nos pasaríamos al otro extremo. Seríamos autoritarios. Entender que cada persona tiene su límite, y eso lo dije en una oportunidad. Comparemos a la persona con distintos modelos de aviones. Un Jumbo llega a 34.000 pies, un avión mediano llega a 10.000 pies y una avioneta llega a 3.000 pies; porque tienen su techo y más de ahí no van a pasar. Hay personas que tienen su techo. Entonces yo siempre les digo a mis consultantes: Yo no puedo enojarme si un perro me ladra, porque tendrían que revisarme mi decodificador si yo me pusiera mal porque un perro me ladra. Vamos más arriba. Tampoco puedo ponerme mal si un chico de 5 años me saca la lengua, ¡porque es un niño! ¡No me puedo poner a la altura de un niño que recién está en jardín! Y, ¿por qué me voy a poner mal si una persona de mediana edad me dice, eres un fracasado? ¡Es el punto de vista de la otra persona! No es mi punto de vista. ¡Todo depende de cómo yo me sienta! Si yo me siento un fracasado me van a llegar las palabras de la persona. Si yo no me siento un fracasado, si yo pienso que soy único como creo que cada ser humano es único y distinto, las palabras me van a resbalar, porque voy a tener mi autoestima formada; y todo lo que diga la otra persona no le va a servir. ¡Si no es como que preciso la aprobación de la otra persona! Es como el perro que precisa la palmada en la cabeza. Yo para vivir no preciso ninguna palmada. Preciso el amor de la persona amada, porque para eso encarné. Para amar y para ser amado. Para servir, y bueno de alguna manera, si alguien quiere hacer servicio conmigo no lo voy a negar, bienvenido sea; porque no voy a caer en la tontería de decir como dicen muchos supuestos terapeutas: “¡Oh, no no! A mí me da lo mismo sentarme en un cajón de manzanas que en un sillón cómodo”. ¡A mí no me da lo mismo! Yo quiero el sillón cómodo. Esto no significa que se me caigan los pantalones por sentarme en un cajón de manzanas. Pero sería mentiroso si dijera, me da lo mismo. Eso es una falsa humildad y es prima hermana de la hipocresía como la falsa modestia. La persona que es falsa modesta que te dice: “Oh, no te preocupes, yo no sé nada” o “a mí me da lo mismo”. No le creo. Yo creo que es más autentico el que dice sí, yo prefiero esto. Perfecto, porque esa persona es más confiable. Ese es el secreto. Todo pasa por la dignidad, todo pasa por respetarnos a nosotros mismos. Si yo no me quiero y me siento un pobrecito, voy a tener empatía, quizá una mala empatía con esa persona y le voy a contagiar eso que siento de mí, entonces la persona me va a desvalorizar. Porque si en varias relaciones voy cumpliendo el mismo episodio de que la persona me desvaloriza, algo hay en mí que le está diciendo a la persona hazlo, tírame hacía abajo porque me lo merezco. Si yo tengo dignidad lo único que me merezco es proyectar cosas, tener gozo por proyectar cosas. Y si yo amo mi trabajo, yo no voy a permitir que otra persona no lo ame. ¿Esto significa que yo voy a someter a que la persona ame lo que yo amo? No, no, no, para nada; porque eso también sería romper el equilibrio. Directamente si esa persona no ama mi trabajo puede seguir siendo mi amigo, pero no voy a permitir que mi amigo me critique mi trabajo; porque entonces ya deja de ser mi amigo, porque no me respeta. No voy a permitir que mi pareja me critique mi trabajo, porque entonces no me ama, porque no me respeta. Podré seguir tratando a la gente que no respeta mi trabajo, pero no a nivel de amigo ni a nivel de pareja. Lo voy a tomar como que tiene ese límite, porque la avioneta no va a volar a la altura de Jumbo ya que tiene un techo. Entonces, si el perro tiene un techo, si el chico de 5 años tiene un techo, la otra persona también tiene un techo, pero no lo digo en son despreciativo. Tiene un techo en su comprensión. Capaz que esa persona es buena en otras cosas, pero en ese tipo de comprensión llega a un techo. Ahora, si esa persona tiene poder para lastimarme, ese poder se lo estoy dando yo. ¡Nadie tiene poder para lastimarme si yo no le concedo ese poder! Y repito una palabra muy linda que la dije muchas veces. Me tomo un pequeño cabello, lo dejo a 40 centímetros de mi, le digo haciendo un acto teatral, “muévete”. El cabello no se va a mover. Entonces si mi palabra no tiene poder para mover un cabello, ¿cómo la palabra del otro puede tener poder para lastimarme? Ese poder se lo estoy dando yo. Entonces todo depende de que primero me dé el poder a mi mismo, pero no poder para someter, sino poder para amar, para ayudar, para servir, para ser útil, para abrazar, para acariciar, etc.; porque eso sí contagia, el abrazo se contagia. Me encanta abrazar. Me encanta que me abracen. En el buen sentido. Y es eso. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Autoestima - P16
Salud BienestarporAnónimo7/5/2010

AUTOESTIMA De Jorge Olguín. SE HABLA DE LA AUTOESTIMA DESDE VARIOS PUNTOS QUE LA AFECTAN. Médium: Jorge Olguín Entidad que se presentó a dialogar: Maestro Johnakan Ur-El Maestro Johnakan-Ur-El: Queridos hermanos estoy aquí para dar un mensaje y tratar de dilucidar distintas cuestiones que tienen mucho que ver con situaciones del plano físico. Vosotros me conocéis como Johnakan-Ur-El y soy el Thetán de este receptáculo. Se ha dicho muchísimas veces que cada espíritu es único, que cada ser es único en este universo y que somos todos iguales ante los ojos del Padre. Me he tomado la licencia, me he tomado seguramente el atrevimiento de agregar que podemos sobresalir o no de acuerdo a nuestro comportamiento. En el plano físico ocurren muchas cosas. En el plano físico ocurre que mucha gente -a la que he analizado con todo respeto- se mide por los logros, por los resultados, por las apariencias, por lo que tiene, por lo que ha conseguido, o por lo que no ha conseguido, por los éxitos, por los fracasos, por las buenas vivencias, por las malas experiencias, por los abandonos, por no aprobar determinada materia de vida, por no sentirse queridos. Seguramente eso potencia los roles del ego, los roles de víctima, roles de rencor, de acuerdo a cómo sea el espíritu de la persona en cuestión. Y obviamente también magnifica determinados engramas y otros que estaban ocultos salen a relucir. Se reactivan. Hay una corriente terapéutica que dice que es imposible que otras personas nos amen si nosotros no nos amamos primero. ¡Es una corriente válida! ¡Tiene algunas dosis de verdad! Generalmente somos lo que reflejamos, porque no podemos impostar una manera de ser durante mucho tiempo ya que lleva mucho trabajo y produce mucho desgaste. La falta de autoestima, y ya lo he dicho muchísimos años atrás, se produce porque el ego busca la aprobación de los demás. Buscamos la aprobación ante una manera de ser, ante una forma de vestirnos, buscamos la aprobación de nuestra pareja, de nuestros amigos, del entorno que nos rodea, si está bien la labor que hemos hecho, si convence la pareja que tenemos, si convence nuestra manera de ser o nuestra apariencia física. Si somos muy delgados, si estamos un poco obesos, si somos altos, si somos demasiado bajos, si ya estamos entrados en años o si somos demasiado jóvenes para que nos entiendan. Toda esa serie de interrogantes no las tenemos en los planos espirituales, porque no hay alto-bajo, delgado-obeso, mayor-joven; en el plano espiritual tampoco hay una perspectiva económica: si somos ricos, si somos pobres. Entonces ante todos estos interrogantes yo voy a sumar otra interrogante en forma de pregunta obviamente, y la pregunta sería: ¿Si nosotros somos espíritus y podemos ser mejores o peores, de acuerdo a vuestra forma de nombrarlo, -por actitudes: si somos altruistas podemos ser más útiles, si somos egocentristas vamos a ser menos útiles; entonces vamos a ser mejores espíritus cuanto más servicio hagamos-, no nos van a medir, no nos van a catalogar de otra manera? Si el espíritu carece de economía, carece de forma física, no hay manera de prejuzgarlo por la edad, ni por su color de piel, ni si es femenino o masculino porque el espíritu no tiene género sexual. Todo lo demás son roles del ego del plano físico, que nos sentimos mal, que nos sentimos bien. HOY SIENTO QUE COMO MUJER NO SOY QUERIDA. HOY SIENTO QUE COMO VARÓN NO SOY ACEPTADO. SIENTO COMO QUE LAS COSAS ME DESBORDAN. SIENTO COMO QUE HAY METAS QUE JAMÁS VOY A PODER ALCANZAR PORQUE YA ESTÁN FUERA DE MI PERSPECTIVA. Todos esos son planteos del plano físico. Ahora, ¿son reales? Sí y no. Sí, porque en el plano físico está de acuerdo a como nosotros elegimos encarnar, en que región, con que familia, en que posición económica, en las metas que vamos a lograr; pero cuando nosotros estamos encarnados no sabemos lo que eligió el espíritu y si encarnamos en un lugar que no nos convence o con una economía que no nos cierra le echamos la culpa a las circunstancias o a que tal vez haya un karma de vidas anteriores que tenemos que aprender como lección. Es cierto que en el plano físico no todos tenemos las mismas posibilidades y tampoco se nos dan las mismas oportunidades. A veces es azar. Hay personas que ganan una fortuna en un juego, mientras que hay personas que están toda la vida trabajando. Hay personas que hicieron una elección de pareja y fracasaron una, dos o más veces; mientras que hay otras personas que están en una excelente relación durante muchísimos años. Entonces, ¿eso significa que si tuvimos una mala elección de trabajo o de vida, o de pareja, o de círculo de amistades, eso tiene que afectar nuestra estima? En realidad no. Porque si nosotros somos un espíritu y estamos convencidos de que venimos en función de poder ayudar a otros tenemos que “relegarnos” un poquito para pensar en el otro. Esto se contradice con lo que dije hace mucho tiempo atrás que no podemos tender una mano a nadie si nosotros estamos tirados en el piso. O sea, que tenemos que ponernos primero de pie. ¡Sí, por supuesto! Eso lo sigo sosteniendo. Siempre tenemos que estar fuertes nosotros. Entonces, ¿qué nos impide estar fuertes? ¿Engramas? Seguramente que sí, pero así y todo podemos superarlos. ¿Qué afecta nuestra estima? ¿El entorno, las circunstancias? Seguramente que sí, pero así y todo podemos superarlo. ¿Cómo? Primero, tenemos que tener en cuenta que somos únicos. Segundo, tenemos que tener en cuenta que somos valiosos. Pero no valiosos como el narcisismos freudiano que vuelca en la pedantería, con roles del ego que lo hacen subir a un pedestal para que lo adoren. Ese narcisista que se mira al espejo y se adora a sí mismo. No, no, no. Porque eso tampoco sería equilibrio. Tener seguridad. ¿Pero cómo voy a tener seguridad si las últimas tres o cuatro cosas que planifiqué por una razón o por otra se desmoronaron? Correcto. Entonces la base es evaluar. ¿Se desmoronaron por circunstancias ajenas o por error propio? Generalmente por circunstancias ajenas. Entonces uno de los errores es prejuzgarnos a nosotros mismos, que la palabra significa juzgarnos antes de tiempo. Y supongamos que nos hubiéramos equivocado. ¿Y qué? Somos responsables de esa equivocación, pero no culpables; porque muchas veces anteriormente he dicho que culpable es el que hace las cosas adrede, a sabiendas de que va a producir actos hostiles, responsables es el que se equivoca sin quererlo. Y si bien puede provocar inconscientemente, o indirectamente actos hostiles, no lo está haciendo a propósito. Va a ser responsable de lo que hizo, pero no se tiene que generar complejos de culpa. Entonces si teóricamente no tenemos que generarnos complejos de culpa ante supuestos fracasos, si no tenemos que perseguirnos espiritualmente por cosas que no hemos logrado todavía, ¿por qué esa baja estima? ¡Todo espíritu es falible! Podemos elegir una relación equivocada, podemos estar con gente equivocada, pero ¿por qué esa gente tiene que tener poder sobre nosotros? Hace muchos años atrás he dicho, si mi receptáculo –Jorge- con su palabra no tiene la fuerza ni siquiera para mover un cabello diciendo: ¡Mueve! El cabello no se va a mover… ¿Cómo la palabra va a tener fuerza para lastimar? ¿Quién le da el poder a esa persona? ¡El otro! Entonces, la pregunta para sumar más interrogantes sería: ¿Por qué le damos poder a la otra persona? Porque le damos importancia a la otra persona. Al darle el poder de que nos lastime con su palabra nosotros somos los responsables de hacerle importante a esa persona en lugar de ser importantes nosotros. Como dije antes, importantes no a nivel fatuo, importantes de valorizarnos o de revalorizarnos, de valorizarnos bien. Somos importantes porque tenemos cada uno de nosotros una misión en esta vida. Somos importantes porque tenemos dentro la capacidad de dar amor. Somos importantes porque podemos provocar en el otro felicidad. Somos importantes porque podemos enseñar a como ser felices. Somos importantes porque somos únicos. Y el fracaso es ajeno a veces a nuestra expresión de deseos. Cada ser humano encarnado tiene que tener una motivación y a través de estos mensajes se puede despertar más aún esa motivación. Donde yo, como espíritu mensajero, no puedo hacer nada es ante aquellas personas encarnadas que están sumidas en la total indiferencia, o que no les importa el otro, ni siquiera les importa ellos mismos; pero sí puedo hacer que la persona eche raíces robustas y que luego tenga un tronco desarrollado en aquellas personas que sí tienen interés y que sí tienen la voluntad de crecer y eso es lo que no se debe perder. Porque tenemos mucho para dar y mucho para hacer. La falta de autoestima depende a veces de la comparación. ¿Qué logré? ¿Qué logró Fulano o Mengano o Zutano? ¡Y es odioso compararse! Como también es odioso compararse despreciativamente cuando la persona está en la cima. ¡OH, MIRA LO QUE HE LOGRADO Y MIRA LO QUE HAN LOGRADO AQUELLOS! Ninguna comparación es buena. Toda comparación es odiosa. Entonces, si tengo baja estima, si mi autoestima es débil… ¿Con respecto a que? Porque si yo encarno en una isla sólo con animales no humanos y no tengo con quien compararme no voy a tener baja estima salvo que haga rol de víctima. ¡OH! ¿POR QUÉ CAÍ EN ESTA ISLA DONDE NO PUEDO COMPARTIR MI VIDA CON NADIE? Pero en un grupo de sociedad la falta de autoestima tiene que ver con compararse con el otro y una de las herramientas para no tener baja estima es no hacer comparaciones. Un espíritu de luz dijo hace más de dos milenios: NO MIDAS EL CAMINO POR LO QUE HAS RECORRIDO, SINO POR LOS QUE TE FALTA POR RECORRER. Eso es un incentivo. Porque hay gente que tiene el vaso un cuarto lleno y mira el vaso vacío de los demás y dice: ¡AH, CON ESTO ME CONFORMO! ¡No es así! Uno tiene que luchar -en el buen sentido de la palabra- para salir adelante, porque la misión de cada uno de nosotros es salir adelante para tender una mano a los que quedan atrás. Muchos pueden tomar como perjudicial MIDE TU CAMINO CON LO QUE TE FALTA POR RECORRER, porque puede llevar al desaliento. ¡ME FALTA MUCHÍSIMO! ¡JAMÁS LLEGARÉ! ¿Por qué auto-invalidarnos? De todas maneras seamos coherentes y lógicos. Estando encarnados nos vamos a poner proyectos lógicos y proyectos no muy largos a mediano plazo. Proyectos que sí se puedan cumplir. ASPIRO A ESTO. ASPIRO A AQUELLO. Cosas que verdaderamente estén a nuestro alcance. Eso no significa que dejemos de soñar con aquello que puede parecer imposible. EL DÍA DE MAÑANA ME GUSTARÍA TENER ESTO O AQUELLO. No está mal soñar con cosas materiales porque justamente para eso estáis encarnados. Pero por sobre todas las cosas recordemos que finalmente somos espíritus. Muchos espíritus encarnados se han quejado conceptualmente a mí explicando que ellos no se siente roles, tienen hambre, sed, sueño, deseos de disfrutar, sientes como que esa es su única vida. ¡Me parece perfecto! ¡Yo también lo siento así! Igual somos roles, aún sintiendo todo lo que sentimos, somos roles. Va a llegar el final de la vida física donde dejaremos de ser ese rol. Y no hay contradicciones. Porque yo por un lado digo: Sueñen con cosas importantes para levantar la autoestima. Pero por el otro lado digo: No se aferren a cosas fútiles. Y no estoy diciendo algo contrario. Eso significa podemos hacer proyectos, pero también sepamos que es lo valioso y que es lo descartable. Porque si no seríamos un carro tirado por un caballo donde llevamos un montón de lastres que no tienen ningún sentido para nosotros en nuestra vida futura. ¡Deshagámonos de los lastres y quedémonos con lo que es verdaderamente importante! ¡Capaz que es algo pequeño, pero quedémonos con ellos y soltemos los lastres! ¡Y no perdamos nunca la capacidad de soñar! Retomo lo que dije antes. La alta estima o la baja estima en muchos casos depende de las comparaciones, salvo excepciones donde hay espíritus muy fuertes y muy seguros que directamente tienen una estima alta sin hacer comparaciones y sin despreciar al que tiene una estima más reducida. Todo lo contrario. Generalmente aquel que tiene una estima alta es importante que pueda tender una mano al otro por goce, por amor, por compatibilidad, por vibración, por sintonía, porque de no hacerlo caería en la indiferencia y de nada le serviría su alta estima si se transforma en un indiferente más que es una enfermedad no virósica, no bacteriana, pero que corroe el alma. El enemigo del amor no es el odio, es la indiferencia. Y eso no lo digo yo, lo dijeron otros filósofos antes y estoy absolutamente de acuerdo con ellos. Pero la peor indiferencia es la indiferencia con uno mismo. Debemos querernos, debemos aceptarnos, no nos tienen que preocupar la opinión de los otros ni a favor ni en contra; porque en el plano físico tenemos la costumbre de atajarnos y de poner una coraza ante las críticas, pero bajamos la coraza ante el halago. Y el halago es tan pernicioso como la crítica, porque el halago generalmente es lo que nos hace caer. Si uno es auto-suficiente y tiene la autoestima alta, pero de verdad alta, y sabe que es importante como ser humano, como pareja, como amigo, el halago le va a resbalar, el halago no le va a llegar. Obvio que es bueno una palabra de aliento. Yo conozco jóvenes que se reciben y tienen un diploma y es importante que su profesor les diga: HAS SIDO UN EXCELENTE ALUMNO. SIGUE ASÍ EN TU VIDA QUE LOGRARÁS SER UN EXCELENTE HOMBRE O UNA EXCELENTE MUJER. ¡Es bueno eso! Es un halago sano. Pero que no seamos endulzados como la miel porque eso no nos permite visualizar al otro. Porque ahí estaríamos dentro del ego. El halago elevado potencia el ego. Muchos creen que demasiado ego nos vuelve narcisistas y levanta nuestra estima y no es así, porque el ego tiene otra faceta. La faceta de querer pasar desapercibidos, la faceta de ser timoratos, la faceta de no querer arriesgarnos, la faceta de auto-eliminarnos. ¡OH, NO, NO! YO SÉ QUE A ESTO NO VOY A LLEGAR PORQUE ESTÁ FUERA DE MI ALCANCE. YO SÉ QUE ESA PERSONA NO SE VA A FIJAR EN MÍ PORQUE ESTÁ EN UN NIVEL MÁS ELEVADO. ¡Eso es lo que hay que evitar! Valorarnos no depende de hacer un trabajo interno, depende de hacer un clic dentro nuestro y de decir: ¡Ya! Y lo tengo que hacer sin comparaciones. Gracias por escucharme. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Dudas - P6
Salud BienestarporAnónimo8/21/2010

DUDAS De Jorge Olguín. SE HABLÓ SOBRE LAS DUDAS, SOBRE LOS ROLES DEL EGO QUE SE SIRVEN DE LA MENTE ANALÍTICA Y DE LA DIFERENCIA ENTRE AMOR PERSONAL E IMPERSONAL. La psicointegración, ya se sabe, es un tratamiento que busca erradicar los roles del ego que tanto nos anclan a todo lo que son nuestros instintos primarios y nuestros impulsos. Los roles del ego tienen raíces muy sutiles que se camuflan hasta llegar a alimentarse incluso de la mente analítica. ¿Cómo se alimentan los roles del ego de la mente analítica si son fruto de la mente reactiva? Pero a veces abrevan de la mente analítica. Al punto tal que hay personas que urden determinada treta, determinadas artimañas y para eso tienen que pensar determinadas cosas; y si bien son manipuladas esas personas por los roles del ego, esos roles empujan a la persona a utilizar su mente analítica. De todas maneras, el tema de hoy específicamente serían las dudas. Las dudas que determinada persona pueda tener para emprender algo, para manejarse en su vida cotidiana, para intercambiar ideas con su entorno, para tener conceptos, o bien para tratar con otras personas. Dudas en fin. ¿Las dudas son roles del ego? Bueno, vamos a empezar de alguna manera, por un comienzo, no por el comienzo, sino por un comienzo. Siempre se ha dicho que el ego tiene muchas raíces, y a su vez hacía arriba tiene muchas ramificaciones. Esas ramificaciones pueden ser la vergüenza, los celos, el amor propio, etc. ¿Dónde caratulo o rotulo a las dudas? Las dudas están caratuladas dentro de la indecisión. ¿La indecisión forma parte de algún rol del ego? Bueno, si nosotros pensamos que el ego está en la vereda opuesta de la voluntad, de la perseverancia y de la firmeza, entonces diríamos que sí, que las dudas tienen que ver de alguna manera con algún rol del ego. ¿Por qué? Porque el rol del ego nos hace plantear cosas, nos hace cuestionar nuestras propias cosas. De alguna manera cuando nosotros nos cuestionamos algo es porque no nos sentimos seguros, y si no nos sentimos seguros es porque se nos inyecta una dosis de timidez, una dosis de “¿podré alcanzar tal cosa? ¿Podré o no podré?”. ¡Sí!, firmemente digo que las dudas forman parte del ego. ¿Esto qué significa? ¿Qué una persona que no tiene ego no tiene dudas? Sería necio decir no, porque dudas tenemos todos. Lo que pasa es que hay dudas razonables y dudas no razonables. Digamos que las dudas no razonables son dudas superlativas, digamos que la duda avanza delante de nosotros y no nos permite avanzar. ¿Qué es una duda razonable de una persona que no tiene ego? De repente se me presentan dos trabajos. Son dos labores una tan importante como la otra. En una puedo ganar un sueldo mejor, pero tengo que viajar más. En la otra tengo un sueldo más pequeño, pero no tengo que viajar. Entonces yo me planteo esas dudas. “Sí, pero me ahorro el autobús. Claro, pero en la otra compañía de trabajo tengo premios.” No creo humildemente que esas sean dudas de ego, porque estoy evaluando que es lo mejor para mi futuro. Y hasta puedo equivocarme. ¡Puedo equivocarme! Porque nadie dice que el que no tiene ego no se equivoca; porque somos seres humanos falibles y como espíritus también somos falibles. El único infalible es Dios. Por lo menos eso es lo que nosotros sabemos. ¿Cuáles son las dudas no razonables, las que sí son fruto del ego? Las que nos planteamos a diario y que a veces indirectamente tienen que ver con la baja estima. - ¡Perdón, perdón, perdón! ¿Baja estima? ¡Oh, pero no! Yo no creo tener baja estima- pueden comentarme. Quizá no conscientemente, pero seguramente sí inconscientemente. La baja estima nos hace cuestionar cosas. A parte podemos tener dudas independientemente de la parte laboral. De repente nos gusta una persona y se nos cruza otra en el camino y nos gusta esa otra persona. Estamos hablando de dos relaciones recientes. Ya cuando estamos hablando de una relación firme y otra persona nos interesa, ahí hay que plantearse otras cosas que no vienen al tema de hoy. Viene al tema de saber si verdaderamente se siente amor o directamente es un acostumbramiento en ese segundo caso que no es para tocarlo hoy. ¡Pero sí uno puede tener una afinidad con dos personas a la vez! ¿Eso es un rol del ego? ¡Es que no lo sé! ¿Cuántas veces nos puede haber sucedido…? No, digo que nos ha sucedido, dije, nos puede haber sucedido que de repente vayamos a una reunión y se nos aparecen dos personas; y nos atraen las dos personas; y de repente podemos comenzar una relación con una y tenemos una amistad con la otra; y no sabemos bien, porque estamos titubeando a ver que relación nos conviene más. “Esta persona me parece más segura. Sí, pero la otra me parece más dulce, pero la veo más insegura. Y a esta persona la veo más segura, pero la veo más “fría”, es como que no se si me llega a agradar, pero por lo menos tengo donde respaldarme en el caso de necesitar a alguien que me contenga. Esta otra es una persona muy dulce, pero tal vez no alcance a contenerme.” Esa duda, ¿es ego? No, porque eso le puede pasar a una persona completamente CLEAR. Con la diferencia que una persona que está libre de ego y libre de engramas va a tener su mente analítica a FULL, 100% encaminada y puede llegar a discernir que es lo que le hace bien y que es lo que no le hace bien. ¿Por qué digo esto? Y ahora me salgo un poco del tema de las dudas y voy al caso del amor. Si bien ya hemos dicho en un sin fin de oportunidades que el amor impersonal es sinónimo de servicio, y uno únicamente lo detecta cuando ve que hay una persona que está siendo útil al otro, ¿cómo detectamos el amor personal? El amor personal se detecta únicamente cuando la otra persona nos respeta. Lo que pasa es que ya se ha dicho un montón de veces que es el respeto. El respeto no es que te digan a lo mejor una palabra molesta, porque a veces se puede decir, incluso los párvulos, los niños, los jóvenes de hoy dicen palabras agresivas pero desde el sentido amistoso. No, no, no. Yo me refiero a cuando no nos tienen en cuenta, cuando nos dejan de lado, cuando toman decisiones sin consultarnos, cuando somos ignorados… Esa es la mejor prueba de falta de respeto. Y como la falta de respeto es una de las patas más fuertes de la mesa, ahí se demuestra que ese amor tambalea y que ese amor titubea. Ahora bien, ¿por qué toqué el tema del amor? Porque estábamos hablando de una elección, a ver con qué pareja nos quedamos, por eso toqué el tema del amor personal. El amor personal a diferencia del amor impersonal, que es un sentimiento puro porque es un sentimiento que da y no pide, el amor personal sí pide. ¡Y no está mal! El amor personal necesita. El amor personal es celoso. El amor personal generalmente en una relación de pareja hablo, ¿eh?, no quiere compartir. El amor personal es acaparador. El amor personal tiene celos sanos. ¿Cuándo los celos no son sanos? ¿Cuándo los celos son insanos? Cuando la persona celosa cree ver fantasmas por todos lados. Fantasmas por todos lados significa: “¡Oh, estoy oliendo un aroma que no es mío! ¿Qué es esa mancha que tienes en la camisa? Mira a la hora que has venido. Te encuentro con el pelo desarreglado o mojado o ¿dónde has estado? Bla, bla, bla, etc.” Esos son celos ya enfermizos donde tratan de buscarle a la persona situaciones imaginadas por una mente calenturienta, ¿no? Aunque se han dado casos en que los celos no eran infundados, pero bueno, eso es otro tema. Entonces hablábamos de que el amor impersonal es sentimiento puro. ¿Y el amor personal qué es? El amor personal es emoción. ¿Sentimiento no? Sí. Si fuera emoción pura no sería amor, sería atracción, sería un instinto, sería una relación donde dos personas buscan solamente su parte material, pero no participaría la parte espiritual. No participaría la ter-nu-ra. ¿Sí? Entonces, el amor personal tiene su parte más sutil que es el sentimiento y la parte más densa que es la emoción. Las dos partes combinadas hacen un perfecto coctel. Hacen un perfecto combinado. Pero cuando uno va a elegir una relación… Elegir… Elegir o que nos elijan, ¿no? Siempre la persona se basa en la parte más baja que es la emoción, porque todavía no tiene desarrollado el sentimiento. ¡Cómo va a tener desarrollado el sentimiento si recién se está relacionando con la persona! Y cuando se basa en la emoción, a veces la emoción nos pone la venda sobre los ojos y nos enceguece. No es que la emoción en todos los casos sea mala consejera. ¡Hay emociones sanas! Pero generalmente, ¿la emoción de dónde abreva? De la mente reactiva, de donde sale el ego. Por eso uno elige generalmente con el ego. No elige con la mente analítica. Es muy raro que una persona elija una relación de pareja con la mente analítica. Por eso siempre tropieza y se da de cabeza contra la pared. Perdón, casi siempre. Gracias a Dios hay casos donde se actúa con la mente analítica. Por otro lado, no me hagan caso en esto tampoco puntualmente porque no es dos mas dos cuatro. Uno puede elegir con la mente analítica y la persona con las semanas, meses, días, horas, años, lo que fuera, puede ir cambiando… Una evoluciona y la otra involuciona o la otra queda como está. Las personas no se entienden. Y no es necesario que pase tanto tiempo. A veces pasan meses nada más y la persona mira a la otra persona como si fuera una perfecta desconocida. -Pero, ¿qué hago yo con esta persona? ¡Esta persona no es la que elegí! Sí, en realidad sí. Lo que pasa es que pudieron pasar dos cosas. Que la persona elegida involucionó o evolucionó y está fuera del alcance de quien eligió, o viceversa, que la persona quedó como está y es uno el que cambió para bien o para mal. Y entonces ya no vibramos en sintonía con la otra persona. Bueno… Entonces las dudas van a estar siempre tanto en las personas que tienen ego como en las que no tienen ego. Pero, las personas que tienen ego, las personas que tienen un ego muy desarrollado siempre van a tener fluctuaciones de idas y vueltas en cuanto a su estima. ¡La estima es independiente de lo que nosotros representamos por fuera! Porque una persona puede ser esbelta, elegante, atractiva y por dentro puede ser inteligente, puede saber discernir; y sin embargo tiene dudas respecto a su vida, respecto a como encarar las cosas. ¿Cómo puede una persona…? ¡Se sabe!, porque uno se puede mirar al espejo y uno a parte sabe quien es, bueno no todos… Pero, ¿cómo podemos mirarnos al espejo y ver que podemos ser medianamente importantes por dentro y por fuera, démosle la validez a las dos cosas, y así y todo tener dudas con nosotros mismos? Obviamente puede ser no sólo por roles del ego, sino también por engramas de vidas pasadas, por cosas que nosotros hemos pasado, por cosas que nosotros hemos vivido y como no salen a flor de piel, porque están arraigadas en nuestro interior, no nos damos cuenta. No es fácil el tema. Solamente puedo decir una cosa como corolario para completar este pequeño y humilde comentario sobre las dudas. Las dudas son una de las ramificaciones del ego. En muchos casos, no en todos, pero en muchos casos tiene que ver con la baja estima; porque la baja estima provoca inseguridades y la inseguridad provoca dudas. Digamos que es una especie de efecto dominó. El ego provoca baja estima, la baja estima provoca incertidumbre, y la incertidumbre provoca dudas. Tengo en mi bolsillo una llave mágica para decir a partir de ahora, así como Einstein dijo la fórmula mágica de la masa en relación con energía, ¿hay una llave para revertir las dudas? En este caso no puedo decir la masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado es igual a la energía. No, no puedo decir eso. Entonces, ¿qué hago? Bueno, lo que dijo el gran sabio chino: “un camino de mil millas se empieza por el primer paso”. Así como podemos pelar un plátano, así como podemos deshojar una flor, de la misma manera vayamos deshojando las dudas una tras otra. ¡Analicemos cada duda! Porque si bien nosotros estamos llenos de dudas, no creo que nadie diga yo no tengo ninguna duda en mi vida. Me parecería muy soberbio. Yo creo que hasta el propio Maestro Jesús, mi Maestro, tenía dudas con respecto a cómo encarar algunas tareas y que valiente que fue, pero es otro tema. ¡Esa es la fórmula entonces! ¡Esa sería una de las llaves! Tenemos 100 dudas, tomar una, profundizar esa duda, ver si hay una razón específica o no por la cual tenemos esa duda, analizar por nosotros mismos como la podemos afrontar, y de alguna manera a las dos conclusiones que lleguemos la duda ya desaparece. ¿Por qué? ¡Ah, claro!, porque es muy simple. Si yo tengo una duda y la investigo, evalúo como sacar adelante la misma y lograr el paso, esa duda desapareció. No pero, ¿y si pasa lo contrario? Y si pasa que es una duda insalvable y no la puedo revertir porque hay una barrera que no me permite ir más allá. Bueno, ¡perfecto!, porque también eso deja de ser una duda. Ya dejaría de ser una duda para ser una asignatura pendiente. No sería duda. Lo repito para que se entienda la segunda parte. Si yo tengo una duda y es una duda irresoluble en el momento, ¿no?, no digo que para siempre, en el momento, tampoco es duda, deja de ser duda porque ya pasaría a ser una asignatura pendiente que la dejo ahí hasta tanto vea cómo la resuelvo. Un examen que no estudié y no pude sacar adelante, doy este ejemplo por dar cualquier ejemplo ¿eh?, lo dejo ahí pendiente. Entonces busco una segunda duda y una tercera, y una cuarta y así voy evaluando todas las dudas. Sé que no es lo mismo hablar que llevar a cabo lo que digo, pero bueno reitero el precepto chino, “un camino de mil millas empieza con un primer paso”. ¡Hagámoslo! Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Proyectos,Preconceptos,Roles De Ego - P8
Salud BienestarporAnónimo5/10/2010

PROYECTOS, PRECONCEPTOS, ROLES DE EGO De Jorge Olguín. SE EXPLICÓ LA IMPORTANCIA DE TENER TODO TIPO DE PROYECTOS (DE TRABAJO, DE PAREJA, ETC.) ACORDES A NUESTRAS CAPACIDADES, ASÍ COMO DE LA EUFORIA QUE TRASMITE EL PLANIFICARLOS Y LLEVARLOS A CABO. TAMBIÉN SE HABLÓ SOBRE LOS PRECONCEPTOS Y SOBRE LOS DIFERENTES ROLES DEL EGO (VÍCTIMA, INQUISIDOR, ETC.). Cómo se relacionan los sueños y los proyectos en la psicointegración. Si bien a través de los distintos estudios sabemos que nosotros en este plano de la realidad somos roles, que estamos haciendo un personaje de padre, madre, hijo, maestro, estudiante, profesor, médico, abogada, etc., eso no significa que no tengamos presentes las vivencias de cada día. Vivencias que a través de distintos proyectos y sueños que luego se puedan realizar o no, nos mantienen “vivos”. El biólogo dirá el ser humano se mantiene vivo porque tiene sus funciones corporales bien. Le late el corazón y su cerebro está activo, pero desde el plano del ego, yo le llamo estar vivo a aquella persona que todavía tiene anhelos, todavía tiene proyectos, y todavía hay cosas que le pueden producir bienestar. Sé de muchas personas que tienen determinada edad y dicen: “esto ya no es para mí”, o sea que se auto invalidan, o bien personas jóvenes que dicen: “yo esto es imposible que lo alcance”. Se auto excluyen. Cortan sus propios proyectos, borran sus propios sueños. Uno de sus roles del ego empuja a la persona a admitir que esa persona no está capacitada para llevar a cabo tal proyecto o transformar en realidad determinado sueño. Si nosotros como seres humanos nos damos cuenta que si bien somos roles en este plano, y que a su vez somos manipulados por otros roles llamados yoes que son los distintos roles del ego, entonces nos damos cuenta de que estamos prisioneros de una artificialidad llamada apariencia; porque el rol trata de demostrar, el rol del ego trata de aparentar, el rol del ego busca la aprobación del otro, etc. Y entonces se produce el efecto de la consecuencia. Si yo busco la aprobación del otro y creo, porque también me juzgo con preconceptos, que el otro no me va a aprobar automáticamente yo me desapruebo, porque tengo un preconcepto de mí mismo donde me invalido. ¿Por qué sucede eso? Porque al ego le gusta mucho jugar al rol de víctima. No puedo hacer esto, no puedo hacer lo otro, no puedo hacer aquello. Una vez que el ego hizo rol de víctima viene el rol de inquisidor el de echar culpas a otros. -Tú tienes la culpa de lo que me pasa. -Mi familia fue la que se opuso a que yo estudiara lo que yo quería. -Mi entorno me impide hacer tal trabajo aunque me gusta porque dicen que gano poco dinero. - La sociedad es la que me fue provocando barreras y obstáculos durante tantos años de mi vida por eso yo llegué a la cuarta parte de lo que yo planificaba cuando tenía X edad. Entonces el ego siempre busca manipularnos de distintas maneras. Primero haciéndonos creer que no somos capaces de lograr tal cosa, o lo que es peligroso, haciéndonos creer que podemos lograr todo. Y eso tampoco es así. No creo en el refrán, “el que mucho abarca poco aprieta”, porque hay personas que aún delegando responsabilidades, son gerentes o supervisores de determinada empresa y logran hacer más de una tarea a la vez y la logran hacer con eficiencia. Por eso no creo en ese refrán “el que mucho abarca, poco aprieta”, pero siempre le he dado prioridad al equilibrio. Esto significa que no voy a permitir que mi ego me invalide, ni voy a permitir que mi ego me haga totalmente todopoderoso, porque no es así. No es así, ninguna de las dos cosas. Somos personas normales, equilibradas, algunos sí reconozco que con más capacidades que otras, otros que tienen mayor capacidad de comprensión en determinados temas, porque no somos todos iguales. Tampoco es cierto que nuestras almas sean todas iguales. Algunas tienen un concepto más elevado… De todas maneras eso no es lo importante, lo importante es el anhelo que tengamos dentro nuestro. De nada sirve que una persona sea absolutamente comprensiva en cuanto a comprender cosas, valga la redundancia, y con una total falta de capacidad para entender el alma de los demás. Creo que todo ser humano está capacitado para realizar sus proyectos. Tienen que ser proyectos obviamente afines a lo que uno es. Si yo soy un pésimo dibujante, no voy a tener un proyecto de arquitectura porque obviamente cualquier croquis me va a salir dos puntos. Voy a tener que hacer un proyecto acorde con lo que es mi capacidad. Cada ser humano tiene unas capacidades distintas, un don, hay gente que ya nace desde pequeño con el, porque tiene ese don desde lo espiritual de saber dibujar, o a una corta edad ya sabe tocar música y es fantástico. Lo apruebo. Hay otras personas que tienen la creatividad y pueden escribir historias con una facilidad impresionante… Entonces es importante que estemos acordes en proyectos a lo que nosotros somos. Me preguntaréis, ¿Qué somos? ¿A qué soy afín yo? ¿Qué materia puede ser afín a mí? Y esta vez voy a decir, no lo sé responder, porque cada uno sabe en su interior a que aspira, que es lo que desea, etc. Sé que muchos de vosotros que me escucháis dirán: “Bueno, pero mi trabajo no es el que yo soñaba de pequeño. Estoy haciendo esto porque directamente encontré esta tarea y bueno, no tengo otra posibilidad.” Bueno, para este tipo de personas a las que respeto, admiro y quiero les digo que yo muchas veces también pasé por situaciones similares donde había un trabajo que no me gustaba hasta que logré lo que creo que es lo mío. Y hacía el trabajo a las mil maravillas, porque pensaba si yo tengo que estar tantas horas en determinado lugar y lo hago a disgusto las horas se me van a estirar como si fueran semanas. En cambio, si yo esto lo tomo como amor, con cariño, y lo hago lo mejor que puedo seguramente las horas se me van a acortar, y a parte voy a contagiar mi buen humor al entorno que me rodea en el caso de que trabaje con otras personas. Y si trabajo solo, bueno, me pondré un poco de música muy baja para no distraerme, no tan baja como para no escucharla y haré la tarea lo mejor que pueda. Y viviré cada día feliz y nunca dejaré de lado ese proyecto de cambiar en la medida que me sea posible. Cambiar de labor, ¿no?, en el caso de que esa labor no sea la que yo aspiro. Si integramos el ego, si verdaderamente entendemos que el ego es un rol y que no somos nosotros, no seremos conformistas. Siempre aspiraremos a más, pero tampoco estaremos disconformes. No diremos: “Esto no, esto tampoco. Invalido aquello. Esto no me sirve.” La eterna persona disconforme es una persona que vive amargada. Ahí también es importante el equilibrio. Yo creo que para todo es importante el equilibrio. Hasta para el amor es importante el equilibrio. Por lo menos para el amor personal. Y explico por qué. El amor personal tiene que ser con equilibrio también, porque el amor personal también forma parte de un proyecto. Si yo verdaderamente tengo un amor que puedo depositar en otra o en otras personas, ya sea pareja, familia, etc., voy a sentirme completo como ser humano porque tengo gente de mi entorno en quien depositar ese amor. Amigos, compañeros, conocidos, etc. Se supone que el amor personal obviamente tiene grados o escalas. A una madre se le amará de una manera y a un compañero del trabajo de otra manera, algunos dirán de manera más tenue, pero bueno es amor al fin y al cabo. Y creedlo, esa liberación de amor llega al otro. El otro lo percibe, se forma como una especie de empatía. Como también a veces se forma una especie de antipatía entre dos personas que compiten o se tienen envidia… Dos niñas jóvenes que están en un trabajo y de repente la más antigua a la más nueva la toma como una trepadora y le lanza con sus ojos dardos energéticos de envidia y la otra persona lo capta y le dice mentalmente, ¿no?: “Bueno, tú eres más antigua, pero yo vine a hacer las cosas mejor que tú.” Y ya empieza la competencia mala. Una competencia donde en vez de tomarse las dos de la mano y tratar de sacar adelante ese trabajo que están haciendo se entorpecen la una a la otra. Y eso no es proyecto. Eso es invalidar el proyecto de uno y el proyecto del otro. Porque el proyecto no es solamente un proyecto propio es también proyectos con otras personas. Todo proyecto trae euforia. No importa que aún no se haya llevado a cabo el proyecto que uno quiere. El hecho de tenerlo en mente trae euforia. Y la pregunta final por lo menos por hoy sería: “Bueno, correcto, ¿cuál sería nuestra herramienta como para cercenar esos roles del ego, esos roles que nos vuelven incapaces de hacer tal proyecto, o nos hacen creer autosuficientes como para no pedir apoyo y después nos damos de cabeza contra la pared?” Muy sencillo. No pensar tanto en nosotros y pensar más en los demás. ¡Oh!, pero me preguntareis: “Si, pero si yo no pienso en mí, entonces como llevo a cabo lo que quiero hacer yo”. No pensar tanto en lo que nos va a pasar. A veces llevar a cabo un proyecto es como respirar. Se lleva a cabo inconscientemente. No quiero que haya malos entendidos. Esto no significa que si yo voy a hacer una prueba en un examen no estudie, diga, bueno, el profesor me dijo que me dejara fluir. No, no. Obviamente uno se tiene que quemar las pestañas, estudiar y cuando uno va a rendir tal examen o tal prueba, no ir con los nervios, porque al fin y al cabo la persona que nos está tomando el examen es una persona igual a nosotros con nuestras propias falencias. Nadie es infalible, salvo Dios. Tenemos que estar seguros de lo queremos, seguros de lo que hacemos, seguros de lo que estudiamos, pero nunca autosuficientes. Siempre entendiendo que cada día podemos aprender algo nuevo. ¡Qué pena sería si pensamos que no podemos aprender más! Porque lo más hermoso que hay, aparte de enseñar, es querer aprender. Siempre va a haber alguien que sepa algo que nosotros no sabemos. ¡Gracias a Dios que es así! Entonces, si nosotros entendemos que esos roles son un papel que tenemos que personificar, dejemos de personificarlos, seamos nosotros mismos. No vamos a dejar de ser hijos, no vamos a dejar de ser padres, no vamos a dejar de ser médicos, no vamos a dejar de ser abogados, no vamos a dejar de ser personal de limpieza, vamos a ser todo eso, pero también vamos a ser nosotros, nuestro espíritu. Ese espíritu que vino al mundo para hacer algo por los demás. Lo que yo digo siempre es que cuando nosotros hagamos primero algo por nosotros mismos y nos pongamos de pie y estemos satisfechos, no autosuficientes, satisfechos, ahí recién podemos tender una mano al otro. Bueno, hagámoslo. Intentémoslo que podemos. Seamos nosotros mismos sin aparentar y sin buscar aprobaciones. Habrá gente que nos aceptará, gente que no nos aceptará y gente a la que le seamos indiferentes. No les cortemos el paso para mostrarnos, dejemos que esa gente haga su camino y nosotros hagamos el nuestro. No podemos conseguir todo. Lo importante es que consigamos lo que nosotros queramos. Hasta todo momento. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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Integración De Roles Y Otros Temas - P5
Salud BienestarporAnónimo5/8/2010

INTEGRACIÓN DE ROLES Y OTROS TEMAS De Jorge Olguín. SE EXPLICA COMO FUNCIONAN LOS ROLES DEL EGO Y COMO PODEMOS INTEGRARLOS. TAMBIÉN SE TOCAN TEMAS COMO LA IMPORTANCIA DE SER NOSOTROS MISMOS; LA IMPORTANCIA DE APRENDER A DECIR NO; SOBRE LA LEALTAD, LA HONESTIDAD Y LA DIGNIDAD; Y SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE CULPABILIDAD Y RESPONSABILIDAD. La mayoría de las personas desconocen de qué se trata psicointegración, porque se ha difundido más el resultado que de qué se trata. Psicointegración es un avance más de lo que es Gestalt y psicología transpersonal, pero apunta directamente a eliminar los roles del ego. Assagioli, que fue el autor de PSICOSÍNTESIS, explicaba que la mente no es un campo de batalla. Entonces no hay un combate ni nada muere. Con el tiempo reemplacé la palabra eliminar por la palabra integrar. El ego en realidad no se integra porque forma parte de la mente reactiva y forma parte de nosotros, lo que se integra son sus roles. Cuando yo empecé con el tema de psicointegración, hablábamos con el profesor Velmont sobre que comparábamos a la mente con una gran orquesta; donde estaba su director con la batuta dirigiendo al violinista, al del chelo, al de la guitarra, al pianista, al de los platillos y que de repente desaparecía el director de la orquesta y se armaba un tremendo desbarajuste, una hecatombe; porque los roles del ego, que eran los que tocaban, cogían los instrumentos equivocados. El pianista agarraba el violín, y el del contrabajo tocaba el piano, y esa orquesta sonaba mal; porque los roles del ego cometían tremendas fechorías en esa mente. Para ser entendido siempre hablaba de los roles del ego como algo ajeno a nosotros, cuando en realidad, los roles del ego no son ajenos a nosotros sino que somos nosotros mismos; porque la mente reactiva no es algo físico, es algo virtual. Ejemplo: La mente analítica es nuestra mente abstracta, nuestro pensamiento, es la mente que analiza, que evalúa antes que nosotros actuemos. La mente reactiva es la mente impulsiva. Mientras la mente analítica está alojada en el cortex[2], la mente reactiva está alojada en una estructura que se llama amígdala[3], que no tiene nada que ver con la amígdala de la garganta, es absolutamente independiente. Una vez incluso me habían dicho por Internet: "A mí de pequeño me han extraído la amígdala". No, esta es la amígdala del cerebro. He estudiado los efectos de la amígdala, yo no soy médico simplemente soy un profesor de psicología transpersonal, tengo la maestría en psicoanálisis y el doctorado en parapsicología, pero no soy médico; pero he hecho grandes descubrimientos sobre como la mente reactiva actúa sobre el comportamiento humano. En base a esos estudios Daniel Goleman, que luego creo la inteligencia emocional, habla en su libro LA INTELIGENCIA EMOCIONAL I sobre la amígdala y como actúa sobre el ser humano. Yo descubrí a través de distintos libros que el ser humano Homo sapiens sapiens ha cobrado conciencia, porque antes no tenía consciencia, recién hace 10.000 o 15.000 años; algunos autores en algunos libros dicen 30.000 años también. Antes era un ser sin consciencia todo reactivo. ¿Qué significa consciencia? Que aprendió a pintar; que aprendió a visualizar, equivocadamente, pero aprendió a visualizar dioses; o sea que ya visualizaba más allá de lo que veía. Entonces aprendió a pensar en pensamiento abstracto, que es lo que no hacen los animales irracionales. Pero yo también decía en los primeros pasos de la psicointegración que la mente reactiva tiene una decena o más de millones de años, mientras que la mente analítica tiene nada más 10.000 años. Y esos impulsos están grabados en nuestros genes. Entonces yo veía de repente, en lo que Buenos Aires llamamos confitería pero bueno llamémosle bar, una joven que luego venía a mi consulta y me decía: -Estuve atrás de Marcelo 6 meses hasta que me hiciera caso. Y lo logré, lo conseguí. Ahora estoy saliendo con Marcelo. Fuimos a tomar algo y de repente por una tontería nos pusimos a discutir y me levanté y le di una cachetada y me fui. Voy a la puerta para salir a la calle de la confitería, llego a la acera… ¡Ay! ¡Qué pedazo de tonta!- digo pedazo de tonta para suavizar, decía otra cosa ella-. Estuve 6 meses detrás de él y en un segundo lo arruiné. ¿Qué me pasó profesor? -Te pasó que te invadió tu mente reactiva y le ganó de mano a tu mente analítica. ¿Por qué primero el impulso y después el razonamiento? Porque el impulso tiene varios millones de años en tus genes y el razonamiento tiene nada más 10.000 años. ¡Siempre va a predominar el impulso! Salvo que puedas vencer los roles del ego integrándolos. - ¿Cómo lo hago? - A través de esto que estamos haciendo que es psicointegración. La propia persona escucha al terapeuta como se vencen los roles del ego y luego también es trabajo de la persona el hacerlo. Así como el terapeuta no puede sacar el vicio del fumador si la persona no quiere por más que uno le hable, el terapeuta también puede intentar integrar los yoes que afectan a la persona en tanto y cuanto la persona coopere. ¿Cómo coopera la persona? De la manera más sencilla coopera la persona. Entendiendo que esos yoes son yoes artificiales, no somos nosotros, somos lo que aparentamos o somos como los demás queremos que nos vean. El tema es que no podemos pasarnos la vida fingiendo, ¡no podemos! Porque nosotros para agradar a alguien podemos hacer de impostores, podemos decir que somos más de lo que somos. - ¿Y tú qué estudias? -Ah, pero yo me recibí de esto y de esto y ahora estoy trabajando en esto y esto. Lo que se olvida la persona es que a esa persona que le está hablando, si todo va bien, la va a ver mañana, pasado, el domingo, el mes que viene, etc. ¡Y la mentira tiene patas cortas! Entonces, si nosotros impostamos algo que no somos cuando nos descubren quedamos mal parados. Es muy difícil que la relación siga porque si la otra persona se da cuenta de que nosotros le mentimos una vez, ¿qué garantía tiene la persona de que no le volvamos a mentir? Ahora, ¿quién miente? ¿Nuestro espíritu? Nuestro ego miente, porque el ego busca siempre la aprobación de los demás. El espíritu sabe que nosotros, cualquiera de nosotros, somos únicos. - Sí, pero no vayas a comparar. Mira, aquel es un médico afamado y tú a penas eres un simple carpintero. - Sí, pero único. - Sí, pero eres un cocinero. - Sí, pero único. - Pero eres un ama de casa. - Pero única. Y no soy ni más ni menos que aquel médico afamado, porque un médico afamado puede ganar muchos dólares y sacarse al hijo de encima. -Papa tengo un problema. -Oh, pero mira, toma 200 dólares y vete y mañana me cuentas. Y capaz que el hijo le estaba contando: - Padre, pero mira ayer probé ese polvo blanco y no me hizo bien. Y el padre en lugar de escucharlo se lo sacó de encima dándole plata. ¿Por qué? Por un rol del ego. Un rol del ego que le dice, “ahora no me molestes porque yo como padre soy importante. No me vengas con tus tonterías de párvulos”. Y el joven también tiene roles del ego. -Oh, pero este viejo mira lo que me dice. ¡Es un pobre tonto! Yo tengo problemas porque yo soy… Y yo y yo y yo. O sea que hay una incomunicación entre los dos, porque el rol del ego lo que busca es la aprobación de los demás. El espíritu también quiere la aprobación de los demás pero de otra manera. El espíritu logra la aprobación de los demás, dando al otro, porque la mejor forma de ser querido es querer primero. Si yo soy una persona egoísta que vivo mezquinando a todo el mundo, obviamente que nadie me va a querer. Si yo soy una persona que me brindo a los demás, los demás se van a brindar conmigo. Es una regla de tres simple. No hay escapatoria. Siempre digo, y esto lo llevo diciendo desde el año 1997, que el universo es un espejo. Todo lo que nosotros volcamos a ese espejo, sale reflejado de la misma manera. Si yo reflejo euforia y sonrisas, voy a con-ta-gi-ar. Si yo reflejo desazón, pena, derrota, voy a contagiar o derrota o que la persona diga: “¡Oh, este individuo me aburre!” Y se va. Entonces yo tengo que contagiar euforia, pero con equilibrio. De repente no voy a ir, con todo el respeto para las personas desaparecidas, no voy a ir a un velorio diciendo: “¡Hola amigos!” Obviamente que no. Voy a saber ubicarme en ese momento, pero no significa que pierda mi euforia. Voy a tener la euforia con respeto. El ego busca la aprobación de los demás de dos maneras y las dos perniciosas, las dos negativas. Una, haciendo el rol de pedantería, subiéndose al pedestal. -Oh, pero yo valgo mucho, tú tienes que estar conmigo, porque tú mira, ¿no sabes quién soy? Mira todos mis títulos. Y eso causa en el otro una negatividad tremenda, un rechazo tremendo. La otra haciendo rol de victima que es el otro rol del ego negativo. -Oh, pero mira… Tú tienes que estar conmigo porque yo me siento mal y te tengo que dar lástima. ¡Mira como soy! Y eso es una atracción negativa porque la lástima no es amor, para nada. A mí no me atrae una persona que me inspira lástima. Una persona que me inspira lástima la voy a ayudar con misericordia desde el punto de vista impersonal como terapeuta, como maestro, pero no me voy a acercar en otro tipo de relación; porque la lástima no atrae. La lástima va a servir para que yo le pueda tender la mano a la persona para levantarla, y una vez que la levanté me desentiendo. Lo único que atrae al otro, ya sea una pareja, un amigo, un jefe, es que seamos dignos. Tener dignidad. Dignidad es no querer aparentar más de lo que somos. Somos únicos, somos distintos a todos los demás, formamos parte de Dios, pero no somos iguales a ningún otro ni para arriba ni para abajo, no somos iguales a ningún otro. O sea, que nos tenemos que mostrar como somos. Y entonces ahí vamos a lograr no solamente el aprecio sino también la aprobación de los demás. Por último, erradicando los roles del ego, también tenemos que aprender a decir no. Porque el rol del ego, como busca la aprobación del otro, dice sí aunque le vaya mal. De repente viene un amigo que lo valoramos mucho pero él a nosotros nos tiene como nada: -¿Qué tal Valerio? ¿Cómo estás? -Bien. Mira, préstame 50 dólares que el lunes te los devuelvo. Y tú de repente estás con lo justo porque se te ha vencido una cuenta y tienes un cheque que saldar… -Es lo único que tengo, lo que pasa es que me quedo sin salir el fin de semana y había prometido a mis hijos llevarlos a tal lado… Está bien, te los doy Jacinto, pero por favor dámelos… -Sí, ¿cómo no? Bueno, hasta pronto. -Soy un tonto. ¡Se los di! La culpa la tiene él, porque él me convenció. Y lo odio y me odio a mí también. Una anécdota así figura en el libro AUTOLIBERACIÓN INTERIOR de Anthony de Mello. Cuando la persona no sabe decir no por miedo o por quedar bien con el otro para ganar el respeto del otro, no está ganando el respeto. Es como el nerd en Estados Unidos que le hacen los exámenes al otro y el otro lo trata como una marioneta. Decir no, no es quedar mal. Y si uno queda mal es problema del otro. Decir no es bueno. Pero separemos, no decir no ante un pedido de ayuda, ante una persona que precise un consejo, ante una persona que precisa ser escuchada, ante una persona que precisa un favor y lo podemos hacer. Ahí hay que decir SÍ, pero SÍ con mayúsculas. Porque nosotros cuanto más seamos útiles al otro, más vamos a crecer en espíritu, nos vamos a elevar; pero aparte no lo tenemos que hacer por eso. Yo ayudo, entonces después… ¡No, no, no! Lo voy a hacer porque me sale de adentro con gozo. Yo hablo de decir no ante aquel que quiere pasar por arriba, ante aquel que quiere manipularte, usarte, tenerte como títere, como muñeco. No, no quiero. No, no puedo. Hoy no, porque tengo otra cosa que hacer. Uno se siente bien después porque está tranquilo con su conciencia. Aprendió a decir no. Estás en una relación de pareja, eres un chico joven y vienen los amigos: -Hombre, ven mira, tenemos aquí una disco, hay un par de chicas que quieren conocerte. -Sí, lo que pasa es que mi novia viajó a Barranquilla y viene mañana. -¡Perfecto! Sí, lo que pasa es que si digo no, quedo como un pollerudo[4], como que estoy detrás de ella, etc. Y quedo mal con mis amigos. Entonces digo sí y voy. Y tomo y salgo con otras amigas y puede pasar algo más también y estoy siendo desleal con quien es mi pareja por quedar bien con mis amigos. ¡Eso es horrible! ¡Eso es deslealtad! La lealtad está por encima de la fidelidad, porque infidelidad es únicamente cometer un acto de una relación con otra persona. Deslealtad abarca mucho más allá. Es no tener en cuenta al otro, es no importar si el otro sufre o no, no importar que el otro esté lejos o cerca, etc. Lealtad también es poner las cartas sobre la mesa. Decir, mira mi amor se acabó y no hay retorno. Eso también es lealtad, uno se siente tranquilo; porque si uno le crea falsas esperanzas a la otra persona, y a parte que uno se genera karmas, o sea lealtad no es solamente fidelidad, lealtad también es fidelidad con uno mismo. Decir "yo decidí esto porque de la otra manera te sigo lastimando". Y no sirve ni a ti ni a mí. Entonces yo tengo que ser primero leal conmigo mismo y no el cuento de: si bueno… mientras tanto veo que hago… O sea, la lealtad no deja cabida al ego. El ego no es leal, el ego es completamente desleal. El ego rompe algo como un niño y dice yo no fui. El ego tiene miles de roles: el rol de inquisidor, como dice James Redfield en LA NOVENA REVELACIÓN o LA PROFECÍA CELESTINA de acuerdo a como se conoce en cada país el libro; el ego es el que hace rol de víctima para atraer y no sabe que de esa manera aleja más; el ego hace rol de manipulador; el ego es el que siembra cizaña entre las partes para sacar ventaja, hace enemistar a los amigos o a una pareja; el ego traiciona, el ego de repente tiene un amigo y cuando la novia del amigo le hace caso a uno sale y después le dice al amigo: “¡Ah!, pero mira tu pareja…” No, no, no. Has sido tú. ¡Obviamente que la otra persona también participó! No hay que librarla de responsabilidad. La dignidad pasa por otro lado. La dignidad pasa por ser siempre uno y estar tranquilo con la conciencia de cada uno. Saber mirarse al espejo y poder decir: “Yo me puedo mirar porque trato de hacer las cosas bien”. Me voy a seguir equivocando, porque yo como terapeuta también me sigo equivocando, pero me equivoco inconscientemente, no a sabiendas. Puedo errar porque somos seres humanos, puedo hacer una elección que esté equivocada y voy a ser responsable de esa elección, pero no culpable. La diferencia entre ser culpable de algo y ser responsable de algo es que el culpable se equivoca a propósito y el responsable sin querer. Yo de repente voy a repartir un memorando y me equivoque de fecha y hago un lío bárbaro en la oficina al repartir ese memorando… Fui responsable, pero no culpable; porque no lo hice a propósito. O puedo equivocarme en mi computadora cuando estoy escribiendo haciendo un cambio de algo, soy responsable. Asumo mi responsabilidad, pero no soy culpable. No voy a permitir que me digan tú eres culpable. ¡No! Soy responsable. Culpable es cuando uno hace las cosas a sabiendas. Y eso es lo que la mayoría de la gente no entiende cuando te hacen crear engramas diciéndote: “¡Tu eres culpable de tal y tal cosa!”. No, no, no. Soy responsable. No lo hice a propósito. Nadie se enamora a propósito, nadie se desenamora a propósito. ¡Las cosas pasan! Porque de repente tú creces y tienes otros intereses y la persona que está al lado tuyo sigue ahí como está. Y al contrario, en lugar de elevarse se viene a pique. Entonces, si en un tiempo eras compatible, ahora ya no lo eres y por eso la relación no va a más. Eres responsable, pero no culpable. Y a veces la otra persona, aunque esté en un plano alto, tiene roles del ego en el plano físico y siempre le va a echar la culpa al otro de que cambió. -¡Tú no eres el mismo! ¡Tú has cambiado! -No, yo soy igual. La que ha cambiado eres tú y no te das cuenta que te has quedado en la mitad del camino. Pero, ¿qué pasa si yo me quedo en la mitad del camino? Me atraso yo también y yo no quiero quedarme en la mitad del camino. A parte, como yo digo siempre, y esto lo dicen los Maestros de Luz y algunos Thetanes a los que canalizo también lo dicen: “¡No podemos quedarnos en la mediocridad!” Mediocridad no significa que la otra persona sea mediocre, porque eso sería ofender a la persona, mediocridad significa que nosotros siempre aspiramos a más. Y si no nos quieren acompañar, bueno, tenemos que trepar solos la colina o estar con una persona que trepe con nosotros, que esté a la par. Eso no solamente pasa en las relaciones de pareja, sino también en las relaciones de amistad y pasa también en un trabajo que nosotros hagamos o en un estudio que nosotros estudiemos. Yo si estudio algo, porque yo con la edad que tengo sigo estudiando, estudiaré lo que me guste. No voy a estudiar por obligación. Volviendo al tema original, al tema del ego. ¿Cómo se integran los yoes? Muy sencillo. Nosotros tenemos que mirar la vida como si la vida fuera una película y nosotros nos desidentificamos, salimos de la película como si fuéramos espectadores, no nos involucramos en las tonterías. Si alguien nos ofende es un problema del otro; si alguien nos desvaloriza es un problema del otro; nosotros no nos podemos ofender ni desvalorizar por lo que nos diga el otro. Este ejemplo lo di mil veces y con esta mil y una. Me arranco un pequeño cabello, lo pongo sobre el escritorio y desde un metro de distancia le digo, ¡muévete!, haciendo un gesto teatral. Y el cabello no se va a mover. Mi palabra no tiene poder para mover un cabello. Entonces, ¡¿cómo puede tener poder para lastimarte?! ¿Quién le da poder a la persona para lastimarte? Uno. Lo he dicho en un programa de televisión que participé que había un terapeuta que trabajaba desde la línea africanista y un periodista le dijo que era una persona de cuarta, un profesional de cuarta. Y este terapeuta se paró y lo agredió al otro. Esto pasó en un programa de canal dos de Argentina, que ahora el canal se llama América. ¡Nadie puede tener el poder de sacar al otro! Porque imagínate si tú fueras una persona tan sensible y estuvieras en un mostrador atendiendo gente y tú estuvieras en la sección de quejas. A la segunda persona que se queja ya la estas ahogando. ¡Jajajá! Nuestra mente analítica tiene que estar siempre pendiente. Entonces, ¿cómo estar siempre pendiente?, y con esto terminamos. Nosotros tenemos que mirar todo lo demás como su fuéramos espectadores de una película. Yo puedo hasta llorar viendo una película. Me emociono cuando veo una película, pero no me estoy involucrando. Sé que la película terminó y digo, bueno, ahora vamos a tomar algo, una gaseosa, una coca-cola, me desentiendo de la película porque es una película. En este mundo pasa lo mismo, vemos gente que nos atropella, que estamos subiendo a un bus y sube por delante nuestro, que estamos mirando una ropa y se pone delante nuestro y nos tapan o que se ponen delante nuestro en la fila, etc. Mi hija Jessica me decía: “Pero, ¡qué descarada esta mujer! Se puso delante nuestro. ¡No nos ve!”. No te ven porque están dormidos. Tienen un ego tan grande que no ven. Dicen: “¡Sí ven, sino se tropezarían!”. ¡No! Ven, pero no ven. Están en piloto automático permanentemente. Viven así. Entonces no te puedes enojar con esa gente. Te tiene que dar pena esa gente. ¿Cuánta gente hay así? Casi todas las que miras, porque no están despiertos. Uno tiene que estar alerta. Si yo veo un acto negativo a mí me va a subir la adrenalina, pero como voy a estar alerta no voy a permitir que mi mente reactiva surja. No me voy a dejar manejar por mis impulsos. Voy a estar siempre alerta. Salvo que haya una agresión directa en contra de uno. En ese caso uno tiene que defenderse porque es un sentido común. Pero veo mucha gente que estalla por nada. Están manejando su carro y al lado discuten con el otro y se insultan porque pasó primero en el semáforo o en la calle se tropiezan y en lugar de decir disculpe… “¡Oh, mira donde caminas! ¡Torpe!” ¿Por qué la agresión? Yo subo a un bus y saludo al chofer. Hola, ¿qué tal? Buen día. Algunos miran así como diciendo: “¡Este tío está tocado!”, pero me saludan. O de repente viajas en el ascensor y ves a alguien y dices: ¡Qué calor que hace afuera! Y la persona te mira diciendo: “¿Y este hombre? Es medio rarito.” Y si es una chica a la que le dices que hace calor. Dice: “Me quiere avanzar, seguro que ya me está queriendo pedir el teléfono”. ¡Pero tú lo único que quieres es ser cortés! ¡Nada más! Pero como no están acostumbrados, como viven así en la total indiferencia, si tú te caes te pasan por arriba. Al contrario te dicen, “¡hombre, desmáyate más para la pared!”, porque les molestas. Esos son los roles del ego. El rol del ego personifica todo. Cuando no tienes ego te resbala la tontería. No te resbala lo importante. No te resbala si ves a una persona anciana que quiere subir a la acera, no te resbala la pobreza, no te resbala un niño desvalido… Eso te conmueve. Te va a resbalar la tontería. Aquel que se cree más, la persona que vive como un correveidile contando cosas, que eso pasa generalmente en las reparticiones en las oficinas… ”Oh, pero mira, ya llegó Marta. Callémonos porque Marta escucha y ya se lo cuenta a todos”. Bueno, ese tipo de cosas una vez que uno integra el ego te resbala. No es que a esa persona la vas a tratar con falsedad, pero directamente ante ella no cuentas nada. -¿Cómo estás? -Bien. -¿Cómo es tú día? -Tranquilo. O sea, puedes hablar con la persona media hora del tiempo, de fútbol, de lo que sea, pero no vas a contar tus cosas; porque sabes que esa persona es así, pero tampoco al no tener roles del ego tampoco te va a incomodar. La vas a tratar como lo que es. Porque si no te incomoda un niño de 4 años que te saca la lengua, por qué te iba a incomodar una mujer de 45 que hable. Es una niña también. Mentalmente y espiritualmente es una niña. Entonces la tienes que tratar con cortesía pero sin antagonismo, porque es así, porque tiene un techo. Yo siempre lo digo. Un jumbo llega a 34.000 pies de techo, una avioneta llega quizás a 2.000 pies nada más y unos aviones sin motor llegan a 5.000 pies, pero tienen su techo. Bueno, las personas también tienen su techo. Por más que les digas y les digas tienen un techo. No te van a comprender. Entonces no puedes arrancarte los pelos, porque aparte no tienes tantos para arrancarte… ¡Jajajá! ¡Ese es el secreto! A medida que uno tiene el ego integrado, los roles integrados y ve las cosas desde afuera no juzga más, directamente entiende como es la persona y la deja estar. Pero a su vez se nutre de dignidad. Sabe cuando decir no y cuando decir sí. Y no le importa quedar bien o quedar mal. O a ese joven que traiciona a la novia porque no quiere quedar mal con los amigos. Si yo soy ese joven digo: -Mira no voy porque mañana viene mi pareja a la que amo y no voy a ir. -¡Oh, eres un pollerudo! - Y ustedes unos vagos. A lo sumo les digo eso en son de broma, en son de chanza, tampoco peleándome, pero me vuelvo tranquilo y con mi conciencia tranquila. Y al día siguiente se lo comento a mi pareja, pero no para quedar bien. Se lo comento porque no le oculto nada. Le digo mira: -Estos amigos querían que yo fuera de juerga con ellos y yo no he ido. -¿Por mí?- me preguntaría mi pareja. Le digo: -No. Por mí. Porque yo quiero sentirme bien. Después es por ti. O sea, no es que hago las cosas bien por la otra persona. Hago las cosas bien por mí mismo. Por añadidura voy a estar bien con la otra persona. Porque creo en la lealtad. En la lealtad con un amigo, con una pareja, con todo el mundo. Pero, tampoco me pueden obligar a hacer sentir lo que yo no siento. Si hay una persona que yo no siento ese amor por ella no me pueden obligar. Porque si yo acepto para no quedar mal, pasa como con el hombre que me vino a pedir la plata y le digo que sí y después me quedo sin salir. Tengo que aprender a decir no en todo momento. Con una sonrisa, pero no. Ese es el verdadero secreto. A medida que nosotros tengamos esa fuerza de dignidad es como que a nosotros nos vibra algo en nuestra aura y atraemos cosas. Podemos atraer una pareja nueva, podemos atraer un trabajo nuevo, podemos atraer gente nueva que vibre en nuestra misma sintonía; a medida que nosotros vibramos más, atraemos gente que vibre como nosotros. Lo he comprobado en más de 100 oportunidades. Todo depende de nosotros. ¡Ese es el secreto! Escuela de psicología de la Gestalt y psicología transpersonal son dos escuelas de psicología. [2] Cortex o corteza cerebral. La parte más nueva del cerebro humano evolutivamente hablando. Sede de los procesos metales superiores (percepción, movimiento, etc.) y teniendo su máximo exponente en la corteza prefrontal (justo detrás de la frente), donde están las estructuras encargadas de procesar el pensamiento abstracto y por tanto también el lenguaje, así como la capacidad para secuenciar tareas, y actuar de forma equilibrada con el contexto. [3] La amígdala cerebral es un grupo de neuronas con forma de almendra situado en el lóbulo temporal del cerebro, en el área encefálica llamada sistema límbico, contigua al hipocampo. Se la vincula a las emociones, principalmente al miedo y la agresión. También está asociada al recuerdo de las experiencias emocionales y de las emociones en general. Es un órgano muy pequeño y evolutivamente muy antiguo. Dependiendo del tamaño de éste (no debe confundirse con las amígdalas de la garganta), estarán dados los atributos del carácter de la persona en lo que a tales emociones se refiere. Si presenta una atrofia, el sujeto experimentará dificultades para reconocer un peligro; en tanto que si padece una hipertrofia, la persona propenderá a la violencia y a la agresión.La amígdala se ha relacionado con el recuerdo de las experiencias emocionales y de las emociones. http://es.wikipedia.org/wiki/Amígdala_cerebral [4] Varón sumiso a las decisiones femeninas. Varón adulto que permanece muy apegado a su madre. Ver: Índice de Psicointegraciones Fuente: grupoelron.org

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