X

xXFacundo

Usuario (Argentina)

Primer post: 18 jun 2013
6
Posts
204
Puntos totales
35
Comentarios
U
Usos del CCleaner
InfoporAnónimo6/18/2013

Hola amigos, bienvenidos a mi post, hoy les voy a enseñar los usos del CCleaner Primer Uso: El primer uso y el mas utilizado es el de la limpieza de cookies, cache, etc. Segundo Uso: El segundo uso que tambien es conocido pero no muy usado es la limpieza de registro, lo que no sabe mucha gente que la limpieza es segura, ya que CCleaner no es muy dañino al registro. Tercer Uso: El tercer uso es el desintalador de programas, que al igual que el "Programas y Caracteristicas" (Agregar o quitar programas en XP) es una buena forma de desinstalar programas seguro. Cuarto Uso: El cuarto uso es activar los programas que se ejecutan al inicio, tambien, los que se ejecutan al abrir el navegador (barras publicitarias, por ejemplo) Quinto Uso: Como dice el nombre, buscador de archivos, este es mas avanzado ya que puedes buscar entre archivos ocultos, de sistema, etc. Sexto Uso: El sexto uso es el restaurador del sistema, que vuelve tu sistema operativo a un punto (antes de haber instalado un programa) Septimo uso: Borrar el espacio libre o simplemente toda la particion del disco duro Bueno amigos, eso fue todo, espero que les haya servido no olviden seguirme si les gusto, comenten si tienen alguna duda o queja, nos vemos en mi proximo post, adios.

18
8
¿
¿Como desfragmentar el disco duro?
Hazlo Tu MismoporAnónimoFecha desconocida

Hola amigos, bienvenidos a mi nuevo post donde veremos como desfragmentar el disco duro de tu pc. Primer paso: Vamos a "Mi PC" ("Equipo", en Windows 7 y Vista) Segundo paso: Elegimos el disco duro a desfragmentar y pulsamos click derecho y vamos a "Propiedades". Tercer paso: Vamos a "Herramientas" y ponemos "Desfragmentar ahora" Cuarto paso: Elegimos el disco duro a desfragmentar y le damos a "Desfragmentar Disco". Luego de realizar estos pasos esperamos que termine (pueden dejarlo toda la noche encendida, ya que demora mucho) y luego la reinician y listo. Espero que les haya gustado mi post, nos vemos, pasense por mi cuenta.

8
9
J
Juegos en la net de gobierno (De Win7)
Hazlo Tu MismoporAnónimo6/21/2013

Hola amigos, bienvenidos a mi nuevo post, hoy les voy a mostrar como desbloquear los juegos de Windows en las netbooks del gobierno Pasos: El primer paso es ir a Inicio y hacer click en Panel de Control El segundo paso es Ir a Programas y Caracteristicas El tercer paso es ir a "Activar o desactivar caracteristicas de Windows" y activar la opcion que dice "Juegos". Por ultimo dejen cargar y tendran los juegos en las netbooks del gobierno. Bueno amigos, nos vemos en el proximo post espero que les sea util.

29
0
P
Ponele un icono a tu pendrive!
Hazlo Tu MismoporAnónimo6/21/2013

Hola amigos, hoy les vengo a enseñar como poner un icono al pendrive. Pasos: Este paso es el mas sencillo, vamos a una pagina webs donde contenga iconos (si sabes usar photoshop, te haces uno y lo conviertes a ICO, que se puede en muchas paginas sin descargar nada) y lo metes en el pendrive, les dejare los links al final del post Luego de poner el icono en el pendrive abrimos un bloc de notas y ponemos lo siguiente: Y luego lo guardamos poniendo abajo en "Todos los archivos" Y lo guardan con el nombre autorun.inf y lo guardan en el pendrive. Y listo! Asi de facil. Asi me quedo a mi: Bueno amigos, espero que les haya gustado el post, nos vemos en otro post. Links: Pasar PNG a ICO http://convertico.com/ Webs de iconos http://www.puntogeek.com/2011/06/13/miles-de-iconos-gratis/

123
0
L
Les presento mi blog
ParanormalporAnónimo1/7/2014

Hola amigos, hace rato que no hago un post, ya que no uso Taringa, hoy no voy a hacer un post tutorial comun y corriente, hoy voy a promocionar mi blog, bueno, empecemos. Mi blog esta hecho en Blogger, todavia no le agrego ningun diseño, ya que estoy estudiando HTML y CSS para hacer un tema para Wordpress y contratar un host y hacer un dominio .com.ar para lanzar la vesion full del blog. El blog es de creepypastas e historias de terror, el blog esta diseñado por varias personas, pero solo una es administrador ¿Como? Muy facil, ellos dejan la sugerencia en comentarios y yo trato de hacer lo que pide en sus comentarios, si es posible. Por ahora no hay muchas visitas pero me gustaria tener mas por el hecho que te da una motivacion para seguir publicando cosas y progresar con el blog. Hemos hecho muy pocas cosas por ahora, pueden entrar y ver el changelog para ver lo que cambiamos. El blog esta en Alpha Base, en la version 0.0.2.5 y estamos aceptando opiniones del usuario para poder seguir mejorando, bueno, no hay nada mas que decir, les dejo el link del blog abajo de todo y si no les interesa me harian un favor al menos pasar una vez link: http://webdelhorror.blogspot.com.ar

8
0
Bajo la escalera de piedra
Bajo la escalera de piedra
ParanormalporAnónimo1/13/2014

La facultad está compuesta por una serie de naves industriales, seis en total, unidas en la planta baja por un largo pasillo que surca los patios interiores y los atraviesa en línea recta, estableciendo un corte ininterrumpido y perfecto en medio de su arquitectura. De éste, a su vez, se desprende una red de intrincados corredores y salas interconectadas. Como toda construcción antigua y de peso histórico (sumándole el ser ocupada a diario por jóvenes influenciados por películas, alcohol y drogas), alberga un sin fin de mitos, historias y rumores. Esa noche nos quedamos estudiando hasta tarde en el vestíbulo junto a la biblioteca, varios ya se habían ido y sólo quedábamos Daniel, Martín y yo. Una de las últimas historias que le habíamos escuchado a Aidan (un irlandés de último año de carrera, medio loco por el consumo indiscriminado de LSD, ávido contador de historias curiosas) era que durante la noche se oían ruidos extraños provenientes del subterráneo, como si algún animal correteara bajo las coladeras de los patios, e incluso a veces golpeteara la pequeña y maciza puerta ubicada bajo la escalera de piedra que conectaba la segunda edificación con la tercera. Se me ocurrió mencionarla como por casualidad, esperando que eso rompiera un poco con mi aburrimiento y el ambiente de tedio general. —¿Eso no solía ser el antiguo laboratorio? Hasta yo sé que lo cerraron porque el bioterio se les salió de control y alguien acusó a los profesores de estar haciendo investigaciones cada vez más inusuales. Las ratas deben estar colándose para hacer sus nidos allí ahora —intervino Martín, sin siquiera despegar la vista de las fotocopias sobre la mesa. —¡Verdad que estaba el bioterio! Si apenas hace un par de años antes de entrar aquí habilitaron un laboratorio nuevo, debe haber sido tétrico el estar bajo tierra con todo eso —se unió Daniel, bastante más interesado. El diálogo siguió así un buen rato, intenté hacer lo mejor posible para que no se disolviera y poder convencerlos de investigar un poco más. Martín sugirió darnos un descanso para ir al baño y comprar unos cafés. No podía perderme tamaña oportunidad. Al salir del vestíbulo, agarré a Daniel del brazo y lo arrastré hacia un costado de la puerta. Sabiendo que es bastante influenciable, puse mi mejor sonrisa, y le dije, «Tú me vas a ayudar». No es difícil darse cuenta de que se inquietó de inmediato, a medida que lo llevaba a la fuerza a las escaleras de piedra intentaba decirme que estaba loca, que fuéramos otro día, con Aidan por último, que conocía mejor los recovecos de toda la facultad y sabría mejor qué hacer. Finalmente se quedó en silencio detrás de mí mientras yo examinaba la cerradura de la puerta que conducía al subterráneo. Parecía algo oxidada y deteriorada por el tiempo y el uso, y la madera circundante estaba astillada, como si alguien hubiese intentado someterla. Me saqué una horquilla del pelo y la introduje, moviéndola ligeramente. Obviamente no podía ser tan fácil y se atascó, tuve que sacarla a tirones, pero probé nuevamente hasta hartarme. Después metí una tarjeta como hacen en las películas entre la puerta y el marco, hasta que sentí un ligero roce con el cerrojo y decidí forzarlo un poco más. Daniel miraba. —¿Y no piensas ayudarme? ¡Ven y abramos la puerta! —le grité. Empujamos un poco y pareció ceder sorprendentemente, un poco más de fuerza y de un golpazo logramos abrirla del todo. Se deslizó chirriante, dejando salir una vaharada de aire pesado y algo maloliente, y a esas horas no era posible saber si en algún momento la luz se colaba por las rendijas. Casi por instinto, busqué un interruptor a los lados, y al accionarlo se encendió un pequeño bombillo suspendido en una esquina apenas por un par de alambres. Frente a nosotros, una escalera de fierro de peldaños individuales y una única baranda con la pintura desgastada. La estancia era un rectángulo de paredes desconchadas, que terminaba al lado derecho de las escaleras con algunos casilleros. La explicación de por qué nos costó tan poco abrir la puerta yacía justo en ese rincón, donde el polvo parecía haber sido removido a diferencia del resto del lugar, y habían algunas latas de cerveza aplastadas, colillas de cigarrillos y lo que quedaba de unos pitillos de marihuana. Claro, cómo iba a ser de otra manera. Bajamos. En el otro extremo del espacio, a la izquierda del final de la escalera, se encontraba una puerta semicerrada con una placa que rezaba «Laboratorios. Precaución: Materiales reactivos. Asegúrese de tener la protección adecuada y el manejo de instrumental necesario». —¿En serio están haciendo esto? Ali, tenemos que estudiar —resonó la voz de Martín en el pequeño espacio, desde lo alto de la escalera. Dejé escapar una exclamación de sorpresa mientras Daniel daba un saltito hacia atrás. Algo pareció sonar desde el otro lado de la puerta, probablemente una rata escabulléndose por algún estante olvidado. —¡Es ahora o nunca, Martín! —exclamé casi en un susurro. Cargué mi peso contra la puerta bruscamente una, dos y tres veces, hasta que noté que algo la trancaba en su posición. Forcejeé hasta que de un empujón Daniel la abrió. Del otro lado casi no se podía ver nada, y el olor era terrible, una mezcla entre húmedo, encerrado y quizás lo que quedó impregnado de la existencia de animales; pero a pesar de eso encendí el flash del teléfono móvil y entré, confiando en que Martín y Daniel me seguirían de cerca. El corredor continuaba hacia la derecha, dando un rodeo en forma de L, y de la parte alta de la pared sobresalían unas placas de metal pintado junto a la puerta indicando los laboratorios. «Lab3» estaba entreabierta, con el cerrojo notablemente vencido. Entré, algunos taburetes habían sido volcados y había instrumental desparramado por todas partes, los restos de vidrios crujían bajo mis pasos. Aparte del desorden y algunos papeles viejos con apuntes, no encontré nada más. Creí escuchar algo al final del pasillo, así que fui directo hacia allá. En la placa, esta vez se leía «Biot2». Giré el pomo polvoriento y la puerta se abrió casi sin tener que moverla; en el interior el mismo desorden, pero un olor pútrido como a desechos orgánicos parecía haberse impregnado en las paredes, y la rejilla que daba al exterior apenas hubiera podido ayudar en su momento. Contra la pared, baterías de jaulas y algunas más pequeñas en unos estantes, algunas gradillas todavía mantenían sustancias en su interior sobre una de las mesas. Algo parecía haber desordenado todo recientemente. Avancé hacia el otro extremo del salón, pateando sin querer un tubo de ensayo que rodó ruidosamente bajo alguna mesa fuera de mi alcance visual, cosa suficiente para ponerme un poco nerviosa. Decidí seguir adelante, en el otro extremo del salón había una puerta que daba a un espacio con varias camillas de metal separadas por cortinas de PVC. Habían unos bultos que parecían ser excremento, pero más grandes que los de una rata, mucho más. Algo parecido a latas de alimento y contenedores de poliestireno rotos estaban regados por el piso, y conforme avanzaba aparecían retazos de tela y mechones de cabello enredados en varios objetos. Avanzando hasta el fondo, creí ver un bulto cubierto de telas sucias bajo una camilla. Conforme me acercaba, noté que éste temblaba levemente y respiraba de forma agitada. Tenía la piel carente de toda pigmentación y llena de cicatrices y llagas, y se le marcaban las vértebras y algunos otros huesos. No pude seguir avanzando. Me di cuenta de que había estado pisando algo parecido a trapos sucios, ensangrentados, y lo que parecían ser compresas usadas recientemente, algunas arrugadas con envoltorios plásticos. No era sólo olor a excrementos y orina, era olor a un ser vivo, sangrante y sucio. La criatura intentó arrastrarse hacia otro rincón más oscuro, pero parecía cargar algo que se lo dificultaba, entonces se quedó ahí, alzando una diminuta cabeza de la que apenas colgaban unos mechones de pelo largo y muerto. Me miraba directamente con grandes ojos redondos hundidos en sus cuencas, la nariz apenas era un tabique y un par de agujeros, que junto a la delgadez de su rostro y labios retraídos, recordaba el aspecto de los enfermos de porfiria. No fue hasta que intentó desplazarse de nuevo, que se desplomó y pude ver que era un ser pequeño, visiblemente desnutrido y que sí se trataba de un humano. Pero quizás eso no fue lo que más me impresionó. Dejó escapar un chillido agudo e infantil, y mientras alcanzaba un bulto más pequeño y enrollado en una manta que había dejado caer al suelo, descubrió parte de él y vi algo que definitivamente no era humano, sino una especie de cara deforme y llena de un pelillo fino y oscuro, y de varios lugares de su cuerpo salían catéteres que alguna vez debieron haber estado conectados a algo más, junto a una serie de cicatrices. Éste comenzó a quejarse, no era un llanto, sino un quejido débil que no era ni tan humano ni tan animal, en tanto que lo que supongo que era su madre intentaba protegerlo con sus esqueléticos brazos sin dejar de mirarme. Sentí un horror indescriptible. Quise retroceder pero mis pies no me hacían caso. Esa criatura, carente de todo contacto humano por quién sabe cuánto tiempo, reaccionó rápidamente y comenzó a lanzarme lo que encontrara por el suelo mientras chillaba e intentaba esconderse; el bulto peludo se retorcía y quejaba envuelto por uno de sus brazos. Pensé que en cualquier momento volcaría una camilla para aventármela o refugiarse detrás. —¡No! —fue lo único que se me ocurrió gritar mientras recibía asquerosos proyectiles e intentaba cubrirme con las manos. Afortunadamente, Martín me había seguido de cerca. Sentí cómo me agarró desde la espalda y me sacó de la estancia. La criatura seguía chillando, lo que ahora parecía más un llanto, y Daniel estaba inmóvil del otro lado de la puerta. Uno de nosotros la cerró al salir, no recuerdo quién, aunque yo estaba segura de que la horrible criatura no saldría de su rincón. Es imposible saber si ella o yo estaba más asustada. Sentí algo similar a la lástima. Pude ver que dentro de todo el desorden habían unos cuadernos de notas, lápices y jeringas en buen estado. Me dio asco y un escalofrío recorrió mi espalda. Martín nos arrastró a los dos rápidamente fuera del pasillo, obligándonos a subir las escaleras corriendo y cerrando la puerta del subterráneo tras de sí. —¿¡Pero qué mierda acaba de pasar allá abajo!? —exclamó mientras se desplomaba sobre uno de los sillones del vestíbulo, pasándose las manos por la cara—. ¿Alguien puede responderme? ¿Era eso lo que estabas buscando, Ali? ¡Mírate, no puedes negar que algo ha pasado allí abajo! Era innegable. Yo lo observaba cubierta de desechos pestilentes, Daniel se miraba las manos. No podíamos explicarlo, no había cómo. Ni siquiera nos incumbía meternos ahí. Decidí tomar mis cosas, le pregunté a Martín si podía acompañarme camino a casa. Al llegar me di una ducha e hice lo que pude por dormir. ¿Qué clase de horrores se llevaron a cabo en esos laboratorios sin el conocimiento de nadie? ¿Cómo explicar racionalmente lo que había allí abajo? Semanas después, andábamos por el gran pasillo cruzando el patio, cuando de repente el profesor Rotts (genetista de renombre y autor de un sinfín de documentos relacionados con la investigación genética humana y avances en experimentación animal) pareció entrar con una bandeja de comida y algunas botellas de agua por la puerta bajo la escalera de piedra. Algunos dicen haberlo visto observando las rejillas que dan al subterráneo, y a veces hasta limpiando los residuos atrapados entre éstas. ¿Te gusto el creepypasta? Visita mi blog y encontra mas http://webdelhorror.blogspot.com.ar

18
5
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.