xavier272
Usuario (Argentina)
Hace apenas unos meses se cumplieron 80 años del nacimiento del padre de los juegos de mesa. En aquel entonces, si bien era bastante más primitivo que los Monopoly que guardamos en nuestras casas, la idea era la misma: comprar propiedades, lograr quebrar a nuestros adversarios, volverse millonario. El Monopoly fue un pionero en su campo. Todos los juegos de mesa modernos le deben mucho, en algún sentido, al gran juego de las propiedades. Su sencilla concepción y reglas de juego son probablemente uno de sus puntos fuertes, no por algo luego de decenas de años se mantiene como uno de los juegos de mesa más jugados. 103 países adquirieron su licencia y 37 lenguajes explican sus simples reglas. No es poca cosa, ¿no? Les propongo conocer más a este fenómeno mundial a través de curiosidades y hechos interesantes. Si nunca lo has jugado, ¿qué estás esperando? Te estás perdiendo uno de los juegos más sencillos y entretenidos que hay dando vuelta en el mercado. 9. Contrario a lo que uno piensa, no fue un éxito inmediato Charles Darrow, el diseñador del juego, originalmente intentó venderle el juego a los Parker Brothers, pero la operación fue rechazada por «52 errores críticos», los cuales incluía el tiempo de juego, el tema y la complejidad. Luego de que Darrow vendiera exitosamente su juego en Filadelfia, los Parker Brothers reconsideraron la propuesta y comenzaron a negociar los derechos del afamado Monopoly. Era el comienzo de su monopolio... 8. El Monopoly más caro de la historia Hay variantes estéticas del juego para todos los gustos. Desde ediciones adaptadas a los países locales hasta temas relacionados con superheroes o cómics. Ahora bien... la invención de un Monopoly de extrema lujuria no estaba en los planes de nadie. En 1998 un joyero de San Francisco creó el Monopoly más extravagante y caro de la historia. Las piezas de tablero fueron confeccionadas con oro y los dados con piedras preciosas, entre ellas el diamante. En total, el Monopoly fue tasado en 2 millones de dólares. 7.El partido más largo del que se tiene registro Duró nada más ni nada menos que 70 días o, bien podríamos decir, 1680 horas. Para que tengan una idea, un partido promedio dura 1 hora. ¿Perseverancia o locura? 6. Cumpleaños con regalos Al parecer los años no vienen solos, sino que vienen acompañados de unos suculentos euros. En Francia se pondrá en venta una versión aniversario que, en vez de contener dinero ficticio, vendrá con dinero real. ¿Cuánto dinero exactamente? Bueno, la misma cantidad de dinero ficticio que viene en cada juego de Monopoly: € 20 580. 5. El Campeonato Mundial de Monopoly Desde el año 1973, todos los años se llevan a cabo los Campeonatos Mundiales De Monopoly. Participar no es para nada fácil: primero debes clasificar en los regionales, lo cual puede ser un dolor de cabeza dada la gran influencia que tiene el azar en el desarrollo del juego. El primer premio son $ 20 580 en efectivo. Como ya mencionamos, es la suma total de dinero que viene en un juego de Monopoly. 4. Hay más de 300 versiones diferentes El Monopoly es enormemente popular. Esto ha dado a una horda de versiones alternativas de Monopoly, ambientados en diferentes mundos. Los temas varían, desde deportes o series de TV hasta películas y diferentes locaciones. 3. Fue usado para contrabandear objetos en la Segunda Guerra Mundial Sí, leíste bien. Cuando estaba aconteciendo la terrible guerra, en Gran Bretaña ya era común la venta del Monopoly. Una misión del servicio de inteligencia involucraba la adquisición de herramientas para liberar a prisioneros de guerra bajo control nazi. Alguien tuvo la brillante idea de contrabandear elementos tales como, mapas, compases y comida a través de los tableros de Monopoly. 2. Su concepción original fue la de informar y alertar sobre monopolios Irónicamente, el hecho de que los Parker Brothers le hayan comprado los derechos del Monopoly a Charles Darrow generó un monopolio en sí mismo. Originalmente, la idea detrás del juego era educativa. Los autores originales querían mostrar cómo las rentas enriquecen a los propietarios y empobrecen a los inquilinos. 1. El famoso Hombre Monopolio El simpático señor con galera es la imagen del Monopoly. Dicen las malas lenguas que su diseño está basado en el famoso empresario J. P. Morgan. Cuando el juego recién irrumpía en el mercado, Morgan era uno de los hombres más poderosos e influyentes de Estados Unidos. Dentro de sus tantos negocios, él ayudo a fundar la United States Steel Corporation, la cual muchos consideran un gran monopolio.

Dragon Ball Z regular: Las más comunes, mayormente con fotogramas de la serie de TV A mediados de la época de los 90, en una de mis habituales visitas a una famosa tienda especializada en cómics, descubrí una pequeña y curiosa maquinita expendedora de lo que parecían ser atractivos cromos de Dragon Ball. En un intento por introducir una moneda y adquirir una de esas preciosas tarjetas, me di cuenta de que la máquina sólo aceptaba yens. Informé de la situación al vendedor y amablemente me cambió 100 pesetas por una pequeña moneda de 20 yenes. Puede parecer que saliera perdiendo con la operación, pero la realidad es que quedé completamente fascinado con esa tarjeta de cartón satinado, del tamaño de una tarjeta de crédito, con una increíble ilustración exclusiva de la última etapa de Dragon Ball Z. La calidad de los materiales era suprema, dejando en pañales las otras colecciones de cromos adhesivos de Panini (míticas, por otra parte), a las que yo era aficionado por aquel entonces. Investigando un poco (en aquella época no existía Internet) descubrí que se trataba de una tarjeta Carddass, de Bandai. Cartas es una división de Bandai encargada de diseñar y fabricar tarjetas de las series de anime punteras en Japón. Los 90 fueron la época de la eclosión definitiva del manga en Argentina, especialmente Dragon Ball, y los avispados dueños de tiendas de material de importación no dudaron en intentar aprovechar la situación para traernos estas geniales tarjetas, que se vendieron como churros. Gracias al éxito obtenido, en cualquier tienda de cómics de Barcelona podías adquirir la última colección aparecida en Japón, básicamente de Dragon Ball GT, que acababa de estrenarse en tierras niponas. Estas tarjetas nos sirvieron a los aficionados de la serie de jugoso adelanto de lo que parecía ser una magnífica continuación de Dragon Ball Z. Dos años más tarde, con su estreno en territorio español, pudimos descubrir que Dragon Ball GT era en realidad un fiasco, pero la ilusión que nos transmitieron las Carddass, descubriendo poco a poco nuevos detalles de la esperada nueva entrega (qué shock la cuarta transformación en Super Saiyan), y comentándolos entre los colegas, era una inmensa satisfacción. Dragon Ball Z prisms: Al que le salía una de estas de la máquina era realmente un suertudo En realidad las tarjetas Cartas no son solamente objetos para coleccionar, sino que poseen una serie de reglas; son en realidad un juego de cartas. Cada carta contiene una regla escrita en el borde (en japonés, obviamente) y una cifra de poder del personaje que aparece en la ilustración. Las cartas más poderosas son las especiales: unas espectaculares tarjetas brillantes que poseían unas ilustraciones dignas de ver, auténticas obras de arte en algunos casos, y con algunas sorpresas además. Existían las especiales normales o prisma y las prisma doble, que ya rizaban el rizo puesto que escondían otra imagen en su reverso que tenía que ser descubierta quitando el dorso de la tarjeta. Para más inri, estas imágenes solían ser de hechos futuros que a veces no habían sido vistos ni en la serie de TV (la primera imagen que vi de Goku SS4 fue en una de estas). Las tarjetas normales podían contener fotogramas de la serie, pero muchas de ellas también poseían imágenes especialmente dibujadas para la colección, y en las últimas partes de Cartass también podíamos encontrar unas semi-especiales con letras grabadas en color dorado. Carddass gold: Las tarjetas doradas eran muy difíciles de conseguir. Hoy en día tienen precios desorbitados Como curiosidad y en vista del éxito que estaban obteniendo, la división Argentina de Bandai se puso manos a la obra para sacar una versión Argentina de las Cartas. Se tradujo y posteriormente editó la primera de ellas, basada en Dragon Ball (sin Z ni GT, la primera etapa) y el resultado fue sobresaliente. Lástima que la distribución fue muy limitada y sólo llegaron a unos pocos establecimientos, por lo cual la gente optó por seguir obteniéndolas de importación, que además tenían el aliciente de tener un contenido más moderno. En esa época también se vieron en algunas tiendas Cartas de otras series de éxito en Argentina, como Sailor Moon o Los Caballeros del Zodíaco, y años más tarde de series como Evangelion o Rurouni Kenshin, todas ellas sin la repercusión de las anteriores. Cartas serie 31: La serie final fusionó (nunca mejor dicho) las Cartass con las Power Level El complejo mundo de las Cartas no acaba aquí, puesto que también pudimos disfrutar de la colección paralela, las Power Battle, que se editaban de manera intercalada. Explicar todos los detalles de estas tarjetas nos ocuparía demasiado, pero básicamente se caracterizaban por su característico Power Level, que iba del número 1 al 12, siendo estas últimas especiales. Las más complicadas de conseguir eran unas prisma que venían ocultas debajo de una tarjeta normal y poseían las letras ‘MAX’. Eran realmente impresionantes. Llegaron a aparecer 30 series de Cartas Hondan BP/DP (el nombrecito completo) y una serie 31 que, a modo de despedida, unía las características de las Cartas con las Power Battle para crear una fantástica y buscadísima colección final. Era el año 1997 y las ‘tarjetas japonesas’ de Dragon Ball (como las llamábamos los quinceañeros) se despidieron para siempre de nosotros. Aun ahora abro en ocasiones el grueso álbum dónde las coleccionaba y me invade la nostalgia, reviviendo ese mágico momento, cuando con 13 añitos vi por primera vez esa entrañable y exótica maquinita expendedora en mi tienda habitual. link: https://www.youtube.com/watch?v=f-uPSkebh2s